Capítulo 12
Salvándole
el pellejo de Trunks.
"¡Jupiter!" gritó Mercury, "¡¡Se dirigen hacia ti!!"
Sus palabras la regresaron a la Tierra. Tenía que actuar rápido. Si quería
salvar a Trunks, tenía que salvar su Esfera de Esencia primero y olvidarse del
cuerpo. No había otra opción.
Rápidamente Lita tomó el alma
embotellada de su ex-novio y huyó de sus enemigos. El infierno se congelaría
antes de dejar que Eron tuviera esa Esfera de Esencia en especial.
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//Un minuto para auto destrucción.// anunció la computadora.
Ranma estaba en problemas. De todos los malos momentos que hubiera podido elegir
para irrumpir en el escondite de los villanos, tenía que hacerlo justamente
cuando el lugar estaba a punto de explotar. No era de sorprenderse que nadie le
estuviera poniendo atención, aunque tuviera el viejo disfraz de Son Goku lo
cual era como tener un letrero sobre la cabeza que decía '¡Hola, soy tu
enemigo!'. Todos estaban demasiado ocupados salvando sus vidas para darse cuenta
o al menos para que él les importara.
A pesar de lo que piensa mucha gente, Ranma tenía un sentido de preservación
muy desarrollado. Claro, arriesga bastante su vida y hace muchas cosas estúpidas
que son cualquier cosa menos saludables para su supervivencia, pero a pesar de
eso, cuando escuchas que una computadora dice...
//Treinta segundos para auto destrucción.//
Sabes que tienes que largarte. Y sabes que tienes que hacerlo rápido.
Mientras corría sin rumbo a través
de los corredores, vio a algunas personas saltando dentro de una brillante
ventana y desapareciendo sin dejar rastro. Una vez que el último miembro lo
atravesó, el portal empezó a cerrarse.
//Quince segundos para auto destrucción.//
Demonios... esta ruta de escape alternativa no parecía tan mala dadas las
circunstancias. Ranma corrió hacia la ventana y saltó adentro, asumiendo que
lo que había del otro lado no sería peor que un edificio a punto de explotar.
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Arlakk volaba de derecha a izquierda, esquivando los ataques de Uranus y
Neptune. Ocasionalmente, invocaba un escudo mágico, pero sus hechizos eran
defensivos todo el tiempo. Esto frustraba bastante a las dos Outers.
"¡¿Cuándo planeas pelear?!" rugió Uranus.
El Necromante simplemente aterrizó encima de un semáforo y sonrió.
"¿Qué les hace pensar que estoy aquí para luchar con ustedes?"
preguntó.
"¿Qué?"
"No fui enviado aquí para destruirlas, si no lo han adivinado aún."
explicó, mientras se volteaba para ver la base no muy lejos. "De hecho, mi
trabajo aquí está hecho. Deberían agradecerme que las alejara de una muerte
segura."
"¿¿De que demonios estás hablando??"
"Sería una pena perder dos saludables Esferas de Esencia en una explosión,
¿no es así?" preguntó Arlakk, "Me despido."
Y sin más comentarios, la oscura figura desapareció en el aire.
Las dos Outers no tuvieron que
esperar mucho para entender el significado de las palabras de su enemigo. El
edificio al que se dirigían, donde se suponía que era su escondite, de repente
explotó con un gran efecto de iluminación, mandando fragmentos en todas
direcciones. Uranus y Neptune cubrieron sus ojos y cayeron de
espaldas, pero afortunadamente estaban ilesas a excepción de un golpe o dos.
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"¿¡¿Qué están haciendo?!?" gritó Eron, "¡¡Les dije que
trajeran esa Esfera de Esencia!!"
Los Saqueadores estaban haciendo lo mejor que podían, pero hasta ahora, el balón
(por así decirlo) aún estaba en el terreno de las Scouts. Jupiter lo guardaba
como un sabueso furioso, lanzando verdes rayos de energía a cualquier enemigo
que se acercara demasiado. Hasta se las arregló para apartar a uno de los
Saqueadores con un buen golpe. Sin embargo, hay un limite para lo que una
persona puede hacer por sí misma, y Lita pronto se encontró rodeada.
"¡Jupiter! ¡Por aquí!" gritó Venus.
A ella no le agradó la idea, pero sus opciones eran escasas. Tomando la Esfera
de Esencia en una mano, la lanzo al otro lado de la calle, rezando por que Mina
tuviera manos firmes.
Afortunadamente, la rubia lleno las
expectativas ya que fácilmente capturo la Esfera y empezó a correr mientras
Mars y Mercury la cubrían con sus respectivos ataques.
"¿Qué parte de 'traigan esa Esfera' no fue clara?" rugió Eron,
"Ustedes dos, encárguense de Venus."
Justo como su camarada, Mina se encontró bloqueada por un muro de Saqueadores.
Retrocedió unos pasos tratando de encontrar apoyo, pero las otras Scouts y
Tuxedo Kamen estaban ocupados eliminando más criaturas felinas. Bueno... todos
excepto...
"¡Aquí! ¡Lánzamela a mí!" gritó Eternal Sailor Moon, mientras
sacudía los brazos alrededor.
Mina lo pensó. Luego lo pensó un poco más. Luego lo pensó una tercera vez.
Ella había visto las atrapadas de Serena en la clase de gimnasia y, a decir
verdad, dejaban mucho que desear. Aún una pelota de basquetbol llena de
pegamento se deslizaría entre los dedos de la chica y Mina no quería arriesgar
el alma de Trunks de esa manera.
Es bonito querer cosas. Pero dadas
las circunstancias, lanzarle la esfera a Serena era mejor que dejar que los
Saqueadores la tuvieran.
Todos dejaron lo que estaban haciendo en ese momento mientras veían como la
Esfera volaba hacia las manos de Eternal Sailor Moon. La torpeza de la chica era
legendaria, aún entre los Saqueadores.
Serena atrapó la Esfera.
Todos se relajaron.
La Esfera se deslizo fuera de las manos de Serena.
Todos palidecieron.
Serena se las arregló para poner su otra mano debajo y capturar de nuevo la
Esfera.
Todos soltaron un suspiro de alivio.
La Esfera se resbalo de nuevo.
Todos palidecieron.
[¡Si le pasa algo a esa Esfera, Lord Kyristan me arrancará la piel!] pensó
Eron, mientras sólo podía ver horrorizado como la torpe defensora seguía
balanceando el precioso objeto.
