Capítulo
9
Conversaciones
-
Yo sólo quiero tu amor y yo ya no puedo soportar más vivir con este secreto, tú
lo sabes. -dijo Emi.
Trunks
la observó asustado, saliendo de su lectura.
-
Qué cosas se le ocurren... -murmuró para sí.
-
¡Buen diálogo! Gracias, Emi. Creo que será perfecto para la escena final. -le
dijo Ryoji al teléfono.- Tienes talento para eso.
-
No lo creas tanto. -le dijo riéndose.- Hasta lo siento algo autobiográfico...
-finalizó para sí.
-
¿Perdón?
-
No, nada... Sólo pensaba en voz alta.
-
Seguro... -respondió Ryoji extrañado.- Bueno, muchas gracias de nuevo. Era
todo lo que necesitaba. Hasta luego.
-
De nada. Cualquier otra cosa me llamas.
-
De acuerdo. Adiós.
Emi
colgó. Se recostó de la silla y suspiró, mientras montaba los pies sobre el
escritorio de Trunks.
-
¿De dónde sacas esos diálogos tuyos, eh? -preguntó él mirándola por arriba
de su libro.
-
No lo sé. Creo que sólo pienso como si fuera el personaje. -explicó ella.
Trunks
la miró incrédulo.
-
Se llama "actuación". ¿Has oído hablar de eso? -preguntó Emi sarcásticamente.
Él la miró seriamente. Volvió a su lectura.
Ella
sólo sonrió. Se quedaron varios minutos en silencio. Trunks leía. Emi
jugueteaba con un lápiz.
El
silencio reinaba en la habitación. Se oía el vuelo de algunos insectos que
entraban y salían de la ventana abierta de par en par. Una mariposa revoloteaba
alrededor de la lámpara del techo. El viento movía algunas hojas sobre una
mesa. El ambiente se sentía muy tranquilo. Suficiente calma como para dormir
una siesta. Para pasar una tarde relajada leyendo o jugando con un lápiz.
Trunks se llevó un vaso de agua a la boca.
-
¿Qué se siente estar enamorado?
-
¡¡¡PPFFFFFFFHHHHHHH!!! -Trunks escupió toda su bebida sobre el libro.
Emi
lo miró sorprendida.
-
¡¿Que qué?!
-
Que qué se siente estar enamorado. -repitió inocentemente.
-
¡¿Y qué demonios voy a saber yo, eh?! -exclamó molesto mientras secaba su
libro. Emi se notó algo asustada.
-
Perdón...
-
Además, ya te lo hubiera contado. -añadió más tranquilo.- ¿Pero por qué
preguntas?
-
¿Yo? Es que sólo quería comprobar algo.
-
¿Qué cosa?
-
Algo para una apuesta que hice con Kakeru.
-
¿Con qui...? Ah, tu amiga... -respondió Trunks. Luego, volvió a su lectura y
continuó como si no le importara.- ¿Y tú?
-
¿Yo qué? -preguntó Emi nerviosa buscando algo que responder a la pregunta que
creía vendría.
-
¿Me lo hubieras contado? -preguntó Trunks viéndola disimuladamente. Emi
suspiró.
-
Por supuesto. Yo no guardo secretos contigo... -dijo mientras salía de la
habitación nerviosamente.
Él
permaneció serio frente a eso.
-
Sin secretos, ¿eh? -se dijo con ironía.- Pues últimamente me siento
desinformado con respecto a tu vida. Cada día siento que me ocultas más cosas.
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-
Bulma. Quería hablar contigo.
-
Seguro, Emi. Pasa adelante. -respondió la mujer de cabello azul mientras se
colocaba una bata.
-
¿En serio puedo? -preguntó Emi viendo a los lados asomada por la puerta.
-
Tranquila. Vegeta no está ahora.
-
Sí... -asintió mientras entraba y se sentaba en la cama.
-
Entonces, ¿de qué querías hablarme?
-
Es que... Vaya. Es difícil de explicar.
-
Tómate tu tiempo. Además, sabes que puedes confiar en mí.
-
Sí, es sólo que...
Emi
se quedó tratando de iniciar lo que quería decir por largo tiempo.
