PASCUA JUVENIL
2003
Lema: ¿TE
ATREVES A SER DIFERENTE?
Objetivo general: Vivir las experiencia de la Pascua Juvenil como un encuentro
intenso y profundo del joven con Cristo que transforma y hace nueva y diferente
nuestra vida.
JUEVES SANTO: Queremos ver a
Jesús
VERNES SANTO: Corremos la suerte de
Jesús
SABADO SANTO: Toma tu camilla y
vete
JUEVES SANTO:
SÍMBOLO: Distintos rostros de
Jesús
9.am: INSCRIPCIÓN: Cada quien escribe su nombre en un
gafete, pero lo deja en la mesa. Posteriormente, a cada participante se le
entrega un gafette de otra persona y todos deberán
buscar el suyo particular. Cuando lo localizan las personas deben dialogar un
poco sobre sus expectativas de esta pascua.
9.30 am:
ORACION PARA COMENZAR:
- Hacemos silencio y nos ponemos en la
presencia de Dios (suena música de fondo)
- Sentimos su
compañía
- Le agradecemos que haya tenido el
detalle de invitarnos a esta pascua.
- Hacemos ante el Señor un recuerdo por
todas las personas que amamos.
- Y le decimos a Jesús cuáles son
nuestros sentimientos y nuestras espectativas al
comenzar nuestra Pascua Juvenil 2003.
Lectura: del evangelio de Juan
12,20-22.
“También un cierto número de griegos, de
los que adoran a Dios, habían subido a Jerusalén para la fiesta. Algunos se
acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y
le rogaron: "Señor, quisiéramos ver a Jesús." Felipe habló con Andrés, y los dos
fueron a decírselo a Jesús.
Jesús dijo: Ha llegado la hora en que el
Hijo del hombre va a ser glorificado”
Comentario:
-
Nosotros, los jóvenes, nos podemos
identificar con estos griegos que quieren ver a Jesús.
-
Estamos aquí porque queremos
encontrarnos con él.
-
No es la primera vez que nos encontramos
con Jesús. El ser cristianos nos permite encontrarnos con Jesús con cierta
frecuencia.
-
Pero, a menudo nuestros encuentros con
Él son superficiales, son banales, triviales, carecen de
profundidad.
-
Acostumbrados a tener entre nosotros
relaciones y encuentros superficiales, también nuestra relación con Jesús, a
menudo lo es.
-
En estos tres días hagamos el esfuerzo
de encontrarnos con Jesús en profundidad. Para ello vivamos en clima de
reflexión y oración.
-
Para ello también hagamos un esfuerzo
por relacionarnos entre nosotros en profundidad, evitando lo trivial y
superficial.
-
En el encuentro con los otros jóvenes de
esta pascua hagámonos transparentes para que lo mejor de nosotros pueda ser
visto y conocido por los demás, de la misma manera que Jesús mostró a los
griegos que querían verlo lo más auténtico de él, aunque no fuera eso
precisamente lo más atractivo.
SALMO DE LA HORA: (Se reza esta oración
en dos coros)
A) Señor Jesús, te bendecimos y te
glorificamos. Hoy comenzamos nuestra Pascua Juvenil. Queremos encontrarnos
contigo. Queremos que éste sea un encuentro vivido intensamente, en
profundidad.
B) Ante ti nos presentamos esta mañana
de jueves santo dispuestos a acompañarte por el camino
que te llevó a cruz para que, al final de ese mismo camino, también nosotros
podamos resucitar contigo a una nueva vida.
A) Como los griegos del evangelio
queremos verte, verte de cerca, verte en profundidad, a pesar de que las
profundidades a nosotros los jóvenes nos dan miedo porque nos hemos acostumbrado
a quedarnos en la superficie.
B) Te agradecemos la presencia de otros
jóvenes que nos dan la oportunidad de conocerte en ellos. Facilita la amistad y
la fraternidad entre nosotros y que juntos aprendamos a conocerte mejor en esta
Pascua.
A) También para nosotros ha llegado la
hora de la verdad, la hora de tomarnos en serio nuestra fe, la hora de vivir
como auténticos seguidores tuyos, como auténticos
cristianos.
B) Que también para nosotros esta hora
sea hora de gloria, hora de triunfo, aunque esté precedida de la cruz, del dolor
y del sufrimiento.
A) Al comenzar nuestra pascua juvenil
queremos tener un recuerdo especial por todos los que en este mundo están siendo
víctimas de esta guerra injusta, ilegal e innecesaria. Que en Irak y en todos
los corazones atormentados de sus gentes resucites como
paz.
B) Ten compasión de sus culpables,
ablanda, en este día del amor fraterno y de la caridad sus endurecidos corazones
de piedra y pon en sus entrañas sentimientos de misericordia. Y a los que
sobrevivan a esta vergüenza libéralos del odio y el rencor para que esta guerra
sea la última.
Amén.
- CANTO: Qué detalle, Señor has tenido
conmigo u otro similar
9.45: PRESENTACION DE LA PASCUA:
Objetivo:
Temática
general:
Cosas a tener en cuenta:
10.00 am:
DINAMICA DE PRESENTACION POR PARROQUIAS
Cada grupo se presenta contando
un poco lo que son y hacen como grupos cristiano de
jóvenes.
DINAMICA DE
CONOCIMIENTO
10.30 am:
PRIMERA REFLEXION: EL ARMA MAS MORTIFERA.
-
Todos nos hemos familiarizado en estos
días con la guerra contra Iraq.
-
Ya sabemos qué son los aviones b52, los
misiles Thomahawks, las bombas inteligentes, los
carros blindados Abrhams. Sabemos quiénes “las ratas
del desierto” y el séptimo de caballería.
-
Con todo, me temo que aún no conocemos
el ama más mortífera que existe, el arma que da vida a estas otras armas que
matan.
Escuchemos esta fábula (puede también
ser escenificada)
FABULA:
Hablando sobre la violencia y la
paz, el profesor pidió a sus alumnos que dibujaran en un papel el arma más
temible que haya creado el ser humano y tuviera mayor capacidad de
destrucción.
Unos dibujaron tanques, otros bombas atómicas, otros bombas guiadas por láser con
ojivas conteniendo sustancias químicas y bacteriológicas
etc.
Pero una niña dibujó un enorme
corazón todo de negro. A ella esa le pareció el arma más mortífera de
todas.
10.45am: PARA LA REFLEXION PERSONAL
(explicar el sentido de la reflexión personal)
-
¿En qué medida crees tú también que el
egoísmo es el arma más mortífera, la que más mata y la que nos impide vivir en
paz?
-
¿En qué circunstancias o momentos te
puede el egoísmo?
-
¿Quiénes crees que son las personas a
las que mata tu egoísmo, quiénes son las víctimas de tu
egoísmo?
-
BUSCA TU
CORAZON:
1er momento. En la hoja
encontrarás dibujados unos cuantos corazones. Obsérvalos con detenimiento y
trata de imaginar cómo sería la persona que tiene un corazón
así.
2º momento: Escoge algún corazón
que hayas tenido tú en algún tiempo pasado en tu vida.
3º identifica el corazón que
crees tener ahora.
4º Escoge el corazón que te
gustaría tener.
