Capítulo 8

El sujeto misterioso

 

Nuestros amigos ya habían entablado una grata amistad con la niña a la que llamaron Kioko. A petición de ella Shen Long fue invocado para revivir a las personas que habían muerto en sus manos. Al estar pensando que pedir como segundo deseo, la nube aparece furiosa creando un gran rayo para matarlos a todos. Pero son rescatados por una misteriosa bola de energía que los transporta al pasado; donde conocen ciertos personajes como Vegueta, la Reina Unery, Namis, Tivos. Este último siente un gran coraje por la reina que estaba a punto de descargar sobre sus amigos.

Lear hubiera deseado con todo el alma no haber pronunciado ninguna palabra, al ver como Tivos se le acercaba peligrosamente.

-Tivos: ¡Son todos ustedes unas Bestias, si se dejan llevar por las palabras de una mujer! ¡En especial tu Lear!........... (Lear no puede retroceder más ya que topa con una pared) ¡Eso es lo que ella quiere que todos crean como excusa para no entregarme la espada! (Toma a Lear por el cuello, levantándolo un poco del suelo)………. El cristal desde el inicio de los tiempos fue entregado de generación en generación, de padre a hijo, siempre fue así. No hay razón por la cual ella se niegue a entregármela, y mucho menos que se burle de mi como lo hizo hace unas horas (dijo recordando el episodio de la mañana)

-Lear: ¿Pero qué puedes hacer?, además de ser la Reina, de las mujeres sayajins que sobrevivieron a la batalla de hace más de 13 años es la más poderosa que existe……….. De hecho son pocos los sayajins que pueden enfrentársele. El único que probablemente la pondría en su lugar sin el mayor esfuerzo sería el Señor Vegueta.

Tivos se queda pensativo ante las últimas palabras que había pronunciado Lear, soltándolo e inmediatamente guarda su espada.

-Tivos: Quizás no sea mala idea, después de todo el también tiene ciertos conflictos con la reina, ya que se encuentra en una situación muy similar a la mía. El también desea que el mando del reino le sea entregado………. Podríamos formar una alianza para derrocar a la reina, y ambos saldríamos beneficiados (sonríe malévolamente)

-Etom: ¿Quién será ese?

-Tivos: ¿Mmmhhh?

Todos fijan su atención a un sujeto encapuchado que se encontraba cerca de allí, caminando y observando todo a su alrededor

-Ziaco: Debe ser un turista…

-Lear: ¿Un turista? Ese sujeto es demasiado misterioso como para ser algo tan simple como eso, debe ser un espía o algo así

Tivos sigue cada movimiento del extraño sayajin, percatándose casi inmediatamente de que el hombre traía en su cinturón una funda con una espada.

-Tivos: Miren eso, al parecer nuestro turista tiene una espada. Y por lo que veo, debe ser una espada muy rara, jamás había visto una funda como esa.

Los otros tres sayajins agudizan su vista para poder ver la espada de la que Tivos hablaba, y en efecto, la espada tenía una funda muy extravagante; la funda que la contenía era de color negro con trazos de un verde llamativo, mientras que el mango de esta era de un color azul fuerte.

-Tivos: Etom……… Tráeme al turista, dile que quiero hacer un trato

-Etom: Si, Tivos

-Tivos: ¡Y ustedes dos limpien esta mesa y traigan una silla extra para nuestro invitado!

Lear y Ziaco hacen lo que Tivos les había ordenado mientras que Tivos se sienta en la mesa mandando traer más bebidas, después de un momento Etom llega seguido por el extraño personaje.   

-Tivos: Buenas Tardes (saluda)

-Sujeto: Buenas Tardes (se lo devuelve)

-Tivos: Siéntese, le invito una copa (Le ofrece la silla vacía)……………. Las bebidas no tardaran mucho en llegar.

-Sujeto: No gracias (contesta aun de pie)

-Tivos: No me diga que no toma……

-Sujeto: Si bebo, pero en este momento no tengo sed…….. ¿Qué es lo que quiere?

-Tivos: Por lo que veo, usted es de esas personas a las que les gusta ir directo al grano, (sonríe) eso me gusta….

El sayajin seguía en pie sin pronunciar palabra, mientras que Tivos y los demás lo observaban cuidadosamente.

-Tivos: Muy bien, seré directo con usted…… Cuando usted iba caminando me percate de que tiene en su poder una espada muy curiosa, ¿Podría desenvainarla para verla?

