El futuro ha cambiado

por Bulma-chan  

Había pasado un tiempo desde la derrota de Cell en las manos de Gohan, pero aún estaba el recuerdo del Dr. Gero, ya que el último androide diseñado por él había aparecido.  Sin que nadie supiera, el doctor tenía un segundo laboratorio, en donde había fabricado al Nº 21 con la misma intención del resto:  derrotar a Goku y destruir la tierra.  Comenzó a buscar sin poder encontrarlo… claro, aún estaba en el otro mundo.  Al igual que los otros androides, buscó en su base de datos y encontró su dirección.  Al llegar a casa de la familia Son, Gohan lo reconoció porque también llevaba la insignia de la Red Ribbon en su ropa. 

Al escuchar que Goku ya estaba muerto, avisó:  es mejor que disfruten sus últimos minutos, voy a destruir la tierra en algunos momentos”.  Gohan se resistió y comenzó a luchar con él, pero como  no estaba en muy buenas condiciones ya que la noche anterior la había pasado estudiando, Nº 21 lo derrotó en muy pocos momentos y se fue.  Gohan le avisó al resto y comenzaron a seguir el Ki de este nuevo androide.

A los pocos momentos, éste se encontraba rodeado de los mejores luchadores que ha tenido la historia, y el primero en atacar fue Piccolo, pero fue derribado.  Luego atacó Trunks (que había vuelto del futuro para entrenar nuevamente en la habitación del tiempo),  después de una excelente pelea Nº 21 le dio un tremendo golpe que lo sacó volando de donde estaban peleando.  Como todos sentían su ki, siguieron peleando sin preocuparse por él. 

 

 

Jessy había ido en busca de un poco de leña para su casa, ya estaban en otoño y se podía sentir un poco de frío, y qué mejor que un buen fuego para mejorar todo.  Ya atardecía y decidió apurarse, cuando vió que algo se movía más adelante, al comienzo pensó que era un animal, pero al acercarse (muy lentamente) se dio cuenta que era una persona y al ver que estaba herida se acercó corriendo.  Era un joven con cabello rubio y con un cuerpo muy bien formado, vistiendo una extraña armadura y un traje azul.  Ella se acercó y le preguntó si se sentía bien, pero él casi no le contestó, estaba prácticamente inconsciente.  Entonces ella dejó la leña que llevaba a un lado y lo trató de llevar como pudo a su casa.  “Vamos”, le decía ella “ayúdame un poco para que lleguemos bien, ok?”.  Dentro de lo mal que estaba él se puso de pie, ella le pasó un brazo por su espalda y lo comenzó a llevar.  De repente, se dio cuenta que su cabello ya no era rubio, sino que color lavanda, además de llevarlo largo y liso.  “Estaré viendo visiones” pensó ella. 

Al llegar a casa le acomodó en su pieza, ya que era una casa pequeña y ella vivía sola.  Trunks no estaba bien, apenas respiraba y tenía heridas en todo su cuerpo.  Inmediatamente ella llamó a un doctor.  Mientras éste llegaba trató de cortar la armadura pero no fue posible, pero se dio cuenta que era como elástico, así que la sacó como pudo.  También le sacó la parte de arriba del traje azul ya que estaba todo roto, pero no se atrevió con los pantalones “mejor no meterme en problemas” dijo.

Al llegar el doctor del pueblo revisó a Trunks y lo encontró muy mal, pero no lo podían mover de ahí ya que tenía algunas fracturas en la columna y en su brazo derecho.  Él lo curó, vendó su columna y su brazo, le recetó remedios y reposo absoluto, además de ponerle suero ya que no podía alimentarse.  Al salir de la habitación, él preguntó:

-   Jessy, tú conoces a este joven?  Qué le pasó que está tan mal herido?

-   Sí…  claro…. – mintió en voz baja – es un amigo mío

-   Cómo se llama?

-   Eehh, Steven, sí eso es, Steven

-   Y qué le pasó?

-   Bueno, se cayó…  él practica montañismo y se cayó  - volvió a mentir

-   Sí, se entiende por la musculatura que tiene que es una persona que hace mucho ejercicio.  Y tú lo conoces bien?  Digo, como vives sola y el pueblo queda tan lejos de tu casa…  si te pasa algo no vas a tener a quién recurrir – dijo preocupado

-   Sí, le conozco bien, es muy buena persona…  gracias por su preocupación doctor.  ¿usted cree que mejorará?

-   Tomará algún tiempo pero sí, mejorará.  Eso sí, debes seguir las instrucciones que te dí, y cualquier cosa me llamas, ok?  En todo caso, volveré en un par de días para ver su progreso.

-   Gracias doctor

Se despidieron y ahí quedó ella, con ese desconocido y mucho que hacer para ayudarlo.  Volvió a su pieza para ver como estaba.  Parecía que estaba mejor, por lo menos tenía mejor semblante, aunque cualquier persona podría decir lo contrario al verlo con tantas gasas y moretones.  Le corrió el cabello de la cara y lo miró detenidamente.  Tenía muy lindas facciones, un cuerpo en tan buena forma…  pero aún no entendía, ella estaba segura que él tenía el cabello rubio cuando lo encontró.  “Qué diablos” dijo, lo tapó bien y se fue a preparar su cena.

Mientras comía, ella se preguntaba en qué momento se le ocurrió traer a alguien extraño a su casa…  todo había sido tan rápido desde la muerte de su familia en manos de Cell…  quizás era esa soledad la que le impulsó a hacerlo, además de haberlo encontrado muy guapo.  En todo caso, como no le conocía prefirió dormir con un palo cerca, en caso de que él tratara de hacer algo mientras ella dormía.  Preparó una cama en el sofá y se dispuso a dormir, pensando que quizás había sido lo correcto.

Al día siguiente se despertó con un tremendo dolor en el cuello, claro, el sofá no era un lugar muy cómodo para dormir.  Se bañó, se vistió y fue a ver al extraño.  Estaba tal cual, no se había movido, cómo podría con tantas fracturas pensó ella.  Preparó las medicinas y le cambió algunos vendajes.  También le limpió suave y sutilmente la cara.

Ya habían pasado tres días desde que lo había encontrado y nadie lo había ido a buscar, lo que era muy raro.  “Quizás es un delincuente que escapaba de alguien y al caer quedó malherido…  ¿qué hago si es así?” pensó aterrada, pero al ver nuevamente su cara lo volvió a dudar.

El doctor les visitó de nuevo en la tarde y lo encontró mucho mejor, ya respiraba normalmente y su pulso se había regularizado.  Debía seguir con el suero y con los antibióticos, pero se encontraba mucho mejor.

 

Al pasar los días, ella ya se había acostumbrado a él, a tener a alguien que cuidar.  Aún le extrañaba que nadie hubiera llegado a buscarlo, pero en fin, algo habrá pasado; pensaba ella mientras buscaba algo en su habitación.  De repente escuchó un ruido, y al darse vuelta se dio cuenta de que el desconocido estaba recuperando de a poco el conocimiento.  Ella se acercó y se sentó cerca de la cama, le tomó su mano y ella sintió que ésta se movía un poco…  lamentablemente esto no duró mucho y al rato volvió a estar como antes.  Pero ella pensó que quizás él la necesitaría si despertaba y se encontraba en un lugar desconocido, así que decidió quedarse con él esa noche.  Dormir en esa silla era mucho más incómodo que dormir en el sofá, pero lo tendría que hacer.  Junto a ella encendió una luz muy tenue de forma tal que no molestara al desconocido, pero con esa luz él se veía muy bien…  ella comenzó a pensar en sus historias, que quizás tenía una novia que estaría esperando por él…  tantas cosas que no se dio cuenta cuando se durmió.

La luz que entraba por su ventana la despertó, ya había amanecido y era hora de comenzar las labores diarias.  Se fijó que el desconocido había transpirado un poco en la noche, entonces se volteó a sacar unos pañuelos para limpiarle la cara, cuando escuchó:

  -   d…  dónde estoy?

Ella se dio vuelta y vió que poco a poco el desconocido comenzaba a abrir sus ojos, unos preciosos ojos azules, pero con un dejo de tristeza.

-   En mi casa, te encontré mal herido…  y te traje hasta aquí.  ¿cómo te llamas?

-   Trunks…  ¿sabe que pasó con la pelea?

-   ¿qué pelea?

-   Recuerdo que estaba luchando contra un androide cuando me dio un golpe muy fuerte, no me acuerdo de nada más…  sólo eso

-   Yo sólo te encontré casi inconsciente en el bosque, no sé nada de ninguna pelea.  Oye, ¿cómo te sientes?

