Capítulo 12

Salvándole el pellejo de Trunks.
 
 
 

        "¡Jupiter!" gritó Mercury, "¡¡Se dirigen hacia ti!!"

        Sus palabras la regresaron a la Tierra. Tenía que actuar rápido. Si quería salvar a Trunks, tenía que salvar su Esfera de Esencia primero y olvidarse del
cuerpo. No había otra opción.
        Rápidamente Lita tomó el alma embotellada de su ex-novio y huyó de sus enemigos. El infierno se congelaría antes de dejar que Eron tuviera esa Esfera de Esencia en especial.

        //Un minuto para auto destrucción.// anunció la computadora.

        Ranma estaba en problemas. De todos los malos momentos que hubiera podido elegir para irrumpir en el escondite de los villanos, tenía que hacerlo justamente cuando el lugar estaba a punto de explotar. No era de sorprenderse que nadie le estuviera poniendo atención, aunque tuviera el viejo disfraz de Son Goku lo cual era como tener un letrero sobre la cabeza que decía '¡Hola, soy tu enemigo!'. Todos estaban demasiado ocupados salvando sus vidas para darse cuenta o al menos para que él les importara.

        A pesar de lo que piensa mucha gente, Ranma tenía un sentido de preservación muy desarrollado. Claro, arriesga bastante su vida y hace muchas cosas estúpidas que son cualquier cosa menos saludables para su supervivencia, pero a pesar de eso, cuando escuchas que una computadora dice...

        //Treinta segundos para auto destrucción.//

        Sabes que tienes que largarte. Y sabes que tienes que hacerlo rápido.
        Mientras corría sin rumbo a través de los corredores, vio a algunas personas saltando dentro de una brillante ventana y desapareciendo sin dejar rastro. Una vez que el último miembro lo atravesó, el portal empezó a cerrarse.

        //Quince segundos para auto destrucción.//

        Demonios... esta ruta de escape alternativa no parecía tan mala dadas las circunstancias. Ranma corrió hacia la ventana y saltó adentro, asumiendo que lo que había del otro lado no sería peor que un edificio a punto de explotar.

        Arlakk volaba de derecha a izquierda, esquivando los ataques de Uranus y Neptune. Ocasionalmente, invocaba un escudo mágico, pero sus hechizos eran defensivos todo el tiempo. Esto frustraba bastante a las dos Outers.

        "¡¿Cuándo planeas pelear?!" rugió Uranus.

        El Necromante simplemente aterrizó encima de un semáforo y sonrió.

        "¿Qué les hace pensar que estoy aquí para luchar con ustedes?" preguntó.

        "¿Qué?"

        "No fui enviado aquí para destruirlas, si no lo han adivinado aún." explicó, mientras se volteaba para ver la base no muy lejos. "De hecho, mi trabajo aquí está hecho. Deberían agradecerme que las alejara de una muerte segura."

        "¿¿De que demonios estás hablando??"

        "Sería una pena perder dos saludables Esferas de Esencia en una explosión, ¿no es así?" preguntó Arlakk, "Me despido."

        Y sin más comentarios, la oscura figura desapareció en el aire.
        Las dos Outers no tuvieron que esperar mucho para entender el significado de las palabras de su enemigo. El edificio al que se dirigían, donde se suponía que era su escondite, de repente explotó con un gran efecto de iluminación, mandando fragmentos en todas direcciones. Uranus y Neptune cubrieron sus ojos y cayeron de
espaldas, pero afortunadamente estaban ilesas a excepción de un golpe o dos.

        "¿¡¿Qué están haciendo?!?" gritó Eron, "¡¡Les dije que trajeran esa Esfera de Esencia!!"

        Los Saqueadores estaban haciendo lo mejor que podían, pero hasta ahora, el balón (por así decirlo) aún estaba en el terreno de las Scouts. Jupiter lo guardaba como un sabueso furioso, lanzando verdes rayos de energía a cualquier enemigo que se acercara demasiado. Hasta se las arregló para apartar a uno de los Saqueadores con un buen golpe. Sin embargo, hay un limite para lo que una persona puede hacer por sí misma, y Lita pronto se encontró rodeada.

        "¡Jupiter! ¡Por aquí!" gritó Venus.

        A ella no le agradó la idea, pero sus opciones eran escasas. Tomando la Esfera de Esencia en una mano, la lanzo al otro lado de la calle, rezando por que Mina tuviera manos firmes.
        Afortunadamente, la rubia lleno las expectativas ya que fácilmente capturo la Esfera y empezó a correr mientras Mars y Mercury la cubrían con sus respectivos ataques.

        "¿Qué parte de 'traigan esa Esfera' no fue clara?" rugió Eron, "Ustedes dos, encárguense de Venus."

        Justo como su camarada, Mina se encontró bloqueada por un muro de Saqueadores. Retrocedió unos pasos tratando de encontrar apoyo, pero las otras Scouts y Tuxedo Kamen estaban ocupados eliminando más criaturas felinas. Bueno... todos excepto...

        "¡Aquí! ¡Lánzamela a mí!" gritó Eternal Sailor Moon, mientras sacudía los brazos alrededor.

        Mina lo pensó. Luego lo pensó un poco más. Luego lo pensó una tercera vez. Ella había visto las atrapadas de Serena en la clase de gimnasia y, a decir verdad, dejaban mucho que desear. Aún una pelota de basquetbol llena de pegamento se deslizaría entre los dedos de la chica y Mina no quería arriesgar el alma de Trunks de esa manera.
        Es bonito querer cosas. Pero dadas las circunstancias, lanzarle la esfera a Serena era mejor que dejar que los Saqueadores la tuvieran.

        Todos dejaron lo que estaban haciendo en ese momento mientras veían como la Esfera volaba hacia las manos de Eternal Sailor Moon. La torpeza de la chica era legendaria, aún entre los Saqueadores.

        Serena atrapó la Esfera.
        Todos se relajaron.

        La Esfera se deslizo fuera de las manos de Serena.
        Todos palidecieron.

        Serena se las arregló para poner su otra mano debajo y capturar de nuevo la Esfera.
        Todos soltaron un suspiro de alivio.

        La Esfera se resbalo de nuevo.
        Todos palidecieron.

        [¡Si le pasa algo a esa Esfera, Lord Kyristan me arrancará la piel!] pensó Eron, mientras sólo podía ver horrorizado como la torpe defensora seguía balanceando el precioso objeto.