El sujeto duda un momento, pero por fin saca la funda de su cinturón. Con la mano derecha sujeta la funda mientras que con la otra mano saca la famosa espada. Tanto Tivos como los otros sayajins se maravillan ante el esplendor que desprendía la espada, Tivos la mira con envidia. El sujeto se percata de ello, volviéndola a guardar en la funda. 

-Tivos: Tal como lo pensé, realmente una extraordinaria espada

-Sujeto: Gracias

-Tivos: Y también supongo que debe ser muy fácil cortar cuellos con ella…. ¿o me equivoco?

El sujeto no responde, Tivos adopta una posición más seria

-Tivos: Tal parece, que a usted no le llama mucho la atención charlar con otras personas…… Pero respeto su forma de ser, quiero hacer un trato con usted.

-Sujeto: ¿Qué clase de trato?

-Tivos: Quiero que me venda esa espada, realmente me ha dejado impresionado y deseo agregarla a mi colección (se esculca  en los bolsillos de su pantalón, sacando un saco muy grande que deposita pesadamente sobre la mesa)…….. Le daré 150 monedas, ¿qué le parece?…

-Sujeto: Demasiado poco para una espada tan extraordinaria como esta

-Lear: ¡Oye!, no te quieras pasar de listo

-Tivos: ¡Lear cállate y siéntate!

-Lear: Pero Tivos…….

Tivos le dirige una mirada severa a Lear, este obedece volviéndose a sentar.

-Tivos: No eres nada tonto. Tienes razón esta cantidad de dinero es para comprar una espada normal y nueva……….. Y como realmente me gusta esa espada (Vuelve a sacar de sus bolsillos otro saco de igual tamaño que el anterior depositándolo en la mesa junto al otro) Te daré 300 monedas, es mi última oferta……..

Los amigos de Tivos se quedan boquiabiertos, al igual que las otras personas que habían estado escuchando la conversación con el extraño individuo, eso era demasiado dinero para una sola espada. Toda la atención fue fijada en el sujeto, a la espera de su respuesta, quien al parecer no se había emocionado en lo más mínimo por la cantidad ofrecida. 

-Tivos: ¿Y bien?........... ¿Cerramos el trato? (Tivos sonríe con tal seguridad de que la espada ya era suya)

-Sujeto: No

-Ziaco: ¡¿Qué dices tonto?! ¡Esa es muy buena oferta, en ningún otro lugar te ofrecerán tanto dinero por esa espada!

-Sujeto: Lo siento, pero esta espada no esta a la venta

-Etom: Si no la ibas a vender desde un principio, ¿Por qué no dijiste nada antes?

-Sujeto: Quería ver hasta donde podía llegar la codicia de este sayajin por esta espada

Diciendo esto el sujeto se da la media vuelta caminando con pasos despreocupados alejándose poco a poco de allí….

-Lear: Maldito….

Tivos se levanta furioso de su asiento mirando con odio al sayajin encapuchado

-Tivos: ¡No permitiré que te burles de mi!.......... ¡Quiero esa espada, y yo siempre obtengo lo que deseo!

-Sujeto: No siempre todos podemos obtener lo que queremos, y muchas veces es mejor así (Contesta sin detenerse)

-Tivos: Infeliz………

Tivos ordena a sus secuaces que lo detengan, estos corren rápidamente para alcanzarlo y ponérsele enfrente para cerrarle el paso.

El sayajin se detiene, observa al trío por un momento. Después gira su cabeza y mira como Tivos se acerca furioso hacia el al momento que desenvainaba la espada que tenia en su espalda.

-Tivos: Trate de ser amable y tolerante contigo, pero tú te lo buscaste…… Así que si aprecias tu vida será mejor que me entregues esa espada de inmediato.

Unos soldados pasaban en ese preciso momento por allí……

-Soldado 1: ¿De verdad dijo eso?

-Soldado 2: Si, me sorprendí mucho porque… (Observa a Tivos y a sus secuaces que tenían rodeados a una persona) ¡Oye mira!

-Soldado 1: ¿Eh?.......... Oh no, Tivos esta causando de nuevo problemas

-Soldado 2: Y ese sayajin de allá debe ser su nueva presa……… ¿qué haremos?, nosotros no podremos vencer a Tivos el es muy fuerte, sin contar con esos tres que están con el

-Soldado 1: Lo se…… ¡Escucha!, yo tratare de calmar la situación, mientras tu ve y trae a la Reina.

-Soldado 2: ¡Pero tú no podrás solo! 