-   Creo que bien…  pero parece que no me puedo mover

-     No, tienes fracturas en tu columna y en tu brazo, así que no puedes.  Me alegro mucho que estés mejor

-     No sabe cuanto le agradezco su ayuda, ¿cuál es su nombre?

-    essy, y no seas tan formal, trátame de tú…  me haces sentir vieja - bromeó

-    Que lindo nombre, bueno, muchas gracias por tu ayuda Jessy

Ella se sonrojó, siempre había sido un poco tímida y nadie antes le había tratado así tan amablemente.

-    Me imagino que tienes hambre, cierto?  Todos estos días te has alimentado con suero, pero no es lo mismo

-    Síiiiii, tengo hambre, pero no sé si podré comer así como estoy

-    No te preocupes, yo te ayudo – dijo – voy a preparar algo que puedas comer fácilmente.

-    Gracias de nuevo.

Mientras cocinaba un guiso, Trunks trataba de pararse de la cama, pero no pudo.

-   Te dije que no te podías mover, cierto?  Voy a llamar al doctor para que venga a la tarde y te revise, bueno? – dijo mientras le acomodaba una almohada en la cabeza para que pudiera comer mejor

-   Disculpa, no fue mi intención… - dijo él también con un poco de timidez en su voz

-    Ya, no te preocupes.  Abre la boca – dijo ella mientras sacaba una cucharada de comida, la enfriaba un poco y se la daba a Trunks.

-   ¿Tienes familia?  Nadie ha preguntado por ti, incluso pensé que podías ser un delincuente que huía – dijo ella mientras él hacía una pausa

-   Ahora que lo mencionas, tengo que avisar que estoy bien!  ¿Cuánto tiempo he pasado aquí?

-   Dos semanas

-   ¿Tienes teléfono?

-   

-   Te puedo pedir un último favor?

-   Si te puedo ayudar…

-   ¿Podrías llamar a casa y decirle a mi madre que estoy bien?

Cuando terminó de comer, él le dictó el número de su casa y el nombre de su madre.  Bulma estaba muy feliz de saber que Trunks se encontraba bien y que tenía noticias de él.  Le preguntó a Jessy si lo podía ir a ver y ella que le no había problema, pero que tendría que ser mañana en la mañana porque hoy en la tarde vendría el médico, y respondió que ella iría a ver a Trunks mañana como a las 12 para que él no tuviera que despertar tan temprano.

En la tarde, el doctor lo revisó y lo encontró mucho mejor, ya le había quitado la mayoría de las medicinas pero aún tenía las fracturas, así que debía continuar con reposo.

Jessy se levantó temprano, para poder preparar algo para el almuerzo, ya que iba a tener visitas y éstas podrían quedarse a merendar.  Trunks despertó al escuchar movimiento en la casa y la llamó.

-     Jessy

-     Buenos días Trunks, cómo te sientes?

-     Mucho mejor…  me podrías ayudar?  Quiero asearme un poco y me cuesta levantarme

-    Claro, yo te ayudo a ir al baño

Al comienzo fue un poco difícil, ya que con cualquier movimiento la columna de Trunks podía empeorar, pero luego de que él se apoyara con su brazo izquierdo en ella pudieron llegar más fácilmente.  Ella se ofreció para asear un poco su cuerpo, pero sólo la parte superior de éste.  Peinó el cabello y puso un poco de crema en el rostro de Trunks, porque se encontraba en mal estado.

-     Ehhh, Jessy – dijo sin mirarla a la cara

-     Dime en qué más te ayudo?  O te llevo a la cama?

-     Este – titubeó – necesito…  tú sabes

-     Mmmh, no entiendo – dijo ella, pero él le señaló el baño

-     Ah!  Sí, claro – dijo nerviosamente – disculpa, no te entendía.  Avísame cuando termines –

Al salir de la habitación chocó con la puerta, pero luego continuó su camino.  Al rato escuchó que Trunks la llamaba para que le llevara de vuelta a su habitación.

Luego ella se puso a ordenar su casa, como todavía estaba durmiendo en el sofá tenía que sacar todas sus cosas, no quería que se dieran cuenta de ese detalle.

A la hora prometida, alguien golpeó la puerta.  Era Bulma, pero no venía sola, con ella venía Gohan, Chichi, Yamcha, Ten Shin Han, Vegeta (que fue llevado de muy mala gana) y Krilin.  Todos entraron a la habitación de Trunks y le comentaron que aquel androide había sido eliminado, y que todos le habían estado buscando pero no lo encontraban, incluso llegaron a pensar que había muerto ya que no sentían su ki, pero ahora estaba todo bien.  Mientras todos conversaban, Bulma salió de la habitación con Jessy.

-    No sabes cuanto te agradezco lo que has hecho por mi hijo, mira, te traje estas cápsulas, una tiene alimentos y esta otra tiene un poco de ropa de él – dijo Bulma entregándole un manojo de cápsulas

-    No es necesario – dijo Jessy – la ropa puede ser, pero la otra…

-    Vamos, que no te dé pena

-    Bueno, gracias

Después todos salieron de la habitación, sólo Krilin quedó conversando con él.

-    Oye Trunks, tú sabes que te podrías ahorrar todo esto, cierto? – dijo en un tono cómplice

-    ¿A qué te refieres?

-   No creo que hayas olvidado las semillas del ermitaño, o sí?

-    No, no las había olvidado – dijo

-   Creo que te gusta que Jessy te cuide, cierto?

No fue necesario que él contestara, ya que sus mejillas se habían sonrojado considerablemente.

-     Parece muy buena persona – sonrió Krilin – toma, te dejo estas en caso de que las necesites

-     Gracias, pero te pido que por favor no le cuentes a nadie de esto, ok?

-     No hay problema amigo – dijo Krilin mientras se retiraba

Al rato Bulma dijo que mejor se iban, ya que él necesitaba descansar.  Vegeta sólo dio un vistazo dentro de la habitación, como cerciorándose que estaba bien.  Después todos se despidieron y se fueron.  Jessy no estaba segura, pero podía jurar que unos de ellos se fueron volando.

Entró y le llevó almuerzo a Trunks.  Bulma no quiso quedarse para que así ellos estuvieran tranquilos,  pero le dio muchas gracias por todo y que cualquier cosa le llamara.  Activó la cápsula que tenía la ropa y sacó un pijama para poder abrigarlo más.

Pasaron los días y Trunks ya casi se podía parar, sólo quedaba un poco de molestia en su brazo, pero ya estaba recuperado en un 90%.   El doctor había dejado algunas cremas para aliviar los dolores musculares, y le dijo que había aplicarla de noche, porque así tenía un mejor efecto.  Ella no sabía como decirle.

-   Ehh, sabes, el doctor me dejó esta crema para tus músculos de la espalda y los hombros y bueno, hay que aplicarla – dijo sin mirarlo mucho

-   ¿Lo podrías hacer?  Todavía me duele un poco al mover el brazo derecho

-   Sí, claro

Él se quitó el pijama, dejando su torso desnudo a la vista, nunca había visto un cuerpo tan perfecto.  Trunks se dio cuenta de que a ella le gustaba lo que estaba viendo, y no dijo nada (en realidad, no sabía qué decir), sólo se dio vuelta para que ella le aplicara la crema en la espalda.  Ella echó un poco de crema en las manos y comenzó suavemente a masajear su espalda… como disfrutaba haciéndolo.  Era primera vez que ella tocaba así la espalda de un hombre, y trataba de hacerlo tan suave de forma tal que no sintiera ningún dolor en las partes golpeadas.  Por otro lado, Trunks también disfrutaba de este masaje…  sólo su madre había hecho algo así antes, pero nadie más, siempre estuvo más preocupado de los androides que de otras cosas, además las manos de Jessy hacían que su cuerpo reaccionara.  Cuando terminó con su espalda, él se giró para que le aplicara en sus hombros…  ella prefirió no mirarle a la cara, pues él podría leer en sus ojos cuanto le gustaba hacer lo que estaba haciendo…  por otra parte Trunks aunque trató, no pudo evitar cerrar los ojos de placer al sentir las manos de Jessy en sus hombros, lo que la sorprendió.  Al terminar, ninguno dijo nada, ella sólo se retiró de la habitación y él se puso su pijama, sin dejar de pensar en lo que había recién ocurrido.

Esto se repitió por unos días más,  hasta que Trunks ya se pudo levantar.  El primer día en que pudo dar una vuelta por la casa (con la ayuda de Jessy), se dio cuenta de que ella estaba durmiendo en el sofá, y le pidió que por favor volviera a su habitación, que él no podía estar ocupando su lugar.  Después de una corta discusión, las cosas siguieron tal cual.  Ambos se atraían, pero trataban de que el otro no lo notara. 

