Capítulo 9

 

“Yamcha suéltame, me lastimas!! Bulma se quejó “Dímelo Bulma!” “Ella dijo que la soltaras” Una voz profunda y arrogante se escucho a unos metros de ellos “No te metas en esto Vejita! Esto solo nos concierne a Bulma y a mi” dijo Yamcha exasperado “Me temo que esto también me concierne a mí gusano, ya que ese “engendro” como tu lo llamas es mi hijo” Yamcha se quedó boquiabierto y se volteó hacia Bulma “No, no es cierto, Bulma dime que no es cierto, él no puede ser el padre de ese niño” le dijo mientras la sacudía con fuerza, Bulma sollozó ante la fuerza con que la agitaba “Suéltame” Suplicó entre pequeños sollozos; ciego de ira, Yamcha levantó su mano contra Bulma, pero antes de que él pudiera hacer nada un puñetazo en el estomago lo hizo doblarse de dolor soltando a Bulma en el proceso.

Vejita detuvo a Bulma para evitar que cayera y la dejó sentada en el suelo recargada contra una de las paredes de la corporación,  acto seguido se encaró con Yamcha “Maldito seas Vejita” bufó Yamcha  “Lárgate de aquí antes de que mate” la voz de Vejita era grave, estaba furioso, de eso no había duda, Yamcha solo se rió y se abalanzó contra el príncipe, lanzándole un golpe que el Saiyajin detuvo sin esfuerzo alguno, y correspondió al ataque con un potente rodillazo en el estomago de Yamcha y un puñetazo en su rostro, Yamcha cayo al suelo,  Vejita estaba listo para darle el golpe final “Vejita no lo hagas... por favor” Vejita se detuvo y miró a Bulma por encima de su hombro, “Si vuelves a levantar un dedo contra ella o mi hijo, juro por mi honor de guerrero que te daré la muerte más lenta y dolorosa que puedas imaginar... Lárgate!” tras decir eso Vejita tomó a Bulma en sus brazos y entró a la casa, llevando a Bulma a su habitación y la acostó en la cama “¿Estás bien?” le preguntó mientras le retiraba algunos cabellos del rostro, “Sí gracias” él sólo le sonrió “Vejita ¿por qué hiciste eso?” le preguntó disfrutando de la sensación de su mano enguantada acariciando su cara.

Él sonrió levemente y acercó su cara a la de ella “Porque nadie puede atreverse a tocar lo que me pertenece” ella lo miró enfadada “Yo no te pertenezco, no soy un objeto que puedas poseer” “Me perteneces Bulma-san, así como yo te pertenezco a ti” le sonrió una vez más besando sus labios suavemente, “¿C-como?” él la silenció presionando un dedo sobre sus labios.

Se sentó junto a ella en la cama y comenzó a hablar, “Bulma, te dije una vez que tú eras la única para mi” ella lo miraba con atención, “Cuando te embarazaste, cambiaste todos mis planes a futuro” “Yo no me embaracé sola, recuerda que” “No estoy negando mi participación en ello Bulma” la interrumpió “lo siento” se disculpó apenada “Olvídalo, En fin, como te decía tu embarazo cambió mis planes, ahora tendré que cargar con esa responsabilidad” Bulma escuchó sus palabras entristeciéndose, él aún no quería al bebé, la palabra “cargar” era obvia señal de que no estaba contento con la perspectiva de ser padre.

Vejita notó la tristeza que adornaba los ojos de Bulma y acarició su cabeza “Bulma, esto no es fácil para mí, tener una compañera es una cosa, pero tener un hijo es una responsabilidad muy grande, ningún Saiyajin ha podido cumplir con ella... ni siquiera mi padre...” Bulma pudo escuchar el dolor que inundaba sus últimas palabras “Vejita” le susurró acariciando su mejilla “Lo siento, yo no sé qué decir...” “Está bien, no me importa” correspondió a su caricia con otra igual.

Por un largo rato permanecieron mirándose uno al otro, finalmente Bulma rompió el silencio “Y ¿qué vas a hacer Vejita?” él  bajó la cabeza solemne “Cumplir con esa obligación...” fue todo lo que él dijo, “¿Quieres decir que...” “Te hice mi compañera desde hace mucho tiempo, pero ahora eres más que solo eso...” ella lo miró, no podía creer lo que sus oídos le decían  “Pero, por ahora” la miró con dureza “Lo único que me interesa es hacerme más fuerte para vencer a esos malditos androides, y ni tú ni el niño que llevas en tu vientre significan nada para mí en este momento” él cambió su expresión dura por una sonrisa casi afectuosa “Cuando todo esto haya pasado hablaremos” tras esto hizo un seña de despedida y salió de la habitación.

Bulma se quedó sentada en la cama viéndolo partir rumbo a su cámara de Gravedad, repentinamente, el teléfono comenzó a sonar, cuando Bulma contestó, se encontró con la voz de Yamcha “Bulma... yo quería disculparme por lo que pasó esta tarde” Bulma sonrió “Lo sé Yamcha, no te preocupes por eso” él suspiró aliviado “Bulma, no quería lastimarte, en serio, es que estaba tan impactado que no sabía lo hacía” Bulma se sonrió “Lo sé Yamcha, te entiendo” “¿Podemos seguir siendo amigos?” le preguntó ansioso “Por supuesto Yamcha, creo que nos llevaremos mejor como amigos, que como novios” Bulma se sentía tranquila ahora con todas las cosas en su lugar “Bulma, ¿Estás bien? Me refiero a lo del bebé y... Vejita” le dijo preocupado “No te entiendo Yamcha” le contestó ella “Me refiero a que si todo va a estar bien, tu sabes, ¿Él qué va a hacer?... bueno tú me entiendes...” Bulma se divirtió con su nerviosismo “Sí Yamcha...” le dijo “Todo está mejor que nunca” le aseguró mientras acariciaba su vientre y se asomaba a la ventana, observando la silueta de su príncipe en la cápsula de gravedad “Mejor que nunca” se repitió a sí misma... estaba segura que una vez terminada la batalla con los androides las cosas cambiarían... para bien.

 

FIN

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