Capítulo 4
Y al otro día...
Este capítulo contiene escenas de carácter erotico y sexual, se recomienda su lectura a mayores de 18 años, en caso que se sientan ofendidos por el contenido no es mi responsabilidad pues se les advirtió.
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Al otro día, a eso de la 1:30 PM, Bulma despertó con un terrible dolor de cabeza.
BL: ¡Aaaa! ¡Maldición! ¡Qué dolor de cabeza! - se quejó.
En respuesta a eso sintió un gruñido cerca de su oído y la presión de un brazo y una pierna sobre ella. Se sorprendió al principio y se volteó a ver. Vegeta estaba dormido junto a ella (casi sobre ella) y ambos estaban semi desvestidos.
BL: Creo que se nos pasó la mano con los tragos añoche - dijo en voz baja y rogando a todos los santos que conocía, y a los que no también, que no hubieran hecho el amor.
No porque no lo deseara, sino porque quería que la primera vez que lo hicieran fuera especial, y no por haber perdido el control por beber demasiado.
BL: Ojalá que no haya pasado nada. "Porque cuando pase quiero recordarlo para siempre" – esto último se lo dijo a sí misma.
VG: No te preocupes, no pasó nada - dijo Vegeta quitando su brazo y su pierna de encima del cuerpo de Bulma.
BL: ¿Eh?
Vegeta se incorporó quedando sentado en la cama con los ojos cerrados tratando de librarse del terrible dolor de cabeza que tenía.
VG: ¡¡Demonios!! Me va a estallar la cabeza - dijo poniéndose de pie y saliendo de la habitación.
Un rato después, ambos estaban en la cocina y Bulma preparó dos vasos de sal de fruta para pasar la resaca. Estaban sentados y de pronto, luego de varios minutos de silencio, los dos dijeron al mismo tiempo.
VG y BL: Lo siento.
Se miraron y se sonrieron.
VG: Di-disculpa mi comportamiento de anoche.
BL: Discúlpame tú, fui yo la que empezó.
VG: De todos modos, si no nos hubiéramos dormido, pude haber hecho algo indebido.
BL: ¿No crees que de no haberlo deseado yo habría opuesto resistencia?
VG: Conociéndote, estoy 100% seguro de eso - le dijo para molestarla - pero yo no quiero obligarte a hacer algo que tú no quieras - le dijo mientras la veía ponerse de pie y alejarse un poco.
Luego de unos momentos, Bulma se volteó para verlo.
BL: N-no es que no quiera, es sólo que...yo...nunca he...Tengo miedo - dijo bajando la vista al piso.
De pronto vio las botas de Vegeta acercársele y levantó los ojos. Él estaba frente a ella y la miraba seriamente, pero a la vez con cariño.
VG: ¿Miedo de qué? ¿De mí?
BL: No, de ti no. Yo...
VG: Yo nunca te lastimaría, mujer. - le dijo acariciando su rostro - No debes tener miedo de eso, además...bueno...yo no estoy en tu misma situación, pero si te hace sentir mejor...deberías saber que...bueno... - Vegeta se apartó de ella y le dio la esppalda - A pesar de que ya lo he hecho antes, nunca estuve...sentimentalmente involucrado. No debería decirte esto porque no es correcto, pero...ésta también va a ser mi...digamos...primera vez. He tenido sexo, pero nunca he hecho el amor con nadie.
Bulma se sorprendió al escucharlo decir eso.
BL: "Está involucrado sentimentalmente, eso quiere decir que "sí" siente algo por mí. Entonces, él no quiere simplemente tener sexo, él quiere hacer el amor conmigo"
Bulma se acercó a Vegeta por atrás, le rodeó la cintura con sus brazos y comenzó a acariciar su pecho, mientras le susurraba al oído.
BL: ¿Sabes? Creo que mis papás no llegarán hasta mañana. ¿Qué te parece si...terminamos lo que dejamos pendiente anoche, ahora que todas las cosas están en orden? - le dijo tímidamente y ruborizándose por lo que le había propuesto.
Vegeta se dio vuelta y la miró a los ojos.
VG: ¿Estás segura?
BL:...Sí.
En ese momento la mente de Vegeta comenzó a trabajar. Recordó toda su vida en unos momentos.
Tantos hechos, personas, lugares. Él, su vida, lo que había sido durante tantos años, lo que había hecho, todo. Y de pronto se vio frente a ella, la primera persona que le ofreció su amistad sin pedir nada a cambio, alguien que lo quería y respetaba como era, con todos sus defectos y virtudes, y ahora dentro de unos momentos pasaría a ser su mujer y su compañera, no porque la
hubiera obligado, sino porque ella realmente así lo deseaba, y todo porque...lo amaba.