Una mañana Jessy iba saliendo de la ducha vestida sólo con una toalla, cuando Trunks abrió la puerta y se encontró con ella frente a frente.  Ambos se sonrojaron y corrieron sus miradas, ella salió rápidamente y él entró al baño.

Días después Trunks ya estaba recuperado, Jessy estaba muy contenta de su progreso, pero también sabía que él tendría que dejarla luego.

Esa noche, ella iba a preparar la cena, cuando sintió que alguien estaba detrás de ella.

-   Te invito a salir esta noche – le dijo Trunks al oído dejando un poco de lado su habitual timidez, pero sólo un poco, ya que su tono de voz era algo débil y nervioso

-   MMhh, estee…  pero está un poco helado afuera y eso te podría caer mal – se disculpó

-   No, me abrigo bien y no pasará nada, qué dices?  Te quiero agradecer todo lo que has hecho por mí

-   Pero no es necesario

-   Por favor

-   Bueno, vamos – dijo ella – pero me tienes que dar un poco de tiempo para cambiarme de ropa, ok?

-   No hay problema

-   Eh, te molestaría si uso mi habitación por un momento?  Mis cosas están allá

-    Adelante – dijo él interrumpiéndola – es tu pieza

Ella se fue a su pieza…  su primera cita en tanto tiempo.  Comenzó a buscar entre sus ropas algo que fuera bonito pero que también le abrigara, ya que hacía frío afuera.  Sacó unos jeans negros, una blusa que le hacía juego y una chaqueta, se maquilló y se puso un poco de perfume.  Se veía muy bien.

Al salir, Trunks la miró de pies a cabeza, así maquillada, bien peinada y bien vestida se veía muy distinta.  Él vestía como lo hacía usualmente, buscó su chaqueta de la Corporación Capsula y salieron.  Una vez fuera, ella iba a sacar una de las cápsulas que Bulma le había dado (era una nave), pero él la detuvo.

-    Yo tenía pensado ir de otra forma – dijo acercándose a ella

-    Pero ésta es la mejor, el pueblo queda muy lejos para ir a pie

-    Yo conozco otra – dijo mientras le tomaba en brazos

-    ¿Acaso te has vuelto loco?  ¿Qué vas a hacer? – reclamó ella

-    Nos vamos – dijo él, iniciando el vuelo

Ella no lo podía creer, cómo era que él podía volar? 

-    ¿Cómo…  no puede ser, cómo es que puedes volar? – dijo ella asombrada

-    Te dije que era un guerrero, y dentro de todas las técnicas que manejo está la de volar – explicó

-    No me vayas a soltar, por favor – dijo aferrándose más a él a medida que ascendían

-    No te preocupes, no sería capaz de dejar caer a alguien como tú – dijo mirándole a los ojos

-    ¿Y… dónde vamos? – dijo ella tratando de cambiar el tema

-    Vamos a la ciudad, no al pueblo que queda cerca de tu casa, hay muchos lugares entretenidos

Cada vez que ella miraba para abajo y veía manchas se acercaba más a él.  Trunks podía sentir su corazón latiendo muy fuerte, y el perfume que usaba le estaba volviendo loco, pero él no se aprovecharía de una situación así, él no era ese tipo de personas.  Todo estaba saliendo bien, y si Kamisama lo deseaba, ésta iba a ser una noche inolvidable para ambos.

Aterrizaron en un restaurant que a él le gustaba; ya había ido anteriormente con su familia, así que sabía que la comida era excelente.  Era un lugar muy romántico, ambientado como un castillo antiguo y en vez de luces tenía velas, lo que daba le daba un toque especial.  Al terminar de cenar, Trunks le preguntó que qué más le gustaría hacer, ir a bailar o ir al cine…  eso sí, él le advirtió que era pésimo bailando así que le tenía que perdonar si hacía el ridículo.  Ella rió y notó que afuera ya estaba lloviendo, por lo que le sugirió que lo dejaran para otro día y volvieran a casa antes que el clima empeorara.

Él nuevamente la abrazó, esta vez ambos se miraron a los ojos, y comenzaron el viaje de vuelta.  Como estaba lloviendo más fuerte, él aceleró el vuelo.  Cuando llegaron a casa,  Trunks vió que habían pozas de agua en la puerta, por lo cual no descendió, sino que abrió la puerta mientras continuaba levitando y entró con ella en brazos.   Inmediatamente, ella recordó la tradición de los novios y no pudo evitar ponerse un poco nerviosa.  Una vez dentro, ella le ofreció tomar algo caliente, él pidió un café y ella se prepararía un chocolate. Al ofrecerle el café, notó que el cabello del joven estaba mojado y se ofreció a secarlo.  A él le gustaba mucho que ella fuera así de atenta con él, de cierta forma agradecía al androide haber aparecido.  Sentía sus manos acariciando su cabello tan delicadamente que le relajaba, y al mismo tiempo, le incitaba a seguir con ese juego…  que él estaba decidido a comenzar muy pronto.  Ella había vuelto a la cocina para preparar el café y sin que ella se diera cuenta, él le siguió.   De repente, y mientras ella le daba la espalda, él le abrazó por la cintura con su brazo derecho y con el izquierdo comenzaba a recorrer sus hombros muy cerca de su busto hasta apoyar su mano en su hombro derecho…

-    ¿Sabes?  Hace mucho tiempo que quería estar así contigo – le susurró al oído, tímidamente

-    .….. – no pudo responder, estaba muy nerviosa, incluso había derramado un poco de café en el mesón

-    ¿Sabes?  Siempre quise encontrar a alguien como tú, pero como estaban las cosas…  no podía – dijo él

-    ¿Qué?  ¿Qué quieres decir?

-    Lo entenderás en su momento, aún tengo algunas cosas que explicarte – y al terminar de decirlo, comenzó a oler su cuello…  como le gustaba su perfume, y como le gustaba estar cerca de ella.  Jessy decidió relajarse un poco, apoyó su cabeza en su hombro y puso una de sus manos sobre la de Trunks.  Pero un momento tan perfecto no podía durar mucho:  sonó el teléfono…  la magia se terminó, él la soltó y ella fue a contestar…  era Bulma, así que Trunks fue a hablar con ella.

Jessy volvió a la cocina y trató de que su respiración volviera a ser la de antes, ya que ahora estaba entrecortada y nerviosa.  Terminó de preparar las cosas y se fue a sentar al sofá.  Cuando Trunks llegó venía algo pálido, y Jessy lo notó:

-    ¿Qué te pasa?  Digo, vienes blanco

-    Era mi madre, me llamaba porque como ya estoy bien, quiere que vuelva a casa – explicó

-    Pero no es necesario – respondió – aquí hay espacio para que te quedes

-    Le dije, pero insistió que no, viene mañana en la mañana a buscarme.

Después de eso, no se pudo volver a lo que estaban antes, ambos estaban preocupados porque internamente sabían que no se querían separar pero eran muy tímidos para decirlo.  Terminaron de tomar el café y después de que ella le agradeciera por la cena, se fueron a dormir.

Al día siguiente, se levantaron muy temprano, había que arreglar todo. Ambos estaban muy callados y no decían mucho.  A eso de las 10 sonó el timbre, Bulma había llegado.

-    Hola Jessy, disculpa que venga tan temprano, creo que Trunks te mencionó que hoy vendría por él, cierto? – dijo mientras entraba a casa

-   Sí, claro… te sirves un café?

-    No, no te preocupes, no te quiero quitar mucho tiempo.  Hola Trunks!  Estás listo?

-    Si mamá, tengo todo listo – dijo el joven con un dejo de tristeza

-    Pero Bulma, sabes que no es necesario – dijo Jessy

-    Mira amiga, tú sabes que te estoy muy agradecida por haber salvado a mi hijo, no tengo palabras para agradecértelo, pero él tiene su casa…  me di cuenta que en esta casa sólo hay una pieza y que estás durmiendo en el sofá, o me equivoco?

-    Mmhh, sí, pero no es molestia para mí – dijo ella

-    Es una molestia, te desordena tu esquema…  y no te preocupes, eres siempre bienvenida a nuestra casa, haz como si esa fuera tu casa, bueno?  - dijo Bulma

-    Sí, gracias – dijo en voz baja

-    Bueno Trunks, hora de irnos.  Voy a la nave, porque tuve problemas para hacerla andar hace un rato.  Te espero allá.  Chao Jessy, nos vemos – dijo despidéndose

-    Sí Bulma, nos vemos

Trunks estaba a su lado y cuando Bulma se fue, se paró frente a ella mirándola a los ojos.  Ella desvió la mirada, no quería que él viera las lágrimas que se estaban formando.

