Capítulo 5

Protección  

(este fanfic está dedicado a mi amiga Son Usako)

- ¡¡No me trates como un niño chiquito!! -se quejó Trunks.

- Pero si sólo te decía cómo deberías vestirte para esa fiesta...

- Si ni siquiera tengo ganas de ir...

- Pero es de mala educación dejar embarcada a la gente.

- ¿Por qué no vas tú también? Dana te invitó junto conmigo. No entiendo porqué no quieres ir.

- Yo no la conozco bien. Ni entiendo porqué me invito, si inclusive yo trato de hacer que me odie, pero no puedo...

- Si no vas yo no voy...

- ¡Ay, pero qué terco eres!

- Prefiero quedarme aquí que estar aburrido en una fiesta.

- Pero van a estar todos los companeros de tu sección, en cambio yo sólo voy a conocer a poquita gente y me voy a sentir incómoda.

- Sí, sobretodo porque tú conoces a todos los del colegio.

- No los conozco.

- No. Sólo les tienes la suficiente confianza como para rechazarlos cuando te invitan a salir.

- ¿Y qué quieres que haga si no me gustan?

- Olvídalo. Además que no son mis companeros del año pasado.

- Pero estudian contigo...

- Mfhh. Eres imposible... Bueno, ya me voy a cambiar.

- Ajá. -dijo Emi sentándose con los brazos cruzados.

- Er... Te dije que me iba a cambiar...

- Bueno. ¿Quién te ha dicho que no puedes?

- Emi...

- Ay, como si no te hubiera visto ya.

Trunks se puso rojo como un tomate y la miró con cara asesina.

- No sé de que hablas... -dijo cruzándose de brazos y volteando la cara con indignación.

- Jeje, sólo bromeaba... Ya me voy, ya me voy...

- ¡¡¡Fuera!!! -exclamó Trunks encolerizado mientras cerraba la puerta del cuarto y se quitaba la camisa.

- ¡¡Hey, Trunks. Échate más para el centro que a través del agujero de la pared sólo se te ve la espalda!! -gritó Emi desde su cuarto.

Trunks se rió.

- ¡Ya cállate, ¿quieres?! -le respondió riéndose.

- ¡¡Pues sí es cierto. Hay un agujero en la pared, sólo que tú no lo ves. Pero en este momento te estoy viendo!! -gritó Emi acostada en su cama con un libro en las manos.

En ese momento se abrió la puerta.

- Entonces cuídate que cuando te estés cambiando me voy a asomar yo... -le dijo Trunks bromeando mientras se asomaba por la puerta.- Ya me voy. Adiós. -finalizó yéndose.

- Que te vaya bien. Y que las muchachas no te acosen tanto... -le dijo.

- ¡¡Cállate!! -le gritó desde las escaleras.

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DOS DÍAS DESPUES

Trunks y Emi se dirigían al colegio. Y la cara de fastidio que tenían no se las quitaba nadie.

- No puedo creer que ya hemos soportado una semana esto...

- No te quejes. Al menos alégrate que te tocaron los mismos companeros del año pasado. A mí no.

- Pero te tocó otra vez con Dana... Muack, muack... -se burló Emi.

- No empieces... -dijo mientras entraban a la institución.

- Jaja, me encanta cómo te molestas.

- ¡¡Hola, Trunks!! -introdujo Dana que se había detenido mientras pasaba por allí.

- Ho-hola... -respondió Trunks muy nervioso.

- ¡¡Emi!! ¡Hola!

- Hola... -le dijo ella sin prestarle mucha atención.

- ¿Por qué no fuiste a la fiesta? Estuve esperando que te aparecieras.

- Porque me caes mal...

- ¡¿Qué?! -preguntó Dana sorprendida.

Trunks puso cara de tener muchas ganas de matar a su amiga.

- Jaja. No, mentira... Sólo bromeaba... Sucede que me sentía mal.

Trunks suspiró con alivio. Dana se mostró recuperada del susto.

- Uf... Me asustaste. ¡¡Creí que en vez de bromista eras muy sincera!! -dijo Dana riéndose como si hubiera dicho el mejor chiste de la historia.

Trunks y Emi se quedaron serios sin entender el porqué de la hilaridad. Luego vieron que se suponía que era algo gracioso.

- ¡¡¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!!! ¡¡Qué bueno eso!! ¡¡JA, JA, JA, JA, JA, JA!! -se rieron al mismo tiempo.