<<Dios,
ahora en qué lío me metí. ¿Ahora cómo le explico? Agggghhh... Sálvenme.>>
pensó nerviosa. Bulma la miraba fijamente mientras esperaba una respuesta.
-
¡Emi! ¡Teléfono. Es Maki! -le gritó Trunks desde su habitación.
<<¡Salvada!>>
pensó aliviada.
-
¡¡¡Ya vooooooooy!!! -gritó mientras salía corriendo del cuarto. Entró en
su habitación, donde estaba Trunks sosteniendo el teléfono.- Gracias. -le
murmuró mientras lo tomaba.- ¿Hola?
-
Hola, Emi.
-
¿Qué tal, Maki? ¿Todo bien? -preguntó a la vez que se sentaba en su cama y
Trunks salía del lugar.
-
Sí. Te llamaba para avisarte que mañana no va a haber clase de ballet porque
la profesora va a salir de vacaciones con su novio.
-
Ya veo. Muy oportuna tu llamada, por cierto.
-
¿Sí? ¿Por qué lo dices?
-
Es que sin querer me metí en una conversación para la que no estaba preparada
para participar. -respondió Emi haciéndose la dramática.
-
¡¿?! ¿Me hablas en idioma normal que yo pueda entender?
-
Es que le iba a confesar a Bulma que yo estoy enamo... -Emi no continuó.
-
¿Qué cosa?
-
¡Nada! -exclamó nerviosa.
-
Emi... No seas boba. Dime qué le ibas a decir.
-
Uy, Maki. Me llaman para cenar. Nos vemos mañana, ¿ok? ¡Adiós! -se despidió
apresurada mientras trancaba el teléfono. Maki se quedó con el auricular en la
mano.
-
¿Hola? ¿Hola?... Dios, esa Emi. Cómo se nota que no me quería decir. -se
dijo Maki seria.- ¿Cena a las tres de la tarde? Además que mañana no nos
vemos porque no hay clase... Dijo algo de que estaba en Amo. ¿Qué será eso de
Amo? Esa niña siempre dice cosas extrañas.
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-
Necesito hacer algo... Mmmm... ¿Se me notará mucho? Duh, por supuesto, tonta.
Si cada vez que lo ves te pones roja como un un tomate y sales corriendo... -se
dijo mientras lanzaba un bolígrafo y estaba acostada en su cama.- Pero el
problema es que no hallo qué hacer con esto... Aaaahhhh, qué nerviooooooosssss...
¿Qué hago? ¿Qué hago?
Emi,
o mejor dicho el manojo de nervios ambulante, caminaba por todo el cuarto.
-
¡Ya sé! Jeje, ¡Cupido al ataque! Ahora sí. Me pondré las pilas y haré que
esos dos despierten.
Animadamente,
Emi salió saltando del cuarto y se dirigió a la habitación de al lado.
-
¡¡¡Truuuunks!!! ¡¡Tengo que hablar contigo!!
Cualquiera
que hubiera oído las "últimas noticias" de lo que ocurría en la
mente de Emi, juraría que la pobre necesita un psiquiatra. Ahora iba feliz de
la vida a hablar con su amigo "el pobre y desdichado Trunks".
Rato
después...
-
Creo que Maki no tendrá problema la semana que viene. A menos que quieras salir
en estos días, y supongo que Kakeru está desocupada. Por cierto, en el ballet
hay una chica llamada Sandy que se mostró muuuy interesada en ti.
Trunks
sólo la miraba con la cabeza apoyada sobre la pared y expresión de total y
absoluto fastidio.
-
¿Qué se supone que haces?
-
Trato de conseguirte una cita.
-
¿Y se puede saber para qué?
-
¿Para qué crees, bobito?
-
¿Para molestarme?
-
Que molestarte ni que molestarte... Sólo que me doy cuenta que todos mis amigos
están muy solos y me gustaría que fueran más unidos entre sí.
Trunks
la miró con susto.
-
¿Se puede saber de qué demonios hablas?
-
Ahhh... Sabes perfectamente de qué. No tienes por qué quejarte. Aquí tienes a
tu adorada amiga Emi que te ayudará a conseguir una cita con una de sus bellas
compañeras.
-
¿Y qué tal si no estoy interesado?