-    Creo que no tengo que decirte lo agradecido que estoy por todo – comenzó

-    No, ya lo sé… y lo haría de nuevo si fuera necesario – dijo ella aún sin mirarle

-    Y también sabes que no me quería ir de acá, cierto? – dijo acercándose más

-    Sí…

-    Te voy a extrañar – dijo mientras tomaba su cara con su mano, haciendo que ella le mirara a sus ojos

-    Yo también – le dijo

Trunks se comenzó a acercar lentamente, y ella sólo cerró los ojos…  ya podía sentir su respiración cerca de su cara, era cosa de segundos…

-    Trunks, ya partió, vámonos – gritó de afuera Bulma mientras corría hacia la puerta

Nuevamente, los habían interrumpidos y ese beso tendría que esperar… es que Kamisama no quería que estuvieran juntos? Pensó Trunks

-    Bueno, que te vaya bien, acuérdate de llamarme – dijo ella

-    Claro que lo haré, y cuídate, es muy peligroso que vivas aquí sola, lejos de todo – dijo mientras tomaba sus maletas y se iba

Tristemente, ella observó cuando la nave se fue.  “Sola de nuevo “dijo ella y volvió a entrar a casa.  Antes, no le preocupaba la soledad, ya estaba acostumbrada – pero ahora todo era diferente.  Se sentó en el sofá y miró para todos lados, la casa le parecía más grande, más vacía.  Después de un rato, se dio ánimo y fue a preparar su cama, ya se había acostumbrado al sofá, pero ahora tiene que volver a su habitación.  Se paró en la entrada de ella y miró hacia adentro, recordando todos los momentos que había pasado con ese desconocido.  Se rió cuando se acordó del miedo que había tenido por él las primeras noches y comenzó a ordenar nuevamente sus cosas.  Iba a cambiar las sábanas de la cama, pero todavía tenían su olor, por lo menos algo que le recordaba a él, y decidió dejar todo tal cual.

El almuerzo fue un desastre, esa sensación de soledad la comenzaba a invadir nuevamente.  Pasó toda la tarde ordenando y limpiando, pero nada le hacía olvidarlo.  Ya de noche, mientras cenaba, sonó el teléfono.

-    Aló? – dijo ella sin muchas ganas

-    Hola – dijo una voz muy familiar para ella

-    Trunks!  Eres tú, cómo estás? – su ánimo cambió enseguida, como si él supiera por lo que ella estaba pasando

-    Bien, bueno….  Ni tanto

-    ¿Por qué?  ¿Qué te pasa? – preguntó preocupada

-    Te extraño – dijo

-    Yo también, todo se siente tan solo, tan aburrido – dijo ella, dándole un vistazo a la casa

-    Bueno, acá está mi familia, pero tú sabes, es distinto – al parecer era más fácil para ambos hablar por teléfono que en persona, esa eterna timidez

-    ¿Qué estabas haciendo?

-    Hace un rato terminé de cenar y ahora estaba en mi habitación – no había querido decirle que había estado pensando todo el día en ella – y tú?

-    Yo estaba cenando

-    ¿Qué cocinaste? – se interesó

De ahí en adelante siguió una larga conversación, era como si él todavía estaba en casa, al lado de ella conversando de cualquier cosa, después se despidieron y ella pudo dormir mucho más tranquila.

Ya había pasado una semana desde que Trunks se había ido y aún le extrañaba, además de la rabia que sentía porque Bulma había sido la que los había interrumpido dos veces en los momentos más importantes.

En la Corporación Cápsula, Trunks había ido a entrenar para poder olvidarse un poco de su única preocupación:  Jessy.  Comenzó a ocupar la cápsula de entrenamiento de Vegeta subió la gravedad y comenzó a entrenar.  Su padre sólo lo observó desde fuera y se fue.  Después de un baño, fue a ayudar a Bulma que estaba terminando de preparar la cena.

-    Oye Trunks, es idea mía o a ti te gusta Jessy? – le preguntó picaronamente

-    Ehh, sí – dijo en voz baja

-    Es por eso que no te has querido cortar tu cabello?  A ella le gusta así?

-    Sí, bueno,eso creo, nunca me lo ha dicho

-    Y entre ustedes no ha pasado nada?  Yo ya le habría dicho al chico que me gusta algo sobre su cabello, o no?

-    No seas tan curiosa mamá – y se fue de la cocina

“Vaya, yo nunca fui tan tímida…  a quién habrá salido?  Seguro Vegeta, aunque sus caracteres son distintos, él tampoco demostraba sus sentimientos (bueno, todavía)”  pensó Bulma.  En esos momento se le ocurrió una genial idea.

-    Aló, Jessy?  Hola, habla Bulma, cómo estás?

-    Bien, gracias, y tú?

-    Bien también  ¿sabes?  Te llamaba para hacerte una invitación

-    Sí?  Dime

-    Quiero ofrecer una comida en tu honor mañana, en forma de agradecimiento, aceptarías venir?

-    Me tomas por sorpresa, no es necesario…  tú sabes

-    No voy a aceptar un no por respuesta.  Dime, te paso a buscar o vienes tú para acá?

-    Yo voy para allá, todavía tengo la cápsula que me regalaste y puedo ir en ella

-    No hay más que decir, mañana si puedes estar aquí a las 7 sería ideal.  Eso sí, si hablas con Trunks no le menciones este asunto, ok?

-    Secreto?  Y por qué?

-    Ya lo sabrás.  Te dejo ahora porque tengo que llamar al resto del grupo.  Nos vemos mañana!

-    Gracias bulma, mañana estaré allá – respondió ella

“Que raro, por qué secreto?  En fin, tengo que ver qué me pongo mañana” pensó ella y comenzó a revisar su ropero.  Ella pensó en dejar de lado los vestidos y faldas, por el frío que estaba haciendo, pero después pensó que sería una buena sorpresa para Trunks, él siempre la veía con pantalones, por lo menos servía para cambiar un poco.

Ding dong.  Era el timbre de la corporación cápsula.  Faltaban pocos minutos para las siete, y hacía mucho frío, pero no le importaba porque vería a alguien muy especial hoy.

-    ¡Trunks, ve a ver quién está tocando! – gritó Bulma, que ya sabía quién era

-    Voy – gritó el  joven sin  muchas ganas de obedecer

Al abrir la puerta, su cara cambió.

-    Disculpa que haya llegado tan temprano – dijo ella

-    No entiendo – dijo mientras le miraba de arriba para abajo

-    Este…  puedo entrar?  Hace mucho frío aquí afuera – preguntó

-    Sí, claro, disculpa, pero me sorprendiste. Ella entró y Trunks la seguía mirando.  Ella andaba con un vestido negro que sin ser ajustado le hacía verse muy bien, sobre todo porque él siempre le vió con pantalones, y por primera vez podía ver sus  piernas…  y su escote.

-    No me mires así – dijo ella – me pones nerviosa

-    Disculpa, pero estás bellísima, y ese perfume…  es el mismo que

-    Sí, el mismo – le interrumpió ella, sabía que se refería a esa noche, la de la primera cita

-    Me has dejado mudo, pero todavía no entiendo, temprano para qué? – preguntó él mientras la guiaba dentro de su casa.  Ella miraba todo con mucho asombro, claro, era una casa muy grande y con mucho lujo.  Él, la seguía mirando.

-    Hola Jessy, que bueno que llegaste – dijo Bulma, mientras la saludaba

-    Madre, de qué se trata esto? – preguntó Trunks

-    Lo que pasa es que quería darte una sorpresa, he preparado una cena en agradecimiento a Jessy por lo que hizo por ti, en un rato más debería llegar el resto del grupo.  Ah, me podrías ayudar a llevar algunas cosas a la cocina? – preguntó Bulma

-    Claro, pero dejo a Jessy sola?

-    No te preocupes por mí, ve – dijo ella

Cuando se retiraron, ella comenzó a observar a través del ventanal de la casa, hacia el patio.  Ese lugar era tan inmenso que su casa parecía cualquier cosa menos una casa.  Ya había oscurecido, y de repente se reflejó en el ventanal una figura lejana, ella se dio vuelta y vio a Vegeta.

-    Buenas noches – le dijo – soy Jessy, usted debe ser el padre de Trunks, cierto?

-    Mmh – dijo esquivamente

-    Es decir, usted es el príncipe, bueno, era el príncipe de un planeta, cierto?  Trunks me contó mucho sobre usted

-    ...… - esta vez él no dijo nada pero la quedó mirando interesado por ver qué diría la joven

-    Sí, bueno…  por todo lo que me ha contado, déjeme decirle que le admiro mucho

Él no alcanzó a contestar, ya que el resto del grupo iba llegando a la sala, pero le había agradado la forma en que se habían referido a él, o sea, le había caído bien la chica, pero prefirió retirarse ya que todos el resto de los insectos habían llegado.

