La despedida
Por
Viviana
Bulma y Yamcha se encontraban juntos en la sala del departamento de Yamcha, no se veían hacia varios días y por fin habían coincidido en sus tiempos libres para poderse ver esa noche, la TV estaba descompuesta así que escuchaban música uno junto al otro, la música era romántica y suave, la sala estaba iluminada solo por la tenue luz de una lampara que estaba en la habitación de al lado, Bulma estaba sentada en el sofá, se había quitado los zapatos y sus pies descansaban sobre el mueble, ella se apoyaba en Yamcha que había pasado su brazo desde atrás alrededor de los hombros de Bulma, ambos escuchaban la música sin hablar, cada uno estaba sumergido en sus pensamientos.
Queda
solo el silencio
Que
hace estallar
La noche fría y larga
La
noche que no acaba
Solo
eso queda
Bulma
se sentía desconcertada, no podía creer que estuviera con su novio de tantos años
en casa de este y que no se le ocurriera que decir, entonces forzó su mente
para recordar la primera vez que Yamcha la beso: se acababan de despedir de Goku
cuando este era todavía un niño, Yamcha iba manejando y se dirigían a la CC,
en ese tiempo Yamcha era muy tímido y no se atrevía a voltear a mirarla, así
que ella empezó a conversarle de cualquier cosa y luego le sugirió que pusiera
el piloto automático, entonces ella se levanto y se dirigió a la ventana de la
parte de atrás a mirar el paisaje, el la siguió y se paro a su lado pensativo
mientras miraba hacia el cielo, después de un rato en silencio el hablo con mas
dominio de si mismo de lo que ella esperaba, Bulma recordaba claramente lo que
le dijo, palabra por palabra “Bulma, me siento enamorado de ti, creo que eres
la mujer que siempre espere, con la que dejare de vivir al margen del mundo,
eres el ángel que siempre anhele, te doy mi corazón para siempre”, ella que
en ese entonces también era muy joven sintió que todos sus sueños se hacían
realidad al escuchar estas palabras, sintió que había encontrado al hombre con
el que había soñado, un hombre introvertido y a la vez fuerte y decidido, un
hombre duro pero a la vez tierno, un hombre que la consideraba la mejor del
universo, por eso ante esas palabras ella volteo a mirarlo y tomo su mano,
entonces el se acerco a ella y la beso con ternura e intensidad a la vez; Bulma
sonrío con el recuerdo y en ese momento la voz de Yamcha la saco de sus
pensamientos
Y:
deseas que te sirva algo?
B:
si gracias, un poco de vino
Y:
esta bien, espérame un momento que traeré la botella para los dos – dicho
esto separo a Bulma delicadamente de su lado y se levanto rumbo a la cocina.
Queda un gesto amable
Para no hacer la vida insoportable
Y
así ahogar las penas
Solo
eso queda
Una
vez en la cocina mientras trataba de quitar el corcho de la botella Yamcha
pensaba en que no podía creer que tuviera a Bulma a su lado, en que estuvieran
solos y que a el no le provocara en ese momento tomarla en sus brazos, entonces
Yamcha recordó aquella vez, aquella maravillosa noche en que ambos
experimentaron el amor por primera vez: aquel día celebraban el primer
aniversario de su relación, se habían ido de paseo a un bosque que Yamcha
conocía, habían pasado un lindo día jugando y conversando y cuando se dieron
cuenta ya había oscurecido y comenzó a hacer algo de frío, entonces el había
prendido una fogata y ambos estaban sentados frente a ella, Bulma era muy
juguetona, era como una niña, y se puso a hacerle cosquillas a Yamcha, ella
realmente no se daba cuenta de los deseos que estaba provocando en el con su
actitud, entonces en un momento Yamcha agarro las manos de ella para que ya no
le hiciera cosquillas y la quedo mirando, la recostó en el pasto, ella dijo
“tengo miedo” pero el con sus palabras y su amor supo darle confianza y
quitarle el temor para hacerla suya, al terminar ella lo abrazo fuertemente y le
rogó que jamas la dejara, el entonces se sintió el hombre mas dichoso del
mundo y sentía que realmente la adoraba; Yamcha sonrío al recordar esto pero
el ruido de la botella al descorcharse lo saco de sus recuerdos.