"¿Debo hacer esto? ¿Merezco realmente ser el primero en su vida?"
Pero de pronto Bulma lo besó tiernamente en los labios, sacándolo de sus pensamientos y no tuvo más dudas. Él también sentía algo por ella, algo que nunca antes había sentido por nadie. No estaba seguro pero creía que era eso que los humanos llamaban "amor".
Vegeta le sonrió, la tomó de la mano y se dirigieron a la habitación de Bulma.
Cuando estuvieron allí, los dos estaban muy nerviosos. Bulma le daba la espalda a Vegeta y miraba por la ventana tratando de tranquilizarse, cuando de pronto sintió unas fuertes manos tomarla por la cintura. Vegeta la besó tierna y suavemente en el cuello y le susurró al oído:
"Creo que te amo mujer"
Bulma se volteó y lo miró a los ojos. Esos ojos negros realmente la miraban de una forma especial, con amor.
"Yo también te amo" - le respondió.
Vegeta la atrajo abrazándola y rozó suavemente sus labios con los suyos. Él comenzó a recorrer lentamente su cuerpo con sus manos mientras se besaban y sintió como Bulma empezaba a temblar.
VG: No tengas miedo. Yo estoy contigo - le susurró al oído.
BL: Vegeta...
VG: No digas nada, sólo déjate llevar. Y recuerda algo...yo nunca te haría daño.
Vegeta comenzó a besar el cuello de Bulma mientras acariciaba su espalda. Volvieron a besarse más apasionadamente esta vez. Vegeta lentamente se quitó la polera y Bulma sintió que su corazón bajaba hasta sus pies y luego volvía a su posición normal. En verdad Vegeta era un hombre imponente, su cuerpo y su orgullo lo hacían especial. Él era el hombre que amaba, ya no tenía
ninguna duda. Quería demostrarle todo ese amor y ésta era la ocasión. El viejo pensamiento de "la primera vez debe ser por amor" volvió a su mente. Pero no había problema alguno, ya que ella lo amaba y se lo demostraría entregándose a él. Estaba segura de que no la lastimaría, él nunca haría nada que la dañara.
Lentamente acarició el pecho del saiya con sus delicadas manos, mientras él le acariciaba el cabello. No tenían apuro, ambos se estaban tomando su tiempo.
Luego Bulma se alejó un poco de él y lentamente y todavía temblando se quitó su polera. Vegeta le acarició el rostro con ambas manos y las fue deslizando suavemente hacia abajo, recorriendo su cuello, hasta que llegó a sus pechos, los que acarició con una suavidad increíble, para luego apretarlos ligeramente, haciendo que ella se estremeciera y dejara escapar un pequeño gemido.
Volvieron a besarse y mientras lo hacían, Bulma llevó sus manos a los pantalones de Vegeta, los que desabrochó y cayeron al suelo, dejándolo sólo con sus calzoncillos, ya que ambos se habían quitado los zapatos al entrar en la habitación. Él hizo lo mismo que ella y suavemente bajó el cierre de la minifalda que llevaba Bulma, la cual cayó por sus largas piernas antes de llegar al suelo.
Vegeta comenzó a recorrer con sus manos la suave piel de la mujer que amaba, haciéndola estremecerse en varias oportunidades cada vez que él, gentilmente, le enseñaba las maravillosas sensaciones que podían provocar en ella sus caricias.
En respuesta a ello, Bulma cubrió el cuello y los hombros de Vegeta con tímidos besos llenos de amor y deseo mientras recorría con sus manos el pecho y el abdomen del guerrero.
Vegeta la condujo lentamente a la cama mientras seguían besándose. Antes de llegar a ella le quitó suavemente el sostén y comenzó a acariciar sus pechos, primero con sus manos, luego con sus labios y lengua. Bulma respiraba agitadamente, deseando que ese momento nunca terminara.
Ella entonces acercó sus manos a la entrepierna de Vegeta que ya estaba bastante abultada y ahora el que empezó a respirar agitadamente fue él. Bulma le sonrió, le quitó los calzoncillos y él se sentó en el borde de la cama. Vegeta la acercó a él mientras le sonreía pícaramente y comenzó a recorrer su abdomen con sus labios y lengua, mientras acariciaba sus piernas. Sus manos subieron
lentamente por sus muslos dándole la sensación de quemarla con sus dedos, hasta que se encontraron con la entrepierna de Bulma quien sintió sus piernas temblar al sentirlo.
Él muy despacio le quitó la ropa interior e hizo que ella se sentara a horcajadas sobre él.
