Capítulo 3

Tragos equivocados

 

Cuando llegaron a la mansión en la que se daba la fiesta, vieron un gran salón muy iluminado, a los costados del cual habían mesitas con un sinfín de bocadillos y refrescos. los mozos circulaban ofreciendo diferentes tragos de variados colores y algunos adornados con frutas.

vegeta quedó impresionado, las fiestas de celebración que daba su padre en su planeta no se comparaban con esta, aunque a él le seguían gustando más las otras. En eso estaba pensando cuando sintió que Bulma le daba un ligero codazo.

BL: Vegeta, te están saludando.

VG: ¿Eh? Ah!, si, buenas noches - le dijo Vegeta al hombre, dándole la mano (sin controlar su fuerza)

HM: Aaaay! - gritó el pobre hombre.

BL: ¡Vegeta! - le dijo sorprendida.

VG: Oh!, lo siento - dijo Vegeta riéndose por dentro.

BL: Con permiso, vamos a saludar a los demás - dijo Bulma retirándose y jalando a Vegeta de un brazo.

VG: ¡Oye mujer tranquilízate! - le dijo muy molesto.

BL: El que tiene que tranquilizarte eres tú - le dijo regañándolo pero tratando de disimular y sonriendo a las personas cuando los miraban, acción que no pasó desapercibida para Vegeta.

VG: Eres una cínica.

Bulma volteó a verlo con el ceño fruncido cuando de pronto...

???: ¡Hola Bulma! - dijo un joven que había aparecido tras ella.

Bulma se volteó reconociendo la voz.

BL: ¿James? - preguntó con una gran sonrisa en su rostro.

Vegeta la miró con cara de sorprendido.

JM: ¡Sí! - dijo él sonriendo.

BL: James, ha pasado tanto tiempo - dijo Bulma mientras se arrojaba a sus brazos y él la levantó y le dio una vuelta en el aire.

Imagínense la cara de Vegeta.

JM: No puedo creerlo, sigues tan hermosa como hace 14 años - le dijo pero luego se corrigió - NO! Estás mucho más hermosa.

BL: ¡Ay James! No digas tonterías - le dijo sin dejar de sonreír.

JM: Pero el que estés así de hermosa no te salvará del castigo.

Vegeta recordó el castigo que él le había dado a Bulma hace algunas horas en el jardín y se imaginó un castigo similar, cuando escuchó...

JM: Tendrás que bailar conmigo como castigo. todavía no te perdono que no te hayas querido casar conmigo - le dijo acercándose a ella y acariciando su rostro.

BL: Pero james, teníamos siete años - protestó Bulma y luego pensó - "Aunque tú eres el único que me ha pedido que sea su esposa, ¡vaya! por lo menos puedo decir que me propusieron matrimonio una ves"

En eso pensaba Bulma, pero al ver como la miraba James, se sonrojó y se separó un poco de él, esquivando su mirada. Bulma volteó a ver a Vegeta que los miraba fijamente y estaba a punto de estallar, de hecho su ki se había empezado a elevar. Cuando Bulma logró reaccionar...

BL: James, te presento a vegeta. Él viene conmigo.

JM: Mucho gusto vegeta, debes sentirte afortunado por acompañar a Bulma.

Vegeta suspiró fastidiado mirándolo con, adivinen qué mirada, ¡esa misma!

VG: ¿Ah si? Pues ella me obligó, mejor dicho me chantajeó.

JM: ¿Cómo?

VG: Olvídalo insecto.

JM: ¿Insecto?

BL: E-es una forma de tratar a los amigos, ¿no la habías escuchado? Se está poniendo muy de moda - dijo muy nerviosa.

JM: ¿Ah si? No, no la había escuchado - dijo ingenuamente - Pues entonces, oye insecto ¿Te importa si bailo un ratito con Bulma? No te preocupes, te la devolveré luego.

Vegeta sólo le dirigió una mirada fulminante que Bulma interpretó muy bien como un "Llévatelo de aquí antes de que le vuele esa estúpida sonrisa del rostro"

BL: Vamos James, él no se molestará - le dijo llevándolo a la pista de baile.

Estuvieron bailando por lo menos una hora, mientras Vegeta los miraba tratando de contenerse, al tiempo que devoraba los bocadillos de una mesa. De pronto pusieron un tango y James le dijo a Bulma.