Yamcha
regreso a la sala con 2 copas y la botella, Bulma lo recibió con una sonrisa y
sirvió el vino
Y:
muy bien ¿por qué brindamos? – ambos quedaron en silencio un momento, luego
B:
... por todos nuestros amigos y por que Kami Sama nos ayude a salir bien del
problema de los androides
Y:
muy bien! salud!
Queda,
que poco queda
De
nuestro amor
Apenas queda nada
Apenas
mil palabras
Ambos
chocaron las copas y bebieron con una sonrisa diferente en los labios, ninguno
de los quiso brindar por su futuro en común, como siempre lo hacían antes,
pues cada uno a escondidas no tenia claro si ese era realmente su deseo. Dejaron
las copas en la mesita y se acercaron para besarse, fue un beso suave que poco a
poco se fue intensificando, ambos buscaban volver a sentir el fuego de tiempos
pasados, fue un beso desesperado, cada uno por su parte buscaba sentir y hacer
sentir al otro las ansias que compartieron muchas veces, Bulma se recostó en el
mueble y Yamcha se recostó sobre ella, mientras se quitaban las ropas
mutuamente evitaron mirarse a los ojos para no delatarse, temían que el otro
leyera en sus ojos que todo había cambiado, hicieron el amor, ambos conocían
ya muy bien los gustos de su pareja así que lograron satisfacerse plenamente,
al terminar no se quedaron recostados desnudos conversando o durmiendo, como
antes, si no que como pasaba ahora ultimo, se vistieron con algo de prisa
mientras intercambiaban comentarios tontos, luego se quedaron mirando sin saber
que decir, entonces Yamcha ofreció otra copa a Bulma, ella la acepto a pesar de
que nunca tomaba mas de una copa por noche y también Yamcha tomo aunque no
acostumbraba hacerlo pues el alcohol perjudicaba sus entrenamientos.
Queda
poca ternura
Y alguna vez haciendo alguna locura
Un
beso y a la fuerza
Yamcha
llego a abrir varias botellas de vino y llego un momento en que ambos estaban
bastante mareados y reían por cualquier cosa, estaban sentados en el mismo
mueble mirándose pero separados cierta distancia, en un momento de risa
prolongada Bulma convirtió su risa en llanto ante lo que Yamcha se quedo
callado observándola tristemente hasta que después de un momento se atrevió a
hablar
Y:
que te pasa Bulma? por que lloras?
B:
no lo se Yamcha, soy una tonta, discúlpame
Y:
algo te esta afectando y quisiera saber que es
B:
no es nada, de verdad, mejor cambiemos de tema
Y:
que paso con la confianza que nos teníamos? Antes nos contábamos todo, hasta
la cosa mas insignificante, por favor, cuéntame
B:
es que no se... no se que decirte – y lloro aun mas, entonces Yamcha la tomo
por los hombros e hizo que lo mirase a los ojos
Y:
cualquier cosa que sea, puedes contármela, cualquier cosa, yo siempre te
comprenderé
B:
es que no estoy segura, pero creo que... no se, me siento extraña ahora ultimo,
no comprendo lo que me esta pasando – Yamcha creyó intuir de que hablaba ella
y quiso darle confianza para que continúe
Y:
la verdad yo también me siento extraño Bulma, yo también – ella dejo de
llorar y sorprendida lo miro a los ojos, donde encontró comprensión
B:
me siento extraña... con nuestra relación – dijo ella y comenzó a llorar
desesperadamente, al escucharla Yamcha sintió un dolor en su corazón y sus
ojos enrojecieron pues comprendió que había llegado el momento de enfrentar la
verdad
Y:
yo... yo también siento algo extraño – dijo el con la voz quebrada
B:
pero... ¿por qué? ¿por qué nos esta pasando esto?!!!
Y:
no lo se... no lo se... quisiera saberlo, de verdad quisiera saberlo
B:
yo también Yamcha, yo quisiera, quisiera amarte Yamcha, como quisiera amarte!!!
– Bulma volvió a sollozar, al escuchar esto Yamcha no pudo evitar que las
lagrimas resbalaran por sus mejillas
Y:
yo también, mi amor, quisiera que las cosas nunca cambien, pero se que contra
el paso del tiempo no podemos hacer nada, nada – Yamcha ya lloraba sin pudor
al igual que Bulma, y ambos se acercaron y se besaron muy tiernamente, se
abrazaron sin querer desprenderse uno del otro, se limpiaban las lagrimas del
rostro mutuamente mirándose a los ojos de vez en cuando
B:
no puedo creer que tiremos por la borda todos estos años juntos, no puedo
creerlo!