Allí comenzó una agradable reunión, Bulma se había lucido con los platos que había cocinado y todos estaban muy alegres.  En un momento, mientras todos conversaban, Trunks le hizo una seña a Jessy para que le siguiera sin que el resto se diera cuenta.  Él salió primero y la esperó en el patio, pero como ella no conocía mucho la casa se perdió, hasta que le encontró.

-    Qué pasa? – preguntó ella – adentro estaba muy animado

-    Pero quería estar un momento contigo…  este, para conversar por supuesto – explicó él

-    Disculpa que me haya demorado un poco, pero me he perdido…  esta casa parece una ciudad

-    No te preocupes, te voy a mostrar un poco de la casa – dijo mientras comenzaban a caminar

-    Oye, es un grupo de amigos muy simpático el que está ahí adentro, son siempre tan animados?

-    Sí, bueno te habrás dado cuenta que mi padre no es muy comunicativo, cierto?

-    Creo que se parece a ti

-    Eres la primera persona que lo dice… somos muy distintos

-    No lo creo, no fue esa la impresión que me dio.  Oye, que lindo es este jardín

-    Cierto?  Mi madre dedica mucho tiempo para se vea así

Mientras decía esto, tomó la mano de Jessy y la notó helada.

  -    Tienes frío? – preguntó él

-    Sí, lo que pasa es que el abrigo está adentro y este vestido tiene manga corta, así que..

-    Vamos a solucionar esto, ven – dijo mientras comenzaban a correr en dirección a un portal de vidrio.  Afortunadamente, ahí la temperatura era más agradable.  Ambos seguían mirando a través de los ventanales hacia el jardín

-    Mejor, no? – preguntó él

-    Sí, pero no crees que debemos volver?  Deben haber notado nuestra ausencia

-    Ellos pueden esperar, quiero estar un rato a solas contigo

-    ..… - de nuevo no sabía que decir, ella muchas veces tenía respuestas ingeniosas a preguntas tontas pero no tenía ninguna a cosas más serias

-    Ha sido difícil para mí estar viviendo de nuevo aquí, nunca pensé que me acostumbraría tanto a ti – dijo mientras pasaba su brazo por su espalda, abrazándola – vaya, veo que todavía tienes frío

-    No, estoy bien, no te preocupes – dijo nerviosamente

En esos momentos, los dos se miraron a los ojos, se sentía tan bien estar juntos de nuevo.  Trunks se comenzó a acercar a ella sin dejar de mirarla, ella se sentía hipnotizada por esos ojos…  él estaba cada vez más cerca, ya sentía su respiración y su nariz tocaba la de ella; ella se sentía mareada, tanto que prefirió cerrar los ojos y recibir por primera vez un beso de Trunks.  Le transmitía amor, seguridad y una pasión…. Lo que ella siempre había deseado, además, nadie los estaba interrumpiendo esta vez.  Fue un largo beso, y que sólo interrumpieron para tomar aire.

-    No sabes cómo desee este momento – dijo Trunks

-    Yo también – dijo ella sonrojándose – pero creo que sería mejor volver por ahora, no?

-    Sí, vamos

Él volvió a tomar su mano, y así volvieron al salón, donde Krilin estaba contando chistes, sólo Bulma notó el cambio y se alegró de haber ayudado en algo para ese momento.

Ya era tarde y casi todos se habían retirado, sólo quedaba Jessy.  Ella se estaba despidiendo de Vegeta (que se mantenía en un rincón de la habitación, nunca le habían gustado los amigos de Kakarotto) muy respetuosamente.  Luego, se despidió de Bulma.

-    Gracias por todo, ha sido una noche inolvidable – dijo Jessy

-    Espero que con esto te des cuenta que eres siempre bienvenida en esta casa, visítanos luego

-    Gracias de nuevo.  ¿Has visto a Trunks?  Me quiero despedir – dijo mientras se ponía su abrigo y sacaba la cápsula

-    Creo que anda por aquí, ¡Trunks, Jessy ya se va! – gritó Bulma

-    Disculpa la demora, estaba buscando mi chaqueta – dijo mientras se la ponía – yo te llevo

-    Pero no es necesario, tengo la cápsula

-    Vives muy lejos y si te pasa algo nadie te va a poder ayudar.  Vamos, mamá, voy y vuelvo, ok? – dijo Trunks

-    No te preocupes, tómate tu tiempo – dijo Bulma mientras le guiñaba un ojo pícaramente

-    Adiós

Una vez afuera, él pasó su mano dentro de su abrigo tomándola por la cintura y acercándola a él, luego con su otro brazo le tomó sus piernas y despegaron.  Él podía sentir su corazón latiendo fuertemente cerca de su cuerpo, además en esos momentos ella le abrazó tiernamente.  “Mejor me apuro -  pensó él - antes de que pierda la concentración del vuelo”.

Cuando llegaron, ella le invitó a pasar un momento a tomar algo.   Él se sintió muy a gusto de volver a ese lugar, ya lo sentía como suyo.

-     Jessy, cuándo me vas a hacer caso?

-      qué te refieres?

-     iempre te lo he dicho, este lugar no me parece seguro para que una chica como tú viva.  Imagínate, el pueblo queda muy lejos y si algo pasara no podrías recurrir a nadie.  Deberías ir a vivir a la Corporación Cápsula conmigo, es decir – dijo nerviosamente – en mi casa, no conmigo…  bueno, tú sabes a lo que me refiero

Ella le pidió su chaqueta y dejó ambos en su pieza.  Se acercó al bar y preparó algo para que los dos tomaran, mientras él le miraba como esperando una respuesta.

-    Tú sabes Trunks – comenzó a decir mientras le entregaba una copa y se sentaban en el sofá – que en esta casa he pasado toda mi vida, todos mis recuerdos de mi familia están aquí, tú sabes que esta casa era más grande pero después de la desgracia de Cell preferí reacondicionarla para no sentir tanto la soledad…  aunque no ayudó.  Irme de aquí sería dejar muchas cosas atrás.  Sé que gracias  a Mr. Satán no vamos a volver a pasar la pesadilla de Cell, además que no quiero ser una molestia ni para ti ni para tu familia

-    ¿Qué fue lo que dijiste? – dijo Trunks mientras no podía evitar reírse a grandes carcajadas

-    Oye, no le encuentro la gracia – dijo un poco molesta

-    No, me refiero a lo de Mr. Satán – mientras seguía riendo

-    Que gracias a él no vamos a volver a pasar por lo de Cell, y qué es lo gracioso de eso?

-    Que todo el mundo cree que él fue quién lo acabó, pero no fue así, él estaba muerto de miedo observando en un rincón con unos periodistas

-    ¿Cómo puedes decir algo así?

-    Porque yo estuve ahí.  Recuerdas al pequeño Gohan?  Hoy estaba en mi casa, te acuerdas de él?

-    Sí, por qué?

-    Porque fue él quién lo eliminó, y después de eso nos fuimos de ahí porque estábamos muy mal heridos y yo había muerto, entonces Kamisama

-    ¿Qué tú estabas muerto?? ¿Y cómo es que estás aquí?  Creo que el trago que te di era un poco fuerte y te cayó mal – dijo como si hubiera visto un fantasma

-    Te lo voy a explicar, conoces las esferas del dragón?

En esos momentos él le explicó todo lo que había pasado, de cómo revivió y como Mr. Satán había salido volando gracias a un golpe de Cell.  Aunque no estaba muy convencida al comienzo, recordó todo lo que Trunks le había contado anteriormente de los guerreros y en esos momentos creyó todo lo que le dijo.

-    Lo pasé muy bien hoy día, gracias – dijo ella

-    Para mí, éste ha sido el inicio de algo que siempre quise

-    Pero tú eres muy guapo, debes haber tenido muchas novias anteriormente, no?

-    Si tengo que ser honesto, tú eres la primera.  Algún día te contaré toda mi historia, algún día – dijo acercándose y dándole un largo beso.   Luego, se fue dejando a Jessy pensando que por fin su soledad había terminado.

Habían días en que no se podían ver, pero se llamaban por teléfono.  Ya había pasado un tiempo desde ese primer contacto, y su relación iba muy bien. 