Más segundos, que parecieron horas, pasaron mientras Eternal Sailor Moon seguía
con la rutina de 'La tengo - No la tengo' hasta que finalmente tuvo firmemente
sujeto el objeto. Todos dejaron escapar un gran suspiro de alivio.
¿Acaso envejecieron diez años en cinco segundos gracias a ella?
[No estoy llegando a ninguna parte así.] pensó Eron, [no tengo suficientes
Saqueadores a mi lado gracias a ese pequeño ataque que Sailor Moon hizo a través
del portal. Además, los que tengo ahora están cayendo como moscas. Tengo que
encontrar una salida. Algo que me ayude a reagrupar mis fuerzas.]
Eron encontró su salida yaciendo en el suelo. Su ingeniosa mente empezó de
inmediato a formar un plan.
[¡Sí! ¡Eso es!]
Sin perder tiempo, le ordenó a algunos de sus Saqueadores mantener ocupados a
los defensores, mientras tanto, él se dirigió hacia el cuerpo de Super Saiya-man.
Sailor Mars, que estaba cerca, se dio
cuenta de cual era el plan del científico e inmediatamente también corrió
hacia Trunks. Desafortunadamente, Eron se le adelantó y rápidamente levanto el
cuerpo. Rei se lanzó en un desesperado intento de agarrar uno de los brazos de
su amigo. Y lo hizo, pero Eron rápidamente le dio una patada en la cara que la
mando de regreso. Rei cayó, y sólo tuvo el
reloj de Trunks como premio de consolación.
Antes de que los demás llegaran a ayudarla, Eron rápidamente invocó un portal
para hacer un camino de regreso a Dominia. Los Saqueadores, los pocos de ellos
que quedaban, hicieron su mejor esfuerzo para bloquear cualquier intentó de los
defensores de oponerse a la retirada de su creador. Ese era su propósito en la
vida, y lo cumplieron hasta el fin.
"¡¡¡NOOOO!!!" gritó Jupiter, mientras veía cerrarse el portal
hasta no ser más que un punto brillante.
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"¿¿Qué *es* este lugar??" se preguntó Ranma.
Una cosa era segura. No estaba en Juuban. De hecho, dudaba que aún estuviera en
la Tierra.
Justo después de cruzar el portal, el artista marcial no perdió tiempo para
esconderse. Estaba en territorio enemigo, después de todo, y dudaba mucho que
alguien estuviera contento de verlo husmeando por ahí. Cuando todo estuvo
tranquilo, salió del edificio nuevo en el que estaba. Un edificio muy extraño
por cierto. Todo era controlado por robots, así que Ranma tenía que ser extra
cuidadoso para no alertarlos mientras se deslizaba en caso de que tuvieran
sensores de movimiento o algo similar.
De cualquier manera, lo que vio afuera fue aún más impresionante.
Olviden la extremadamente avanzada
civilización en la que estaba. Olviden los autos voladores que flotaban en
todas direcciones. Lo que cautivo más a Ranma fue el cielo. Había una ciudad
boca abajo encima de él. No cualquier ciudad. Eso era Juuban. Había vagado por
ella tantas veces como para reconocerla y poder señalar algunos lugares. Pero
esto se sentía diferente... Todo se veía demasiado lejos, como una vista de pájaro...
y aún así, cuando se quedaba mirando un punto en especifico lo suficiente,
sentía que su vista se acercaba. Las cosas se hacían más
grandes, los detalles se hacían más claros. Pequeños puntos se convertían en
gente, animales o carros. Todo eso aclarado por los brillantes rayos de un sol púrpura.
Espera un momento. ¿Sol púrpura?
Ranma no lo había notado al
principio, pero en verdad, había un sol púrpura justo entre la imagen de
Juuban y el mundo en el que estaba ahora. A pesar de su oscuro color, dejaba
salir una brillante luz normal, justo como la de la Tierra.
"Hablando de algo fuera de este mundo." se dijo a si mismo.
La sesión contemplativa del artista marcial llegó a un abrupto final cuando
escucho muchas voces aproximándose. Inmediatamente se escondió detrás de unos
largos tubos de metal, conectando el edificio que acababa de abandona con el
subterráneo.
Arlakk estaba en el Paraíso.
Hablando de manera figurada claro
esta, ya que estaba bastante vivito y coleando. Aún así, definitivamente
consideró este momento lo más cercano al Paraíso que pudiera estar. Justo
ahora, los tres Amos del Mañana estaban reunidos en la Torre de su señor. ¿La
razón? La pequeña operación no oficial de Eron en el Exterior. El hechicero
sabía que el científico acababa de meter la pata, pero ni siquiera en sus
expectativas más optimistas podría haber predicho tal resultado.
"Déjame ver si entendí." declaró Lord Kyristan mientras
tamborileaba con sus dedos en el trono, "Primero, sales al Exterior *sin*
mi permiso. Aún cuando dejé claro que Arlakk está a cargo de la misión."
"Sí, mi señor." dijo Eron mientras permanecía arrodillado.
"Luego, te las arreglaste para dejar al descubierto nuestra Base Externa y,
ya estando en eso, destruirla también." continuó.
"Sí, mi señor."
"Por si eso no fuera suficiente, casi haces que mueran dos de los
defensores *antes* de obtener sus Esferas de Esencia." continuó, "De
no ser por la intervención de Arlakk, hubiéramos perdido esas Esferas de
Esencia. Y *sabes*
cuanto odio perder la Esfera de Esencia de un defensor de esa manera, ¿no es así,
Eron?"
"Sí, mi señor."
Oh sí... esto era el Paraíso para Arlakk. Eron siendo culpado y él siendo
reconocido como el hombre que salvó el día. ¿Podrían las cosas ponerse mejor?
"Oh, y no olvidemos tu más notable logro." siguió el Lord, "De
hecho obtuviste la Esfera de Esencia de Super Saiya-man, una de las más
poderosas Esferas de Esencia que he sentido hasta ahora, si puedo agregar, y la
*perdiste* contra los defensores. ¿Estoy en lo correcto?"
"Sí, mi señor."
"Y como un insulto final, ¡¡me traes ESTA ENVOLTURA VACIA EN SU LUGAR!!"
rugió, mientras apuntaba al cuerpo inerte de Saiya-man en el piso. "¿¡¿Exactamente
qué *tienes* que decir a tu favor, Eron?!?"
Lord Kyristan, a diferencia de muchos Amos del Mal, era una persona bastante
compasiva (al menos en términos relativos). La paciencia era una de sus grandes
virtudes. Sabía que los humanos estaban muy lejos de la perfección y por lo
tanto esperaba desastres de vez en cuando. Hasta daba segundas oportunidades a
sus súbditos sin gran arrepentimiento, asumiendo que aprenderían de sus
errores y harían un mejor trabajo la próxima vez.
