First meeting for love

Por Vejichan

Capitulo 1

 

Bulma no podía dormir, aunque débilmente, podía escuchar los ruidos provenientes de la cápsula de gravedad en donde Vejita entrenaba, “ese hombre es un bárbaro” pensó, “no se quedará tranquilo hasta que se mate a sí mismo, y de paso no me va a dejar dormir”. Bulma se levantó y se dirigió a la cápsula para exigirle que dejara de hacer ruido y le permitiese dormir pero no hubo necesidad, en ese momento Vejita salía de la cápsula visiblemente agotado, cuando vio a Bulma la miró extrañado “¿Qué haces aquí a esta hora?, ¿Qué no tienes nada mejor que hacer?” Bulma no estaba de humor para soportarlo y le dijo ¡Por tu culpa no puedo dormir!, deberías dejar de hacer tanto ruido en las noches ¡Idiota!” tras decir eso Bulma se dio la vuelta y regresó a su habitación.  

Minutos después ella ya estaba acostada en su cama de nuevo cuando escuchó los pasos de Vejita en el corredor, no le hubiera dado mayor importancia de no haber sido por el ruido seco que se escuchó en el corredor, ella se levantó y asomó la cabeza a través del quicio de su puerta... no había nadie, estuvo a punto de darse la vuelta cuando de pronto se dio cuenta de la mancha de sangre en el piso perfectamente visible aún con la pálida luz de los diminutos plafones del techo.

Preocupada se acercó a la puerta de la habitación de Vejita, tocó suavemente pero no hubo respuesta, Bulma decidió entrar, el cuarto estaba en penumbras pero pudo distinguir perfectamente el bulto que el cuerpo de Vejita formaba sobre la cama; era evidente que él estaba tan cansado que solo se dejó caer boca abajo sobre la cama.

Bulma se acercó un poco temerosa de despertarlo, le tocó el brazo, inmediatamente pudo sentir un líquido cubriendo parte de su brazo, era obvio, estaba sangrando copiosamente, Bulma buscó en los bolsillos de su ridícula pijama un pañuelo y limpió la herida de su brazo. Vejita sintió las manos de Bulma vendando su herida y medio despertó, pero estaba tan cansado que prefirió no moverse y dejar que ella terminara de vendarlo, quedándose dormido nuevamente.

Cuando Bulma hubo acabado sacó una manta de un armario y lo cubrió con ella, “despierto parece el diablo... pero dormido se ve tan...” Bulma no pudo encontrar una palabra para definirlo, se sonrió a sí misma y salió de la habitación rumbo a la suya. Bulma se acostó en su cama e inmediatamente se quedó dormida, mañana sería un día importante y necesitaba descansar.

A la mañana siguiente Bulma se levantó, y tras arreglar la cama se metió a la ducha, ese día era importante para ella pues ella y Yamcha cumplían un año más como novios y él le había prometido celebrarlo; Bulma salió del baño vistiendo su bata y llevando una toalla envolviendo su cabello, se sentó frente al tocador mientras lo secaba, unas semanas antes se lo había cortado pues no le agradó el comentario que Vejita hizo respecto a el “Pareces payaso de circo con ese peinado” le dijo, a ella no le interesaba en lo más mínimo su opinión pero tampoco le agradaba la idea de que se burlara de su peinado así que se lo cortó, a Yamcha le había gustado más el nuevo corte así que en cierta forma Vejita le hizo un favor.

Bulma se arregló, se puso un vestido entallado aunque no demasiado, y salió  de su habitación rumbo a la cocina, tenía que preparar el desayuno y este debía ser cuantioso pues Vejita seguramente estaría muy hambriento tras el exhaustivo entrenamiento del día anterior.

Efectivamente Vejita arrasó con su desayuno y tras esto se dirigió a su cámara de gravedad, para seguir con su arduo entrenamiento, mientras tanto Bulma se sentó a esperar a Yamcha, pasaron varias horas pero él no aparecía, finalmente Bulma comprendió que él ya no vendría, estaba tan enfadada que decidió dar una vuelta por la ciudad, caminó y empezó a sentirse más relajada, sin embargo toda su tranquilidad se esfumó cuando sus ojos encontraron a una pareja.

A ella no  la conocía pero a él... a él lo conocía de sobra, Yamcha estaba tomando un café con una atractiva pelirroja en el café a donde acostumbraba llevar a Bulma, esa fue la gota que colmó el vaso, no solo la había dejado plantada el día de su aniversario sino que además estaba con otra mujer en un lugar que ella consideraba como SU lugar. Bulma hacía un gran esfuerzo por no plantarse frente a ellos y abofetear a Yamcha, pero su paciencia y su control se terminaron cuando él le tomó la mano a la pelirroja.

Bulma  estuvo a punto de pararse frente a él y gritarle cuanto se le viniera a la cabeza pero en lugar de eso se marchó corriendo y llorando, cuando llegó a la Capsule Corp. Vejita salía de la cámara de gravedad y cegada por las lágrimas se estrelló contra él tirándolo al suelo por la sorpresa “Maldita sea! Deberías tener más cuidado, si vuelves a hacer eso juro que...” “DÉJAME EN PAZ!!” Bulma salió corriendo rumbo a su habitación, dejando a Vejita confundido e intrigado, nunca la había visto así y su curiosidad se despertó.

 

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