        Más segundos, que parecieron horas, pasaron mientras Eternal Sailor Moon seguía con la rutina de 'La tengo - No la tengo' hasta que finalmente tuvo firmemente sujeto el objeto. Todos dejaron escapar un gran suspiro de alivio.
¿Acaso envejecieron diez años en cinco segundos gracias a ella?

        [No estoy llegando a ninguna parte así.] pensó Eron, [no tengo suficientes Saqueadores a mi lado gracias a ese pequeño ataque que Sailor Moon hizo a través del portal. Además, los que tengo ahora están cayendo como moscas. Tengo que encontrar una salida. Algo que me ayude a reagrupar mis fuerzas.]

        Eron encontró su salida yaciendo en el suelo. Su ingeniosa mente empezó de inmediato a formar un plan.

        [¡Sí! ¡Eso es!]

        Sin perder tiempo, le ordenó a algunos de sus Saqueadores mantener ocupados a los defensores, mientras tanto, él se dirigió hacia el cuerpo de Super Saiya-man.         Sailor Mars, que estaba cerca, se dio cuenta de cual era el plan del científico e inmediatamente también corrió hacia Trunks. Desafortunadamente, Eron se le adelantó y rápidamente levanto el cuerpo. Rei se lanzó en un desesperado intento de agarrar uno de los brazos de su amigo. Y lo hizo, pero Eron rápidamente le dio una patada en la cara que la mando de regreso. Rei cayó, y sólo tuvo el
reloj de Trunks como premio de consolación.

        Antes de que los demás llegaran a ayudarla, Eron rápidamente invocó un portal para hacer un camino de regreso a Dominia. Los Saqueadores, los pocos de ellos que quedaban, hicieron su mejor esfuerzo para bloquear cualquier intentó de los defensores de oponerse a la retirada de su creador. Ese era su propósito en la
vida, y lo cumplieron hasta el fin.

        "¡¡¡NOOOO!!!" gritó Jupiter, mientras veía cerrarse el portal hasta no ser más que un punto brillante.

        "¿¿Qué *es* este lugar??" se preguntó Ranma.

        Una cosa era segura. No estaba en Juuban. De hecho, dudaba que aún estuviera en la Tierra.

        Justo después de cruzar el portal, el artista marcial no perdió tiempo para esconderse. Estaba en territorio enemigo, después de todo, y dudaba mucho que alguien estuviera contento de verlo husmeando por ahí. Cuando todo estuvo tranquilo, salió del edificio nuevo en el que estaba. Un edificio muy extraño por cierto. Todo era controlado por robots, así que Ranma tenía que ser extra cuidadoso para no alertarlos mientras se deslizaba en caso de que tuvieran sensores de movimiento o algo similar.

        De cualquier manera, lo que vio afuera fue aún más impresionante.
        Olviden la extremadamente avanzada civilización en la que estaba. Olviden los autos voladores que flotaban en todas direcciones. Lo que cautivo más a Ranma fue el cielo. Había una ciudad boca abajo encima de él. No cualquier ciudad. Eso era Juuban. Había vagado por ella tantas veces como para reconocerla y poder señalar algunos lugares. Pero esto se sentía diferente... Todo se veía demasiado lejos, como una vista de pájaro... y aún así, cuando se quedaba mirando un punto en especifico lo suficiente, sentía que su vista se acercaba. Las cosas se hacían más
grandes, los detalles se hacían más claros. Pequeños puntos se convertían en gente, animales o carros. Todo eso aclarado por los brillantes rayos de un sol púrpura.

        Espera un momento. ¿Sol púrpura?
        Ranma no lo había notado al principio, pero en verdad, había un sol púrpura justo entre la imagen de Juuban y el mundo en el que estaba ahora. A pesar de su oscuro color, dejaba salir una brillante luz normal, justo como la de la Tierra.

        "Hablando de algo fuera de este mundo." se dijo a si mismo.

        La sesión contemplativa del artista marcial llegó a un abrupto final cuando escucho muchas voces aproximándose. Inmediatamente se escondió detrás de unos largos tubos de metal, conectando el edificio que acababa de abandona con el subterráneo.

        Arlakk estaba en el Paraíso.
        Hablando de manera figurada claro esta, ya que estaba bastante vivito y coleando. Aún así, definitivamente consideró este momento lo más cercano al Paraíso que pudiera estar. Justo ahora, los tres Amos del Mañana estaban reunidos en la Torre de su señor. ¿La razón? La pequeña operación no oficial de Eron en el Exterior. El hechicero sabía que el científico acababa de meter la pata, pero ni siquiera en sus expectativas más optimistas podría haber predicho tal resultado.

        "Déjame ver si entendí." declaró Lord Kyristan mientras tamborileaba con sus dedos en el trono, "Primero, sales al Exterior *sin* mi permiso. Aún cuando dejé claro que Arlakk está a cargo de la misión."

        "Sí, mi señor." dijo Eron mientras permanecía arrodillado.

        "Luego, te las arreglaste para dejar al descubierto nuestra Base Externa y, ya estando en eso, destruirla también." continuó.

        "Sí, mi señor."

        "Por si eso no fuera suficiente, casi haces que mueran dos de los defensores *antes* de obtener sus Esferas de Esencia." continuó, "De no ser por la intervención de Arlakk, hubiéramos perdido esas Esferas de Esencia. Y *sabes*
cuanto odio perder la Esfera de Esencia de un defensor de esa manera, ¿no es así, Eron?"

        "Sí, mi señor."

        Oh sí... esto era el Paraíso para Arlakk. Eron siendo culpado y él siendo reconocido como el hombre que salvó el día. ¿Podrían las cosas ponerse mejor?

        "Oh, y no olvidemos tu más notable logro." siguió el Lord, "De hecho obtuviste la Esfera de Esencia de Super Saiya-man, una de las más poderosas Esferas de Esencia que he sentido hasta ahora, si puedo agregar, y la *perdiste* contra los defensores. ¿Estoy en lo correcto?"

        "Sí, mi señor."

        "Y como un insulto final, ¡¡me traes ESTA ENVOLTURA VACIA EN SU LUGAR!!" rugió, mientras apuntaba al cuerpo inerte de Saiya-man en el piso. "¿¡¿Exactamente qué *tienes* que decir a tu favor, Eron?!?"