DINAMICA PARA HACER LOS GRUPOS: Cada
quien busca su correspondiente gafette.
11.30 am: PARA
LA REFLEXION EN GRUPOS
-
Primero cada quien comparte su
reflexión personal
-
¿En qué se nota el egoísmo de
los jóvenes? (Estas expresiones del egoísmo de los
jóvenes se recogen para destruirlas como si se trata de armas en la parte de la
celebración final)
-
¿A quién mata nuestro
egoísmo?
-
¿Cómo desarmarnos del
egoísmo?
PUESTA EN COMUN: Se centra en la
pregunta nº 2
12 m.Reflexión: JESUS VENCEDOR DEL
EGOISMO
Comentario al evangelio que se
proclama en la liturgia del Jueves Santo: Jn 13,1-15
-
Hoy, primer día del Triduo Pascual, es
el día del amor fraterno. Contemplamos a un Jesús sin pizca de egoísmo, un Jesús
que se da, se entrega, sirve, lavando los pies de sus discípulos, un Jesús que
da su vida por los que ama.
-
Jesús dio ejemplo a sus discípulos para
hacerles ver que ellos tienen que hacer lo mismo con los
demás.
-
.....
12,15: ENCUENTRO
FINAL
-
Motivar a la participación en
celebración comunitaria de la tarde y de la noche.
-
Pequeña
celebración:
Destruimos nuestro arsenal
bélico:
De cada grupo van presentando las
palabras que resumen las formas de egoísmo más comunes de los jóvenes y las
rompen.
Tras cada palabra hacemos un breve
momento de oración pidiéndole al Señor que nos dé coraje para destruir esa
arma.
....
También se podía pensar algo con el
símbolo del corazón...
ORACION ECUMENICA POR LA
PAZ:
AVISOS PARA
MAÑANA:
Que cada quien traiga una pequeña cruz
para el vía crucis de mañana.
Venir dispuestos a caminar y a coger
sol.
VIERNES SANTO
LEMA: CON SU PROPIA
CRUZ
SIMBOLO: La cruz preside el encuentro.
Catorce pequeñas cruces acompañan a la cruz grande y se clavan en cada lugar de
las estaciones.
Nos reunimos en el templa parroquial.
Sentido del día: Hoy es día de Viernes Santo. Hoy centraremos nuestra atención en la cruz,
símbolo de nuestra salvación, símbolo de lo que Dios fue capaz de hacer por
nosotros. Símbolo también de lo que es nuestra vida. Nuestra vida consiste en
peregrinar cargando una cruz al estilo de Jesús que lo hizo por amor. No nos
salvó el dolor de Jesús en la cruz sino el inmenso amor por el que fue capaz de
soportar tanta agresión, tanta violencia, tanta
injusticia.
Vamos hoy a recordar aquella dolorosa
caminata de Jesús cargando una cruz en la que acabaría dando su vida para que
nosotros tuviéramos vida eterna. Y vamos a comenzar con una momento de oración.
9.am: ORACION:
-
Nos Ponemos en la presencia del Señor y
le decimos simplemente “buenos días”.
-
Le agradecemos lo vivido ayer, tanto en
la pascua juvenil como en la celebración litúrgica de la
parroquia.
-
Le presentamos nuestra jornada, nuestro
vía crucis y le ofrecemos el sacrificio del calor que seguramente nos tocará
soportar.
-
Lectura Jn 12,24-26:
“Yo os aseguro que el grano de
trigo seguirá siendo un único grano de trigo a no ser que caiga dentro de la
tierra y muera; sólo entonces producirá fruto abundante. Quien vive preocupado
por su vida, la perderá; en cambio, quien no se aferre excesivamente a ella en
este mundo la conservará para la vida eterna. Si alguien quiere servirme que me
siga, correrá la misma suerte que yo”.
Breve comentario:
·
Jesús es el grano de trigo que se
entierra para dar fruto, para dar vida.
·
Sólo el grano de trigo sobrevive si es enterrado en la
tierra y se.
·
Así es también nuestra vida. El que se
aferra a ella egoístamente y no la entierra, es decir, el que no se desvive por
los demás, la acabará perdiendo para siempre.
·
Quien vive desviviéndose, como Jesús,
vive eternamente y da vida a los demás.
·
¿Estamos dispuestos a correr la misma
suerte de Jesús? ¿Estamos dispuestos a vivir nuestra vida desviviéndonos por los
demás para poder así vivir eternamente?.
SALMO
50: Misericordia,
Dios MIO
-
Comencemos
nuestra jornada haciendo nuestro un salmo que hoy, día de viernes santo, reza
toda la Iglesia. Es el salmo 50, un salmo que recoge la experiencia de David,
que pecó y se arrepintió de su pecado encontrando la misericordia y el perdón de
Dios. Este Jesús lo puso en parábola en el conocido pasaje del hijo pródigo que
se va de casa y luego vuelve arrepentido y es acogido nuevamente por el padre.
Somos como David, pecadores, y como el hijo pequeño de la parábola que ofendió a
su padre al marcharse de casa.
Esta Pascua la tenemos que vivir como
una experiencia de arrepentimiento por habernos alejado de Dios. No tengamos
temor de volver a Él; sabemos que nos está esperando para abrazarnos. Démosle
esa alegría.
A) Misericordia, Dios mío, por tu
bondad,
por tu inmensa compasión borra mi
culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.
B) Pues yo reconozco mi
culpa,
tengo siempre
presente mi pecado:
contra tí, contra tí sólo
pequé,
cometí la
maldad que aborreces.
A) En la sentencia tendrás
razón,
en el juicio resultarás
inocente.
Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi
madre.
B) Te gusta un corazón
sincero,
y en mi
interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré
limpio;
lávame: quedaré
más blanco que la nieve.
A) Hazme oír el gozo y la
alegría,
que se alegren los huesos
quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.
B) Oh
Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por
dentro con espíritu firme;
no me arrojes
lejos de tu rostro,
no me quites tu
santo espíritu.
A) Devuélveme la alegría de tu
salvación,
afiánzame con espíritu
generoso:
enseñaré a los malvados tus
caminos,
los pecadores volverán a
ti.
B) Líbrame de la sangre, oh Dios,
Dios, Salvador
mío,
y cantará mi
lengua tu justicia.
Señor, me abrirás los
labios,
y mi boca
proclamará tu alabanza.
A) Los sacrificios no te
satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo
querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y
humillado,
tú no lo desprecias.
B) Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
reconstruye las
murallas de Jerusalén:
entonces
aceptarás los sacrificios rituales,
ofrendas y
holocaustos,
sobre tu altar
se inmolarán novillos.
9,30 am:
VIACRUCIS JUVENIL
PRESENTACIÓN
Ya
sabemos de sobra que nuestra vida, entendida como pascua, es primero morir para
después resucitar. Vimos ayer cómo para llegar a resucitar tenemos que
desarmarnos del egoísmo, que es el arma más mortífera que mata a los demás y nos
mata a nosotros mismos.
Hoy
vamos a evocar el camino que Jesús recorrió en una mañana como la de hoy hasta
ser clavado en la cruz. Pensemos que Jesús aceptó tanto sufrió por amor a
nosotros. Sólo el que ama da vida.