Y:
no puedo creer que nuestros sueños no se cumplan, que nuestros hijos nunca
existan
B:
aquel hogar que soñamos, jamas será realidad, jamas!!! – Yamcha vio a Bulma
demasiado desesperada y eso lo asusto además el dolor que sentía en su pecho
le dificultaba seguir hablando entonces penso que debía buscar la calma para
los dos
Y:
Bulma, ya no nos lamentemos, si esto esta pasando, es por que es lo mejor para
los dos – le dijo el tomándola de la mano ante lo que Bulma se sintió mas
aliviada
B:
si, tal vez sea lo mejor, pero duele... me duele mucho que nuestro amor eterno
acabe
Y:
a mi también, por que tu siempre serás mi ángel, toda la vida, pero... no
podemos seguir así
B:
lo se, se que seguir seria engañarnos mutuamente
Y:
tal vez llegue alguien a nuestras vidas, se que algún día volveremos a soñar-
ante esta frase el rostro de Vegeta apareció como un rayo en la mente de Bulma
y a la misma velocidad desapareció
B:
no lo se, no se si podré volver a amar como te ame, tu fuiste tan importante
Y:
si Bulma, si podrás, tu y yo seremos felices, yo se que si, se que te veré
formar una hermosa familia, te veré realizar tus sueños, y se que yo también
seré feliz
B:
¿crees que realmente sea así?
Y:
si Bulma, estoy seguro, los dos seremos felices, muy felices
B:
te quiero tanto Yamcha, tanto!
Y:
y yo a ti Bulma! – diciendo esto ambos se abrazaron mutuamente, como hermanos,
y se quedaron dormidos, uno junto al otro, en aquel mueble que había sido
testigo de todas las etapas de su relación.
Solo
quedan las ganas de llorar
Al
ver que nuestro amor se aleja
Frente a frente bajamos la mirada
Pues
ya no queda nada de que hablar
Nada...
Al
día siguiente cuando Bulma se despertó Yamcha estaba preparando el desayuno en
la cocina, ella se levanto y lo saludo con un beso en la mejilla, fue el primer
beso de amigos que se daban desde que años atrás empezaron su relación
Y:
vas a estar bien?- pregunto mirando su rostro con atención
B:
si, creo que si, y tu? – ella también lo observaba, ambos estaban muy serenos
Y:
yo también.
B:
será mejor que me vaya, es tarde y debo ir a la CC
Y:
esta bien, te acompaño a la puerta- caminaron juntos hasta allí
B:
adiós
Y:
adiós Bulma.
Yamcha
se quedo parado en la puerta viendo como Bulma se alejaba, sabia que no solo se
iba por ese día, sabia que ella se iba de su vida para siempre, pero estaba
tranquilo pues sabia que era lo mejor para los dos, realmente le deseaba la
felicidad y esperaba verla algún día formar la familia que ella siempre soñó.
Bulma se fue y no volteo a mirar hacia atrás, detrás de ella quedaba el pasado,
y el sueño de un futuro diferente la llenaba de expectativas, además sabia que
Yamcha tenia muchas cosas por vivir, y que ser libre era parte de la naturaleza
de Yamcha. Ambos sabían que ahora caminaban con rumbo a la felicidad.
Queda,
que poco queda
De
nuestro amor
Apenas
queda nada
Apenas
mil palabras
Queda
Queda
solo el silencio
Que
hace estallar
La
noche fría y larga
La noche no acaba
Solo
eso queda
Solo
quedan las ganas de llorar
Al
ver que nuestro amor se aleja
Frente
a frente bajamos la mirada
Pues
ya no queda nada de que hablar
Nada...
Queda
poca ternura
Y
alguna vez haciendo una locura
Un
beso y a la fuerza
Queda
Queda
un gesto amable
Para
no hacer la vida insoportable
Y
así ahogar las penas
Solo
eso queda
Esta canción la escuche cuando era muy niña y a pesar de ello me transmitió la tristeza que siente una pareja cuando el amor acaba; por eso esta canción me inspiro para la despedida de Yamcha y Bulma, que la quiero imaginar bonita y no como una pelea en la que alguno de los dos fue el malo. Si tienen algún comentario escríbanme a bulinlove@hotmail.com estaré esperando sus mails. Gracias por leer este fic.
Viviana