Emi pensaba: <<Ay, Dios... ¿Qué clase de estupidez estoy haciendo? ¿Qué clase de amigos tiene Trunks?>>

- Bueno. Mucha risa por hoy. Ya vámonos, Trunks. No queremos llegar tarde. ¡Adiós, Emi! -exclamó Dana mientras llevaba a Trunks halándolo por el brazo.

- Se supone que yo soy la única que hace eso... -murmuró con cara de asesina mientras veía a los dos alejarse.- Además, ¿cómo es eso de "mucha risa por hoy"? Ella no sabe lo que es tener sentido del humor...

- Creo que te imita.

- ¿Eh? -preguntó Emi volteándose. Reconoció a una de sus amigas de la sección.- ¡Hola, Kakeru!

- Hola, Emi. -respondió sonriendo. Era una muchacha de cabello hasta los tobillos, ondulado y negro, con los ojos del mismo color y facciones muy bonitas.

- ¿Entonces? ¿Cómo es eso de que me imita?

- Como te puedes dar cuenta, le gusta Trunks...

- Como a todas las demás... -continuó Emi.

- Cállate. -le dijo nerviosa.- Te van a oír.

- ¿Y para qué vas a negar la verdad?

- No le has dicho a nadie, ¿verdad?

- Ni al mismo Trunks...

- Menos mal... Bueno, sigo explicándote. Como mucha gente cree que Trunks y tú se gustan, entonces ella quiere ser como tú para que Trunks se enamore de ella. Pero lo que ella pareciera no saber es que ustedes son hermanos.

- Sí, claro... -dijo Emi afirmando con la cabeza. <<Otra más que todavía se cree el cuento de los hermanos.>>

- Entonces trata de hacer lo mismo que tú para que Trunks se sienta igual con ella que contigo y entonces le empiece a gustar.

- Ahh... Buen análisis, Kakeru. Gracias. -dijo Emi pensativa.

- Bueno, ya vamos a clase.

- Sí.

UNA HORA MÁS TARDE

Emi estaba de lo más aburrida en la clase de matemáticas. Pensaba: <<Si por ejemplo me meto a estudiar quiromancia, más nunca tendré que ver una ecuación en mi vida... O más bien podría lanzar una bomba atómica sobre la coordinación de matemáticas para que no den la materia al menos hasta que finalice mis estudios. No, nos moriríamos todos... O podría decir que yo estoy aquí en una misión secreta de la EFE-BE-I y que por lo tanto no estoy obligada a recibir clase...>>

- ¡Emi! -le gritó el profesor sacándola de sus pensamientos.

- ¡¿Sí?! -preguntó nerviosa mientras se levantaba de su asiento y se paraba firme.

- Mph... Deberías prestar atención ya que pasado mañana es el examen...

- ¡Sí, señor! ¡Digo...! Profesor...

Todos se rieron. Emi estaba apenadísima. En eso, una muchacha entró en el salón y le entregó al profesor unas hojas blancas de papel.

- Gracias, señorita Hiru.

- De nada. -dijo mientras caminaba a su asiento. A medio camino se detuvo un segundo donde Emi y le susurró:

- En el recreo va a ver una pelea. Trunks se metió en problemas con un chico.

Emi la miró preocupada, y le quería preguntar algo más, pero se retiró rápidamente a su asiento antes de que la reprendieran.

- Ahora quiero que resuelvan en las hojas que les voy a entgregar los problemas que están en la pizarra.

Pero Emi no le prestó atención a eso último. Sólo deseaba que Trunks no se hubiera metido en un problema muy grande.

Al sonar el timbre, todos entregaron sus hojas con los problemas resueltos.

Emi corrió hacia la puerta. Estaba a punto de salir cuando el profesor la tomó por el hombro y le dijo:

- Quiero ver el tuyo.

Emi miró hacia los lados, apenada; y le entregó el papel en blanco. El profesor la miró con decepción, y le dijo:

- Te permito que te vayas sólo porque el año pasado salías bien en los exámenes, pero la próxima vez te quedarás aquí resolviéndolos. Además que tendrás que quedarte en la tarde si no sales bien en el examen de revisión del miércoles.

- ¡Muchas gracias, "profe"! -exclamó Emi emocionada y salió corriendo.

Cuando corría por el pasillo, vio a mucha gente reunida. Los presentes la dejaron pasar ya que todos conocían de la relación de Emi con uno de los protagonistas del acontecimiento.

- ¿Estás muy preocupada por Trunks, verdad? -preguntó Kakeru sonriendo.