Y
vamos a pensar también en los millones y millones de crucificados que siguen hoy
muriendo en la cruz. Vamos a pensar en tantos panameños para quienes la vida es
una cruz insoportable. En cada estación tendremos presentes a uno de estos
grupos de crucificados y oraremos por ellos. Y seguro que también podremos
sentirnos ubicados en alguno.
P/
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Al comenzar cada
estación:
V/ Te adoramos,
Cristo, y te bendecimos.
R/ Porque con tu santa cruz redimiste al
mundo
Primera
estación: Jesús en el Huerto de Getsemaní
La
Ultima Cena ha sido la despedida, rebosante de cariño hacia los suyos. Después
Jesús va con ellos al Huerto de los Olivos y allí ora al Padre. Es el momento de
aceptar con obediencia de hijo la voluntad divina.
Del
Evangelio según San Lucas 22, 39ss
Salió
[Jesús] y fue como de costumbre, al monte de los Olivos; le siguieron también
los discípulos. Llegado al lugar, les dijo: Orad para no caer en tentación. Y se
apartó de ellos como a un tiro de piedra y puesto de rodillas, oraba diciendo:
Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la
tuya. Y entrando en agonía oraba con más intensidad. Y le vino un sudor como de
gotas de sangre que caían hasta el suelo.
Comentario
En
momentos importantes de su vida Jesús reza: vuelve los ojos al Padre y entabla
con Él ese diálogo lleno de confianza, ese diálogo de amor. Es también lo que
deberíamos hacer nosotros. Por muy duros sean que sean algunos momentos de
nuestra vida, si los enfrentamos como Jesús unidos a Dios, tendremos la fuerza
para hacer siempre lo correcto y no acobardarnos.
En
esta primera estación vamos a encomendar a todos aquellos que son clavados en la
cruz de la soledad porque no tienen a nadie. (silencio...)
Oración:
Señor, en la
dificultad buscas la oración, la unión intima con el Padre. Yo, que tantas veces
hago mi voluntad, y me olvido de Ti, quiero pedirte la fuerza para acudir
también al Padre en los momentos de alegría o tristeza, de esperanza o
desaliento. Para conocer su voluntad y aprender a amarla.
Canto: Sí me levantaré
(CV 180)
Segunda
estación: Jesús es traicionado por Judas.
A
Jesús le entrega uno de los doce, uno de los escogidos. Uno que fue su amigo va
a ahora a la cabeza de los enemigos.
Del
Evangelio según San Lucas 22,47-48.52-54a
Todavía
estaba hablando, cuando llegó un tropel de gente, y el llamado Judas, uno de los
doce, los precedía y se acercó a Jesús para besarle. Jesús le dijo: Judas, ¿con
un beso entregas al hijo del Hombre?
Comentario
Judas
había sido elegido personalmente por Jesús. Era de los Doce, del grupo inicial
que más cerca estuvo de Él: vio sus milagros, escuchó sus palabras de vida. El
Señor había tenido con él gestos de confianza y predilección. ¿Cuál es la
respuesta? La traición. Judas vende a Jesús por dinero; cambia su amistad por
unas monedas. Hoy debemos nosotros mirarnos en Judas y preguntarnos si también,
como él traicionamos a Jesús avergonzándonos de ser
cristianos.
En
nuestra oración vamos a recordar a todos aquellos que a diario sufren la cruz
porque no encuentran paz en sus vidas, aquellos que son víctimas de las
distintas y numerosísimas formas de violencia que se dan en nuestra
sociedad.
Oración:
Perdónanos, Señor, por
tantos besos traidores. Por avergonzarnos de ser cristianos ante otros jóvenes y
por fallar a tu amistad. No tengas en cuenta nuestros pecados y concédenos vivir
en paz
Padrenuestro
Tercera
estación: Jesús es condenado a muerte por el Sanedrín
Como
los que han planeado esta guerra contra Iraq, las
autoridades en el país de Jesús también andaban buscando ocasión y excusas para
acabar con vida de Jesús condenándolo a muerte.
Del
Evangelio según San Mateo 26,59-67
Los
príncipes de los sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban un falso testimonio
contra Jesús para darle muerte; pero no lo encontraban a pesar de los muchos
falsos testigos presentados. Por último, se presentaron dos que declararon: Este
dijo: Yo puedo destruir el Templo de Dios y edificarlo de nuevo en tres días. Y,
levantándose, el Sumo Sacerdote le dijo: ¿Nada respondes? ¿Qué es lo que éstos
testifican contra tí? Pero Jesús permanecía en
silencio. Entonces el Sumo Sacerdote le dijo: Te conjuro por Dios vivo a que nos
digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios. Jesús le respondió: Tú lo has
dicho. Además os digo que en adelante veréis al Hijo del Hombre sentado a la
diestra del Poder y venir sobre las nubes del cielo. Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus
vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Ya
lo veis, acabáis de oír la blasfemia: ¿Qué os parece? Ellos contestaron: Es reo
de muerte.
Comentario. Quieren matar a Jesús y han apañado un
juicio lleno de pruebas falsas y de mentiras. Con tal de conseguir su objetivo,
callar su voz e impedir que la gente le siga, no les importa recurrir a las
pruebas falsas y a las mentiras. ¿Acaso no actuamos muchas veces así nosotros
cuando por quedar bien, o por conseguir nuestro objetivo, no nos importa acusar
falsamente a otro?
En nuestra oración de esta tercera
estación vamos a tener presentes a quienes a diario son crucificados al sufrir las injusticias cometidas por
los poderosos y los grandes.
(Silencio…)
Oración:
Ayúdanos, Señor, a ser
siempre comprensivo con los demás; que nunca juzguemos a nadie, que nunca
condenemos a nadie y menos con falsedad y mentira. No permitas que se introduzca
en nuestro corazón, el cáncer de la envidia.
Avemaría
Cuarta
estación: Jesús es negado por Pedro
Pedro
habla confesado que Jesús era el Mesías, y el Señor le había respondido: "tú
eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia". Pero Jesús ahora necesita
ayuda, y Pedro flaquea: niega a su maestro, no una sino tres veces.
Del
Evangelio según San Mateo 26,69-75
Entre
tanto, Pedro estaba sentado fuera, en el atrio; se le acercó una sirvienta y le
dijo: Tú también estabas con Jesús el Galileo. Pero él lo negó delante de todos,
diciendo: No sé, de qué hablas. Al salir al portal le vio otra vez y dijo a los
que había allí: Este estaba con Jesús el Nazareno. De nuevo lo negó con
juramento: No conozco a ese hombre…Y Pedro se acordó de las palabras que Jesús
había dicho: Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces". Y, saliendo
afuera, lloró amargamente.
Comentario
¡Cómo nos parecemos a Pedro! Muchas veces hemos prometido ser fieles a Jesús.
Muchas veces le hemos prometido que nunca le fallaríamos y, sin embargo, cuando
en verdad tenemos que dar la cara por él en aquellos momentos y ambientes poco
propicios para lo religioso, negamos nuestra identidad de cristianos. Negamos
ser de los que siguen a Jesús. Como a Pedro, a nosotros también nos entra miedo
a quedar mal y negamos a Jesús.