Pero había dos cosas que realmente
sacaban a Kyristan de sus casillas. La primera era desobediencia directa. Y la
segunda era perder raras Esferas de Esencia. Eron se las había arreglado para
hacer las dos cosas en el mismo día. Así que no era una gran sorpresa que la
vida del científico colgara de una delgada cuerda en este momento. La única
manera de salvar su vida era a través de una increíble justificación por sus
actos.
Eron se levantó. Para la sorpresa de Arlakk parecía bastante calmado, sus ojos
mostraban que estaba muy consciente de la situación.
"Me considero culpable por desobedecer ordenes directas, mi Lord."
empezó, "La perdida de nuestra Base Externa también recae sobre mis
hombros. Esa fue una tragedia inesperada. De cualquier modo, considero que esa
perdida era inevitable. Los defensores hubieran hecho lo mismo aunque Arlakk o
Sorin hubieran estado en mi
lugar. Me gustaría señalar que mi equipo se las arreglo para recuperar muchos
artículos de importancia antes de destruir la base para que los defensores no
pudieran usarlos en contra nuestra. También reconozco toda la responsabilidad
de poner en peligro las Esferas de las Outer Senshi, lo cual fue el resultado de
un
inesperado giro de eventos. Y en lo que respecta a Super Saiya-man, mi falta de
Saqueadores fue la razón de mi fracaso. Sin embargo, la razón por la que su
cuerpo está aquí es para corregir ese error."
"¿Exactamente cómo planeas corregir este error?" preguntó Kyristan
aún enojado, pero ahora también un poco curioso.
"Los defensores tienen la Esfera de Esencia de Super Saiya-man, pero sin el
cuerpo no recuperaran a su aliado." explicó Eron, "En otras palabras,
estoy seguro que querrán negociar conmigo."
"Eso es absurdo." interrumpió Arlakk, "Los defensores nunca nos
darán la Esfera a cambio del cuerpo. Obviamente quieren ambos para poder
revivir a Saiya-man."
"Así es." confirmó el científico, "Pero apuesto que estarán
muy deseosos de mostrase con la Esfera si usamos el cuerpo como carnada."
"¿Que te hace pensar que llevaran la Esfera?" cuestiono Arlakk,
"Si presienten una trampa, probablemente la esconderán en un lugar seguro
y llegaran con las manos vacías a tu encuentro."
"Ya he considerado eso." declaró su colaborador, "Es por eso que
estoy planeando darle a los defensores información errónea respecto a la
Esfera de Esencia."
"¿Que tienes en mente?" preguntó Kyristan.
"La Esfera de Esencia solo puede existir fuera del cuerpo huésped por una
hora, de otra manera el alma se liberará y se perderá para siempre."
apuntó Eron, "Han pasado exactamente doce minutos-E(*) desde que la Esfera
de Saiya-man fue extraída. Si les digo a los defensores que la Esfera solo
puede sobrevivir por media hora, creerán que solo tienen dieciocho minutos para
recuperar el cuerpo en vez de cuarenta y ocho."
"Con ese conocimiento, serán forzados a mostrarse con la Esfera, esperando
insertarla en el cuerpo antes de que sea demasiado tarde." concluyó
Kyristan.
"Sí, mi señor." confirmó Eron, "Es por eso que humildemente le
pido me de permiso de llevar a cabo esta operación para redimirme."
El lord consideró las palabras del científico. Fácilmente podría matarlo en
este momento y enviar a alguien más a encargarse de su plan. Eso sería un buen
castigo por desobedecer una orden directa. Aún así, Kyristan sabia que
disponer de sus hombres en tal forma no arreglaría las cosas. Esa fue una lección
que aprendió hace muchos siglos. Al principio, nunca dudo en matar a un
sirviente por ser incompetente o desobediente. También ayudaba a reafirmar su
estatus de 'Señor Oscuro Maligno' mostrándole a todos quien estaba al mando.
Desafortunadamente, esa filosofía traía efectos colaterales muy problemáticos.
Se quedaba sin sirvientes que
cumplieran sus deseos...
Eron podía ser impulsivo a veces. Así como presuntuoso, irritante, un horrible
compañero de equipo, un gran hablador y sobre todo una persona fácilmente
desagradable, pero era uno de los mejores Amos del Mañana que Kyristan había
tenido desde que empezó su búsqueda de Esferas de Esencia. También era ágil
para pensar,
leal como un perro, eficiente, espontaneo (para bien o para mal) y con mucha
determinación. Y se había cubierto de gloria en misiones anteriores.
Definitivamente alguien que quieres que siga haciendo tus trabajos.
"Muy bien." declaró Kyristan, "Te daré la oportunidad de
arreglar tu desastre, Eron."
"Gracias, mi señor." dijo aliviado Eron, "No se arrepentirá de
esto."
"Lo sé. Es por eso que voy a enviar a Arlakk a ayudarte."
"¿¿Qué??" preguntaron ambos Amos del Mañana.
"Quiero esa Esfera de Esencia." aclaró Kyristan, "Arlakk,
prepara algunas de tus criaturas para este encuentro. Quiero que se encarguen de
todo."
"Así se hará." dijo el necromante, "Mi señor, tal vez Sorin
también podría sernos de utilidad."
"Tengo otra asignación para ella." le dijo su amo.
[¿Algo más importante que la Esfera de Esencia?] pensó intrigado Eron.
"Sólo existo para servirle, mi señor." respondió la silenciosa
androide femenina, "¿Cual es mi misión?"
"Algo bastante inusual." explicó Kyristan, "Alguien del exterior
ha entrado a Dominia. Sentí su presencia hace unos minutos. Sorin, como eres
Jefa de seguridad interna, es tu deber lidiar con este intruso."
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Minato-ku, número 201 de un gran complejo de apartamentos. Dados los eventos
recientes, todos decidieron reunirse en el lugar más cercano para discutir y, más
importantemente, tratar de encontrar una solución al problema de hoy. Resulto
que el apartamento de Lita era el lugar más cercano.
"Yo digo que usemos la teletransportación." sugirió Minako, "Podemos
dejarnos caer inesperadamente en la base del enemigo, rescatar el cuerpo de
Trunks y teletransportarnos de regreso inmediatamente."
"No creo que funcione." declaró Ami después de hacer unos cálculos
en su computadora, "La teletransportación no ha sido probada para hacer
saltos en otras dimensiones. No tenemos esa clase de poder para hacerlo. Y
aunque lo
tuviéramos, ¿en que nos concentraríamos para hacer el salto?"