-Soldado 1: Entre más te tardes, peor se pondrá la situación. ¡Así que ya vete de una buena vez!

El soldado retrocede un poco, le desea suerte a su compañero y sale corriendo apresuradamente con dirección al castillo. El soldado se prepara sacando su espada. Tivos se encontraba a solo unos pasos del sujeto.

-Tivos: ¡Entrégame esa espada!

El sujeto seguía tranquilo como si nada estuviera pasando, los amigos de Tivos trataban de convencerlo de que mejor se rindiera y entregara la espada por las buenas. Pero el permanecía callado e inmóvil.

-Tivos: ¿Me la darás?....... ¿o tendré que quitártela? 

-Sujeto: Inténtalo……

-Tivos: ¡Insolente!

-Soldado: ¡Quieto ahí Tivos!

Tivos se da la media vuelta para encarar al soldado. Se da cuenta que este esta temblando, y le parece muy gracioso.

-Tivos: (Sonríe)………

-Soldado: ¡Estas arrestado por amenaza de muerte a otro sayajin!, ¡y en clara disposición de perturbar el orden público!

-Tivos: ¿Crees poder arrestarme?...........JAJAJAJAJA…… Veremos que tan bueno eres…

El soldado ante esa provocativa se prepara para lo peor, Tivos también adopta una posición de ataque lanzándose sobre el soldado. El soldado estaba consiente de que Tivos era rápido y hábil con la espada, a pesar de que el había realizado rigurosos entrenamientos, no era el oponente indicado para el.

Tivos lanza un golpe con la espada provocando que el arma del soldado salga volando de allí y que la mano de este quede inutilizada. Estando a tan cerca de Tivos, este le da una poderosa patada al soldado, quien se estrella contra una pared quedando moribundo en el piso pero aún consiente. 

Lear toma una lanza de un estante que las vendía, pasándosela a Tivos. Este apunta y la lanza con dirección al cuello del malherido soldado. Esta por atravesarlo, pero de pronto la lanza es cortada en el aire en varios trozos que caen al suelo.

-Ziaco: ¿qué paso?

-Tivos: Pero si fue………

El misterioso sujeto, que se encontraba enfrente del soldado, guardaba en ese momento su espada. Y dirigiendo una mirada severa a Tivos y los otros sayajins.

Mientras tanto en el castillo, la reina y su familia se encontraban en el comedor merendando como todo buen hambriento sayajin.

-Namis: ¿Sigues sin tener respuesta del cristal para localizarlo?

-R. Unery: No, el cristal aun no me ha comunicado nada…… Pero no hay que ser impacientes, eso apenas ocurrió hace dos horas, no podemos ser muy exigentes.

-Namis: Supongo que tienes razón

-Niño: Quiero, yo quiero, yo quiero eso (Señala un tazón que se encontraba en la mesa)

-R. Unery: ¿Quieres más puré, mi amor?

-Niño: Si, si

La reina toma el tazón del puré, para alimentar a su hijito. Pero en ese momento las puertas del comedor se abren bruscamente con fuerza, asustando a la reina y haciendo que el plato con el puré caiga en la cabeza del niño. El soldado entra precipitadamente.

-Soldado: ¡Reina Unery tengo algo que decirle!

-R. Unery: ¡¿Y no pudiste ser un poco más cortés?!... ¡¿qué forma de entrar al comedor es esa?!....... ¡Ahora mi hijo parece el niño puré!

Grita la reina enojada mientras trataba de limpiar al niño, el soldado se sintió apenado.

-Soldado: Lo siento mucho su majestad, pero es que es una emergencia

-R. Unery: ¿Ahora qué?

-Soldado: El señor Tivos y sus compañeros acorralaron a una persona cerca de la plaza principal………

-R. Unery: ¡¿Qué?!

-Soldado: Mi compañero y yo creímos que lo mejor era que usted misma lo enfrentara

-Namis: ¿Y donde esta tu compañero?

-Soldado: Se quedo en el lugar para entretenerlos mientras su majestad iba a socorrerlos.

-R. Unery: Maldición……. Tengo que ir allá inmediatamente antes de que cometan una barbaridad, ¡llama a los demás soldados y alista a mi corcel!

-Soldado: ¡Si señora!

La reina Unery entra en una habitación, regresando con una espada larga y delgada en mano.

-R. Unery: Namis mientras no estoy tomaras el mando

-Namis: Muy bien, ten cuidado….

