Capítulo 7

Viaje

- Okey... Éste es mi número de la suerte. -dijo Emi colocando una ficha azul en la casilla 3 del tablero. Ella, Trunks y Maki estaban en un quiosco de la calle, donde el letrero gigante que decía "Grandes Premios" llamó inmediatamente la atención de la primera. Trunks había ido a buscarla a la clase de ballet, y su instinto malicioso se activó al ver a Maki cerca. Emi no perdería la oportunidad de llevarla con ella por ahí.

- ¿Estás segura que vale la pena gastar dos dólares en esto? -preguntó Trunks no muy seguro.

- Ya verás, ya verás... -dijo Emi con los dedos cruzados mientras el encargado del quiosco metía las bolitas con números en una caja giratoria.

- Claro, como el dinero no es tuyo... -contestó Trunks molesto mientras Maki se reía.

Emi no le prestó atención. Sólo miraba atenta cuando el señor le daba vueltas a la caja. Se paró y por la pequeña bandeja salió una bolita.

Los ojos de Emi se iluminaron, y Trunks y Maki miraban atentos.

- ¡Siete!

- ¡Rayos! -exclamó Emi furiosa.- ¡Ése no debía fallar! Dame otros dos, Trunks.

- Ja, ni lo sueñes...

- Vamos. Esta vez no puedo perder.

- Sí, eso dijiste las veces anteriores.

- La tercera es la vencida.

- Pero en este caso sería "la octava es la vencida". Ya llevas catorce dólares... -dijo sacando dinero de su bolsillo.

- Bueno. Al final valdrá la pena. -dijo Maki sonriendo.- Vamos, Emi.

Emi le devolvió la sonrisa.

- ¡Tú sí eres una amiga que me apoya en las buenas y en las malas! -exclamó Emi emocionada abrazándola.

- Sí, sí, lo que digas... Mejor apúrate y pon tu ficha. -dijo Trunks. Emi colocó la misma ficha azul en la misma casilla 3.- Presiento que volveremos a perder y que nos quedaremos aquí toda la tarde gastando el dinero de Trunks, claro, como no es el de quien juega, entonces no tiene la más mínima importancia...

- ¡Tres!

Trunks abrió los ojos como platos y volteó a ver a Emi.

- ¡¡Jaja, lo sabía!! ¡La octava es la que es! -exclamó Emi mientras saltaba tomada de las manos de Maki.

- Bueno, bueno. Ahora recoge tu peluche y vámonos. -respondió Trunks aparentando no darle importancia.

- ¿Peluche? -preguntó Emi sonriendo.- Señor, permítame decirle que nuestro premio es un viaje por tres días a la playa.

- ¿Viaje? -preguntó Trunks con ojos de estrellas.

- ¡Qué bueno, Emi! Cuando lleguemos a tu casa nos ponemos a hacer tus maletas.

- ¿Sólo yo? El viaje es para cuatro personas. -explicó Emi mientras el señor le daba un montón de folletos y papeles para llenar.

- Entonces te vas a ir con toda tu familia, qué bueno.

- ¿Familia? -preguntó de nuevo Emi. Miró a Trunks dándole la mano efusivamente al encargado y se rió.- ¡Nos iremos nosotros tres!

- ¿Nosotros? -preguntó Maki.- Pero yo...

- Tranquila. Mi mamá hablará con la tuya y todo resuelto. Además, tendremos a un hombre que nos cuide.

- Dos, mejor dicho. -dijo Trunks.- Ya que yo puse el dinero, tengo derecho a invitar a una persona.

- Déjame adivinar...

- ¡Adiós, Trunks! ¡Adiós, Emi!

- ¡Adiós, hijo mío! ¡Cuídate mucho! ¡No te separes de tus amigos! ¡Échate protector solar! ¡Lávate los dientes antes de dormir! ¡Cámbiate la ropa interior a diario! ¡No camines descalzo!

- Sí, mamá, sí... -dijo Goten completamente apenado.

- ¡Adiós, chicos! -exclamaron Bulma, Milk y Gohan mientras veían el helicóptero con la insignia de Capsule Corp. elevarse.