Emi
se quedó tiesa frente a esa respuesta. Realmente no había pensado en eso.
Aunque él le había repetido constantemente que en realidad no le agradaba la
idea de que le "arreglara" citas con sus amigas, ella parecía haber
reaccionado en ese instante. Tal vez porque le estaba prestando mucha más
atención a todo lo que Trunks decía. Posiblemente esta vez él lo dijo con
mayor seriedad. Pero Emi realmente sintió como si le hubiera molestado.
-
Eh... Bueno, tú... Y... Ellas...
-
Emi. Olvídalo. -le dijo seriamente.
Ella
se levantó de la silla y se paró frente a la puerta, con la cabeza baja y los
ojos cerrados.
-
Discúlpame. Pero... No creas que me voy a rendir. -le dijo mientras salía y se
dirigía a su habitación.
Trunks
no se inmutó.
-
Realmente no entiendo qué le ocurre. Está actuando muy extraño. Y aún no he
podido averiguar porqué lloraba el otro día. Me preguntó qué estará
ocurriendo con nosotros.
RATO
DESPUÉS
-
Hola.
-
¿Eh? -preguntó Emi mientras veía a Bulma asomándose por la puerta de su
habitación.- Hola.
-
Me dejaste esperándote. Creí que tenías algo que decirme.
-
¿Huh? Ah... Bueno, yo... Sí, sí quería hablar contigo.
-
¿Y de qué se trata? -preguntó Bulma. Cerró la puerta y se sentó al lado de
Emi en la cama.
Ella
respiró profundo. Miró a los ojos de Bulma.
-
Es difícil de explicar...
-
Creo que eso ya me lo habías dicho.
-
Sí, lo siento. -dijo Emi riéndose.- Sucede que... ¿Cómo explicarte?
-
¿Estás segura de que me lo quieres decir?
La
joven rubia miró a su interlocutora bastante preocupada.
-
Bulma... Eres mi mejor amiga y no quiero ocultarte nada, y mucho menos algo que
es tan importante para mí.
-
Entonces no tienes porqué dudar. Espero que sepas que puedes confiar en mí, y
en que te ayudaré siempre que necesites mi ayuda.
-
Lo sé. Muchas gracias. -respondió con una sonrisa.- Pero siguiendo con lo que
yo quería decir... Es que yo he estado aquí por mucho tiempo. Los momentos que
he pasado con ustedes han sido los mejores de mi vida, y me llevo muy bien con
esta familia... O casi toda.
Bulma
se rió.
-
Ya sabes. No es común llevarse bien con Vegeta.
-
Sí, lo sé. -continuó.- Pero eso no es lo que quería decir. O sea, sí, pero
me refería a que... No sé cómo decirte. Sucede que aquí me siento muy bien.
Me siento cómoda, feliz, libre. Y eso se debe a ustedes, que me aceptaron
amablemente, y realmente los veo de manera muy especial. Especialmente a ti y a
Trunks, que son mis mejores amigos.
-
Gracias. Realmente te agradezco que me hagas saber que nos ves de ese modo.
Aunque, para ser sincera, no creo que eso era lo que querías decir exactamente.
-
No, no. No era eso. Pero, sobre lo que te decía de que ustedes son muy
especiales para mí, y creo que todo esto se está empezando a confundir con
respecto a una persona en particular, y en realidad me estoy empezando a sentir
intimidada y...
Emi
se detuvo al ver que Bulma cerró los ojos y se empezó a reír.
-
¿Qué sucede? -preguntó sin entender.
-
Emi. Creo que ya conozco el resto.
Ella
sólo se quedó perpleja. La sangre comenzó a subir a sus mejillas, enrojeciéndola;
y empezó a notarse más nerviosa.
-
¿A-ah, sí? -preguntó rascándose la cabeza. Su amiga asintió con la cabeza.
-
Entiendo perfectamente lo que me tienes que decir.
-
Ya veo... Y yo... ¿Qué te parece?
-
No sabría decirte. Pero te confieso que no es una sorpresa para mí saber que
te gusta...
-
¡¡¡Shhhhhh!!! ¡Te puede oír! -interrumpió Emi nerviosa. De pronto, realizó
algo. Sólo recordó las muchas veces que le dijo a sus amigas que se calmaran
cuando le pedían que se callara al mencionar el tema.