JM: ¿lo recuerdas?

BL: Claro que lo recuerdo.

Vegeta se estaba echando un panecillo a la boca, lo dejó caer y quedó con la boca abierta cuando los vio bailar de esa forma tan...insinuante.

Su ira llegó al límite cuando Bulma levantó una pierna, la que quedó totalmente al descubierto por el corte del vestido, y James puso su mano sobre su muslo.

El ki de Vegeta comenzó a subir y a subir, más y más, y todo el lugar comenzó a temblar.

Bulma se dio cuenta y se dirigió a Vegeta.

BL: ¿Qué se supone que estás haciendo, Vegeta?

VG: ¡CÁLLATE! ¿Crees que no te vi con ese idiota? Si querías meterte con él no tenías que venir conmigo.

BL: Acaso ¿estás...celoso?

VG: ¿Qué estás diciendo?

BL: No tienes por qué, tu sabes perfectamente bien...algunas cosas, ¿verdad? - le dijo acercándose a él y acariciándole el rostro.

Esta acción desarmó a vegeta que la tomó en sus brazos y la besó apasionadamente ante la atenta mirada de muchos, en especial de James, que prefirió no seguir interviniendo y se fue, de todos modos ya se había despedido de Bulma mientras bailaban.

Cuando dejaron de besarse, vegeta le acarició el cabello a Bulma.

VG: ¿Quieres tomar algo? Debes tener calor después de todo lo que bailaste - le dijo mientras tomaba unos vasos que contenían unos tragos al parecer "inofensivos"

BL: Sí, tengo mucha sed - dijo tomando el vaso que le extendía Vegeta.

Bulma bebió un poco para probar, pero Vegeta se lo bebió sin respirar.

VG: Mmm, sabe bien, es dulce igual que los otros.

"Uy! Qué fuerte" - pensó Bulma y luego recordó que ese era el trago más fuerte que conocía, uno bebía un sorbo y a los cinco minutos se soltaba haciendo y diciendo tonterías.

BL: Vegeta ten cuidado con ese trago.

VG: ¿Por qué? ¿Me va a atacar acaso? - dijo riéndose a carcajadas.

BL: Oh-oh, demasiado tarde - murmuró Bulma.

VG: Cariño, ven, vamos a sentarnos ahí - dijo mientras caminaba en un leve zigzag.

BL: "¿Cariño?, ¿desde cuándo me dice cariño?" - pensó Bulma sintiéndose un poco mareada.

VG: Mira, come una de estas galletas, saben bien - le dijo mientras tomaba dos que no eran galletas, sino panecillos con mucha salsa picante.

Ambos comieron uno. de pronto se miraron cuando sintieron que sus bocas empezaban a arder.

BL: ¡Esas no eran galletas! - exclamó Bulma buscando desesperadamente algo para beber.

VG: ¡Parece que no! Toma, bebe esto.

Segundo error. Se bebieron hasta el fondo un vaso completo cada uno, de un trago más fuerte que el anterior.

BL: creo que esto sólo lo empeoró más.

VG: Toma, aquí hay de otro.

Volvieron a tomarse hasta el fondo.

BL: Aaaa! - suspiró Bulma - así está mejor.

VG: Sí.

El rostro de ambos se había sonrojado ligeramente por los tragos que se habían tomado.

De pronto se escuchó una canción muy movida y Vegeta tomó a Bulma de la mano y de un salto estuvieron en la pista de baile.

BL: ¡Vegeta! ¿Qué estás haciendo? - dijo un poco mareada.

VG: Bailar. ¿Me enseñaste no? - dijo mientras se ponía en la posición de baile.

BL: Sí, pero tu sabes que no resultó muy bien.

VG: Tratemos de nuevo.

No me pregunten cómo ni por qué, pero fueron los que mejor bailaron. no se equivocaron ni una sola vez.

Estuvieron bailando cerca de dos horas sin parar y obviamente la gente empezó a murmurar.

M1: ¿Hasta cuando pensarán bailar?

M2: Esa mujer es la dueña de la C. Cápsula ¿verdad?

M3: Sí, ella es. Oh, pero mira cómo bailan.