"¡En Trunks, obviamente!" apuntó Lita algo exasperada.
"Trunks está justo aquí. Entre tus brazos." replicó la genio,
mientras apuntaba a la Esfera de Esencia que la morena sostenía. "Si nos
concentramos en Trunks, terminaremos justo donde empezamos, porque aquí es
donde está su presencia."
Lita suspiro. Se sentía tan inútil y frustrada. Todo este tiempo, la Inner
Scouts habían sido forzada a no hacer más que mirar y hacer deducciones
mientras dejaban que el enemigo se saliera con la suya. ¡¡Por todos los cielos!!
¡Robaron el cuerpo de Trunks! ¡*Tenía* que haber una forma de recuperarlo!
"¿Qué
hay de Sailor Plut?" sugirió Serena, "Si alguien puede 'ir a algún
lugar' es ella."
"¿Pero dónde está?" preguntó Rei. "No la hemos visto o
escuchado de ella en un tiempo. Ni siquiera lo han hecho Haruka y Michiru."
"Por cierto, ¿que les habrá pasado a ellas dos?" inquirió Mina,
"¿Por qué no están aquí?"
"Yo... supongo que tienen otros planes en este momento." dijo Serena.
Aún le dolía ver a sus dos amigas tan desinteresadas por el paradero de
Trunks.
"¿¿Entonces que hacemos??" preguntó Lita, "¡No podemos
simplemente esperar que algo pase!"
De cualquier modo, gracias a la útil intervención de algún autor y a un poco
de desarrollo de la historia, Lita pronto se dio cuenta que sentarse y esperar
que algo pasara realmente les ayudaría.
Mientras todos de repente miraban
hacia afuera de la ventana, un increíble fenómeno ocurrió. Para empezar, todo
el cielo se volvió púrpura, lo cual era algo *realmente* difícil de ignorar.
Una vez que había atraído la mirada de todos, una gigantesca imagen de Eron
apareció sobre la ciudad como una ilusión. Todos contuvieron el aliento.
"Saludos, defensores." dijo el hombre, su voz rebotando en cada
esquina de Juuban, "Tendrán que perdonar mi rápida partida hace unos
minutos, pero tenía asuntos urgentes que atender."
"Como darle explicaciones a nuestro señor antes de que te arrancara el
trasero a mordidas, tal vez." dijo otra voz de ninguna parte.
"¡¡Arlakk, cállate!! ¡Estás arruinando el ambiente!" rugió Eron
mientras miraba hacia su derecha, luego regreso su mirada al frente, "En
todo caso, asumo que quieren de regreso el cuerpo de su amigo. Bueno, este es su
día de suerte. Parece que ambos estamos por aquí ahora. Si les interesa, los
esperaremos en la fabrica abandonada del tercer distrito. Creo que saben donde
es."
"¡Que cretino!" rumió Mina, "¿No pueden ser más obvios? ¡Nos
está invitando directo a una trampa!"
"¿Y sabes que va a ser todavía más obvio?" le dijo Lita, "Vamos
a ir de todas maneras. Si tiene el cuerpo de Trunks, no tenemos opción."
"Ah, y por cierto," siguió Eron, "Sé que probablemente estén
pensando que pueden venir sin exponer la Esfera de Esencia de su amigo, pero aquí
hay un pequeño flash informativo para ustedes: las Esferas de Esencia sólo
pueden sobrevivir por media hora fuera de un cuerpo. Así que no sugeriría que
la dejaran atrás. Recuerden chicas, el tiempo está corriendo."
Eron terminó su discurso con una saludable risa de villano. Cuando termino,su
imagen sobre Juuban no desapareció. El científico permaneció un momento
quieto y luego parpadeo un par de veces. Entonces giró de nuevo hacia su
derecha.
"Arlakk, ya termine, desactiva ya tu hechizo." dijo.
"Lo siento, creo que me dormí por escuchar tu discurso." respondió
la voz.
"¿Podrías simplemente desactivar el hechizo para terminar con esto?"
demandó Eron mientras empezaba a perder la paciencia, "No estoy de humor
para tu sarcasmo en este momento."
"Para variar."
"¡Solo cancela el maldito hechizo de una vez!"
"Muy bien, muy bien... Que temperamento." dijo el hechicero mientras
el cielo regresaba a su color azul original.
A pesar del inusual final del mensaje, las chicas no se sentían muy divertidas
en este momento. Las últimas palabras de Eron las preocuparon mucho,
especialmente a Lita.
"¿Media hora?" preguntó Serena, "Eso quiere decir que solo
tenemos quince minutos para traer su cuerpo de regreso."
"¿Qué tal si está mintiendo?" añadió Ami, "Tal vez es sólo
un truco para forzarnos a llevar la Esfera de Esencia."
"Pero tal vez esté diciendo la verdad." comentó Rei, "Y si así
es, no podemos arriesgar la vida de Trunks. No hay manera de que luchemos y
regresemos aquí en menos de quince minutos."
"Entonces no lo haremos." fue la repentina replica de Lita.
"¿De qué estás hablando?"
"No les dejare tener la Esfera de Esencia de Trunks." dijo
decididamente, "Eron no se detendrá ante nada para tenerla, así que no
podemos arriesgarnos a llevarla hasta él."
"Pero si no lo hacemos, no habrá suficiente tiempo para traer su cuerpo de
regreso aquí." le dijo Ami, "Aún si usáramos la Teletransportación,
no sabemos cuanto puede durar la pelea. Nuestra mejor opción es ir con la
Esfera y
tratar de ponerla en el cuerpo de Trunks."
"Estoy dispuesta a apostar que Eron ya piensa que haremos eso." replicó
Lita, "Como dije, no expondré la Esfera de Trunks. Así que haremos
exactamente lo que Eron no espera."
"Lita... sabes que no nos gusta cuando empiezas a hablar así..."
declaró Mina, "¿Qué exactamente te propones?"
"Eron dijo que la Esfera no puede sobrevivir más de media hora fuera de un
cuerpo, ¿verdad?"
"Sí, ¿y?"
"Así que..." explicó mientras presionaba la Esfera contra su
abdomen, "La pondremos en otro cuerpo."
"¿Qué? Pero eso es..." empezó Rei, pero desafortunadamente, no tuvo
la oportunidad de terminar.