- ¡Adiós a todos! -exclamaron los pasajeros. Una vez camino a la playa, todos suspiraron.

- ¿Por qué tan sonriente? -le preguntó Emi a Trunks, que estaba piloteando.

- Bueno. Nos vamos de vacaciones juntos, y creo que va a ser muy divertido. -respondió sonriendo.

- Okey. Próximo destino: ¡La playa! -exclamó Emi levantando sus brazos.

- Tardaremos una hora aproximadamente en llegar. -dijo Trunks.

- Pues yo... -balbuceó Maki.- Creí que iríamos en autobús...

- Tranquila, no pasa nada. No me digas que no te habías montado antes en algo que volara.

- No es eso... -dijo Maki señalando al asiento de Trunks.

Emi y Goten se miraron extrañados.

- Oh. No te preocupes, no es la primera vez que Trunks pilotea. -explicó Goten.

- Para ser sincero, sí. -dijo Trunks sonriendo.

Todos se miraron a la cara asustados.

- ¡¡¡AAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!

- Este hotel es muy grande.- dijo Goten entrando a la recepción.

- Bueno, sienténse ahí que yo me encargo de arreglar todo lo de papeleo y habitaciones.

- De acuerdo. -le dijeron a Trunks. Esperaron unos minutos y luego subieron a las habitaciones.

Era el piso 15, en un apartamento de dos cuartos. La mente de Emi y Goten empezó a funcionar al entrar al lugar.

- Okey. Maki y Trunks en un cuarto y nosotros en el otro. -dijo Emi sonriendo. Los dos aludidos se miraron nerviosos.

- ¿No crees que sería mejor Maki y tú en uno, y nosotros en el otro? -preguntó Trunks halando a Goten a una de las habitaciones.

- Bah. Mi plan no funcionó. -dijo decepcionada mientras entraba al cuarto.

Una hora después, ya habían sacado todas sus cosas de las maletas (y las habían dejado regadas por todo el apartamento). Mientras Trunks revisaba el inventario de la cocina y Maki el de los baños, Goten y Emi estaban en el balcón preparando su magistral plan secreto.

- Okey. La "Operación Unión Cupido" empieza hoy a las catorce horas. -explicó Emi.

- De acuerdo. -respondió Goten muy atento.- Necesitamos distintas estrategias y opciones en caso de que algo falle.

- Correcto. Se dividirá en tres fases: Acercamiento, Unión y Consolidación. Cada una para cada día. Hoy será la fase de Acercamiento.

- De acuerdo. Primero, es la primera impresión.

- Yo me encargaré de que Maki se vea preciosa. A las tres salimos a la playa.

- De acuerdo. -dijo Goten levantándose.- Trunks, ¿qué tal si a las tres salimos a bañarnos en la playa? Aprovechemos estas dos horas para descansar del viaje.

- Muy bien. -respondió Trunks sonriendo desde la cocina.- Creo que me da tiempo de darme una ducha, dejar esto y pedir algunas cosas en recepción.

Mientras tanto, Emi estaba encerrada en el cuarto con Maki.

- De acuerdo. Sólo tenemos dos horas para hacer que luzcas preciosa.

- Pero, yo... -dijo Maki sin entender qué ocurría.

- Vamos. Muéstrame el traje de baño que te vas a poner.

- ¿Vamos a salir en traje de baño?

Emi la miró con frustación.

- ¡Pues claro, tonta! ¡Estamos en la playa!

- Pero, es que me da mucha pena...

- ¡Qué pena ni qué nada! ¡Ésta será nuestra primera arma para que conquistes a Trunks!

- ¿Conquistarlo? ¿Y quién te ha dicho...?

- ¡No disimules y muéstrame el bendito traje de baño! -exclamó Emi autoritariamente.

Afuera, Trunks y Goten estaban preguntándose porqué serían los gritos de Emi que se oían desde dentro de la habitación.

Y ya a las 3 de la tarde, los chicos estaban preparados para bajar a la playa, de la cual se tenía una estupenda vista desde el piso 15 en que estaban.

- Okey. -dijo Emi asomándose por la puerta.- ¡Aquí sale la maravillosa Maki!