-Niño: Adiós Mami

La reina sale del castillo, unos soldados le traen un hermoso caballo café. Se monta sobre el, mira hacia su alrededor para comprobar que sus soldados estuvieran listos.

-R. Unery: Muy bien……. ¡En marcha!

Unery avanza rápidamente, para llegar a la plaza lo antes posible

-Teniente: ¡Abran paso a la Reina!

Avisa el teniente a la multitud que se encontraba circulando en ese momento. Entre ellos se encontraba Vegueta, al ver que la reina salía a toda prisa por algo, algo de seguro muy interesante, pensó. Así que rápidamente se monto sobre su corcel de color negro, haciéndolo galopar rápidamente detrás de ella.

En la plaza, el sayajin ayudaba al soldado a incorporarse para sentarlo sobre una banca, mientras que Tivos lo observaba sorprendido por la rapidez con la que se movió sin que el se diera cuenta, sin contar la forma en que manejo la espada.

-Sujeto: Creo que lo mejor será llamar a un medico……… no se preocupes yo estaré bien.

-Tivos: ¡Oye!, veo que sabes manejar muy bien la espada……. Hagamos esto; un duelo entre tu y yo. Si ganas te dejare en paz, pero si yo gano tendrás que entregarme la espada y convertirte en mi sirviente……… ¿Qué dices?

-Sujeto: Supongo que no tiene caso negarme……. Acepto tu propuesta Tivos

-Tivos: Perfecto

-Sujeto: Pero tienes que jurarme por tu orgullo, que si yo gano me dejares tranquilo por siempre……

-Tivos: Por supuesto…… Claro, eso sería si llegas a ganarme…

La reina seguía sobre su corcel a una gran velocidad seguida por los soldados y Vegueta. Por fin llegan a la gran plaza, hace que su caballo baje la velocidad andando y observando todo a su alrededor. Se percata de que hay muchas personas reunidas en un lugar, dirigiéndose hacia allá. Los sayajins al verla, se hacían a un lado para permitirle el paso, al llegar vio a uno de sus soldados en mal estado.

-R. Unery: ¿Qué ha pasado aquí?

-Soldado: Fue… Tivos, su alteza…

-R. Unery: Me informaron que había un sujeto que estaba siendo acosado por el, ¿donde esta?

-Soldado: El y Tivos acordaron un duelo…….. Lo harán en las afueras de la ciudad…

-R. Unery: ¿Un duelo?................. ¡Teniente!

-Teniente: Si, mi señora

-R. Unery: Atiendan a este soldado

-Teniente: Enseguida

-R. Unery: ¡Los demás síganme!

Grito la reina al mover las riendas, ordenando a su caballo que se dirigiera a toda velocidad hacia las afueras de la ciudad. Por allá, Tivos, el sujeto y los otros tres ya habían llegado. Lear, Ziaco, Etom marcaron en la tierra por ordenes de Tivos un circulo gigantesco, donde se iba a llevar a cabo la pelea.

Tivos y el sujeto entran en el, cada uno enfrente del otro. Tivos saca su espada, y adoptando una posición de ataque. Más sin embargo el otro sayajin se la quita del cinturón pero sin desenvainarla.

-Tivos: (Tono burlón) ¿Qué sucede?...... ¿Temes que te la rompa?

-Sujeto: No, es solo que quiero probarte antes que nada, para comprobar si eres realmente bueno peleando con espadas, o solo un abusivo.

-Tivos: Maldito Insolente……… ¡¿Tienes alguna maldita idea de quien soy yo?!

-Sujeto: Si, se perfectamente quien eres……

-Tivos: ¿De verdad?........ Pues no lo pareces….

-Sujeto: Eres el hijo único del antiguo general

-Tivos: Vaya, parece que si sabes quien soy yo realmente………. Pues si, así es. Yo soy el hijo del general…. ¿Lo llegaste a conocer?

-Sujeto: Si, un sorprendente guerrero

-Tivos: ¡Exacto!, y como yo soy su hijo………. Soy uno de los mejores guerreros que existen…

-Sujeto: ¿Y qué tiene que ver con que seas su hijo?

-Tivos: ¡¿Qué dices?!

-Sujeto: Lo que hace grande y admirable a una persona son sus acciones, no su linaje.

-Tivos: ¡Bah!........ Solo un pobre diablo diría eso

-Sujeto: Quizás…….. Pero no más desgraciado que su contrincante

-Tivos: ¡Ya me hartaste!............. ¡Ahora veras!

-Sujeto: Estoy listo……

 

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