        Lord Kyristan, a diferencia de muchos Amos del Mal, era una persona bastante compasiva (al menos en términos relativos). La paciencia era una de sus grandes virtudes. Sabía que los humanos estaban muy lejos de la perfección y por lo tanto esperaba desastres de vez en cuando. Hasta daba segundas oportunidades a sus súbditos sin gran arrepentimiento, asumiendo que aprenderían de sus errores y harían un mejor trabajo la próxima vez.
        Pero había dos cosas que realmente sacaban a Kyristan de sus casillas. La primera era desobediencia directa. Y la segunda era perder raras Esferas de Esencia. Eron se las había arreglado para hacer las dos cosas en el mismo día. Así que no era una gran sorpresa que la vida del científico colgara de una delgada cuerda en este momento. La única manera de salvar su vida era a través de una increíble justificación por sus actos.

        Eron se levantó. Para la sorpresa de Arlakk parecía bastante calmado, sus ojos mostraban que estaba muy consciente de la situación.

        "Me considero culpable por desobedecer ordenes directas, mi Lord." empezó, "La perdida de nuestra Base Externa también recae sobre mis hombros. Esa fue una tragedia inesperada. De cualquier modo, considero que esa perdida era inevitable. Los defensores hubieran hecho lo mismo aunque Arlakk o Sorin hubieran estado en mi
lugar. Me gustaría señalar que mi equipo se las arreglo para recuperar muchos artículos de importancia antes de destruir la base para que los defensores no pudieran usarlos en contra nuestra. También reconozco toda la responsabilidad de poner en peligro las Esferas de las Outer Senshi, lo cual fue el resultado de un
inesperado giro de eventos. Y en lo que respecta a Super Saiya-man, mi falta de Saqueadores fue la razón de mi fracaso. Sin embargo, la razón por la que su cuerpo está aquí es para corregir ese error."

        "¿Exactamente cómo planeas corregir este error?" preguntó Kyristan aún enojado, pero ahora también un poco curioso.

        "Los defensores tienen la Esfera de Esencia de Super Saiya-man, pero sin el cuerpo no recuperaran a su aliado." explicó Eron, "En otras palabras, estoy seguro que querrán negociar conmigo."

        "Eso es absurdo." interrumpió Arlakk, "Los defensores nunca nos darán la Esfera a cambio del cuerpo. Obviamente quieren ambos para poder revivir a Saiya-man."

        "Así es." confirmó el científico, "Pero apuesto que estarán muy deseosos de mostrase con la Esfera si usamos el cuerpo como carnada."

        "¿Que te hace pensar que llevaran la Esfera?" cuestiono Arlakk, "Si presienten una trampa, probablemente la esconderán en un lugar seguro y llegaran con las manos vacías a tu encuentro."

        "Ya he considerado eso." declaró su colaborador, "Es por eso que estoy planeando darle a los defensores información errónea respecto a la Esfera de Esencia."

        "¿Que tienes en mente?" preguntó Kyristan.

        "La Esfera de Esencia solo puede existir fuera del cuerpo huésped por una hora, de otra manera el alma se liberará y se perderá para siempre." apuntó Eron, "Han pasado exactamente doce minutos-E(*) desde que la Esfera de Saiya-man fue extraída. Si les digo a los defensores que la Esfera solo puede sobrevivir por media hora, creerán que solo tienen dieciocho minutos para recuperar el cuerpo en vez de cuarenta y ocho."

        "Con ese conocimiento, serán forzados a mostrarse con la Esfera, esperando insertarla en el cuerpo antes de que sea demasiado tarde." concluyó Kyristan.

        "Sí, mi señor." confirmó Eron, "Es por eso que humildemente le pido me de permiso de llevar a cabo esta operación para redimirme."

        El lord consideró las palabras del científico. Fácilmente podría matarlo en este momento y enviar a alguien más a encargarse de su plan. Eso sería un buen castigo por desobedecer una orden directa. Aún así, Kyristan sabia que disponer de sus hombres en tal forma no arreglaría las cosas. Esa fue una lección que aprendió hace muchos siglos. Al principio, nunca dudo en matar a un sirviente por ser incompetente o desobediente. También ayudaba a reafirmar su estatus de 'Señor Oscuro Maligno' mostrándole a todos quien estaba al mando. Desafortunadamente, esa filosofía traía efectos colaterales muy problemáticos.
        Se quedaba sin sirvientes que cumplieran sus deseos...

        Eron podía ser impulsivo a veces. Así como presuntuoso, irritante, un horrible compañero de equipo, un gran hablador y sobre todo una persona fácilmente desagradable, pero era uno de los mejores Amos del Mañana que Kyristan había tenido desde que empezó su búsqueda de Esferas de Esencia. También era ágil para pensar,
leal como un perro, eficiente, espontaneo (para bien o para mal) y con mucha determinación. Y se había cubierto de gloria en misiones anteriores. Definitivamente alguien que quieres que siga haciendo tus trabajos.

        "Muy bien." declaró Kyristan, "Te daré la oportunidad de arreglar tu desastre, Eron."

        "Gracias, mi señor." dijo aliviado Eron, "No se arrepentirá de esto."

        "Lo sé. Es por eso que voy a enviar a Arlakk a ayudarte."

        "¿¿Qué??" preguntaron ambos Amos del Mañana.

        "Quiero esa Esfera de Esencia." aclaró Kyristan, "Arlakk, prepara algunas de tus criaturas para este encuentro. Quiero que se encarguen de todo."

        "Así se hará." dijo el necromante, "Mi señor, tal vez Sorin también podría sernos de utilidad."

        "Tengo otra asignación para ella." le dijo su amo.

        [¿Algo más importante que la Esfera de Esencia?] pensó intrigado Eron.

        "Sólo existo para servirle, mi señor." respondió la silenciosa androide femenina, "¿Cual es mi misión?"

        "Algo bastante inusual." explicó Kyristan, "Alguien del exterior ha entrado a Dominia. Sentí su presencia hace unos minutos. Sorin, como eres Jefa de seguridad interna, es tu deber lidiar con este intruso."

 

        Minato-ku, número 201 de un gran complejo de apartamentos. Dados los eventos recientes, todos decidieron reunirse en el lugar más cercano para discutir y, más importantemente, tratar de encontrar una solución al problema de hoy. Resulto que el apartamento de Lita era el lugar más cercano.

        "Yo digo que usemos la teletransportación." sugirió Minako, "Podemos dejarnos caer inesperadamente en la base del enemigo, rescatar el cuerpo de Trunks y teletransportarnos de regreso inmediatamente."

        "No creo que funcione." declaró Ami después de hacer unos cálculos en su computadora, "La teletransportación no ha sido probada para hacer saltos en otras dimensiones. No tenemos esa clase de poder para hacerlo. Y aunque lo
tuviéramos, ¿en que nos concentraríamos para hacer el salto?"