Emi abrió la puerta dejando salir a una Maki muy apenada con su traje de baño, una falda larga floreada, un sombrero playero muy grande y un collar de conchas de mar.

Goten y Trunks sonrieron.

- Te ves muy bien. -dijo Trunks mientras abría la puerta para salir.

Goten se rió al ver a Emi cerrando las puertas del balcón.

- Se nota que sólo te ocupaste de Maki.

- Cállate. No me dio tiempo de nada... -dijo Emi frustrada al acomodarse su viejo short con hilachas, su gorra volteada y sus sandalias de playa.- Pero fíjate en eso.

Señaló a Trunks y Maki que iban pasos adelante, hablando muy animadamente.

- ¡Jeje, nuestro plan funciona! -exclamaron los dos al mismo tiempo mientras chocaban las manos.

Una vez abajo, los cuatro colocaban las sombrillas y acomodaban las camillas de playa junto con sus cosas. Ya los dos chicos y Maki estaban dispuestos a echarse a la arena a broncearse.

- Goten... -dijo Emi cruzada de brazos. Él se paró en seco.- ¿No te vas a echar protector solar como lo dijo tu madre?

Goten la miró nervioso.

- Sí, claro. ¡Ustedes adelántense! ¡Nosotros los alcanzaremos después!

- Oh, no. Los esperamos. -dijo Maki.

- No, Maki... -dijo Emi entre dientes.- ¡Tú_te_vas_con_Trunks!

- De acuerdo... De acuerdo... -dijo.- Pero al menos déjame poner mis cosas aquí.

Maki se acercó a la sombrilla y dejó ahí el sombrero y se quitó la falda, poniéndose roja. Caminó hasta Trunks que le dijo:

- Bonito traje de baño.

Ella bajó la mirada rápido, poniéndose más roja aún.

- Sí... Digo, gracias... Está a la orden... No, digo...

- Creo que Emi tiene muchas ganas de quedarse a solas con Goten. -dijo Trunks pensativo.

- ¿Tú crees? -preguntó Maki sorprendida saliendo de toda su vergüenza.

- Sí. -respondió, viéndolos a lo lejos conversando.- Ya vengo. Voy a buscar mis lentes.

Maki se quedó parada ahí. Luego se dio cuenta de que muchos chicos la veían detenidamente.

- ¡No me dejes sola aquí! -exclamó mientras salía corriendo tras Trunks.

- Oh, no. Aquí vienen. ¿Qué habrá pasado? -dijo Goten mientras se echaba protector en los brazos.

- No lo sé. Definitivamente se empeña en estropear todos mis planes. -respondió Emi con desdén mientras buscaba algo en su bolso.

- ¿No se van a bañar? -preguntó Trunks mientras caminaba hacia ellos.

- Estás tan empeñado en que vayamos a bañarnos que voy a empezar a sospechar que algo tramas... -dijo Emi con cara de detective.

- No es eso. Vinimos los cuatro juntos para pasar el tiempo juntos, ¿no? ¡Vámonos a bañar todos!

- Sí... No quiero quedarme sola por allá... -dijo Maki entre jadeos mientras llegaba con los demás.

- De acuerdo, de acuerdo... -dijeron Goten y Emi al mismo tiempo.

- Bueno, vamos. -dijeron los otros dos.

Emi fingió una sonrisa.

<<Creo que mi plan no está funcionando... Ese Trunks. Pareciera que prefiere estar con su amigo querido del alma Goten en vez de con una linda chica muy interesada en él...>> pensó Emi.

- Bueno, vámonos.

- ¿Te vas a bañar con ropa? -preguntó Maki. Emi se vio aún en shorts, gorra y sandalias.

- Jeje, cierto... Muy cierto... -dijo mientras se sacaba las sandalias nerviosa. Los tres la observaban extrañados.

<<¿Ahora qué le pasa a Emi? La noto nerviosa. Creo que estaba en lo correcto pensando que quería quedarse a solas con Goten. Es obvio que no quiere venir con nosotros.>> pensó Trunks con tristeza.

<<Creo que Trunks prefiere quedarse con Emi en vez de venir con Maki. Parece que el plan está saliendo al revés.>> pensó Goten preocupado.

