Detrás del mundo que es un espiral
todos giran, todos quieren probar
alguna forma de inventar un final
nadie termina, nadie puede empezar.
Cuando se calme esta ansiedad
y se transforme este lugar sin miradas
en un solo jardín bajo el cielo de Madrid
entenderemos la señal
esa distancia entre el bien y el mal
ese aire que nos queda para vivir
Bajo el cielo de Madrid.