Lita sostenía firmemente la Esfera y la presionaba más contra sí misma. Una
brillante luz salió del objeto antes de entrar al cuerpo de la chica. Todos se
sorprendieron por ese acto. La chica cayó sobre sus rodillas con los ojos
cerrados y los brazos envolviéndola. Aparentemente, el dolor que estaba
experimentando no era esperado.
"Lita ¡¿¡qué hiciste!?!" Serena fue la primera en preguntar,
mientras se agachaba a ayudarla.
"Yo... estoy bien..." su amiga se las arregló para decir con esfuerzo,
"Sólo traigan rápido el cuerpo de Trunks. Yo cuidaré su Esfera..."
"¡¡Pero esto es una locura!!" explotó Rei, "¡No puedes tener
dos almas en un mismo cuerpo! ¡Lita, tienes que liberar la Esfera o podría
matarte!"
"¡Por favor!" insistió la Senshi del Trueno, "Apresúrense.
Esto es lo menos que puedo hacer por Trunks. El recibió el disparo que se era
para a mí."
"Pero..."
"Vámonos." interrumpió Serena, "Lo único que podemos hacer
ahora es darnos prisa. Quien sabe por cuanto tiempo pueda soportar esto."
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Ranma saltó, rodó, corrió, retrocedió, voló y huyó para evitar los láseres
que lo aechaban. No supo cómo lo hicieron, pero de alguna manera, el enemigo lo
notó, aún cuando intencionalmente bajo su aura para pasar de incógnito. Ahora,
parecía que toda la ciudad se había vuelto en su contra. Primero vinieron
algunas naves a
cazarlo. Al menos tuvieron la decencia de decir '¡Deténgase! ¡Ha sido
identificado como un intruso! Tire todas las armas que tenga y póngase boca
abajo en el piso' para advertirle que no era bienvenido.
Ahora, Ranma, como cualquier persona
normal, no era alguien a quien le gustara que le dispararan. Sin embargo, tenía
la sensación de que ser tomado prisionero probablemente sería peor. Así que
corrió. Se las arreglo para despistar las naves primero, pero luego pidieron
refuerzos. Dichos refuerzos en realidad fueron un par de grandes robots, armados
con cañones en todo alrededor de sus brazos. Segundos después de darse cuenta
de eso, las calles se convirtieron en un verdadero festival de láseres y Ranma
se quedo sin más opciones que esquivarlos, ya que sus ráfagas de ki no parecían
dañar la armadura de los robots.
[¡Piensa! ¡Piensa! ¡Piensa! ¡Piensa! ¡Piensa! ¡Ranma piensa!] se dijo, [no
puedo esquivarlos por siempre y apuesto a que hay más de esas cosas tras de mí.
¡Maldición! Parece que no tengo elección.]
El ahora Son Goku se las arreglo para moverse hacia sus dos gigantescos
agresores mientras esquivaba más disparos. Estaba a punto de hacer algo.
"¡Aquí viene!" gritó.
Los dos Centinelas inmediatamente dejaron de disparar. Todo apuntaba a que el
Intruso estaba a punto de realizar un gran ataque, así que levantaron sus
escudos de energía para absorber cualquier asalto posible.
"¡¡Técnica Especial Saotome!!" anunció Ranma.
Los eventos que ocurrieron después de eso fueron bastante inesperados. Justo
cuando estaba a punto de golpear su escudo, Ranma de repente se volteó y corrió
a una velocidad que hubiera dejado atrás a Flash. Los dos centinelas se
quedaron quietos... lo que acababan de ver era una reacción bastante no
computable... y si hubieran tenido la capacidad de parpadear confundidos, los
dos gigantes ciertamente lo habrían hecho.
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"Saludos, Sailor Scouts." dijo Eron, mientras se volteaba para
enfrentar la puerta que dirigía a la habitación, "Me alegro que pudieran
llegar. Empezaba a pensar que no les preocupaba su amigo."
...
....
.....
"No... espera. Eso suena muy estereotipado." declaró el científico,
"Tal vez debería decir algo como: ¡Hola que tal! Que bueno que vinieron...
Naaaa... Eso suena tan mal como la otra."
"Eron... los defensores ni siquiera están aquí." llegó la voz de
Arlakk desde las sombras, "¿*Realmente* tienes que trabajar en un discurso
para saludarlos?"
"La elocuencia te llevara a donde quieras, amigo mío."
"Justo ahora sólo me está enfermando."
Todo estaba como se planeó. Eron estaba parado al final del almacén con el
cuerpo prisionero de Trunks dentro de un tanque que estaba lleno de un extraño
liquido verde. Una mascara de oxigeno atada alrededor de la cara del híbrido y
unos cuantos electrodos se pusieron en su cuerpo para monitorear y estabilizar
sus lecturas cuasi-vitales.
El papel de Arlakk sería uno
importante también. Gracias a su magia, permanecería sin ser detectado
mientras se escondía entre las sombras. Cuando la oportunidad llegará, tomaría
la Esfera de Esencia. Tenía un par de sus sirvientes listos para invocarlos si
necesitaba ayuda.
"Quédate callado. Creo que los oigo venir." le dijo Eron.
Era cierto. La entrada del almacén ahora tenía a Moon, Mars, Mercury y Venus
paradas con el sol brillando a sus espaldas en la imagen bastante familiar de 'aquí
vienen los chicos buenos'. Sin gran esfuerzo, llegaron al final del edificio
donde Eron los estaba esperando. Los ojos de los defensores se movían
constantemente de
un lado a otro buscando alguna trampa.
En ese tiempo, Eron estaba cómodamente
sentado en un sillón ejecutivo, con los codos recargados a cada lado mientras
veía al lado opuesto a la puerta que los defensores usarían... aún si eso
significaba mirar directamente a un aburrido muro. Esta también era la típica
escena de 'villano recibiendo a los héroes en su trampa'.
Eron escuchó como se abría la puerta y espero a que los defensores entraran.
Hizo una pequeña pausa dramática antes de girar su asiento 180º a su derecha
y empezar con su discurso.
"Saludos, Sailor Scouts." dijo cuando finalmente se volteo, "Me
alegra que pudieran llegar. Empezaba a pensar que... er... hum... disculpen,
pero ¿por qué no me están mirando?"
El procedimiento normal era que el villano se volteaba y encontraba a los héroes
mirándolo directamente a los ojos. Pero en esta rara ocasión, Eron se volteó
y termino mirando las espaldas de las defensoras. El científico podía ver que
las orejas de las chicas estaban bastante rojas. Fue hasta después que se dio
cuenta que sus caras también estaban completamente rojas.