M1: Es una cualquiera, mira como lo provoca.

M3: Bueno, tal vez sea su esposo.

M1: No, ella no se ha casado.

(Es increíble la capacidad que tienen algunas personas de

enterarse de la vida de los demás)

M2: Él es muy atractivo, ¿no creen?

M3: Sí, ojalá lo soltara un rato.

M1: No lo creo, lo tiene hipnotizado con esos movimientos.

M2: Es una lástima, no se ven hombres como ese todos los días.

BL: Ja ja ja ja, Vegeta...ya...no puedo más...estoy muy cansada - dijo Bulma mientras Vegeta prácticamente la obligaba a seguir bailando.

VG: Tú querías bailar ¿o no?, ja ja ja ja.

Luego de bailar media hora más, y de estar completamente ebrios, decidieron volver a casa.

Vegeta la tomó en sus brazos después de innumerables intentos y muchas risas.

Se fueron volando, si se le puede llamar volar a ir subiendo y bajando, esquivando aerocoches, árboles, edificios y riéndose como dos idiotas.

Bulma comenzó a besar a Vegeta y a acariciarlo en el pecho. Luego, sin dejar de besarlo, empezó a desamarrarle la corbata y le desabrochó los primeros botones de la camisa.

Corrió sus manos por los costados de Vegeta, cuando de pronto sintió algo frío.

BL: ¿Qué es esto? - le preguntó sacando lo que había tocado, que era una botella de champagne.

VG: Me la traje de la fiesta, ja ja ja.

BL: ¿Qué? ¡te la robaste!

VG: No, sólo la tomé prestada cariño.

BL y VG: ja ja ja.

VG: De todos modos ellos tenían muchas.

BL: Sí, eso sí, ja ja ja.

Bulma abrió la botella de champagne y ambos empezaron a beber mientras volaban (lindo espectáculo.)

Cuando por fin llegaron a la Corporación Cápsula, entraron y empezaron a subir la escalera, bueno por lo menos era lo que intentaban, caminaron por el pasillo a oscuras golpeándose contra todo y tirando muchas cosas. Obviamente todo este desastre acompañado de las estridentes risas de ambos.

Cuando llegaron a la habitación de Bulma, ella se iba a despedir cuando vio que Vegeta tenía algo húmedo el pecho y le preguntó que era.

VG: Ah! ja ja ja, es que se me derramó un poco de esta cosa, ja ja ja.

BL: ¿De esto? - le preguntó mientras le echaba más champagne en el pecho.

VG: Ah! está fría.

BL: Oh! ja ja ja, lo siento, yo te limpiaré - dijo Bulma y comenzó a "limpiar" con su lengua el pecho de Vegeta.

VG: ¡Ah-AH!, ¿Qué estás...haciendo?

BL: No se puede desperdiciar una sola gota ¿No crees?

VG: Tienes razón - le dijo sonriendo mientras le daba la botella para que bebiera.

Pero cuando Bulma se llevaba la botella a la boca, Vegeta le hizo cosquillas y ella dio un salto, lo que provocó que se le derramara un poco de champagne que escapó de su boca, recorriendo su cuello, pecho y mojando su vestido.

VG: Oh-Oh, creo que tendré que limpiar eso - le dijo acercándose a ella y empezando a lamer sus labios y su cuello.

BL: Ah, ah, ah, Vegeta... - susurraba Bulma. Le quitó la chaqueta y empezó a acariciarle el pecho.

Claro que para estas alturas esto ya había pasado de "limpiarse" mutuamente a "hagámoslo ahora".

Comenzaron a besarse apasionadamente. Vegeta le deshizo el peinado a Bulma, haciendo que su cabello cayera libre sobre sus hombros. Después de su cuello, continuó con sus hombros, los que recorrió con su lengua mientras bajaba el cierre de su vestido. Se lo bajó hasta la cintura y

empezó a acariciar sus pechos. Bulma le terminó de desabrochar la camisa. Hizo lo mismo con sus pantalones pero no se los quitó.

Cayeron a la cama, acariciándose y besándose, mientras de sus labios escapaban pequeños gemidos de placer, pero...

De un momento a otro y después de un largo y profundo beso, ambos se durmieron por la cantidad de alcohol que habían tomado.

 

    Regresar a prólogo