        "¡En Trunks, obviamente!" apuntó Lita algo exasperada.

        "Trunks está justo aquí. Entre tus brazos." replicó la genio, mientras apuntaba a la Esfera de Esencia que la morena sostenía. "Si nos concentramos en Trunks, terminaremos justo donde empezamos, porque aquí es donde está su presencia."

        Lita suspiro. Se sentía tan inútil y frustrada. Todo este tiempo, la Inner Scouts habían sido forzada a no hacer más que mirar y hacer deducciones mientras dejaban que el enemigo se saliera con la suya. ¡¡Por todos los cielos!! ¡Robaron el cuerpo de Trunks! ¡*Tenía* que haber una forma de recuperarlo!

 "¿Qué hay de Sailor Plut?" sugirió Serena, "Si alguien puede 'ir a algún lugar' es ella."

        "¿Pero dónde está?" preguntó Rei. "No la hemos visto o escuchado de ella en un tiempo. Ni siquiera lo han hecho Haruka y Michiru."

        "Por cierto, ¿que les habrá pasado a ellas dos?" inquirió Mina, "¿Por qué no están aquí?"

        "Yo... supongo que tienen otros planes en este momento." dijo Serena. Aún le dolía ver a sus dos amigas tan desinteresadas por el paradero de Trunks.

        "¿¿Entonces que hacemos??" preguntó Lita, "¡No podemos simplemente esperar que algo pase!"

        De cualquier modo, gracias a la útil intervención de algún autor y a un poco de desarrollo de la historia, Lita pronto se dio cuenta que sentarse y esperar que algo pasara realmente les ayudaría.
        Mientras todos de repente miraban hacia afuera de la ventana, un increíble fenómeno ocurrió. Para empezar, todo el cielo se volvió púrpura, lo cual era algo *realmente* difícil de ignorar. Una vez que había atraído la mirada de todos, una gigantesca imagen de Eron apareció sobre la ciudad como una ilusión. Todos contuvieron el aliento.

        "Saludos, defensores." dijo el hombre, su voz rebotando en cada esquina de Juuban, "Tendrán que perdonar mi rápida partida hace unos minutos, pero tenía asuntos urgentes que atender."

        "Como darle explicaciones a nuestro señor antes de que te arrancara el trasero a mordidas, tal vez." dijo otra voz de ninguna parte.

        "¡¡Arlakk, cállate!! ¡Estás arruinando el ambiente!" rugió Eron mientras miraba hacia su derecha, luego regreso su mirada al frente, "En todo caso, asumo que quieren de regreso el cuerpo de su amigo. Bueno, este es su día de suerte. Parece que ambos estamos por aquí ahora. Si les interesa, los esperaremos en la fabrica abandonada del tercer distrito. Creo que saben donde es."

        "¡Que cretino!" rumió Mina, "¿No pueden ser más obvios? ¡Nos está invitando directo a una trampa!"

        "¿Y sabes que va a ser todavía más obvio?" le dijo Lita, "Vamos a ir de todas maneras. Si tiene el cuerpo de Trunks, no tenemos opción."

        "Ah, y por cierto," siguió Eron, "Sé que probablemente estén pensando que pueden venir sin exponer la Esfera de Esencia de su amigo, pero aquí hay un pequeño flash informativo para ustedes: las Esferas de Esencia sólo pueden sobrevivir por media hora fuera de un cuerpo. Así que no sugeriría que la dejaran atrás. Recuerden chicas, el tiempo está corriendo."

        Eron terminó su discurso con una saludable risa de villano. Cuando termino,su imagen sobre Juuban no desapareció. El científico permaneció un momento quieto y luego parpadeo un par de veces. Entonces giró de nuevo hacia su derecha.

        "Arlakk, ya termine, desactiva ya tu hechizo." dijo.

        "Lo siento, creo que me dormí por escuchar tu discurso." respondió la voz.

        "¿Podrías simplemente desactivar el hechizo para terminar con esto?" demandó Eron mientras empezaba a perder la paciencia, "No estoy de humor para tu sarcasmo en este momento."

        "Para variar."

        "¡Solo cancela el maldito hechizo de una vez!"

        "Muy bien, muy bien... Que temperamento." dijo el hechicero mientras el cielo regresaba a su color azul original.

        A pesar del inusual final del mensaje, las chicas no se sentían muy divertidas en este momento. Las últimas palabras de Eron las preocuparon mucho, especialmente a Lita.

        "¿Media hora?" preguntó Serena, "Eso quiere decir que solo tenemos quince minutos para traer su cuerpo de regreso."

        "¿Qué tal si está mintiendo?" añadió Ami, "Tal vez es sólo un truco para forzarnos a llevar la Esfera de Esencia."

        "Pero tal vez esté diciendo la verdad." comentó Rei, "Y si así es, no podemos arriesgar la vida de Trunks. No hay manera de que luchemos y regresemos aquí en menos de quince minutos."

        "Entonces no lo haremos." fue la repentina replica de Lita.

        "¿De qué estás hablando?"

        "No les dejare tener la Esfera de Esencia de Trunks." dijo decididamente, "Eron no se detendrá ante nada para tenerla, así que no podemos arriesgarnos a llevarla hasta él."

        "Pero si no lo hacemos, no habrá suficiente tiempo para traer su cuerpo de regreso aquí." le dijo Ami, "Aún si usáramos la Teletransportación, no sabemos cuanto puede durar la pelea. Nuestra mejor opción es ir con la Esfera y
tratar de ponerla en el cuerpo de Trunks."

        "Estoy dispuesta a apostar que Eron ya piensa que haremos eso." replicó Lita, "Como dije, no expondré la Esfera de Trunks. Así que haremos exactamente lo que Eron no espera."

        "Lita... sabes que no nos gusta cuando empiezas a hablar así..." declaró Mina, "¿Qué exactamente te propones?"

        "Eron dijo que la Esfera no puede sobrevivir más de media hora fuera de un cuerpo, ¿verdad?"

        "Sí, ¿y?"

        "Así que..." explicó mientras presionaba la Esfera contra su abdomen, "La pondremos en otro cuerpo."

        "¿Qué? Pero eso es..." empezó Rei, pero desafortunadamente, no tuvo la oportunidad de terminar.