"¡¡Pervertido!!" declaró Sailor Moon mientras apuntaba al tanque
que contenía el cuerpo de Trunks mientras intentaba no mirarlo, "¡¡Cómo
puedes dejarlo desnudo así frente a nosotras!!"
"¿Qué?" preguntó Eron confundido, luego se volteó hacia el cuerpo
del sujeto en cuestión, "¡No está desnudo! ¡Las partes importantes están
cubiertas!"
"¿¿Llamas a *eso* cubierto??" declaró Venus, "¡Tengo hilo
dental en casa que cubre más que eso!"
"¿¿Hilo dental?? ¿No estamos exagerando *sólo* un poco?" apuntó,
"¡Hey! ¡Estoy hablando! ¿Podrían al menos tener la decencia de
voltearse cuando les hablo?"
"¿Y que tal si le pones algo de ropa al cuerpo de Saiya-man?"
respondió secamente Mars.
"Por todos los cielos..." murmuró Eron, luego de malas se levanto del
sillón, fue hacia el tanque, presiono algunos botones a su lado y obscureció
el vidrio, "Ya está. ¿Felices?"
Las defensoras dieron un rápido y tímido vistazo para asegurarse de que ahora
era seguro mirar. Entones se voltearon al fin, con las mejillas aún encendidas.
El ambiente que quería crear Eron había sido destruido por completo, así que
fue directo al grano.
"Bien, suficientes bromas, ¿dónde está la Esfera de Esencia?"
"No la trajimos." dijo Moon, y ciertamente se sentía bien ver la cara
de Eron cuando lo dijo.
"¿Queeeé?" preguntó.
"Ya escuchaste." añadió Mars desafiante.
Ahora si estaba baaaaastante muerto. Ciertamente Lord Kyristan no le perdonaría
fallar esta vez. La mente de Eron se sobrecalento mientras intentaba encontrar
una posible solución para este predicamento. Dejando a las defensoras con pocas
opciones, había contado por completo en su predecible patrón de comportamiento
para obtener la Esfera de Esencia. Irónicamente, ahora era él quien se había
quedado sin opciones en esta situación. Lo menos que podía hacer ahora era
tratar de controlar la conversación pretendiendo que no le importaban esas
impactantes noticias. Así que se rió, aunque sentía que probablemente sería
la última vez que lo hiciera.
"Felicidades." declaró, "Nunca pensé que tuvieran las agallas
de sacrificar a su amigo de esa manera. Las subestime por completo."
"Estás equivocado." corrigió Mars, "No estamos sacrificando la
vida de Saiya- man. Recuperaremos su cuerpo."
"No lo creo." declaró el científico, "Si no traen la Esfera de
Esencia de Saiya-man, entonces tendré que disponer de las suyas. Tal vez eso
sea suficiente para que mi señor me perdone. ¡¡Arlakk, ahora!!"
Y con esas palabras el Infierno se desató...
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Ruinas...
Todo yacía en ruinas...
Ni siquiera un solo edificio había
sido perdonado por la destrucción, y Lita dedujo que tampoco ninguna persona.
La muerte se podía sentir por todos lados.
¿Cómo llegó aquí?
Todo esto era nuevo para ella. ¿Qué era este lugar? Todo parecía diferente de
casa. Aparte de la destrucción, nunca había visto este tipo de edificios en
particular. Al menos... lo que quedaba de ellos.
Siguió caminando, tratando de encontrar respuestas de dónde estaba, pero se
dio cuenta que nadie en esta ciudad había sobrevivido a... lo que sea que haya
pasado.
El sonido del trueno sólo ayudo a
incrementar la tristeza que se sentía al mirar este devastado escenario. ¿Cuanta
gente habría muerto? Se sentía como si hubiera sucedido recientemente.
Las primeras gotas de lluvia le recordaron que buscara cubrirse si no quería
pescar un resfriado. Lita encontró refugio debajo de lo que quedaba de un techo.
[¿Qué pasó? ¿Dónde estoy?]
Un sonido... el primero que escuchaba, además del de la lluvia y el trueno,
desde que había llegado. En el cielo. ¿Era un avión? No... Lita echo un
vistazo para asegurarse. Alguien volaba hacia ella. O al menos, cerca de donde
estaba. Mientras la figura se acercaba, los ojos de la chica se ensancharon de
la sorpresa de ver a una versión joven de Trunks, como de catorce años, volar
lentamente sobre el área, girando su cabeza de derecha a izquierda como si
buscara algo. Luego, pareció encontrar lo que estaba buscando y descendió a sólo
una cuadra de donde estaba ella.
Todo en su mente le decía que fuera con él a pesar de la fría lluvia. No le
tomaría mucho hacerlo tampoco. Después de trepar encima de un bloque de piedra,
claramente podía ver al adolescente de cabello púrpura caminando hacia algo.
No... no algo... Alguien. Un hombre
de cabello negro que yacía en el piso, usando un dogi naranja con una playera
azul debajo. La versión joven de Trunks parecía tan conmocionada por la escena
que no vio venir a Lita o en ese momento no le importo. Se arrodillo y sacudió
el cuerpo muerto con ambas manos en un vano intento de despertarlo mientras lo
llamaba por su nombre.
"¿Gohan?" decía el chico con voz temerosa, "Gohan, levántate..."
Sus lagrimas se mezclaron con las gotas de lluvia que caían en su cara. A Lita
le rompía el corazón verlo así. Trunks siguió tratando de despertar a su
mentor, sacudiéndolo cada vez más insistentemente hasta que le quedó claro
que no regresaría con él. Se levanto y tomo su cabeza con ambas manos, su cara
convertida en una mascara de culpabilidad y odio. Luego, empezó a gritar.
Lita sentía el mismo dolor en su pecho. Perder a un ser amado no era nuevo para
ella. En pocos pasos, se dirigió al adolescente, sólo para ser detenida por
una increíble cantidad de poder saliendo de él. El cabello de Trunks se volvió
de color dorado mientras la furia liberaba su poder de Super Saiyajin. En
consecuencia, lo que quedaba de la ciudad empezó a temblar. Y tembló aún más
cuando Trunks golpeo violentamente la tierra con ambas manos, causando grandes
grietas en el pavimento.
La chica tuvo que esperar unos
momentos para que Trunks liberara su frustración, o al menos algo de ella,
antes de que fuera seguro acercarse a él. Cuando ese momento llego, el chico
cayó de rodillas de nuevo mientras su
cabello regresaba a su color normal. Se podían escuchar profundos sollozos.
Se paró justo detrás de él, al principio dudó, pero luego tocó su hombro.