Jessy fue a buscar leña fuera, porque hacía mucho frío y estaba lloviendo, y como salió un poco desabrigada, se resfrió. Al día siguiente Trunks la llamó y no la encontró muy bien por teléfono, así que decidió ir a verla.  Al llegar, vio que estaba recostada y que tenía mucha fiebre, así que llamó a Bulma para que preparara la habitación de los invitados y se la llevó.  Bajo esas condiciones él la tuvo que llevar en una nave, porque haberla llevado volando habría sido peor ya que seguía lloviendo.  Al llegar allá Bulma les estaba esperando, como no había llevado ropa extra ella le prestó algo para dormir y le cambió en su habitación.  Al ver que ella iba a pasar varios días en su casa, Bulma le pidió a Trunks que fuera a su casa y le trajera ropa para poder cambiarla durante esos días.  Trunks llegó a la casa de Jessy y comenzó a buscar en su closet, mientras abría una cápsula para guardar la ropa en ella.  Hechó algunos chalecos, jeans y poleras.  De repente, abrió un cajón y vio que allí ella guardaba su ropa interior.  La comenzó a sacar poco a poco, imaginándose como se verían en ella, y se encontró teniendo otro tipo de pensamientos.  Sacudió un poco la cabeza tratando de espantar esos pensamientos, hechó un poco de esa ropa en la cápsula y se fue.

Al llegar a la corporación Cápsula  Jessy tenía la fiebre tan alta que no despertaba con nada.  Llamaron al doctor y le recetó algunas cosas.  Esa noche Trunks decidió quedarse con ella, cuidándola tal como ella lo había hecho con él.  Se sentó en una silla cerca de la cama, y se quedó dormido cuidándola.  De vez en cuando le volvía a tomar la temperatura, y se dormía admirándola.

Gracias a todas las medicinas, le bajó la fiebre y apenas llegó la luz de la mañana a la habitación ella despertó, dándose cuenta de cómo había dormido y quién estaba a su lado.  Ella sabía que él no era de la gente que se aprovecha del resto, y se dio cuenta que él la había cuidado, por eso prefirió no despertarlo y seguir durmiendo.  A eso de las 9 él despertó por un dolor en la espalda por la mala posición en que se encontraba, recordó donde estaba y le tomó la temperatura a Jessy, se alegró al ver que ya había bajado.  Él salió sin despertarla y fue a ver a su madre, quién se alegró por la salud de Jessy.  Como Trunks estaba todavía con sueño, le dijo que iría a dormir un poco.  Bulma preparó el desayuno para Jessy y le dijo “¿no preferirías comer algo con ella primero y luego vas a dormir?  Sería lindo para ella que la despertaras con esto” y le pasó la bandeja.  “Pero primero déjame ver si quiere asearse un poco y cambiarse de ropa”.  Trunks esperó en la cocina.  Ella golpeó la puerta y entró.

-    Buenos días Jessy, cómo te sientes?

-    Mmh, mejor, gracias – dijo despertando y vio que Trunks no estaba allí, ¿lo habría soñado?

-    Trunks te trajo para acá después que te encontró con tanta fiebre, y además te trajo ropa para cambiarte.  ¿Sabes?  Él se preocupa mucho por ti, pasó toda la noche en vela cuidándote.  Bueno, el desayuno está listo, pero dime, prefieres pasar a bañarte primero y después tomarlo?  Esa es la puerta del baño.

-    Claro, primero tomo un baño y luego el desayuno.  Después me puedo ir…

-    No, tu te quedas aquí hasta que mejores – dijo Bulma – apúrate en el baño, recuerda el desayuno – mientras salía de la habitación

-    Sí.

Tomó la cápsula y la abrió.  Encontró toda la ropa y se avergonzó al pensar que Trunks la había visto.  Después del baño, se puso su camisa de dormir y se acostó.  Al rato, escuchó a alguien en la puerta.

-    Adelante

-    Buenos días, cómo te sientes? – era Trunks

-    Mucho mejor, y gracias a ti

-    Era mi turno para ayudarte, no? – se acercó y le dio un beso – te traje el desayuno, te molestaría que comiera contigo?

-    Que pregunta tan tonta, claro que no

Ella se corrió en la cama dejándole un lugar.  Él no pudo disimular cuando vio el escote del camisón que ella traía puesto, y no podía quitar la vista de encima, pero luego se sintió mal con su actitud y prefirió mirar sus ojos, no quería pasar vergüenzas con ella.  Después de tomar desayuno empezaron a conversar pero él se quedó dormido junto a ella, estaba muy cansado, así que ella dejó como pudo la bandeja en el piso, decidió abrazarle y durmieron juntos.

Pasaron los días, ella ya había mejorado pero él no la dejaba volver a casa.  Un día que él tenía que hacer algunos trámites en la ciudad, se acercó a Bulma y le explicó que ella se iba ahora, aprovechando que él no estaba.  Bulma la entendió y le ayudó a guardar todo.  Antes de irse y mientras Bulma buscaba algo, Vegeta se dio cuenta y desde la puerta de la habitación le habló.

-    Tú sabes que a él no le va a gustar esto

-    Ah, no lo había visto, disculpe

-    No le va a gustar esto

-    Pero lo tengo que hacer, no quiero seguir molestando.

-    Después no digas que no te lo advertí – dijo Vegeta mientras se retiraba

Después ella se despidió de todos y volvió al bosque.

-    ¿Qué????? Que se fué?  Y por qué?  ¿Cómo la dejaste mamá? – dijo Trunks enfadado

-    Ella está bastante grande para tomar sus decisiones, y yo no soy su madre, no la puedo mandar – dijo tratando de explicar

-    Maldición, igual que los ladrones, aprovechó a que yo no estuviera, y qué dijo?

-    Nada, bueno, en realidad estaba preocupada por tu reacción, creo que tenía motivos, no?

-    Mamá, si llama dile que no estoy, no quiero hablar con ella – dijo muy enojado

-    Pero por qué?  Tú sabes que las cosas hay que resolverlas hablando – pensando que lo iba a calmar, pero no.

Trunks se retiró y se fue a su habitación.  A Bulma le pareció que en esos momentos sus reacciones eran muy parecidas a las de su padre, incluso la forma de mirar tan fría e hiriente eran similares…  nunca lo había visto así, siempre había sido muy tranquilo y amoroso, no como ahora, “se nota que le importa mucho esta chica” pensó.

  Había pasado una semana de la partida de Jessy, y por mucho que ella llamara a Trunks él siempre se negaba, incluso había ido a la Corporación Cápsula a conversar, pero cuando él supo que ella estaba ahí salió volando por la ventana.  Él no estaba para nada cómodo con esta situación, quería hablar con ella, pero lo ocurrido le había herido mucho.  Por otra parte, Jessy estaba muy arrepentida y Trunks no le daba la oportunidad para pedirle disculpas.

Como sabía que él no la iba a recibir, decidió volver a casa.  Ya era un poco tarde, pero ella sólo pensaba en cómo hacer que Trunks la perdonara.  Sacó las llaves de su bolsillo y abrió la puerta, cuando de repente alguien la ataca por detrás con un cuchillo y le dice “si quieres vivir, no grites y abre luego esa maldita puerta”.  El pánico se apoderó de ella pero pudo controlarse un poco.  Nerviosamente, abrió la puerta y el tipo que la sujetaba le ordenaba que entrara rápido a la casa, mientras otros cómplices hacían lo mismo.  El tipo entró con ella a su habitación y la amarró, diciendo “no creas que me he olvidado de ti, apenas nos llevemos lo que nos interesa de aquí vendré por el premio mayor, preciosa” mientras le acariciaba la mejilla.

El tipo cerró la puerta y ella sentía como revolvían todo en su casa, pero lo que más le atemorizaba era lo último que había dicho el tipo.  Era tal su desesperación, que sólo pensaba en Trunks, que él la habría podido ayudar en una situación así.

Aún estaba en el lago, pensando en sus problemas, cuando de repente tuvo la sensación de que Jessy estaba en peligro, en grave peligro.  Comenzó a volar a toda velocidad hacia su casa, y al llegar a ella se acercó lentamente ya que no estaba seguro si su intuición era cierta o sólo su deseo de verla, pero esta última idea se desvaneció apenas escuchó los gritos de Jessy.  Se apresuró a entrar justo en los momentos que el desconocido comenzaba a rajar la ropa de la muchacha.  Al ver esto, la rabia de Trunks fue tal que se transformó inmediatamente en SSJ y no le dio tiempo al otro individuo de reaccionar.  Al escuchar estos ruidos, los cómplices de la banda fueron a la habitación para ayudar a su jefe, cuando vieron lo que estaba pasando salieron arrancando, pero Trunks los siguió y les lanzó algunos ataques de energía, desapareciendo inmediatamente.  Después de esto, él regresó a la habitación y vio a Jessy llorando desesperadamente… y sólo atinó a desatarla y luego a abrazarla.  

-    Trunks…  pero cómo supiste? – dijo Jessy un poco más calmada

-    Sentí que estabas en peligro, que me llamabas – respondió mientras acariciaba su cabello

-    Imaginé lo peor, llegaste a tiempo

-    ¿Cuántas veces te dije que no me gustaba que vivieras aquí sola?  ¿Qué hubiera pasado si no llego a tiempo o no te hubiera conocido?