Oremos
en silencio por todos aquellos que mueren en la cruz de la incomunicación,
aquellos que no son escuchados y que sienten que no cuentan para nada, que en
defnitiva, no son personas.
(Silencio)
Oración: Señor, nosotros
también como Pedro, te niego en tantas ocasiones... en lo importante y en lo más
cotidiano. A ti, que conoces nuestra debilidad te pedimos, que nos ayudes a ser
humildes para reconocer nuestros errores y valientes para ser siempre
fieles.
Quinta
estación: Jesús es juzgado por Pilato
Los
judíos quieren aparentar legalidad a su juicio contra Jesús y necesitan para
ello ratificar su condenado por la autoridad competente. Pilato se presta al juego a pesar de que ve la inocencia de
Jesús. Para él salvar el puesto es más importante que salvar al
inocente.
Del
Evangelio según San Juan 18, 36-38. 19,
14-16.
Jesús
respondió: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis
servidores lucharían para que no fuera entregado a los judíos. Pilato le dijo: ¿Luego tú eres Rey? Jesús contestó: Tú lo
dices: yo soy Rey. Para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar
testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz. Pilato le dijo: ¿Qué es la verdad? (...) Era la Paresceve de la Pascua, hacia la hora sexta, y dijo a los
judíos: He ahí a vuestro Rey. Pero ellos gritaron: Fuera, fuera, crucifícalo.
Pilato les dijo: ¿A vuestro Rey voy a crucificar? Los
pontífices respondieron: No tenemos más rey que el César. Entonces se lo entregó
para que fuera crucificado.
Comentario
Pilato está convencido de la inocencia de Jesús pero
su cobardía y su afán por no poner en en peligro su
cargo le impide ejercer su autoridad de manera justa. Y lo peor es que se quiere
lavar las manos como si no fuera responsable.
También
nosotros nos parecemos a Pilato. Cuantas veces nos
lavamos las manos ante situaciones en las que deberíamos estar comprometidos y
en las que deberíamos actuar con responsabilidad. Y no nos importa demasiado
que, por nosotros lavarnos las manos, otros queden fatalmente
perjudicados.
En
esta estación recordaremos a todos aquellos y aquellas que son crucificados en
la esclavitud de la droga, el alcohol, las pandillas, algunos de ellos amigos y
amigas nuestros, pero ante quienes nos lavamos las manos.
(Silencio…)
Oración: Señor, en
ocasiones vemos claro lo que tenemos que hacer, pero nos interesa por encima de
todos guardar nuestras espaldas y cuidar nuestros intereses egoístas. Por eso te
pedimos que nos ayudes a cambiar y que en todo sepamos hacer tu
voluntad.
Padrenuestro
Sexta
estación: Jesús es azotado y coronado de espinas
Pilatos
quiere congraciarse con los judíos y entrega Jesús a los soldados para que lo
azoten. La corona de espinas que colocan en su cabeza, para la gente motivo de
burla, será sin embargo señal del triunfo del crucificado.
Del
Evangelio según san Mateo 27,27
Entonces
los soldados del Procurador llevaron a Jesús al Pretorio y reunieron en torno a
él a toda la cohorte. Le desnudaron, le pusieron una túnica roja, y trenzando
una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza, y en su mano derecha una
caña; se arrodillaron ante él y se burlaban diciendo: Salve, Rey de los judios.
Comentario
A Jesús lo azotan sin piedad. Él, que había asado haciendo el bien y curando a
los oprimidos, es correspondido de esa manera. A él esos golpes y azotes le
sabrían a ingratitud. Cada uno y cada una de nosotros y de nosotras debemos
sentirnos como los soldados de esta estación. Nuestra ingratitud, en el hogar,
con los amigos etc, son golpes y azotes con los que hacemos mucho daño a los que
nos quieres.
En
esta estación vamos e encomendar a todos los que sufren diariamente el azote de
una falta de vivienda, de la carencia de un hogar en el que poder vivir con
dignidad enf amilia.
Oración: Señor, la
actitud de los soldados que te azotan y golpean y las burlas de la gente que
olvidan todo lo que hiciste por los enfermos y por ellos mismos nos hace ver que
también nosotros partimos el corazón de los que nos aman con nuestra ingratitud.
Enséñanos a ser generosos y saber corresponder y también a saber aceptar el
sufrimiento cuando no somos correspondidos.
Séptima
estación: Jesús carga con la cruz
El
condenado a muerte debía cargar él mismo el madero en el que sería clavado. Eso
aumenta el sufrimiento y el dolor del que va a morir pero sirve para que el
placer del que mata sea mayor.
Del
Evangelio según San Juan 19,16-17
Entonces
Pilato se lo entregó para que fuera crucificado.
Tomaron, pues, a Jesús; y él, con la cruz a cuestas, salió hacia el lagar
llamado de la Calavera que en hebreo se dice Gólgota.
Comentario
Abrazado a la cruz Jesús camina el trayecto del sufrimiento. Sólo hay una razón
para acepte hacer lo que hace: salvarnos de la muerte, garantizarnos la vida. A
quienes queremos ser sus seguidores Jesús nos ha advertido que tenemos que estar
dispuestos a correr su misma suerte. ¿Cómo carga cada uno y cada una de nosotros
y de nosotras la cruz que nos corresponde?
En
esta estación tendremos muy presentes a quienes las horas y los minutos de cada
día los pasan abrazados a la cruz del hambre. Con esa cruz no se puede
caminar.
Oración: Señor,
nuestra cruz es menos pesada que la tuya, pero es la que cargamos queriéndonos
librar muchas veces de ella. Que como tú, no le tengamos miedo a la cruz y que
cargada con alegría y determinación sea una cruz de salvación para
nosotros.
Canto: Perdona a tu
pueblo (CV149)
Octava
estación: El Cireneo ayuda a Jesús a llevar la cruz
A
Jesús le fallan las fuerzas, pero como el espectáculo no puede terminar a mitad
del camino, los soldados obligan a un tal Simón a ayudar a Jesús con el
madero.
Del
Evangelio según San Lucas 23, 26
Cuando
le llevaban echaron mano de un tal Simón de Cirene,
que venia del campo y le cargaron la cruz para que la llevara detrás de
Jesús.
Comentario
Nadie, ni siquiera Jesús, puede llegar por sus propias fuerzas hasta el final
del camino de la vida cargan una cruz tan pesada. Todos somos peregrinos que
cargan cruces y necesitamos echarnos una mano y ayudarnos unos a otros. El gesto
de Simón nos cuestiona hoy y nos pregunta si estamos dispuestos a ser cireneos
de los demás.
En
esta estación recordaremos a quienes son víctimas de una pobreza tan extrema que
les impide alcanzar los recursos necesarios para vivir, alimentarse, vestirse y
cuidar su salud. La cruz que cargan estos hermanos y hermanas necesita
urgentemente cireneos solidarios.
Oración: Señor, estás
fatigado y nos pides ayuda: has querido necesitar de nuestro apoyo. Enséñanos a
tener la humildad de pedir ayuda cuando lo necesitemos. Enséñanos también a ser
los cireneos de los demás, sin humillarlos. Ayúdanos a ser solidarios con los
más necesitados.