Trunks no pareció sorprendido por el gesto. Sólo se volteó, revelando su cara
cubierta de lagrimas y obvia tristeza.
"Está muerto, Lita," sollozó, "Está muerto..."
Ninguna palabra salió de su boca. De todas maneras las palabras no curarían el
dolor. Así que lo abrazó en forma protectora y le ofreció al chico su hombro
en el cual llorar. Trunks acepto el hombro.
"¡No pude hacer nada para salvarlo!" lloró, "¡Es mi
culpa!"
"No lo es..." respondió Lita, "No debes culparte por esto. Debes
aprender a perdonarte por tu propio bien. Por favor..."
Pronto, sólo quedo el sonido de la lluvia...
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"¿Alguna sugerencia, Oh gran líder?" preguntó Mars.
"¡¡¡WHHHAAAAAAA!!!" chilló Moon, "¡¡Quítenme estas cosas
de encima!!"
"Eso pense..."
"¡¡Estas cosas no se acaban!!" gritó Venus mientras lanzaba su
Cadena de amor como un látigo por todos lados, "Nos están superando."
Le tomó a Arlakk un poco de tiempo lanzar el hechizo para reagrupar tan gran número
de demonios menores, pero había valido la pena mientras observaba satisfecho
como las defensoras apenas se podían mover por el momento. Los demonios menores
parecían monos esculpidos en piedra, aunque su piel era suave, así como sus
alas
como de murciélago. Todos tenían amenazantes colmillos y garras, y sus ojos
parecían inyectados en sangre. El tamaño de tales demonios variaba de tan
grandes como un gato hasta algo cercano al tamaño humano. Los demonios grandes
se adelantaban en la pelea mientras que los pequeños rondaban alrededor de las
defensoras, ya sea distrayéndolas o agarrando sus piernas para sacarlas de
balance. Tal estrategia había funcionado hasta ahora y Mercury ya estaba
tumbada con Mars a punto de seguirla.
Poco después, al ser la única que
quedaba de pie, Venus peleaba como un toro furioso, pero eventualmente también
cayó. Las cuatro Sailors ahora estaban a merced de sus enemigos.
"Terminemos con esto de una vez por todas." declaró Eron mientras
elevaba su puño y apuntaba su anillo hacia Eternal Sailor Moon. Arlakk hizo lo
mismo con Mars.
"¡¡Silent Glaive Surprise!!"
El
Nigromante nunca vio venir el ataque. Estaba tan concentrado en la batalla
cercana que no sintió esta poderosa energía hasta que fue demasiado tarde.
Como precaución, siempre tenía un escudo mágico en él antes de una pelea
para evitar ataques sorpresivos como este. Imagina la mirada en su rostro cuando
el abismal rayo atravesó su defensa y lo envió a estrellarse contra Eron, y
luego a ambos contra el muro.
"¡¡Maremoto de Neptuno!!"
"¡¡Tierra, Tiembla!!"
Dos rayos más se unieron a la pelea y se encargaron de los demonios que tenían
cautivas a algunas de las Inner Scouts. Las chicas rápidamente invocaron sus
poderes para liberar también a sus amigas.
"Invitada por una nueva era, soy Sailor Uranus y entraré en acción"
declaró Uranus.
"También invitada por una nueva era, soy Sailor Neptune y también entraré
en acción." añadió su compañera.
"Y yo soy la Sailor del Silencio, Sailor Saturn." concluyó la pequeña
niña.
El hechicero conocía las dos Outers, pero la jovencita era un jugador
completamente nuevo. A pesar de su juventud, tenía un increíble poder. Su último
ataque fue una impresionante tarjeta de presentación, y los sentidos de Arlakk
sólo podían confirmar eso.
"¿¿*Otra* Sailor??" preguntó Eron irritado, "¿¿Exactamente
cuantas hay??"
"Eso es lo de menos ahora, esta nueva defensora es más poderosa que el
resto." apuntó su colega, "Aún más que Eternal Sailor Moon."
"¡*Tienes* que estar bromeando!"
"Pues no es así." dijo secamente, "¡¡Demonios menores, ataquen!!"
Así empezó el segundo asalto entre las Sailor Scouts y los sirvientes de
Arlakk. Eron sacó una pistola láser de su cinturón y contribuyo a la pelea
también, pero todo estaba empezando a cambiar a favor de las defensoras. La
intervención de Saturn hizo una gran diferencia y el Nigromante fue forzado a
concentrar todos sus
hechizos en ella sólo para mantenerla al margen, aunque temía que aún sus
mejores esfuerzos no serían suficientes. Si tuviera más tiempo, podría haber
pensado de una manera más eficiente para lidiar con ella, pero debido a la
presión, lanzar grandes ráfagas con mucha magia fue su primera opción.
"¡Arlakk tus demonios se están acabando!" gritó Eron, "¡¡Toma
el cuerpo y salgamos de aquí!!"
Una vez que terminó la frase, una rosa roja atravesó el aire, clavándose en
el tanque que contenía el cuerpo de Trunks y rompiendo el cristal. Todo el
fluido del interior se esparció como el mar y la forma inerte del híbrido cayó
con la gracia de un saco lleno de papas. Tuxedo Mask apareció junto a él y rápidamente
lo lanzó sobre su hombro.
"Lo siento." dijo, "Pero él viene con nosotros."
"¡Lo tiene! ¡Cúbranlo!" llegó la voz de Mars.
A Eron y Arlakk les hubiera encantado detenerlo, pero sus esfuerzos en esquivar
a Sailor Saturn no estaban dando resultados.
"¡Maldita chica!" maldijo el Nigromante, "¡Eron, cúbreme
mientras lanzó un hechizo!"
A pesar de que no le gustaba recibir ordenes de su rival, Eron obedeció y siguió
disparando mientras Arlakk invocaba su poder. Saturn, que permanecía a la
defensiva para que los demás tuvieran la oportunidad de retirarse, se replegó.
Arlakk terminó su invocación y tomó
su báculo con ambas manos, la punta apuntando hacia la Sailor del Silencio como
si fuera un rifle. Un brillo multicolor cubrió al báculo, lo cual fue la señal
para que Eron se quitara de en medio.
"¡¡Rayo Prismático!!" gritó el Amo del Mañana.
"¡Muro de Silencio!" contestó Saturn.
Sonó como si dos truenos hubieran chocado uno con otro, desafiando las leyes de
la física. El rayo del invasor había sido bloqueado por la técnica de la
defensora, pero ambos siguieron presionando, tratando de subyugar a su
adversario. La cantidad de poder era de tal magnitud que todo el edificio empezó
a agrietarse de cada esquina. De cualquier modo, ninguno de los dos
contendientes se veía con intenciones de claudicar.