        Lita sostenía firmemente la Esfera y la presionaba más contra sí misma. Una brillante luz salió del objeto antes de entrar al cuerpo de la chica. Todos se sorprendieron por ese acto. La chica cayó sobre sus rodillas con los ojos cerrados y los brazos envolviéndola. Aparentemente, el dolor que estaba experimentando no era esperado.

        "Lita ¡¿¡qué hiciste!?!" Serena fue la primera en preguntar, mientras se agachaba a ayudarla.

        "Yo... estoy bien..." su amiga se las arregló para decir con esfuerzo, "Sólo traigan rápido el cuerpo de Trunks. Yo cuidaré su Esfera..."

        "¡¡Pero esto es una locura!!" explotó Rei, "¡No puedes tener dos almas en un mismo cuerpo! ¡Lita, tienes que liberar la Esfera o podría matarte!"

        "¡Por favor!" insistió la Senshi del Trueno, "Apresúrense. Esto es lo menos que puedo hacer por Trunks. El recibió el disparo que se era para a mí."

        "Pero..."

        "Vámonos." interrumpió Serena, "Lo único que podemos hacer ahora es darnos prisa. Quien sabe por cuanto tiempo pueda soportar esto."

        Ranma saltó, rodó, corrió, retrocedió, voló y huyó para evitar los láseres que lo aechaban. No supo cómo lo hicieron, pero de alguna manera, el enemigo lo notó, aún cuando intencionalmente bajo su aura para pasar de incógnito. Ahora, parecía que toda la ciudad se había vuelto en su contra. Primero vinieron algunas naves a
cazarlo. Al menos tuvieron la decencia de decir '¡Deténgase! ¡Ha sido identificado como un intruso! Tire todas las armas que tenga y póngase boca abajo en el piso' para advertirle que no era bienvenido.
        Ahora, Ranma, como cualquier persona normal, no era alguien a quien le gustara que le dispararan. Sin embargo, tenía la sensación de que ser tomado prisionero probablemente sería peor. Así que corrió. Se las arreglo para despistar las naves primero, pero luego pidieron refuerzos. Dichos refuerzos en realidad fueron un par de grandes robots, armados con cañones en todo alrededor de sus brazos. Segundos después de darse cuenta de eso, las calles se convirtieron en un verdadero festival de láseres y Ranma se quedo sin más opciones que esquivarlos, ya que sus ráfagas de ki no parecían dañar la armadura de los robots.

        [¡Piensa! ¡Piensa! ¡Piensa! ¡Piensa! ¡Piensa! ¡Ranma piensa!] se dijo, [no puedo esquivarlos por siempre y apuesto a que hay más de esas cosas tras de mí. ¡Maldición! Parece que no tengo elección.]

        El ahora Son Goku se las arreglo para moverse hacia sus dos gigantescos agresores mientras esquivaba más disparos. Estaba a punto de hacer algo.

        "¡Aquí viene!" gritó.

        Los dos Centinelas inmediatamente dejaron de disparar. Todo apuntaba a que el Intruso estaba a punto de realizar un gran ataque, así que levantaron sus escudos de energía para absorber cualquier asalto posible.

        "¡¡Técnica Especial Saotome!!" anunció Ranma.

        Los eventos que ocurrieron después de eso fueron bastante inesperados. Justo cuando estaba a punto de golpear su escudo, Ranma de repente se volteó y corrió a una velocidad que hubiera dejado atrás a Flash. Los dos centinelas se quedaron quietos... lo que acababan de ver era una reacción bastante no computable... y si hubieran tenido la capacidad de parpadear confundidos, los dos gigantes ciertamente lo habrían hecho.

        "Saludos, Sailor Scouts." dijo Eron, mientras se volteaba para enfrentar la puerta que dirigía a la habitación, "Me alegro que pudieran llegar. Empezaba a pensar que no les preocupaba su amigo."

...
....
.....

        "No... espera. Eso suena muy estereotipado." declaró el científico, "Tal vez debería decir algo como: ¡Hola que tal! Que bueno que vinieron... Naaaa... Eso suena tan mal como la otra."

        "Eron... los defensores ni siquiera están aquí." llegó la voz de Arlakk desde las sombras, "¿*Realmente* tienes que trabajar en un discurso para saludarlos?"

        "La elocuencia te llevara a donde quieras, amigo mío."

        "Justo ahora sólo me está enfermando."

        Todo estaba como se planeó. Eron estaba parado al final del almacén con el cuerpo prisionero de Trunks dentro de un tanque que estaba lleno de un extraño liquido verde. Una mascara de oxigeno atada alrededor de la cara del híbrido y unos cuantos electrodos se pusieron en su cuerpo para monitorear y estabilizar sus lecturas cuasi-vitales.
        El papel de Arlakk sería uno importante también. Gracias a su magia, permanecería sin ser detectado mientras se escondía entre las sombras. Cuando la oportunidad llegará, tomaría la Esfera de Esencia. Tenía un par de sus sirvientes listos para invocarlos si necesitaba ayuda.

        "Quédate callado. Creo que los oigo venir." le dijo Eron.

        Era cierto. La entrada del almacén ahora tenía a Moon, Mars, Mercury y Venus paradas con el sol brillando a sus espaldas en la imagen bastante familiar de 'aquí vienen los chicos buenos'. Sin gran esfuerzo, llegaron al final del edificio donde Eron los estaba esperando. Los ojos de los defensores se movían constantemente de
un lado a otro buscando alguna trampa.
        En ese tiempo, Eron estaba cómodamente sentado en un sillón ejecutivo, con los codos recargados a cada lado mientras veía al lado opuesto a la puerta que los defensores usarían... aún si eso significaba mirar directamente a un aburrido muro. Esta también era la típica escena de 'villano recibiendo a los héroes en su trampa'.

        Eron escuchó como se abría la puerta y espero a que los defensores entraran. Hizo una pequeña pausa dramática antes de girar su asiento 180º a su derecha y empezar con su discurso.

        "Saludos, Sailor Scouts." dijo cuando finalmente se volteo, "Me alegra que pudieran llegar. Empezaba a pensar que... er... hum... disculpen, pero ¿por qué no me están mirando?"

        El procedimiento normal era que el villano se volteaba y encontraba a los héroes mirándolo directamente a los ojos. Pero en esta rara ocasión, Eron se volteó y termino mirando las espaldas de las defensoras. El científico podía ver que las orejas de las chicas estaban bastante rojas. Fue hasta después que se dio cuenta que sus caras también estaban completamente rojas.