Padrenuestro
Novena
estación: Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén
De
toda aquella multitud de gente curiosa que asiste al fascinante espectáculo de
un ajusticiamiento, unas mujeres hacen suyo el dolor de Jesús. Jesús corresponde
haciendo suyo el de ellas.
Del
Evangelio según san Lucas 23, 27-31
Le
seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres, que lloraban y se lamentaban
por él. Jesús, volviéndose a ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por
mi, llorad más bien por vosotras y por vuestros
hijos…
Comentario
Nos dice el evangelio que tan solo unas mujeres se acercaron a Jesús con
sentimientos de compasión. Tuvieron la valentía de dar la cara por él y
arriesgarse a ser también ellas despreciadas por el resto de los espectadores. A
Jesús aún le queda un poco de espacio para hacer suyo el dolor de esas mujeres
crucificadas también por la marginación, el machismo, la ingratitud de la
familia y la violencia.
En
esta estación vamos a encomendar a tantas mujeres que a diario son crucificadas
en la cruz de la violencia. No es una violencia cualquiera, está tan extendida
que hasta le hemos puesto nombre propio: le decimos violencia contra la mujer.
Oremos por ellas.
Oración: Enséñanos
Señor a ser compasivos, a desarrollar en nosotros la compasión para que nos
dejemos conmover por el dolor que sufre de manera que podamos salir en su ayuda.
Y ayúdanos también a evitar en nosotros la violencia contra la
mujer.
Décima
estación: La crucifixión del Señor
Jesús
llega al Calvario y allí le despojan de sus vestiduras. Así, desnudo, para mayor
vergüenza, lo clavan en la cruz.
Del
Evangelio según San Marcos 15, 22-27
Y
lo llevaron al lagar del Gólgota, que significa lugar de la Calavera. Y le
daban a beber vino con mirra, pero él no aceptó. Y le crucificaron y
repartieron sus ropas, echando suertes sobre ellos para ver qué se llevaba cada
uno. Era la hora tercia cuando lo crucificaron.
Comentario
Hoy es día de Viernes Santo, la imagen
de Jesús clavado en la cruz por cada uno de nosotros y de nosotras de
suscitar particulares sentimientos. En esa cruz en la que clavaron a Jesús hoy
nosotros deberíamos clavar nuestros pecados, todo aquello que no llena
precisamente de orgullo nuestras vidas para que también tengamos esperanza de
nueva vida.
En
esta estación recordaremos a quienes tienen las manos y los pies clavados en la
cruz al no encontrar trabajo. Esas manos y esos pies atados a la cruz les
impiden ganar el pan de sus hijos quedando condenados a la vergüenza y la
desesperanza.
Oración: Señor, te
has entregado hasta el final, con el desprendimiento más radical. Te has quedado
sin nada; sólo con la cruz. Que aprendamos, Señor, de la desnudez de la cruz.
Que sepamos prescindir de tanta cosa superfluo que anhelamos: dinero, comodidad,
deseo de poder, placer, etc. Que sepamos vaciarnos de lo trivial para llenarnos
de lo que en verdad importa.
Canto:
Victoria tu reinarás (CV223)
Onceava
estación: Jesús promete su reino al ladrón bueno
A
la derecha e izquierda de Jesús han crucificado a dos malhechores. Y mientras
uno lo insulta, el otro reconoce sus errores y se da cuenta de la grandeza del
que va a morir junto a él.
Del
Evangelio según San Lucas 23,39-43
Uno
de los ladrones crucificados le injuriaba diciendo: ¿No eres tú el Cristo?
Sálvate a ti mismo y a nosotros. Pero el otro le reprendía: ¿Ni siquiera tú que
estás en el mismo suplicio, temes a Dios? Nosotros, en verdad, estamos
merecidamente, pues recibimos lo debido por lo que hemos hecho; pero éste, no
hizo mal alguno. Y decía: Jesús, acuérdate de mi,
cuando llegues a tu Reino. Y le respondió: En verdad te digo: hoy estarás
conmigo en el Paraíso.
Comentario
En realidad, todos somos ladrones crucificados a los lados de Jesús. Podemos
malgastar nuestra vida siendo injustos, burlándonos de los demás, siendo
cómplices de la muerte de otros y de la nuestra propia. Pero también podemos
enmendarnos y cambiar nuestras conductas para que la cruz a la que estamos
pegados sea causa de nuestra salvación. La decisión es nuestra. Hagamos como el
ladrón bueno, robémonos la vida eterna.
En
esta estación pediremos a Jesús que todos aquellos hombres y mujeres que son
víctimas de la marginación y exclusión se roben, como el buen ladrón, el reino
de la justicia, y de la libertad.
Oración: Señor, nos
vemos pecadores, y nos avergüenza no haber estado, no estar, a la altura de las
circunstancias. Somos ladrones pero queremos ser como el bueno que reconoció su
pecado y tu inocencia, y no como el malo que mantuvo hasta el final su corazón
repleto de odio.
Padrenuestro
Duodécima
estación: Jesús colgado en la cruz, su Madre, el discípulo
La
profecía del anciano Simeón se cumple ahora en Mar'a:
la Madre de Jesús está en el Calvario, al pie de la cruz, contemplando la agonía
de su Hijo. Junto a ella Juan, el discípulo amado. Y algunas santas mujeres.
Del
Evangelio según San Juan 19, 25-27.
Estaban
junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María de Cleofás, y
María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y al discípulo a quien amaba, que
estaba allí, dijo a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después, dice al
discípulo: He ahí a tu madre. Y desde aquel momento el discípulo la recibió en
su casa.
Comentario:
En
este vía crucis de Viernes Santo no podía faltar el
recuerdo a María. Nos podemos imaginar su dolor de madre. Pero nos la podemos
imaginar también aceptando ese dolor convencida de que
la causa lo justifica. Por eso no guarda rencor contra nadie y acepta en el
discípulo preferido de Jesús, ser la madre de todos los que han crucificado a su
Hijo. Conmueve también contemplar el sentimiento de Jesús hacia su madre, no
quiere dejarla desamparada y la encomienda a su mejor
amigo.
En
esta estación pidamos a Dios que consuele a tantos y tantas ancianos
desprotegidos, a tantos niños y niñas huérfanos, para quienes la calle es la
escuela, la universidad y el hogar. Pidamos que en nuestra sociedad haya
atención para todos estos marginados.
Oración:
Santa María, Madre de Jesús y Madre nuestra, tú, que estuviste asociada más
íntimamente que nadie al misterio del sufrimiento redentor de Cristo, enséñanos
a permanecer unidos a Él y a Ti como hizo Juan, el discípulo amado. Enséñanos
también a ser solidarios con todos los desprotegidos y abandonados que se
encuentran cercanos de nosotros.
Avemaría
Décimo
tercera estación: Jesús muere en la cruz
A
Jesús, a punto de morir se le
amontonan los sentimientos. Se siente sólo y abandonado, pero a la vez siente
que era justamente así como tenían que suceder las cosas.
Del
Evangelio según San Marcos IS, 33-37.