<<Parece que Goten quiere quedarse con Emi y ella prefiere quedarse sola, pero como Trunks quiere estar con ella, pero ella quiere que él esté conmigo, y yo lo único que quiero es ponerme ropa decente...>> pensó Maki desesperada.

- Bueno, ya quítate el short y vámonos a bañar. -dijo Maki insistente.

Emi sólo la miró seria.

<<Maldición, ¿qué pasa? Creo que he estado mucho con Maki y ya me da pena quedarme en traje de baño frente a ellos... Agh... Voltéense...>>

Trunks le sacó la gorra a Emi y la tiró sobre la sombrilla.

- Ya vente... -le dijo halándola del brazo mientras sonreía.

Ella se terminó de sacar el short y se levantó de la camilla, dejando las cosas sobre la arena.

- Bueno... Hora de irnos a bañar. -dijo sonriendo mientras los demás la veían sorprendidos.

<<Maldición, ¿por qué se me quedan viendo así? ¿Por qué demonios Goten se ríe? ¿Por qué Trunks me mira así...? Me hubiera venido con una túnica de monja para que viera sólo a Maki. Maldición, y éste era el único traje de baño que tenía. No podía comprarme uno que pareciera traje de surfista o algo...>> pensó mientras corrían al agua.

Pasaron la tarde metidos en la playa, bueno, en la orilla ya que a Maki le dan miedo los peces, mientras competían por buscar conchas de mar, jugaban con una pelota de playa que trajo Goten, y se divertían oyendo las críticas de moda en traje de baño de Emi y Maki.

Ahora ya habían pasado unas dos horas, y todos estaban acostados en la arena sobre sus toallas, tomando el sol de las cinco de la tarde.

- Trunks...

- ¿Sí, Emi?

- ¿Te das cuenta de cómo todas las chicas te ven?

Él se volteó.

- Cállate.

- Oh, Trunks. Creo que deberías ponerte más protector solar. Estás rojísimo. -le dijo Maki preocupada.

- No. No es precisamente el sol... -le dijo Goten riéndose.

- Le apena saber que todas las chicas ven su torso musculoso, y su cabello mojado, y... -dijo Emi burlonamente.

- ¡Cállate! -exclamó molesto y se cruzó de brazos.- Ni que fuera una especie de ser sobrenatural. ¿Por qué no molestas a Goten?

Éste último se rió.

- Cierto. A Goten también lo ven. -dijo Maki riéndose.

- Pues me gustaría que se fijaran en los muchachos de allá que no les quitan los ojos de encima... -dijo Trunks maliciosamente, queriendo molestar a Emi, pero parece que a la que le importó fue a otra.

<<Aaaaagggghhh... Son los mismos chicos de hace un rato...>> pensó Maki preocupada mientras se tapaba la cara con un trozo de toalla.

EN LA NOCHE

Los cuatro estaban en la sala de videojuegos cercana al casino del hotel. Maki estaba tratando con la máquina de extraer muñecos, mientras Goten y Trunks jugaban un juego de pelea y Emi jugaba Area 51, para después ponerse a sacar goma de mascar como loca del dispensador.

- ¡¡Maldita máquina!! ¡Se comió mis monedas! -exclamó Emi furiosa mientras daba pisotones.

- Tranquila, que...

- ¡Cállate! -le gritó Emi encolerizada.- ¡Tonto, tonto aparatooo!

Trunks la miró extrañado y sonrió. Miró que no hubiera nadie viéndolos alrededor y le dio un golpe suave a la máquina, que expulsó las modenas.

- Toma. -dijo tomándole la mano a Emi y poniéndole las monedas en ella. Ella lo miró tiesa y sonrió.

- Eres tan tonto como el juego... -le dijo bromeando.- ¿Por qué mejor no jugamos un partido de MiniSoccer?

- De acuerdo.

Se dirigieron a la mesa del juego y empezaron. Emi metió 13 goles y Trunks 7. Goles demasiado fáciles.

- ¡Eres un tonto! ¡No me dejes ganar! ¡Tienes que ser un buen contrincante! -exclamó Emi molesta.