-    Por favor no me regañes en estos momentos, me siento muy mal

-    Disculpa pero tenía que decirlo, ahora espera un momento, voy a buscar algo para que tomes

La dejó encima de la cama mientras se secaba las lágrimas.  Él buscó un poco de leche y además llamó a Bulma para contarle lo ocurrido y además para decirle que ella se iba a vivir para allá, él sabía que su madre no se opondría a su decisión.  Volvió a la habitación, le entregó el vaso y le dijo “esta vez me vas a hacer caso, tú te vas a vivir  conmigo…  bueno, a mi casa y no vuelves más para acá”.  Ella sólo asintió con la cabeza, volvieron a cápsula la casa y se fueron volando para la Corporación.

Al llegar allá, Bulma había preparado la misma habitación que la muchacha había usado mientras había estado enferma.  A los minutos llegaron y Bulma le dio una pastilla para dormir, Jessy se acostó y se durmió casi inmediatamente.

Esa noche, Trunks durmió más tranquilo sabiendo que Jessy estaba nuevamente cerca de él.

A la mañana siguiente, él estaba entrenando en el patio de la Corporación.  Vegeta hacía lo mismo pero con la gravedad aumentada.  Bulma estaba en la cocina, cuando vio que Jessy iba entrando, se notaba por sus ojos que había llorado mucho, pero que ya estaba más tranquila.  Bulma le dijo que Trunks estaba entrenando y se dirigió hacia allá, y desde la terraza lo observaba.  De repente él se dio cuenta que alguien lo estaba mirando, y vio a Jessy pero prefirió seguir en lo que estaba.  Ella volvió a su habitación para descansar un poco más, la cabeza aún le daba vueltas después de lo que había pasado el día anterior.  Trunks tomó una ducha y la fue a ver.

-    Veo que ya despertaste, ¿cómo te sientes? – dijo entrando a la pieza

-    Mejor, gracias por tu preocupación 

-    No es por nada – dijo mientras se sentaba en la orilla de la cama – pero ves que tenía razón?  Yo sabía que era peligroso para ti estar viviendo en esa casa sola

-    No me reproches, por favor – dijo Jessy mirando hacia la ventana – sé que tenias razón y que estuvo mal la forma en que me fui de aquí, traté de hablar contigo muchas veces pero tú te ocultabas…

-    ¿Acaso no tenía motivos?  No me gustó para nada tu forma de actuar ese día – respondió Trunks

-    No sabes lo mal que me sentí todos esos días sin poder hablar contigo, sentir esa frialdad de parte tuya, una faceta desconocida para mí.  Tu madre me contó que tu padre es así y que lo debes haber heredado de él, pero yo creí que en nuestra relación las cosas nunca serían así – dijo ella en voz baja, mirando hacia el piso

-    Así me sentí

-    Creo que sería mejor que dejáramos todo esto atrás, ¿no?  ¿Me perdonas? Prometo no hacerlo de nuevo– dijo Jessy poniendo caras tiernas a Trunks

-    Sabes que te perdono, fue una semana muy larga sin ti, pero nunca más harás ese tipo de estupideces, ok?

-    Lo que tú digas mi amor

Los dos se abrazaron y se besaron largamente.  Ambos estaban más relajados y tranquilos.

-    Hijo, estoy un poco preocupada – dijo Bulma mientras disfrutaba con Trunks una copa helada en una cafetería

-    ¿Por qué motivo?

-    Todo ha ido muy bien con Jessy últimamente, cierto?

-    De maravillas, mejor de lo que yo mismo podría haber imaginado

-    Dime, Jessy sabe todo sobre ti? – dijo mientras sacaba la guinda del helado

-    Bueno, todo todo no, aún no le he contado de donde vengo

-    No crees que sería bueno que lo hicieras?

-    Y qué tal si ella no me entiende y prefiere no seguir conmigo? - respondió

-    Pero es peor cuando le ocultas algo así de importante a alguien que te importa mucho.  Tú no aguantaste cuando ella se fue de repente de casa sin habértelo dicho, creo que sería lo mismo que volvieras a tu tiempo sin haberle explicado qué es lo que pasó.  Ay bebé, abre la boca que esto está delicioso – le decía al bebé Trunks

-    Pero ya nada sería lo mismo

-    Mira, si tú confías en ella, y ella te quiere como dice las cosas se darán bien…  si no, no sé

-    Y papá qué opina?

-    Aunque no lo parezca también está preocupado por eso

-    En serio?

-    Sí, incluso él sugirió que te lo preguntase.  Ha cambiado mucho este último tiempo y yo creo que ha sido por ti.

-    Me parece que será bueno que lo converse cuanto antes con ella, pues estoy pensando en volver a mi tiempo luego, mi madre se debe sentir muy sola.

Siguieron conversando por un buen rato y ella se comprometió a ayudarlo, el plan se llevaría a cabo unos días después.

-    Esta noche vamos al cine con tu padre Trunks, y no sé a qué hora vamos a volver, así que no se preocupen por nosotros, ¿está bien?  Jessy, te puedo pedir un favor?  Sé que no te gustan mucho los bebés, pero crees que podrías hacerte cargo por hoy de Junior? – así era como se referían al bebé Trunks para que así ella no sospechara

-    Sí, después de todo lo que has hecho por mí es lo mínimo que yo podría hacer por ti

-    Mira, en cerca de su cuna tienes pañales, cremas y todo lo necesario, el otro día viste como lo mude, cierto?

-    Ah, tienes razón…  si no puedo ver en las instrucciones del paquete

-    Eres un amor Jessy, no sabes cuánto te lo agradezco.

-    Creo que todo está listo, espero que lo pasen bien – dijo él

-    Así que cenen sin nosotros, y nos vemos! – dijo mientras Vegeta le tomaba la mano y salían de la casa y cerraban la puerta

-    Hace tiempo que no estábamos así de solos, cierto Jessy?

-    Sí, me hace recordar cuando estabas herido en mi casa…  a propósito, tu casa me gusta mucho pero extraño la mía.

-    ¿Y qué te parece si ponemos tu casa en el patio?

-    Sí, que buena idea!!! Podemos cenar allí después que vea a Junior. Vamos ahora a instalarla– dijo Jessy mientras tomaba la mano de Trunks y se dirigían fuera de la casa

-    Creo que este es el lugar perfecto, toma, es tu casa

-    Gracias

Ella tomó la cápsula y la hizo funcionar.  En frente de ella estaba nuevamente esa pequeña casa que tantos recuerdos le traía, ambos entraron y vieron el desorden que habían dejado los ladrones.  Trunks vió que esto afectaba un poco a jessy, así que la tomó de la mano y salieron de ahí, volviendo nuevamente cápsula la casa.  Al rato cenaron algo que Bulma había dejado preparado, y él comenzó a contar sólo cosas simpáticas y así ella volvió a olvidar lo que recién había visto.

Después de cenar ella fue a ver a Junior.  Ya había despertado y miraba con sus grandes ojos azules a su alrededor.  A ella siempre le pareció tan raro eso de que él y Trunks se parecieran tanto.  En fin, comenzó a hacerle gracias y el bebé sonreía, ella lo cargaba en sus brazos y lo hacía volar por la habitación…  sin que ella se diera cuenta, Trunks le observaba desde la puerta – que había abierto levemente y sin hacer ruido – le encantaba ver como lo trataba.

Estuvo jugando con él mucho rato y de repente se puso a llorar.  Ella se desesperó, pensando que lo había herido o que algo malo le había pasado, pero después de revisarlo se dio cuenta lo que era:  ella tomó el biberón y lo acercó a la boca del bebé. 

Instantáneamente dejó de llorar y ella se tranquilizó.  Al terminar de comer ella pensó que todo había terminado, y cuando lo iba a depositar en su cuna comenzó a llorar nuevamente… había que cambiar pañales.  Cuando se disponía a hacerlo se dio cuenta que no quedaban, así que llamó a Trunks.  Él hizo como que estaba en su habitación, simulando el hecho de que había estado espiándola.

-    ¿Me llamas? – dijo él haciéndose el inocente

-    Sí, me puedes ayudar?  Tengo que cambiar al bebé pero se me acabaron los pañales, y no sé donde los guarda Bulma.  ¿tú sabes dónde?

-    Sí, yo te los traigo

Al rato estaba de vuelta y se dispuso a ayudar a Jessy.  Ella sacó el pañal sucio y lo botó a la basura, tomó al bebé y lo puso en una pequeña bañera en donde lo comenzó a limpiar, lo secó y volvió con él al mudador, donde Trunks había preparado un nuevo pañal.  Ella puso al bebé sobre este pañal y le puso talcos en las partes del bebé.  Trunks se sonrojó por lo que ella estaba viendo y tocando, ella no se dio cuenta, solo procedió a terminar lo que había comenzado.  Después de un rato el bebé estaba listo y en su cuna, durmiendo.