Y
al llegar la hora sexta, toda la tierra se cubrió de tinieblas hasta la hora
nona. Y a la hora nona exclamó Jesús con fuerte voz: Eloí, Eloí, ¿lamá sabacthaní? que significa:
Dios mio, Dios mio, ¿por qué
me has desamparado? Y algunos de los que estaban cerca, al oírlo decían:
Mirad, llama a Elías. Uno corrió a empapar una esponja con vinagre y,
sujetándola a una caña, le daba de beber, mientras dacia: Dejad, veamos si viene Ellas a bajarlo. Pero Jesús,
dando una gran voz, expiró".
Comentario
Lo que contemplamos en la cruz es el cumplimiento cabal de aquello que el mismo Jesús dijo en
una ocasión “nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”.
Hoy debemos agradecer que Jesús sea nuestro amigo, que nos quiera tanto que
hasta la vida dio por nosotros. ¿Valemos tanto para ser tan queridos tanto?
¿Nuestra vida es tan importante que como para ser rescatada con
sangre?
Oración: Señor, has
bebido el cáliz de la pasión hasta el final. Tú dijiste que "no hay mayor amor
que el de dar la vida por los amigos". Has dado tu vida por amor, has dado tu
vida por nosotros, por mi. Haz que aprendamos a hacer
de nuestra vida una donación a los demás.
Canto: Cristo nos da la libertad
(CV54)
Décimo
cuarta estación: Jesús es colocado en el sepulcro (en el templo parroquial de
San Gerardo Mayela)
Nicodemo
y José de Arimatea, discípulos ocultos de Jesús, piden
su cuerpo a Pilato para darle
sepultura.
Del
Evangelio según San Marcos 15, 42-47.
Y
llegada ya la tarde, puesto que era la Parasceve, que es el día anterior al
sábado, vino José de Arimatea, miembro ilustre del
Consejo, que también él esperaba el Reino de Dios y, con audacia, llegó hasta
Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato se sorprendió de que ya hubiera muerto y, llamando al
centurión, le preguntó si efectivamente había muerto. Cerciorado por el
centurión, entregó el cuerpo a José. Entonces éste, habiendo comprado una
sábana, lo bajó y lo envolvió en ella, lo depositó en un sepulcro que estaba
excavado en una roca e hizo arrimar una piedra a la entrada del sepulcro. María
Magdalena y María la de José observaban donde era colocado.
Comentario
José de Arimatea y Nicodemo
son ahora, en los momentos más difíciles, cuando todos huyen, los que dan la
cara. Se preocupan del cuerpo del maestro, ofreciéndole lo único que pueden
hacer por él: ofrecerle sepultura. Jesús no tenía ni siquiera eso porque su vida
fue un completo despojo. Para que nuestra vida sea como la de Jesús donación
total de qué nos tenemos que despojar?
En
esta estación encomendaremos de manera especial a todas las víctimas de esta
guerra contra Iraq. Que el horror que hemos
contemplado desde las pantallas de televisión, para algunos vivido como un
espectáculo similar al que contemplaban los que miraban el paso de Jesús con la
cruz por la Vía Dolorosa, no nos deje indiferentes. Que como José de Arimatea demos la cara rebelándonos contra estas aventuras
de los poderosos para que esas muertes sirvan en el futuro para la
paz.
Oración: ¡Tú, Señor,
has muerto por nosotros, y no nos podemos quedar parados, sin hacer nada! Haznos
descubrir, Señor, que hay mucho que cambiar en nuestra vida; que es hora de
tomar decisiones, que hay muchas cosas que son del todo inaceptables. Que abunde
en nosotros la esperanza de que la vida vencerá a la
muerte, de que la guerra dará paso a la paz, de que las injusticias nunca serán
más fuertes que la justicia. Amén.
Padrenuestro
FINALIZAMOS
- Motivación a
participar en la celebración de este día en nuestra comunidad
parroquial
- Avisos para
mañana.
- Invitación a que los
jóvenes en la tarde acompañen son silencio a Jesús que espera en el sepulcro el
momento de la resurrección.
SABADO SANTO
LEMA DEL DIA: TOMA TU CAMILLA Y
VETE
SOMBOLO:. La cruz con una sábana blanca colgando,
una camilla y unas muletas que en un momento de la celebración serán colgadas de
la cruz
ACERCAMIENTO A LA
CRUZ:
Al llegar a cada joven se le entrega una
nota invitando a sentarse y contemplar la cruz en silencio y a leer el siguiente
texto:
“Querido/a joven: bienvenido/a: lee esta
nota con detenimiento.
¿Te has fijado en la cruz?. Está solitaria, con la sábana con la que descendieron a
Jesús después que lo mataron. La sábana es para nosotros el símbolo de la
esperanza.
Hoy no es momento de muchas palabras.
Hoy los cristianos permanecemos en silencio, esperando que Cristo resucite. Por
eso te invitamos al silencio y a que fijes tu mirada en la cruz. Haz que tu
silencio sea oración al Padre que permitió la muerte de su Hijo y que espera
ansioso el momento de resucitarlo y cumplir su promesa.
Jesús, en su sepulcro quiere compañía,
tú compañía.
Cuando se ha creado ya el silencio y
después de unos momentos de contemplación-oración ante la Cruz se invita a la
oración comunitaria.
9 am:
ORACION:
-
Nos ponemos en la presencia del
Señor.
-
Hoy él nos ha renovado el don de la
vida, el de la familia, el de los amigos.
-
Tenemos presentes a tantas personas que
amamos y a las que debemos mucha de nuestra felicidad, de nuestra paz y de
nuestro bienestar.
- Lectura del Evangelio: “He venido
precisamente para aceptar esta hora. Padre Glorifica tu nombre. Entonces se oyó una voz venida del cielo : Yo lo he glorificado y volveré a glorificarlo…Y Jesús
dijo: esta voz se ha dejado oír no por mí, sino por
vosotros”
Breve
comentario:
Hoy contemplamos a Jesús en el sepulcro.
El sepulcro no es el lugar ni el estado
definitivo suyo. Es tiempo de espera cargado de esperanza porque Dios Padre
cumplirá su promesa de resucitarlo devolviéndolo a la
vida.
Es la esperanza lo que ha diferente un
sepulcro de otro. Un sepulcro sin esperanza es un lugar para el olvido para la
muerte eterna.
Muchas veces somos sepulcros ambulantes,
muertos en vida. Muchos jóvenes parecen sepulcros, no tienen vida, hasta sus
carnes han quedado deslucidas.
Pero podemos hacer que ese estado no sea
el definitivo. Nuestros sepulcros pueden explotar y estallar para dar paso a la
vida, a una nueva vida.
Hoy es un buen día, hoy es el día
adecuado para hacer estallar nuestros sepulcros y empezar a vivir nuevamente,
hoy es el día señalado para la resurrección.
SALMO: AMENAZADOS DE
VIDA:
Lectura y reflexión personal del
salmo
Subrayo las frases que más me han
llamado la atención y han provocado en mí una reflexión.
Dicen que estoy «amenazado de muerte».
Tal vez.
Sea lo que fuere, estoy tranquilo,
porque, si me matan no me quitan la vida.
Me la llevaré conmigo, colgando sobre mi
hombro
como un morral de
pastor.
AMENAZADO DE
VIDA
La vida, la verdadera vida, se ha
fortalecido en mí
cuando aprendí a leer el
Evangelio:
el proceso de la resurrección
comienza
con la primera arruga que nos sale en la
cara.