        "¡¡Pervertido!!" declaró Sailor Moon mientras apuntaba al tanque que contenía el cuerpo de Trunks mientras intentaba no mirarlo, "¡¡Cómo puedes dejarlo desnudo así frente a nosotras!!"

        "¿Qué?" preguntó Eron confundido, luego se volteó hacia el cuerpo del sujeto en cuestión, "¡No está desnudo! ¡Las partes importantes están cubiertas!"

        "¿¿Llamas a *eso* cubierto??" declaró Venus, "¡Tengo hilo dental en casa que cubre más que eso!"

        "¿¿Hilo dental?? ¿No estamos exagerando *sólo* un poco?" apuntó, "¡Hey! ¡Estoy hablando! ¿Podrían al menos tener la decencia de voltearse cuando les hablo?"

        "¿Y que tal si le pones algo de ropa al cuerpo de Saiya-man?" respondió secamente Mars.

        "Por todos los cielos..." murmuró Eron, luego de malas se levanto del sillón, fue hacia el tanque, presiono algunos botones a su lado y obscureció el vidrio, "Ya está. ¿Felices?"

        Las defensoras dieron un rápido y tímido vistazo para asegurarse de que ahora era seguro mirar. Entones se voltearon al fin, con las mejillas aún encendidas. El ambiente que quería crear Eron había sido destruido por completo, así que fue directo al grano.

        "Bien, suficientes bromas, ¿dónde está la Esfera de Esencia?"

        "No la trajimos." dijo Moon, y ciertamente se sentía bien ver la cara de Eron cuando lo dijo.

        "¿Queeeé?" preguntó.

        "Ya escuchaste." añadió Mars desafiante.

        Ahora si estaba baaaaastante muerto. Ciertamente Lord Kyristan no le perdonaría fallar esta vez. La mente de Eron se sobrecalento mientras intentaba encontrar una posible solución para este predicamento. Dejando a las defensoras con pocas opciones, había contado por completo en su predecible patrón de comportamiento para obtener la Esfera de Esencia. Irónicamente, ahora era él quien se había quedado sin opciones en esta situación. Lo menos que podía hacer ahora era tratar de controlar la conversación pretendiendo que no le importaban esas impactantes noticias. Así que se rió, aunque sentía que probablemente sería la última vez que lo hiciera.

        "Felicidades." declaró, "Nunca pensé que tuvieran las agallas de sacrificar a su amigo de esa manera. Las subestime por completo."

        "Estás equivocado." corrigió Mars, "No estamos sacrificando la vida de Saiya- man. Recuperaremos su cuerpo."

        "No lo creo." declaró el científico, "Si no traen la Esfera de Esencia de Saiya-man, entonces tendré que disponer de las suyas. Tal vez eso sea suficiente para que mi señor me perdone. ¡¡Arlakk, ahora!!"

        Y con esas palabras el Infierno se desató...

        Ruinas...
        Todo yacía en ruinas...
        Ni siquiera un solo edificio había sido perdonado por la destrucción, y Lita dedujo que tampoco ninguna persona. La muerte se podía sentir por todos lados.

        ¿Cómo llegó aquí?

        Todo esto era nuevo para ella. ¿Qué era este lugar? Todo parecía diferente de casa. Aparte de la destrucción, nunca había visto este tipo de edificios en particular. Al menos... lo que quedaba de ellos.

        Siguió caminando, tratando de encontrar respuestas de dónde estaba, pero se dio cuenta que nadie en esta ciudad había sobrevivido a... lo que sea que haya pasado.
        El sonido del trueno sólo ayudo a incrementar la tristeza que se sentía al mirar este devastado escenario. ¿Cuanta gente habría muerto? Se sentía como si hubiera sucedido recientemente.

        Las primeras gotas de lluvia le recordaron que buscara cubrirse si no quería pescar un resfriado. Lita encontró refugio debajo de lo que quedaba de un techo.

        [¿Qué pasó? ¿Dónde estoy?]

        Un sonido... el primero que escuchaba, además del de la lluvia y el trueno, desde que había llegado. En el cielo. ¿Era un avión? No... Lita echo un vistazo para asegurarse. Alguien volaba hacia ella. O al menos, cerca de donde estaba. Mientras la figura se acercaba, los ojos de la chica se ensancharon de la sorpresa de ver a una versión joven de Trunks, como de catorce años, volar lentamente sobre el área, girando su cabeza de derecha a izquierda como si buscara algo. Luego, pareció encontrar lo que estaba buscando y descendió a sólo una cuadra de donde estaba ella.

        Todo en su mente le decía que fuera con él a pesar de la fría lluvia. No le tomaría mucho hacerlo tampoco. Después de trepar encima de un bloque de piedra, claramente podía ver al adolescente de cabello púrpura caminando hacia algo.
        No... no algo... Alguien. Un hombre de cabello negro que yacía en el piso, usando un dogi naranja con una playera azul debajo. La versión joven de Trunks parecía tan conmocionada por la escena que no vio venir a Lita o en ese momento no le importo. Se arrodillo y sacudió el cuerpo muerto con ambas manos en un vano intento de despertarlo mientras lo llamaba por su nombre.

        "¿Gohan?" decía el chico con voz temerosa, "Gohan, levántate..."

        Sus lagrimas se mezclaron con las gotas de lluvia que caían en su cara. A Lita le rompía el corazón verlo así. Trunks siguió tratando de despertar a su mentor, sacudiéndolo cada vez más insistentemente hasta que le quedó claro que no regresaría con él. Se levanto y tomo su cabeza con ambas manos, su cara convertida en una mascara de culpabilidad y odio. Luego, empezó a gritar.

        Lita sentía el mismo dolor en su pecho. Perder a un ser amado no era nuevo para ella. En pocos pasos, se dirigió al adolescente, sólo para ser detenida por una increíble cantidad de poder saliendo de él. El cabello de Trunks se volvió de color dorado mientras la furia liberaba su poder de Super Saiyajin. En consecuencia, lo que quedaba de la ciudad empezó a temblar. Y tembló aún más cuando Trunks golpeo violentamente la tierra con ambas manos, causando grandes grietas en el pavimento.
        La chica tuvo que esperar unos momentos para que Trunks liberara su frustración, o al menos algo de ella, antes de que fuera seguro acercarse a él. Cuando ese momento llego, el chico cayó de rodillas de nuevo mientras su
cabello regresaba a su color normal. Se podían escuchar profundos sollozos.

        Se paró justo detrás de él, al principio dudó, pero luego tocó su hombro. Trunks no pareció sorprendido por el gesto. Sólo se volteó, revelando su cara cubierta de lagrimas y obvia tristeza.