El resultado del encuentro llegó con
un gran bang... hablando literalmente. Las dos energías produjeron una gran
explosión, enviando a todos, y todo, de espaldas. El edificio se colapso, y los
defensores fueron lo suficientemente afortunados para estar cerca de la puerta,
lo que los salvo de ser enterrados vivos. A diferencia de los dos Amos de Mañana
y los demonios menores que quedaban.
"¿Ha terminado?" preguntó Moon esperanzada, "¿Están muertos?"
"Tienen que estarlo." respondió Neptune, "Nadie podría
sobrevivir a eso."
"Vinieron después de todo." apuntó Mercury a las tres Outers,
"Gracias. No lohubiéramos logrado sin ustedes."
"Humph... Poniendo a tu amigo aparte, tenemos la obligación de proteger a
la princesa." declaró Uranus, "Además, alguien insistió en que viniéramos."
Con estas últimas palabras, Haruka le dio una rápida mirada a Hotaru, quien en
ese momento se veía muy avergonzada con sus brazos cruzados detrás de su
espalda y aún sosteniendo su lanza. La determinación de la pequeña para
rescatar a Trunks dejo a sus dos guardianas con pocas opciones en el asunto.
Ahora Sailor Saturn
había entrado a la pelea, pero al menos había dos enemigos menos.
"No quisiera molestarlas." llegó la voz de Tuxedo Mask, "Pero
creo que tenemos un cuerpo que entregar y quiero recordarle a todas que el
tiempo es esencial. Además... Trunks es algo pesado."
"¡Cierto! ¡Vámonos!" ordenó rápidamente Moon.
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Lita yacía en su cama. Dormida... tal vez. Desde que tomó la Esfera de Esencia
dentro de ella, las cosas se sentían extrañas. No podía obligarse a
permanecer despierta, pero tampoco estaba dormida realmente. Se sentía como si
estuviera atrapada en un lugar entre los dos. Un sentimiento extraño le pasaba
por todo el cuerpo. Había veces que sentía como si estuviera viviendo la vida
de alguien más. La vida de Trunks. Aunque todo se volvía borroso cuando "despertaba":
como de un sueño, solo que con esa extraña sensación de dejá vu. Sus ojos
también
la engañaban. La ponían en un lugar o situación desconocida. Luego todo
regresaba al techo que estaba mirando fijamente.
El sonido de muchas pisadas corriendo hacía ella entro al apartamento. ¿Otra
ilusión tal vez? Ya no sabía que creer.
La cara preocupada de Serena enfrente
del resto de sus amigas le dijo que esto era real y estaba bien. Afortunadamente.
sus oídos no habían ido a buscar otra ilusión y fueron capaces de traducir
las palabras que salían de los labios de la rubia. La Esfera de Esencia. Querían
que sacara la Esfera de Esencia para ponerla de regreso dentro de Trunks.
Trunks... habían tenido éxito. Lo
trajeron de regreso.
Un resplandor amarillo salió de su estomago.
Dolor.
La Esfera de Esencia estaba saliendo
por si misma. Tal vez sintió de alguna manera que su verdadero cuerpo estaba
cerca. Ciertamente Lita no le dio ninguna orden para que saliera. Principalmente
porque no sabia cómo hacerlo. Pero ella no lo detuvo una vez que empezó. ¿Era
este el dolor que se siente al dar a luz?
Luego... todo se aclaró. La confusión en que se había sumergido se desvaneció
como humo. Aunque aún se sentía débil e incapaz de moverse, pero al menos se
sentía consciente de sus alrededores nuevamente. Serena tomó el preciado
objeto con ambas manos y lo llevó hacia el cuerpo de Trunks que yacía en la
cama de visitas envuelto
como regalo con la capa de Tuxedo Mask.
Cuando la Esfera entró en el cuerpo, todos esperaron que algo pasará. Ami rápidamente
sacó su visor y revisó el cuerpo del híbrido, hasta que una pequeña sonrisa
de la orilla de su boca apuntó a que todo estaba bien.
"¿Está... está bien?" llegó la débil voz de Lita.
"Está vivo, Lita." informó la chica del cabello azul, "Y es
todo gracias a ti."
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Los pedazos en ruinas empezaron a moverse, y con un final esfuerzo, Eron se
liberó de su prisión de piedra. Se las había arreglado para insertar una
muestra de ADN del Aullador en su pulsera de alta tecnología segundos antes de
que el techo cayera sobre él, y fue afortunado que lo hiciera, de otra manera
no hubiera tenido la resistencia necesaria para sobrevivir el derrumbe o la
fuerza para salir de las ruinas.
Junto a él, Arlakk se reincorporaba
dolorosamente. Su brazo izquierdo estaba herido seriamente. Tal vez roto, pero aún
estaba vivo.
Esa chica había bloqueado sus hechizos más poderosos. Con una sola mano.
Sin sorpresa, los defensores ya se habían ido, probablemente asumiendo que habían
muerto con la explosión. Otra batalla perdida. Arlakk sabía a quien no le iba
a gustar esto.
"Se han ido." dijo.
"Oh, ¿en serio? No lo había notado." respondió Eron sarcásticamente
y algo frustrado también.
"¿Y que exactamente planeas decirle a nuestro señor?" preguntó,
"Dudó que teperdone por esto. No por segunda vez."
"Dudo que *nos* perdone, kimosabi." declaró el científico.
"Ambos somos responsables aquí. Además, también se ha unido una nueva
Sailor."
"Entonces vámonos." declaró su rival, "No tenemos nada más que
hacer aquí."
Fin del capítulo 12
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(*)
Minutos-E significa minutos del Exterior. El tiempo en Dominia fluye diferente
que en Juuban. Principalmente porque Kyristan es quien lo controla. Puede
extenderlo o acortarlo según le convenga. Aún no puede controlar el flujo del
tiempo en Juuban. En otras palabras, puede hacer que el tiempo dure más en su
mundo, pero el mundo Exterior no será afectado, al menos no en términos
absolutos, solo de manera relativa. Por ejemplo: si Kyristan quiere que las
cosas se desarrollen más rápidamente en Juuban, hará que el tiempo en Dominia
sea más lento. De esa manera, el tiempo en el mundo Exterior pasará más rápido.
Usualmente, Kyristan hace que el tiempo en Dominia vaya más rápido que en el
mundo que está a punto de invadir, dándole a sus sirvientes una ventaja para
que puedan planear con suficiente tiempo en sus manos.