- No. -respondió Emi.- Estoy preocupada por lo que Trunks pueda hacerle a ese chico.

Kakeru se quedó sorprendida frente a eso. <<¿No fue algo arrogante esa respuesta?>> pensó.

El muchacho le dio un golpe a Trunks en la cara, pero a éste parecía no haberle afectado. Ya estaba dispuesto a darle una patada.

- ¡Hey! -exclamó Emi corriendo hacia los peleadores.

- ¡Emi! -gritó Kakeru tratando de tomarla por la ropa, pero no la alcanzó, ya que no quería meterse en la pelea.

- ¡Ya basta! -gritó Emi metiéndose en el medio de los dos, deteniendo la pierna de Trunks y protegiéndolo de algún otro golpe, deteniendo momentáneamente la pelea.

El muchacho sonrió.

- ¡Parecen unos bebés! Trunks, no pensé que fueras tan inmaduro como para...

- Pero... -trató de excusarse.

- ¡Dile! ¡Dale explicaciones! -exclamó el muchacho en tono burlón.

- ¿Qué sucede? -preguntó Emi sin entender.

- Él...

- Repítelo aquí, frente a todos.

Trunks miró hacia los lados, viendo las paredes de gente que había por doquier. Observó entre ellas a Dana y al resto de sus compañeros. Bajó la mirada.

- Perdóname. Sé que soy un animal por estar peleando con un idiota como éste.

- ¿Y quieres darme una razón que lo justifique? -preguntó Emi en tono regañón.

Trunks tragó saliva y dirigió una mirada rápida a todas las personas que observaban insistentemente la escena.

- Dijo algo que me ofendió y yo... No pude soportarlo.

- ¡¿Y Vas a agarrarte a golpes con un tonto sólo por eso?! Vámonos. -dijo sonriendo. Lo tomó del brazo y lo haló a través de la gente que abría paso a medida que pasaban.

- ¡¿Por qué no le dices toda la verdad?! -exclamó el muchacho.

Trunks se detuvo, se safó del brazo de Emi y volteó, mirándolo con enfado.

- ¡¿Por qué no le dices que me burlaba de ella?! ¡¿Por qué no le dices que sé que no es tu hermana nada?! ¡Que es sólo una recogida en tu casa! ¡Que en realidad no es nadie, ni siquiera con una identidad verdadera! ¡Nadie! ¡Sin familia! ¡Sin padres! ¡Abandonada!

Todos miraron sorprendidos a Emi al oír esa verdad que tan cruel había hecho parecer aquel chico. Trunks lo miraba con profundo odio.

Emi sólo se quedó petrificada observando a toda la gente que la veía. Observando cómo Kakeru se retiraba enfadada. Observando y sintiendo cómo la habían hecho parecer la persona más falsa del mundo. Cómo aquel chico sabía la verdad. Cómo le habían hecho recordar de forma tan humillante que era sólo una intrusa en la casa de Trunks. Cómo ya todos sabían eso.

Trunks caminó con pasos firmes hacia él, y le gritó:

- ¡¡¡Pues ella no es basura como tú!!!

Le dio un punetazo en la cara y otro en el estómago, dejándolo tirado en el piso, con sangre chorreándole de la boca. Trunks lo escupió y caminó hacia Emi que lo esperaba. La tomó del brazo y empezaron a caminar por el pasillo frente a toda la gente que los observaba impresionados.

Dana lo miró con ternura, sin poder creer de lo que Trunks era capaz por alguien como Emi.

<<Creo... Yo no puedo competir con alguien como ella>> pensó. <<Pero me parece muy bien hecho que Trunks lo haya hecho. Y nada ahora podrá borrarme de la mente la imagen que tengo de él.>>

La gente se empezo a retirar, a excepción de las dos o tres personas que se quedaron tratando de que el chico que Trunks había golpeado despertara.

Ya detrás de las escaleras, Emi se echó sobre Trunks y empezó a llorar y gemir. Trunks la miraba con tristeza y la abrazó fuertemente, apretándola contra su pecho.

- Perdóname... -le dijo con mucho dolor.

Emi lo miró a los ojos.

- Perdóname tú por haberte presionado. Y gracias... Por querer evitar la situación. Gracias por estar aquí.

Trunks la tomó por la parte de atrás de la cabeza y la echó hacia él, colocando la suya sobre la de Emi.

- No tienes que decirlo. Yo siempre voy a estar ahí.

 

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