        "Está muerto, Lita," sollozó, "Está muerto..."

        Ninguna palabra salió de su boca. De todas maneras las palabras no curarían el dolor. Así que lo abrazó en forma protectora y le ofreció al chico su hombro en el cual llorar. Trunks acepto el hombro.

        "¡No pude hacer nada para salvarlo!" lloró, "¡Es mi culpa!"

        "No lo es..." respondió Lita, "No debes culparte por esto. Debes aprender a perdonarte por tu propio bien. Por favor..."

        Pronto, sólo quedo el sonido de la lluvia...

 

        "¿Alguna sugerencia, Oh gran líder?" preguntó Mars.

        "¡¡¡WHHHAAAAAAA!!!" chilló Moon, "¡¡Quítenme estas cosas de encima!!"

        "Eso pense..."

        "¡¡Estas cosas no se acaban!!" gritó Venus mientras lanzaba su Cadena de amor como un látigo por todos lados, "Nos están superando."

        Le tomó a Arlakk un poco de tiempo lanzar el hechizo para reagrupar tan gran número de demonios menores, pero había valido la pena mientras observaba satisfecho como las defensoras apenas se podían mover por el momento. Los demonios menores parecían monos esculpidos en piedra, aunque su piel era suave, así como sus alas
como de murciélago. Todos tenían amenazantes colmillos y garras, y sus ojos parecían inyectados en sangre. El tamaño de tales demonios variaba de tan grandes como un gato hasta algo cercano al tamaño humano. Los demonios grandes se adelantaban en la pelea mientras que los pequeños rondaban alrededor de las defensoras, ya sea distrayéndolas o agarrando sus piernas para sacarlas de balance. Tal estrategia había funcionado hasta ahora y Mercury ya estaba tumbada con Mars a punto de seguirla.
        Poco después, al ser la única que quedaba de pie, Venus peleaba como un toro furioso, pero eventualmente también cayó. Las cuatro Sailors ahora estaban a merced de sus enemigos.

        "Terminemos con esto de una vez por todas." declaró Eron mientras elevaba su puño y apuntaba su anillo hacia Eternal Sailor Moon. Arlakk hizo lo mismo con Mars.

        "¡¡Silent Glaive Surprise!!"

        El Nigromante nunca vio venir el ataque. Estaba tan concentrado en la batalla cercana que no sintió esta poderosa energía hasta que fue demasiado tarde. Como precaución, siempre tenía un escudo mágico en él antes de una pelea para evitar ataques sorpresivos como este. Imagina la mirada en su rostro cuando el abismal rayo atravesó su defensa y lo envió a estrellarse contra Eron, y luego a ambos contra el muro.

        "¡¡Maremoto de Neptuno!!"

        "¡¡Tierra, Tiembla!!"

        Dos rayos más se unieron a la pelea y se encargaron de los demonios que tenían cautivas a algunas de las Inner Scouts. Las chicas rápidamente invocaron sus poderes para liberar también a sus amigas.

        "Invitada por una nueva era, soy Sailor Uranus y entraré en acción" declaró Uranus.

        "También invitada por una nueva era, soy Sailor Neptune y también entraré en acción." añadió su compañera.

        "Y yo soy la Sailor del Silencio, Sailor Saturn." concluyó la pequeña niña.

        El hechicero conocía las dos Outers, pero la jovencita era un jugador completamente nuevo. A pesar de su juventud, tenía un increíble poder. Su último ataque fue una impresionante tarjeta de presentación, y los sentidos de Arlakk sólo podían confirmar eso.

        "¿¿*Otra* Sailor??" preguntó Eron irritado, "¿¿Exactamente cuantas hay??"

        "Eso es lo de menos ahora, esta nueva defensora es más poderosa que el resto." apuntó su colega, "Aún más que Eternal Sailor Moon."

        "¡*Tienes* que estar bromeando!"

        "Pues no es así." dijo secamente, "¡¡Demonios menores, ataquen!!"

         Así empezó el segundo asalto entre las Sailor Scouts y los sirvientes de Arlakk. Eron sacó una pistola láser de su cinturón y contribuyo a la pelea también, pero todo estaba empezando a cambiar a favor de las defensoras. La intervención de Saturn hizo una gran diferencia y el Nigromante fue forzado a concentrar todos sus
hechizos en ella sólo para mantenerla al margen, aunque temía que aún sus mejores esfuerzos no serían suficientes. Si tuviera más tiempo, podría haber pensado de una manera más eficiente para lidiar con ella, pero debido a la presión, lanzar grandes ráfagas con mucha magia fue su primera opción.

        "¡Arlakk tus demonios se están acabando!" gritó Eron, "¡¡Toma el cuerpo y salgamos de aquí!!"

        Una vez que terminó la frase, una rosa roja atravesó el aire, clavándose en el tanque que contenía el cuerpo de Trunks y rompiendo el cristal. Todo el fluido del interior se esparció como el mar y la forma inerte del híbrido cayó con la gracia de un saco lleno de papas. Tuxedo Mask apareció junto a él y rápidamente lo lanzó sobre su hombro.

        "Lo siento." dijo, "Pero él viene con nosotros."

        "¡Lo tiene! ¡Cúbranlo!" llegó la voz de Mars.

        A Eron y Arlakk les hubiera encantado detenerlo, pero sus esfuerzos en esquivar a Sailor Saturn no estaban dando resultados.

        "¡Maldita chica!" maldijo el Nigromante, "¡Eron, cúbreme mientras lanzó un hechizo!"

        A pesar de que no le gustaba recibir ordenes de su rival, Eron obedeció y siguió disparando mientras Arlakk invocaba su poder. Saturn, que permanecía a la defensiva para que los demás tuvieran la oportunidad de retirarse, se replegó.
        Arlakk terminó su invocación y tomó su báculo con ambas manos, la punta apuntando hacia la Sailor del Silencio como si fuera un rifle. Un brillo multicolor cubrió al báculo, lo cual fue la señal para que Eron se quitara de en medio.

        "¡¡Rayo Prismático!!" gritó el Amo del Mañana.

        "¡Muro de Silencio!" contestó Saturn.