<<Dios...
Ya estoy como Kakeru.>>
-
No te preocupes... Nadie nos va a oír. -dijo Bulma sonriendo.
-
Creo que finalmente entiendo a mis amigas... Es que... -Emi se llevó las manos
a la cara.- No sé si me entiendas, estoy segura que sí, pero... Ya es algo que
va más allá de lo que puedo hacer por mí misma. No puedo pasar más de cinco
minutos hablando seriamente con él, porque me siento intranquila, y él tiene
la mala costumbre de mirarme a los ojos, y a mí me dan ganas de morirme y...
-
Emi. -le dijo Bulma mientras le tomaba las manos para tranquilizarla.- Todo es
perfectamente normal.
-
Es que yo... Ni siquiera puedo verlo, no sin que esté bromeando o simplemente
distrayéndome. Es difícil. Horrible. Lo veo al levantarme, en el colegio, en
el almuerzo, en la casa, al dormir, al cenar... Es desesperante y yo sólo
quisiera...
-
¿Sólo quisieras?
-
Me gustaría poder olvidarme de todo esto y continuar con mi vida normal. Con
Trunks, mi mejor amigo. No el muchacho que me gusta. Lo peor es que
constantemente pienso en los chances que tengo, pero, en realidad me da mucho
miedo.
-
¿Miedo? ¿De qué?
-
Bulma... ¿Crees que sería justo arruinar una amistad maravillosa de 6 años sólo
por unos días de sinceridad?
-
Tú lo has dicho. -dijo Bulma con una sonrisa.- Sinceridad. Creo que debes ser
sincera contigo y con él.
-
Pues creo que esto es lo único que él no sabe... Yo a él le cuento todo,
menos esto, claro está. Y es porque me es completamente imposible mencionarlo.
He tratado de averiguar si a él le gusta alguien, y de decirle qué es lo que
siento, pero es medio... Imposible.
-
No digas eso. Sé que es bastante complicado sacar la valentía para confesar
amor a alguien, pero poco a poco esas cosas van saliendo, Emi. Además, sería
peor que él se enterase por otra persona, o que hubiera una confusión.
-
Lo sé. Lo único que quiero es que él se sienta bien. No me importa mucho si
él se entera. Lo que odiaría sería que nuestra relación cambiara. Es
bastante difícil eso de la transición de una amistad a un noviazgo, y muchas
cosas se complican, se tornan más oscuras, hay más secretos, y siempre está
la duda de si funcionará o no. Además, generalmente las relaciones formadas
durante la adolescencia no duran, y eso es lo que menos me gustaría. Creo que
estamos muy jóvenes como para arruinarlo.
-
Ya, ya... Creo que lo capté, Emi. -respondió Bulma sorprendida.- Pero, ¿sabes
qué es lo que más me satisface?
-
¿Qué cosa?
-
Que todas mis suposiciones eran ciertas.
-
¿A qué te refieres? -preguntó Emi extrañada.
-
Que después de muchísimas conversaciones y tiempo juntas, finalmente reconoces
lo que era obvio.
-
¿Entonces es muy obvio? -preguntó apenada.
-
Hay que ser mujer, y conocerte demasiado bien para darse cuenta, por lo que para
mí es más que notorio.
Emi
sonrió.
-
Pues ahora hay otra cosa más que me preocupa.
-
¿Y de qué se trata?
-
Es que siento una extraña sensación de inquietud, y no sé realmente porqué.
Bulma
se levantó de la cama y caminó hacia la ventana. Se rió.
-
Si es eso lo que sientes, permíteme felicitarte.
-
¿Felicitarme?
-
Emi. Creo que te has enamorado en serio.
La
joven se sonrojó.
-
Y lo mejor de todo, de un gran chico.
-
Nah. Lo dices porque es tu hijo.
-
¿Acaso no piensas que es grandioso?
Emi
la miró a los ojos.
-
Creo que es un muchacho magnífico. Y después de todo este tiempo, fue
precisamente hace días que me vine a dar cuenta de lo que sucedía. Bulma, esto
siempre estuvo allí. -respondió sonriendo.- Gracias por escucharme.
Bulma
la abrazó.
