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¿Te gustan las poesías? Tengo la idea de que todos hemos escrito poesías en algún momento de nuestras vidas...


Veintitrés de septiembre

        Sí, fue hoy.
    Me nacieron palomas
    ovaladas y suaves en los ojos.
El brillo de la luna insolente
rozó mi cara llena de un místico arrebato.
El río con su lengua azulada de peces
contó una historia medieval de magia.
Creció la noche verde de pinares
y mi voz no era mía:
era del viento.


El jazmín al abrirse
susurró : "Primavera".


LLueve

Llueve, flor de manzano.
La lluvia mansa y fina
y se aleja el verano
con la música mía.

Mi guitarra descansa
y dormita mi hermano
y se cae la rosa
de su triste letargo.


Esmeralda de trébol
y margarita de agua...
ya la risa se escurre
entre casas lejanas.

Pétalos de la vida
que mueren y que matan
Eucaliptos eternos:
que la muerte se vaya.


La rosa ha florecido.
y la lluvia ha cesado.
Ya se nutre la vida
y mi voz va callando...

(del cuaderno de la infancia, a los 12 años)

pachi.jpg (3136 bytes)Para que sepas

No te vayas descalza,
desnuda, confiada.
Allá te espera el mundo,
sus sonrisas, sus llagas.

No pongas en el centro
de aquella tierra arada
los pétalos pequeños,
rosados, de tu infancia.

Todo se multiplica,
crece, se agranda...
y luego la cosecha
lo mata en llamaradas.

Perdóname Patricia
si estas líneas rayadas
son para tí una guerra,
una guerra pesada...

...pero ya si algún día
una pena malvada
te abarca toda entera
y penetra en tu alba

acércate despacio
y vuélcala cortada
sobre mi pecho hudido
sin colores, sin albas...

Y recordarás siempre
por esas cosas raras
ya unidas o solas
juntas o separadas

que tienes una amiga
-próxima o muy lejana-
que tu pena comparte...
una amiga ¡tu hermana!


Para Patricia, cuando tenía 11 años.

 

El castigo

Mariposa caliente y fugitiva
hecha hueco en mi mano
que la siesta de oro diluía...

Una vez
y otra vez
y otra vez más
te hiciste ardiente cruz
entre mis dedos.

Tierna, herida de cielo
como una flor de luz
perfectísima y quieta
te apagaste sin ruido.

Un incendio celeste
me cubrió la cabeza
y una sed de frescura
recorriome las venas desteñidas.

Agrias se me tornaron
las pestañas de espuma
y un sol de piedra y gas
semihundido en el cielo

alumbró con violencia
las transparentes alas
de aquella mariposa
hecha oxígeno y carne
sólo para esta muerte...

(Los dioses furibundos
sólo por verme inerte
cubrieron con veneno
toda la patria mía).

(Del cuaderno de la adolescencia, para Pan)

Amistad


Anhelo de comprensión que fue colmado.
Miel que cotidian en esta extraña vida.
Isla de paz en mi océano agitado.
Sol que entibia los huecos de mis días.
Taller donde se pule el alma humana
A fuerza de bondad y de poesía.
Dulzura y magia. Verdad que nos fue dicha.

Abuelo

Me gustan tus manos
callosas, de trabajo
Yo amo a tus sienes
plateadas de vejez.

Yo adoro tus bufandas
teñidas por el tiempo.
Me encanta tu hermosura
de hombre con madurez.

(Para mi abuelo Juan, cuando tenía 9 años)

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