        Sonó como si dos truenos hubieran chocado uno con otro, desafiando las leyes de la física. El rayo del invasor había sido bloqueado por la técnica de la defensora, pero ambos siguieron presionando, tratando de subyugar a su adversario. La cantidad de poder era de tal magnitud que todo el edificio empezó a agrietarse de cada esquina. De cualquier modo, ninguno de los dos contendientes se veía con intenciones de claudicar.
        El resultado del encuentro llegó con un gran bang... hablando literalmente. Las dos energías produjeron una gran explosión, enviando a todos, y todo, de espaldas. El edificio se colapso, y los defensores fueron lo suficientemente afortunados para estar cerca de la puerta, lo que los salvo de ser enterrados vivos. A diferencia de los dos Amos de Mañana y los demonios menores que quedaban.

        "¿Ha terminado?" preguntó Moon esperanzada, "¿Están muertos?"

        "Tienen que estarlo." respondió Neptune, "Nadie podría sobrevivir a eso."

        "Vinieron después de todo." apuntó Mercury a las tres Outers, "Gracias. No lohubiéramos logrado sin ustedes."

        "Humph... Poniendo a tu amigo aparte, tenemos la obligación de proteger a la princesa." declaró Uranus, "Además, alguien insistió en que viniéramos."

        Con estas últimas palabras, Haruka le dio una rápida mirada a Hotaru, quien en ese momento se veía muy avergonzada con sus brazos cruzados detrás de su espalda y aún sosteniendo su lanza. La determinación de la pequeña para rescatar a Trunks dejo a sus dos guardianas con pocas opciones en el asunto. Ahora Sailor Saturn
había entrado a la pelea, pero al menos había dos enemigos menos.

        "No quisiera molestarlas." llegó la voz de Tuxedo Mask, "Pero creo que tenemos un cuerpo que entregar y quiero recordarle a todas que el tiempo es esencial. Además... Trunks es algo pesado."

        "¡Cierto! ¡Vámonos!" ordenó rápidamente Moon.

        Lita yacía en su cama. Dormida... tal vez. Desde que tomó la Esfera de Esencia dentro de ella, las cosas se sentían extrañas. No podía obligarse a permanecer despierta, pero tampoco estaba dormida realmente. Se sentía como si estuviera atrapada en un lugar entre los dos. Un sentimiento extraño le pasaba por todo el cuerpo. Había veces que sentía como si estuviera viviendo la vida de alguien más. La vida de Trunks. Aunque todo se volvía borroso cuando "despertaba": como de un sueño, solo que con esa extraña sensación de dejá vu. Sus ojos también
la engañaban. La ponían en un lugar o situación desconocida. Luego todo regresaba al techo que estaba mirando fijamente.

        El sonido de muchas pisadas corriendo hacía ella entro al apartamento. ¿Otra ilusión tal vez? Ya no sabía que creer.
        La cara preocupada de Serena enfrente del resto de sus amigas le dijo que esto era real y estaba bien. Afortunadamente. sus oídos no habían ido a buscar otra ilusión y fueron capaces de traducir las palabras que salían de los labios de la rubia. La Esfera de Esencia. Querían que sacara la Esfera de Esencia para ponerla de regreso dentro de Trunks.
        Trunks... habían tenido éxito. Lo trajeron de regreso.

        Un resplandor amarillo salió de su estomago.
        Dolor.
        La Esfera de Esencia estaba saliendo por si misma. Tal vez sintió de alguna manera que su verdadero cuerpo estaba cerca. Ciertamente Lita no le dio ninguna orden para que saliera. Principalmente porque no sabia cómo hacerlo. Pero ella no lo detuvo una vez que empezó. ¿Era este el dolor que se siente al dar a luz?

        Luego... todo se aclaró. La confusión en que se había sumergido se desvaneció como humo. Aunque aún se sentía débil e incapaz de moverse, pero al menos se sentía consciente de sus alrededores nuevamente. Serena tomó el preciado objeto con ambas manos y lo llevó hacia el cuerpo de Trunks que yacía en la cama de visitas envuelto
como regalo con la capa de Tuxedo Mask.

        Cuando la Esfera entró en el cuerpo, todos esperaron que algo pasará. Ami rápidamente sacó su visor y revisó el cuerpo del híbrido, hasta que una pequeña sonrisa de la orilla de su boca apuntó a que todo estaba bien.

        "¿Está... está bien?" llegó la débil voz de Lita.

        "Está vivo, Lita." informó la chica del cabello azul, "Y es todo gracias a ti."

        Los pedazos en ruinas empezaron a moverse, y con un final esfuerzo, Eron se liberó de su prisión de piedra. Se las había arreglado para insertar una muestra de ADN del Aullador en su pulsera de alta tecnología segundos antes de que el techo cayera sobre él, y fue afortunado que lo hiciera, de otra manera no hubiera tenido la resistencia necesaria para sobrevivir el derrumbe o la fuerza para salir de las ruinas.
        Junto a él, Arlakk se reincorporaba dolorosamente. Su brazo izquierdo estaba herido seriamente. Tal vez roto, pero aún estaba vivo.

        Esa chica había bloqueado sus hechizos más poderosos. Con una sola mano.

        Sin sorpresa, los defensores ya se habían ido, probablemente asumiendo que habían muerto con la explosión. Otra batalla perdida. Arlakk sabía a quien no le iba a gustar esto.

        "Se han ido." dijo.

        "Oh, ¿en serio? No lo había notado." respondió Eron sarcásticamente y algo frustrado también.

        "¿Y que exactamente planeas decirle a nuestro señor?" preguntó, "Dudó que teperdone por esto. No por segunda vez."

        "Dudo que *nos* perdone, kimosabi." declaró el científico. "Ambos somos responsables aquí. Además, también se ha unido una nueva Sailor."

        "Entonces vámonos." declaró su rival, "No tenemos nada más que hacer aquí."
 
 

        Fin del capítulo 12

 

(*) Minutos-E significa minutos del Exterior. El tiempo en Dominia fluye diferente que en Juuban. Principalmente porque Kyristan es quien lo controla. Puede extenderlo o acortarlo según le convenga. Aún no puede controlar el flujo del tiempo en Juuban. En otras palabras, puede hacer que el tiempo dure más en su mundo, pero el mundo Exterior no será afectado, al menos no en términos absolutos, solo de manera relativa. Por ejemplo: si Kyristan quiere que las cosas se desarrollen más rápidamente en Juuban, hará que el tiempo en Dominia sea más lento. De esa manera, el tiempo en el mundo Exterior pasará más rápido. Usualmente, Kyristan hace que el tiempo en Dominia vaya más rápido que en el mundo que está a punto de invadir, dándole a sus sirvientes una ventaja para que puedan planear con suficiente tiempo en sus manos.


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