- ¿A qué te refieres?

- ¡A que me molesta que no lo hagas bien! ¡No me dejes ganar!

- ¿De qué hablas?

- Sí, hazte el loco, tonto...

- Deliras... Emi, tanta playa te está haciendo ver cosas... -dijo Trunks riéndose.

Goten y Maki se rieron.

- ¡Mejor jugamos un dos contra dos...! -sugirió Maki subiéndose las mangas de la chaqueta, dejando a todos sorprendidos por ese repetino ataque de efusividad.

A LA MAÑANA SIGUIENTE

- Hora del desayuno. -dijo Maki mientras servía la comida en la mesa.

- Mmmm... No sabía que cocinaras tan bien, Maki. ¿Cierto, Emi?... ¿Emi? -preguntó Trunks, pero ella sólo estaba concentrada en su plato.

- Seguro que te escucha. -dijo Goten riéndose, mientras comía como si fuera la última vez de su vida.

- Pues yo creo que está haciéndolo a propósito. -dijo Trunks haciendo lo propio.

Maki sólo los veía anonadada. Ella tomó su cuchara y empezó a comer tranquilamente. Cuando los dos chicos terminaron, sólo se quedaron observando cómo Emi comía al "estilo Saiyajin", posiblemente aprendido por haber pasado unos 6 años comapartiendo las tres comidas del día con Trunks.

Sintió que algo la incomodaba. Subió la mirada para encontrarse a sus tres amigos observándola de una manera muy particular.

- Lo siento... Es que cuando no estoy en casa me desato. Pero generalmente tengo modales... -dijo quitándose el cereal de las mejillas.

- Pues yo no estoy muy seguro de ello... -respondió Trunks sarcásticamente.

- Hablando de no estar en casa, ¿por qué no vamos esta noche a la playa a ver la luna? -preguntó Maki completamente emocionada con su plan.

- ¿La luna? -preguntó Goten extrañado. Recordó viejas historias que le había contado su papá sobre la peligrosa combinación Saiyajin-luna.- ¡No es mala idea! -exclamó entusiasmado.

Emi y Trunks lo miraron asustados.

- Pueden ir ustedes si quieren. -dijeron al mismo tiempo mientras ambos se cruzaban de brazos. En eso, a Emi se le despertó una idea en la cabeza.

- ¡No, es genial! ¡Vayamos! -exclamó.

Y aquella noche, estaban los cuatro sentados en la arena de la playa, con ropa vieja, dejando que el borde de las olas mojaran sus pies.

- Toda la playa para nosotros solos. Muy romántico, ¿eh? -insinuó Emi mientras veía con cara de cupido a Maki y a Trunks.

- Sí. Ideal para estar a solas con la persona amada... -dijo Maki con ojitos soñadores.

- Sí. Cuánto daría cierta persona por estar aquí con mi hermano.

- Cállate, Goten. -dijo Emi muy seria.

- ¿Ves? ¿Conque no te gustan las bromas cuando son contigo, eh? -preguntó Trunks maliciosamente.

- No. Lo que ocurre es que no es una broma. -dijo Goten sonriendo.

- Goten, se supone que debes ayudarme... Nuestro objetivo es Maki y Trunks, no Gohan y yo... -lo regañó al oído.

Él sólo sonrió.

- Pues mejor hablemos de lo linda que está la noche. -dijo Maki cerrando los ojos y sintiendo las olas mojándole los pies.

Emi sonrió.

- Podría estar filosófica hoy, pero tengo demasiado frío como para eso. -respondió cruzándose de brazos, aunque parte de ese comentario consistía en hacerle notar a Maki que de verdad hacía frío.

- Toma. -le dijo Trunks quitándose su chaqueta y colocándosela a Emi. Ella se aclaró la garganta.

- Pues yo creo que Maki tiene más frío que yo... -dijo nerviosa.

- Oh, no. Yo era del Norte, así que estoy acostumbrada a estos climas. -dijo Maki sonriendo.

- Sí, seguro... -dijo Emi decepcionada mientras se frotaba los brazos para calentarse.

<<Maldición. Mi plan no funcionó. Todo salió al revés.>> pensó frustrada, mientras Goten se reía.