Así empieza la resurrección.
Así empieza, no eso tan incierto que
algunos llaman «la otra vida»,
sino la vida «otra».
AMENAZADO DE
VIDA
Dicen que estoy «amenazado de muerte».
Hay en la advertencia un error
conceptual.
Ni yo ni nadie estamos amenazados de
muerte.
Estamos amenazados de
vida,
amenazados de esperanza,
amenazados de amor.
AMENAZADO DE
VIDA
Los cristianos
no estamos amenazados de muerte.
Estamos «amenazados» de resurrección.
Porque, además del Camino, la Verdad, Él
es la Vida,
aunque esté crucificada en la cumbre del
basurero del Mundo.
AMENAZADO DE
VIDA
Compartimos algunas de las frases que
hemos subrayado diciendo lo que nos ellas nos dicen.
9,30: am
PRIMERA REFLEXION:
Recordando el tiempo que anduve en
muletas: (fábula adaptada de un poema de Betold Brecht).
Esta es mi propia historia, la mía, sí la mía. Por tiempos anduve con
muletas porque no podía dar un paso sin ellas. Fue tanto el tiempo que me apoyé
en muletas que acabé acostumbrándome a ellas.
Una vez me encontré con un amigo que hacía años no veía. Se sorprendió de
verme con muletas y me preguntó qué había pasado.
Le dije que estaba tullido desde cuando tuve un accidente que me lastimó
las piernas.
Él, un tanto sorprendido y como no dando crédito a mi explicación, me
dijo: prueba a caminar sin esos trastos. Es por depender de ellos que no caminas
como los demás. Prueba a caminar sin ellos aunque sea arrastrándote a cuatro
patas.
Y con bastante rabia en rostro y riéndose de mí con grandes carcajadas me
quitó las muletas y las rompió golpeándome la espalda con ellas. Luego cogió los
pedazos y los arrojó al fuego.
Cuando me vi sin muletas no tuve más remedio que caminar arrastrándome
por un tiempo. Ahora ya camino normalmente. ¡Qué curioso!, me curó la carcajada
de un amigo, aunque, a veces, cuando veo a alguien con muletas, me duelen un
poco las piernas.
9,45 am:
REFLEXION PERSONAL:
-
¿Es esta mi
historia?
-
¿En qué momentos de mi vida me siento
tullido, sin poder caminar, como el de la fábula? ¿Cuáles son las cosas que
siento me han paralizado, que me han impedido caminar y vivir a
plenitud?
-
¿Cuáles son las muletas en las que
frecuentemente me apoyo para caminar?
-
¿En mi historia quien hace o ha hecho el
papel del amigo que rompió las muletas golpeando la
espalda?
-
¿Por qué quemaría el amigo las muletas
si ya estaban rotas?
-
¿Por qué al hombre de esta historia le
dolerían las piernas al ver a otra gente con muletas?
10.15 am:
REFLEXION DE GRUPOS:
(A los distintos grupos se les
encomienda que tomen nota de lo compartido en las preguntas 2,3 y 4 para exponer
en la Puesta en común)
-
¿En qué se parece esta historia a la
vida de nosotros los jóvenes?
-
¿Qué cosas paralizan a los jóvenes de
hoy y nos impiden caminar?
-
¿En qué muletas nos apoyamos
frecuentemente?
-
¿Por qué es mejor arrastrarse a cuatro
patas que caminar con muletas?
-
¿Qué identidad damos al amigo que rompe
las muletas en nuestras espaldas?
-
¿Cuándo vemos a otros caminar con
muletas nos duelen las piernas? ¿Sentimos la tentación de volver a las
andadas?
11 am:
RECESO.
11,15 am:
PUESTA EN COMUN:
-
Compartimos La reflexión tenida en los
grupos. Para ahorrar tiempo un dos grupos presentan lo compartido en una de las
tres preguntas señalas para la puesta en común.
11,30:
ILUMINACIÓN.
-
Esta historia es tan vieja como la
historia del hombre. Desde el principio, el ser humano encontró dificultades
para caminar con la cabeza alta, levantada. Desde el principio tuve la tentación
de apoyarse para reducir el esfuerzo que supone caminar,
-
En el mismo evangelio encontramos varios
pasajes en los que Jesús rompe las muletas en la
espaldas de los tullidos y los pone a caminar sin esas
ayudas.
-
Veamos el caso en el que Jesús sana a un
paralítico y le perdona los pecados haciéndonos ver que el pecado es la peor de
todas las camillas porque nos deja totalmente postrados impidiéndonos caminar,
es decir, vivir, vivir otra vida diferente.
-
Leemos: Marcos 2,1 ss
COMENTARIO:
-
La multitud está ansiosa por encontrarse
con Jesús. Tienen hambre de palabras de vida, cansados de tanto engaño, de tanta
vida falsa, de andar apoyados en tantas muletas.
-
Algunos, ni quiera con muletas pueden
caminar, como el del pasaje que acabamos de escuchar. Este hombre está
totalmente paralizado.
-
Sus cuatro amigos se resisten a aceptar
la parálisis de su amigo y deciden acabar (quemar) su camilla. Para ello lo
conducen a Jesús.
-
Su determinación es tal que, como no
pueden entrarlo por la puerta, abren un boquete en el techo de la
casa.
-
Dos detalles interesantes:
a)
La gente que se agolpa en la puerta y
llena la casa para escuchar a Jesús no se conmueven por el paralítico dejándole
los puestos delanteros. Esa falta de compasión, esa insensibilidad para con el
paralítico la podríamos identificar con una muleta.
b)
Los dueños de la casa
,que han acogido a Jesús y han dejado entrar en ella a la gente, no
protestan ni se quejan porque le hayan roto el tejado de la casa. Tal vez son
los únicos que se conmueven por el paralítico. Al ver la resistencia de la gente
para dejarles entrar (al ver a todos ellos con sus muletas) tal vez les dolieron
un poco las piernas por un momento ante la rotura del techo, pero sólo por un
momento).
-
A Jesús le conmueve la actitud de los
amigos del paralítico, los ve decididos a hacer todo lo necesario por que él no
tenga que depender de su camilla y pueda caminar normalmente como ellos y
disfrutar como ellos de la vida.
-
Sorprende la respuesta de Jesús: le dice
al paralítico: “hijo, tus pecados se te perdonan”.
-
Algunos de aquellos que estaban en la
casa, de los que se apoyaban en muletas, no entienden lo que hace Jesús y lo
critican diciendo que se burla de Dios.
-
Y Jesús les hacer ver que el pecado es
la peor parálisis que puede sufrir el hombre y que la única manera de curarse es
ser perdonados..
-
Dice el texto que el hombre cargo con su
camilla y se fue curado. No lo dice pero podemos pensar que, como en de historia
primera, la camilla acabaría en la hoguera, como las
muletas.
-
El fuego en la Biblia es símbolo de la
purificación.
-
Jesús es el amigo que rompe en nuestras
espaldas las muletas.
-
Celebrar la pascua con Jesús, morir y
resucitar con él, es ponernos en la presencia de Jesús postrados en nuestras
camillas, apoyados en nuestras muletas, y dejar que él nos diga: “levántate,
toma tu camilla y vete a tu casa”. Es dejarle que rompa en nuestras espaldas las
muletas.