-
Gracias por abrirme tu corazón. Emi, siempre me tendrás aquí. Quiero que cada
vez que tengas algún problema, o alguna inquietud, vengas a mí. Te agradezco
enormemente tu confianza.
-
No hay nada que agradecer, Bulma.
Emi
reposó su cabeza sobre el hombro de la que para ella era su madre. Se sentía
realmente liberada. Al fin pudo deshacerse del secreto. El sentimiento seguiría
allí, pero la intranquilidad se iría. Ya lo sentía como algo propio, y lo hacía
parte de lo normal en ella. Además, ya no tenía secretos con su amiga.
<<Creo
que lo mejor será evitar cualquier inconveniente entre nosotros. Así que deberé
encargarme de que todo funcione pronto.>>
UNA
SEMANA DESPUÉS
- Hola, Emi. -dijo Trunks al vez que la joven llegaba.- Ah, hola, Maki.
-
Hola. -respondieron las dos al mismo tiempo.
-
¿Cómo te fue?
-
Bien. Comí unas galletas deliciosas que preparó Maki. -respondió ella
mientras subía a su habitación con su amiga, que se notaba muy extrañada.
Una
vez solas en el cuarto, se sentaron en la cama y Maki preguntó intrigada:
-
¿Para qué le dijiste eso?
-
¿Qué cosa?
-
Lo de las galletas. Me refiero a que por qué no le dices algo más... ¿Importante?
-
Lo más importante que hice en la tarde fue comer tus galletas. -le respondió
sonriendo.- Además, nosotros siempre nos contamos hasta ese tipo de banalidades,
así que acostúmbrate a oír que ambos sepamos tonterías del otro. Y si te
fijas, fue una indirecta para recordara lo bien que cocinas...
-
Ya veo... -respondió sorprendida.- Por cierto, me gustaría hablar un momento
con Trunks, ¿puedo?
-
¡Seguro! ¡Adelante! ¡Ve y habla todo lo que quieras! -exclamó Emi emocionada.
<<Jeje,
creo que va a funcionar a la perfección...>> pensó maliciosamente.
Entre
tanto, Maki se dirigió a la sala y se sentó al lado de Trunks, para la
sorpresa de éste último.
-
¿Sucede al..?
-
¿Tú también has notado a Emi extraña, no? -interrumpió.
-
Er... Yo... No sé porqué preguntas.
-
Emi actúa raro de hace unos días para acá. Cuando la llamé por teléfono no
me quiso decir algo que le estaba pasando, y en serio me preocupa que ella esté
mal.
-
Sí. Yo también he notado que está extraña. Siempre la veo como nerviosa, y
evita hablar. -respondió Trunks seriamente.- Daría lo que fuera por saber qué
ocurre.
-
Me dijo que se había enamorado.
-
¿Qué cosa? -preguntó Trunks confundido.
-
O sea... No me lo dijo expresamente. Al principio no entendí qué era lo que me
quería decir, pero lo pensé mucho, y es lo único que tiene sentido.
-
¿Que se enamoró? Pero en tal caso no hay razón para que actúe así. Es algo
perfectamente normal. -Trunks explicó como si no le afectara.- ¿Acaso fue una
de esas tantas veces que te empieza a decir algo y no termina?
-
Creo que sí... -contestó Maki.
-
Entiendo. Muchas gracias por tu ayuda. En serio te agradezco que te hayas
preocupado y que hubieras venido. -respondió Trunks con una sonrisa.
-
No es nada. Sólo quería asegurarme de que no actuaba así sólo conmigo.
-
Seguro. -dijo Trunks serio mientras Maki se dirigía de nuevo a la habitación.
<<¿Emi
está enamorada..? Si ella me dijo que... No, no puede ser. No creo que se le
haya salido hablando con Maki y que a mí no me lo comentara. Emi está
enamorada y no me dijo nada... Yo... Bueno, tampoco puedo hablar. Yo tampoco le
he dicho que... Todavía no le digo que la noté distante. Creo que mejor hablaré
con ella.>> pensó preocupado. <<Aún no sé porqué lloraba. No sé
qué era lo que la preocupaba. Podría jurar que se sentía confundida por algo,
pero... Ya no podré mirarla a los ojos.>>