-    Creo que tú vas a ser una excelente madre – dijo Trunks, mientras se dirigían a la sala.

-    Ay, las cosas que dices – respondió ella

Al llegar él la invitó a que se sentaran en el sofá.  Él encendió pocas luces dándole un toque más íntimo.  Él se sentó en un costado de éste, y Jessy se sentó sobre las piernas de él, dejando estiradas las de ella en el sofá y apoyando su cabeza en uno de los brazos del sofá, muy cerca de Trunks...  él estaba un poco sorprendido, ella nunca había hecho algo así pero si ella había actuado así es porque quería sentirse más cerca de él.  Entonces pasó una de sus manos por su cintura y su boca en la de ella, quedándose ahí por un tiempo.  Hacía mucho tiempo que no estaban solos, y aunque no era usual que se portaran mal, ella quería estar así con  él.

Estuvieron un buen rato jugando, sin llegar eso sí al final..  él la respetaba mucho, y por eso también respetaba su decisión, además que nada podía suceder si él no era completamente honesto con ella.

-    No sabes lo bien que me hace estar cerca de ti mi amor – dijo él

-    A mí también, has cambiado totalmente mi vida – respondió mientras le besaba nuevamente

-    ¿Sabes? Quisiera aprovechar estos momentos para conversar  contigo, creo que no he sido completamente honesto contigo

-    ¿A qué te refieres? - Dijo enderezándose y sentándose a su lado

-    Esto es un poco difícil de entender, así que quiero que me pongas mucha atención, está bien?

-    Bien, dime qué es lo que pasa – cada vez estaba más intrigada

-    Por dónde empiezo, veamos…  ya sé.  Dime, tú sabes cuál es el nombre del bebé?  De Junior?

-    No, siempre me lo he preguntado pero como siempre lo tratan de junior no he querido preguntar

-    Y acaso no lo encuentras parecido a alguien?

-    Mmmh, honestamente?

-    

-    Siempre he pensado que se parece mucho a ti

-    ¿Quieres saber su nombre?

-    Bueno, si tú me lo quieres contar – ella no entendía por qué era tan importante eso en estos momentos, acaso sería su hijo?

-    Su nombre es Trunks

-     Pero cómo…  por qué Bulma le pondría el mismo nombre a dos hijos, o no es hijo de ella? – ahí ya no entendía nada.

-    Lo que pasa es que él y yo somos la misma persona, pero de distintas líneas de tiempo.

Le explicó todo, el holocausto que había ocurrido en su tiempo, la muerte de su padre y sus amigos, la máquina del tiempo y todo eso.  Al comienzo ella pensó que él estaba loco, pero cuando fueron al patio y le mostró la máquina del tiempo ya le creyó.

-    Y por qué me dices todo esto ahora?

-    Porque creo que voy a tener que volver a mi tiempo  muy pronto, mi madre está sola y la ciudad está siendo reconstruida, ella me necesita

-    ¿Y qué va a pasar conmigo? ¿ me vas a dejar sola?

-    Te quería proponer algo…  no te gustaría irte conmigo a mi tiempo?  Quiero decir, tu estás sola, tu familia murió y no hay prácticamente nada que te amarre aquí.  Sé que quizás va a ser un tiempo más difícil por todo lo que ocurrió con los androides, pero me haría muy feliz que aceptaras irte conmigo.  ¿Qué dices?

No sabía que decir, todo el relato la había dejado muy confundida, y ahora su ofrecimiento.  Él tenía razón, ella solo estaba aferrada a él y a su familia.

-    No me tienes que responder enseguida – dijo él – pero por favor piénsalo

-    Tienes razón, no hay nada que me ate a este tiempo, lo único que realmente me tiene con deseos de continuar eres tú…  oye, y la Bulma del futuro es parecida a la de este tiempo?  O va a ser una suegra enojona?

-    Es igual, quizás con algunos años más encima pero siempre la misma – rió él - ¿en serio aceptas mi propuesta?<

-    Claro que sí, ya no sé que haría sin ti – dijo mientras se abrazaban

Todos estaban sorprendidos de cómo ella había aceptado y asimilado todo tan rápidamente, pero el más feliz era Trunks.  Bulma dijo que iba a organizar una fiesta para despedirlos, así que ya había una fecha para la salida:  era al día siguiente de la fiesta.

Durante todo ese tiempo, se dedicaron a comprar cosas que él sabía que no iban a encontrar en su tiempo por la destrucción ocasionada por los androides, y todo lo iban almacenando en cápsulas, así se haría mucho más fácil transportar todo.  Él también compró algunas cosas para su dedicada madre del futuro y ella un perfume para su futura “suegra”…. “Tengo que estar en la buena con ella desde un comienzo” pensó.

Durante la fiesta de despedida, todos se dedicaron a desear lo mejor a la pareja que partiría próximamente, Krilin cantaba, el maestro Roshi trató de ver debajo de la falda de Bulma cuando se dio cuenta que Vejita estaba por lanzarle gran parte de su ki, pero además recibió un gran golpe de parte de Bulma.  Mientras todo esto pasaba, Jessy salió al jardín y Trunks la siguió.

-    ¿Qué haces aquí?  La fiesta está muy divertida – dijo él

-    sólo reflexionaba

-    ¿Sobre qué? – dijo mientras se sentaba junto a ella frente a una fuente que tiraba agua

-    en que mañana nos vamos a un lugar desconocido en cierta forma, donde no conozco a nadie y…

-    ¿Es idea mía o te estás arrepintiendo? – dijo él preocupado

-    No, no es eso…es que ¿qué pasaría si te aburres de mí?  Yo no voy a poder volver a este tiempo y bueno, por lo menos acá me conocen en el pueblo pero allá

-    Allá me vas a tener a mí, y aunque no creo, pero si llegáramos a tener algún problema y terminemos como pareja tú vas a seguir a mi lado como la gran amiga que arriesgó y sacrificó todo para ayudarme – dijo acercándose – ven tontita, te quiero dar una muestra de mi amor para que te des cuenta que eso no va a pasar – y se besaron.

-    ¿Estás seguro?

-    Claro, me has ayudado tanto y me gusta tanto estar contigo que sería un idiota, “un pobre insecto” como dice mi padre, para dejarte ir.

Se quedaron un rato más allí observando esas estrellas, ya que para mañana a esa hora sería otro cielo el que verían.

-    ¿Llevas todas las cápsulas?  ¿Te llevaste el abrigo que tanto te gustaba?  ¿No olvidas nada?  ¿Tu casa? -  Bulma parecía más nerviosa que los que iban a viajar

-    Sí mamá, va todo – dijo Trunks tranquilamente

-    ¿Llevas la cámara?  Quiero que saquen fotos sobre todo cuando nazca el bebé – dijo Bulma

-    ¿QUÉEEEEE?!!! Gritaron todos

-    Jessy, no me digas que tú… - comenzó a decir Chichi

-    No, cómo se le ocurre – dijo Jessy roja como tomate

-    Mamá, no digas tonteras – dijo Trunks también rojo

-    Ay, pero me imagino que si se van a casar van a tener hijos, no? – tratando de disculparse – por eso lo decía

-    Bueno, creo que ha llegado la hora.

Todos se comenzaron a despedir, especialmente Jessy…  ella le dio un gran abrazo a Bulma, resumiendo todo lo que quería decirle, luego miró a Vejita e hizo lo mismo, agradeciéndole por su especial forma de ser (lo cual honestamente, sorprendió a todos).  Luego Trunks se subió a la máquina con Jessy, quién se sentó en sus rodillas (ya que sólo hay espacio para uno), cerraron la cúpula y se fueron.

-    Tengo miedo – dijo ella

-    ¿De qué?  Estamos juntos – conversaban mientras viajaban

Él sabía que iban a llegar a un futuro muy distinto, en donde había muchas cosas que hacer, pero tenía alguien más por quién esforzarse.  Por fin, él no sólo había cambiado el futuro de otra gente, sino que el de él también.

 

 

Uno de mis favoritos en Dragonball siempre ha sido Mirai Trunks (el Trunks del futuro), y me dio un poco de pena pensar que a pesar de que ya había destruido a Cell y los androides en su línea alternativa del tiempo, las cosas serían más difíciles para él que para los demás guerreros en la línea actual.  Por eso decidí darle un poco de alegría, así, las cosas serían diferentes.  Me gustaría escuchar opiniones, críticas o comentarios respecto a mi fic, al mail bulma_gt@hotmail.com  Gracias por tomarte un tiempo y haberlo leído, espero lo hayas disfrutado.