A la tarde siguiente, Emi tenía que hablar muy seriamente con su cómplice.

- Okey. Hoy es nuestro último día, y ni siquiera hemos pasado la fase uno... Necesitamos apresurarnos y hacer hoy todo lo que no hemos hecho en los días anteriores.

- De acuerdo, pero, Emi... Creo que ya sé qué es lo que ha estado fallando. Me di cuenta anoche.

- ¿Y eso qué se supone que es? -preguntó Emi atenta.

- Que nuestras espectativas eran muy altas para el tiempo que tenemos. Según nuestro plan, hoy mismo ya debían ser novios, y creo que ese tipo de cosas no se deben forzar.

Emi bajó la mirada.

- ¿Lo crees?

- Sí.

- Lo imaginé desde un principio, pero...

- ¿Por qué mejor no hacemos todo con más calma? De igual forma en la ciudad podremos continuar con nuestros planes.

- De acuerdo. Tienes mucha razón, Goten. -respondió apenada.- Gracias.

- Sólo una pregunta.

Emi levantó la mirada extrañada.

- ¿Por qué te esfuerzas tanto en que ellos dos se quieran? Antes lo hacíamos con cualquier chica, y sólo como broma, pero ahora pareciera...

- Es que me sentiría muy bien si mis dos mejores amigos se gustaran. O sea, con lo de mejores amigos no creas que te dejo afuera...

- No, no. Tranquila.

- Pero me siento bien ayudándolos.

- ¿Y acaso Trunks te ha pedido ayuda?

- No Trunks precisamente. Él nunca pediría ayuda. -dijo Emi mientras entraba a su habitación.- Ya me voy a vestir para la fiesta.

Dentro de la habitación, Maki notó que Emi estaba muy taciturna.

- ¿Qué ocurre?

- Yo... Maki, perdóname si he estado presionándote mucho, pero... -Emi no continuó al ver a su amiga sonriendo.

- No te preocupes. Eres la mejor amiga que he tenido nunca y no puedo hacer más que agradecerte tu ayuda. Eres muy eficiente.

- ¿Eficiente? Pero si...

- Aunque Cupido nunca podrá unir a dos personas que no están hechas el uno para el otro. -dijo Maki.- De todas formas, yo seguiré tratando. Lo haré por ti, porque sé que de verdad quisieras que él y yo estuviéramos juntos, pero hay ciertas cosas que no se pueden forzar.

Emi la miró paralizada.

- Ahora lo mejor será que te vistas por el baile. Pero eso sí, esta vez ocúpate de arreglarte tú. Yo me ocuparé de mí misma. -dijo sonriendo.

 

HORAS DESPUÉS

- Ya son las ocho... ¿Cuánto se tardan? -preguntó Trunks impaciente.

- Son chicas... No les puedes exigir.

- Y yo que creí que al menos Maki no tardaba tanto como nuestra responsable Emi...

- Bueno, bueno... Ya saldrán.

- ¡Ya nos falta poco! ¡No se preocupen! -se oyó de dentro de la habitación.

- ¡Salimos como en unos diez minutos! -exclamó Emi desde dentro. Pero como ya es conocido, el sentido del tiempo de las mujeres a la hora de arreglarse no es precisamente el más preciso.

Una hora y cuarto después, Goten y Trunks estaban prácticamente dormidos sobre la alfombra, esperando a sus respectivas parejas para la fiesta de aquella noche que había en la playa.

- Okey. Aquí estoy. -dijo Maki sonriente mientras salía con un bello vestido amarillo, largo, y un moño en la cabeza. Trunks tragó saliva y se puso muy nervioso al ver a su pareja de esa forma.

- ¿No crees que estás algo... Err.. Elegante para la ocasión? -preguntó.

- ¿Acaso no se ve bien? -preguntó Maki preocupada.

- Oh, no, no es eso. Te ves preciosa.

Emi, que oía todo (ya que tenía la oreja pegada de la puerta), no pudo evitar sonreír.

- Bueno, ¿nos vamos? -dijo Trunks dándole el brazo.

- Oh, ¿no sería mejor que esperáramos a Emi? -preguntó Maki.