-
Al terminar este encuentro de tres días,
tenemos que escuchar la invitación de Jesús
de irnos a nuestra casa, es decir, de
volver a nuestra vida cotidiana. No es volver a la “otra vida, a la vida de
antes, a la vida con muletas. Es volver a la “vida otra”, como hemos rezado en
el salmo al comenzar. Una nueva vida sin muletas, sin camillas, para poder
caminar decididos hacia un mundo nuevo sin tullidos.
-
Por último, y pensando en el compromiso
con que debe terminar toda pascua, es necesario que hagamos nuestro el papel de
los cuatro amigos camilleros que descolgaron por el tejado al paralítico.
-
Al volver a casa cargando nuestra
camilla, o con los pedazos de nuestras muletas para quemarlos en fuego de la
vigilia pascual de esta noche, debemos tener presentes a todos aquellos que no
han tenido la fortuna nuestra de acercarse a Jesús y ser curados por
él.
-
Como resultado de esta pascua deberíamos
sentir fuertemente la urgencia de hacer algo por ellos; para que también ellos
disfruten lo que es caminar sin muletas, lo que es vivir sin estar postrados en
muletas.
12 m: PEQUEÑA CELEBRACION FINAL
Invitar al
silencio y a sentir que estamos en la presencia de Dios.
Símbolo: colgar de la cruz una muletas y una camilla.
Motivación: Estamos terminando nuestra
pascua juvenil. No la vamos a terminar con euforia ni con ruido. Vamos a
respetar el silencio del sepulcro que aguarda, eso sí, con impaciencia la
resurrección. Dentro de unas horas también nosotros entonaremos el aleluya para
expresar que con Cristo también nosotros resucitamos a la vida otra, como
rezábamos en la oración al comenzar nuestra jornada de
hoy.
Vamos a colgar, como señal de nuestra
actitud de espera, las muletas y la camilla que nos han servido de reflexión en
el día de hoy y en silencio oraremos reflexionando lo que nos sugieren esos
símbolos colgados de la cruz.
Hoy Jesús, como al paralítico del
evangelio, nos dice: joven, toma tu camilla y vete a tu casa, vuelve a la vida,
pero no la vida de antes, ni siquiera a la otra vida, sino a la vida
otra.
Orar en silencio ante el
símbolo.
CRISTO ES LA FUERZA DE LA
VIDA: Cristo es
ciertamente la fuerza de la vida, de una nueva vida para nosotros, como canta
esta canción que ahora vamos a escuchar con mucha atención. A ver si nos
sentimos identificados con lo que dice.
CANCION: LA FUERZA DE LA
VIDA (OT) Esta
canción se escucha acompañada de una serie de diapositivas de la vida de los
jóvenes, escenas de otras pascuas juveniles, etc)
“Cuando
cae la noche en pleno día
Y te
envuelve la agonía,
Te
abandonas al desánimo
Ya no
tienes ni el consuelo de una lágrima
Lloras
mares sin poder llorar
Cuando
piensas que es la vida una condena
Cuando
más grande es la pena
El
dolor amargo y trágico
Que le
arrebató el color a un mundo mágico
Te robó
la poesía las ganas de volar
Siente
en el dolor que brota de tu herida
Latiendo con furor la fuerza de la
vida
Déjala
crecer, déjate creer
Es el
soplo de energía que ha de ayudarte a renacer
Siente
palpitar la sangre de tu herida
Y de
ella brotará la fuerza de la vida
La
fuerza que ha de consolar,
El
aliento para andar
La
razón para luchar
En el
sitio más oscuro,
En la
más negra agonía,
En la
pena inconsolable
En las
noches más vacías
Una
fuerza te levanta.
Tú la
reconocerás,
Una
fuerza que te impulsa a caminar,
Que
empuja y no se rendirá. No se rendirá
Siente
palpitar la sangre de tu herida
Y de
ella brotará la fuerza de la vida que no se rendirá,
Que
desafiará a la muerte
y al olvido
vencerá porque es eternidad.
Siente
en el dolor que brota de tu herida
Latiendo con furor la fuerza de la
vida.
Te
resucitará en tu ser poderosamente viva,
Tú
sentirás lo que es la vida.
Es la
fuerza la vida,
Es la
fuerza de la vida.
Fuerza
de la vida.
Es la
fuerza de la vida
Fuerza
de la vida
Es la
fuerza de la vida,
de tu vida.”
En silencio: dejemos que resuene en
nuestros oídos esa última frase de la canción: “ es la
fuerza de la vida, de tu vida”...
ORACION FINAL (Adaptación del salmo “EN MEDIO DE
ELLOS” , tomado de “Los otros salmos”, editorial Sal
térrea)
Cristo es la fuerza de nuestra vida, la
sugerencia para una vida diferente. Pero nos da miedo ser diferentes, nos da
miedo ir contra la corriente. Vamos a terminar nuestra pascua con una oración en
la que pedimos a Jesús que nos libere del miedo porque el miedo es muerte y con
él no podremos vivir la vida nueva
y diferente que nos pide.
A) Señor, el miedo cierra las
puertas,. Como casa con dos puertas mala es de guardar,
preferimos muchas veces una sola puerta y cerrada con llave de dos vueltas y
cerrojo.
Puerta blindada, mirilla y cadena,
visor, interfono y alarma.
Señor, quien cierra se encierra; quien
no se fía no es de fiar.
B) Señor, entra, ponte en medio de
nosotros, que tu viento impetuoso abra
nuestra puerta cerrada y que nos llenemos de alegría al verte vivo en
medio de nosotros.
A) Señor, nos callamos como muertos. El
miedo sella nuestras bocas; decimos que en boca cerrada no entran moscas. En
boca cerrada ni entra ni sale nada, nada bueno ni nada malo, nada. Y tú no has
hecho la boca para la nada.
B) Entra, Señor, y ponte en medio de
nosotros y llénanos la boca de risas y la lengua de
cantares.
A) El miedo, Señor, cierra las ventanas
por donde la casa espira el aire viciado e inspira aire renovado, ventanas por
donde entra el sol a mediodía y el relente de la luna por la noche. Maldito
miedo que cierra nuestros ojos, que son las ventanas del
alma.
B) El miedo nos pone a pensar: “ojos que
no ven, corazón que no siente”. Nos da miedo el corazón que no siente. Nos da
pena el corazón que no se emociona ni conmueve.
A) Señor, entra y ponte en medio de
nosotros, sacúdenos el miedo para que abramos las ventanas de los ojos y nos
llenemos de tu alegría y podamos sentir latir nuestro corazón y conmoverse de
ternura.
B) También el miedo, Señor, cierra
nuestro corazón y tapona nuestros sentimientos. El miedo bloquea la entrada y la
salida del afecto. Insensible a la atracción e indiferente a la aversión, nada
conmueve sus entrañas.
A) Por miedo a la decepción o al
rechazo, Señor, nuestro corazón no se arriesga, ni se aventura a decir las cosas
que siente, las que le dan rabia y lo que ama.
B) Ponte en medio, Señor y haz que
nuestro corazón se parezca a una esponja rebosante y sobrada de generosidad y
amor por los demás.
Amén
Despedida y foto del
grupo