Continuaron besándose y acariciándose y después de unos hermosos momentos de mecerse en esta posición, Vegeta la recostó boca arriba en la cama. Se acercó a ella y le susurró al oído rozando su lóbulo con sus labios:
"En realidad no tienes idea de lo que siento por ti, mujer".
La besó tiernamente y luego siguió con su cuello, disfrutando cada momento y cada sensación producida en ella. Deseaba más que nada hacerla feliz, darle placer a ella, no solo disfrutar él.
Recorrió sus pechos con su lengua mientras ella gemía bajo su cuerpo. Succionó sus pezones haciéndola estremecerse y acariciar sus rebeldes cabellos mientras él seguía bajando.
BL: Dios...si estoy soñando...no me despiertes Vegeta - susurró cuando Vegeta acarició sus muslos y abrió suavemente sus piernas.
VG: Ah-Ah, no voy a dejar que te duermas tan pronto - le dijo riendo ligeramente antes de continuar.
Se inclinó sobre ella y con su lengua comenzó a acariciar su clítoris, mientras Bulma se aferraba al cubrecamas, gimiendo y respirando muy agitadamente. Cuando alcanzó el clímax, Vegeta acercó su rostro al de ella y le preguntó.
VG: ¿Todavía quieres dormirte? Porque eso fue sólo un pequeño adelanto - la miró sonriendo.
BL: Eres...muy malo...¿lo sabías? - le dijo agitadamente antes de besarlo y se colocó sobre él - pero ahora...viene mi...venganza.
VG: Humm? - preguntó muy complacido al sentirla sobre él.
Bulma con su lengua fue acariciando su cuello, sus poderosos pectorales, su abdomen, mientras él apretaba los dientes y mantenía sus ojos cerrados, sin poder creer todavía la forma en que ella lo estaba acariciando. Así siguió bajando hasta encontrarse con el pene de Vegeta que estaba erecto y listo para lo que vendría después. Comenzó a recorrer con su lengua la superficie del miembro, para luego envolverlo con su boca, donde lo seguía estimulando con su lengua, al tiempo que le acariciaba los muslos. Él estaba jadeando, gemía muy fuerte y apretaba en sus manos las sábanas de la ya desecha cama.
Antes de que alcanzara el clímax, Bulma se inclinó sobre él y lo besó tiernamente en los labios.
VG: ¡Y...a mí...me dices...malo! ¿Sabes lo...que...me acabas...de hacer? - le dijo acariciándole el rostro - Ahora comprendo...lo de...dulce venganza.
Se miraron a los ojos con un infinito amor y Vegeta lentamente se colocó sobre ella, abrió sus piernas gentilmente y con mucho cuidado y sin dejar de mirarla a los ojos, la penetró lenta y profundamente. Bulma cerró los ojos y lanzó un fuerte gemido. El dolor era intenso, y se incrementó cuando Vegeta comenzó a mecerse sobre ella, pero luego ese dolor se desvaneció, dando lugar a un sinfín de nuevas sensaciones.
Los empujones de Vegeta primero fueron lentos, pero cuando notó que a Bulma ya no le causaban dolor, aumentó la velocidad, haciendo que ella casi gritara y se aferrara a él. Poco a poco ella comenzó a mecerse también, haciendo que las sensaciones se intensificaran para ambos.
Los gemidos de ambos inundaban la habitación, mientras los cálidos rayos solares del atardecer, cubrían sus agitados cuerpos unidos sobre la cama.
Cuando su orgasmo llegó, casi al mismo tiempo, Vegeta se detuvo y se abrazaron muy fuerte, como si ninguno quisiera dejar ir al otro mientras sentían el placer llegando a cada rincón de sus cuerpos.
Se volvieron a besar sin separarse aún y luego Vegeta salió lentamente de ella, se acostó a su lado y la tomó en sus brazos mientras ambos trataban de regularizar su respiración.
Se sentían muy bien, algo los inundaba completamente. Era el haberse entregado por completo a la persona que amaban. Cada uno se sentía impregnado con la esencia del otro.
VG: ¿Estás bien? - le preguntó con mucha suavidad.
BL: Sí - le respondió ella acariciándole el pecho a su saiya.
VG: Discúlpame si fui muy brusco contigo, yo...
BL: Shhh, no digas nada. Fuiste maravilloso - le dijo y lo besó tiernamente en los labios.
VG: Te amo, mujer - le dijo recostándola sobre su pecho.
BL: Y yo a ti - le dijo abrazando su cintura.
VG: Parece que la idea de la fiesta no fue tan mala después de todo - le dijo mientras le acariciaba el cabello.
BL: Así parece.
VG y BL: Ja ja ja ja.