<<Tonta...>> pensó Emi.

- ¡¡No se preocupen por mí!! ¡¡Saldré pronto!! ¡¡Váyanse ustedes dos mientras tanto!!

- Seguro... -respondió Trunks con una gota de sudor en la cabeza.- ¿Estarás bien? -le preguntó a Goten.

- Sí, claro. No te preocupes. Algún día saldrá. -respondió despertándose.

EN LA PLAYA

Trunks y Maki conversaban muy animados con sus respectivas bebidas (no alcohólicas, por supuesto) en la mano.

De repente, uno de esos horribles momentos de silencio en los que no se sabe qué decir llegó.

Trunks miraba a todos lados buscando algo de qué conversar, y Maki tenía la miraba baja.

- ¿Te aburres conmigo, no? -preguntó.

- Oh, no. De ninguna manera... -dijo Trunks mientras movía las manos en señal de negación.- Es sólo que, bueno, no sé ni qué decirte...

Maki sonrió.

- Emi siempre sabe de qué hablar.

- Lo sé. Y habla como un loro cuando empieza.

- ¡Cierto! ¡Nadie la para! -dijo Maki entre risas.

- Muy cierto... ¿A ti no te dice siempre que está herida y todo lo demás y termina siendo una broma?

- Sí. -contestó Maki riéndose.- Odio cuando hace eso.

- Yo siempre caigo.

- ¡Yo también! Y me siento culpable y todo.

- Cierto. Esa E... -dijo Trunks, pero se detuvo al ver caminando por la playa a su tema de conversación con un vestido corto, negro, blanco y azul, con un brazalete dorado en su antebrazo izquierdo y zapatillas azules. Además, no llevaba la misma cinta de siempre en su cabello, sino que llevaba la carrera en zig zag y tenía un gancho dorado en el lado derecho.

Maki se extrañó por la reacción de Trunks, y se dio cuenta de que era simplemente Emi. Sonrió.

- Se ve muy linda, ¿no?

Pero no le respondieron. Trunks sólo la observaba, cómo caminaba con tanta facilidad con los tacones en la arena, cómo se reía por alguna posible broma que le estuviera haciendo Goten, cómo aunque tenía un vestido, maquillaje y zapatillas, era la misma Emi con shorts, gorra y sandalias de hace un día, y que aun con ese atuendo, se dio cuenta de que se veía bien de igual manera.

Reaccionó al ver que ya los habían localizado y ella y Goten se dirigían hacia allá.

- ¡Hola, chicos! ¿De qué hablaban? -preguntó.

- De un tema muy interesante. -respondió Maki riéndose.

- ¿Y se puede saber qué es? -preguntó Goten.- Oh, pero si es algo privado no tenemos problema.

- Cierto. Mejor nos vamos. Adiós. -dijo Emi apurada mientras halaba a Goten lejos de allí.

- ¡No! -dijo Trunks preocupado. Pero ellos se hicieron los locos y siguieron su camino.

- Vaya, qué apuro. Espero que no nos hayan interpretado mal.

- No. Están demasiado ocupados el uno con el otro como para pensar algo... -dijo Trunks tristemente.

<<Ciertamente Emi tiene muchas ganas de estar a solas con Goten. Pero... Es triste que sea él el que...>>

- ¿Sucede algo, Trunks? -preguntó Maki preocupada al notar en Trunks una expresión no muy común en él.

- No, no es nada. Ya vengo, Maki. Voy un momento adentro. Me entró algo de arena. -dijo Trunks frotándose los ojos.- No te vayas a ir.

- De acuerdo. -respondió Maki viendo a Trunks alejarse.

Mientras tanto, Emi y Goten estaban en una mesa en la parte más cercana a la gente, celebrando.

- ¡Creo que nuestro plan va a seguir funcionando!

- Seguro. -dijo Goten.- Fue genial la idea de venir en parejas.

- Y qué bueno que nos encargamos de dejarlos hablando solos. Y sobre todo por lo romántica que se pone Maki con la playa, y la luna, y todo eso... -respondió Emi.- Goten, ¡somos muy buenos en nuestro trabajo!

 

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