Los nativos americanos siempre han mostrado
una gran habilidad para crear o imitar formas y sonoridades.
Si bien anteriormente a la conquista los instrumentos estaban enfocados
a la percusión y el aliento, al momento
de conocerse en estas tierras las cuerdas, afloró una enorme
variedad de instrumentos que retomaban las
formas extranjeras, pero que poseían sonoridades propias. Así
surgieron cordófonos como el charango
que posee cinco ordenes dobles, el tres con 3 ordenes dobles o la guitarra
de concherostambién de 5 ordenes
dobles; estos influidos por el laúd.
Pero además los constructores se dieron a
la tarea de fabricar los instrumentos traídos por los europeos
y lo realizaron de tal forma que para el 1600 ya no era necesario que
se importaran, como hace constar Torquemada:
"Los primeros instrumentos de música aue
hicieron y usaron los indígenas fueron flautas, luego chirimías,
después oirlos y tras ellos vihuelas de arco, y tras ellas
cornetas y bajones; finalmente no hay género de
música que se use en la iglesia de Dios que los indios no
lo tengan y usen en todos los pueblos principales,
y aun en los no principales; y ellos mismos lo labran todo
que ya no hay que traerlo de España".
"En todos los reinos de la cristiandad (fuera
de las indias) no haytanta copia de flautas, chirimías,
sacabucfies, trompetas, orlos, atabales, como en solo este reino
de la Nueva España, órganos también los
hacían... Los demás instrumentos que sirven para solaz
y regocijo de las personas seglares, los indios los
hacen todos y los tañen: rabeles, guitarras, discantes, vihuelas,
arpas, y monocordios; y con esto seconcluye
que no hay cosa que no hagan ".
Por supuesto que el dominio español racista
intentó limitar e incluso prohibir a los naturales el ejercer el
oficio de laudero, pero a pesar de las severas reglamentaciones de
los conciliosmexicanos en la segunda mitad
del siglo XVI, los artesanos siguieron construyendo una gran variedad
instrumental que cumplió satisfactoriamente
las demandas de las ciudades coloniales; ciudades que ya contaban con
templos/ teatros, plazas, corrales, etc.
donde se acompañaban servicios, obras, corridas y bailes populares.
La música en el México de esta época amenizaba
los intermedios de las obras teatrales, preludiaba las obras o
comentaba pasajes enteros con romances y sones. Así se escuchaban
los resonamientos de los conjuntos de
arcos, vihuelas, salterios, guitarras y percusiones/ por las plazas
y coliseos donde se representaban obras.
Las formas que en esta época surgieron, poseyeron tal equilibrio
instrumental que se hanmantenido, casi sin alteración,
hasta nuestros días, como es el caso de los conjuntos folklóricos
de Veracruz y las huastecas.
Se tiene la referencia documental de la contratación de ministriles
de cornetas, bajones, cornetos,flautas chirimías,
dulzainas, arpas, guitarras e instrumentos de tecla que tocaban y cantaban
versos en forma concertada en
las catedrales.
Don Antonio de Salazar, prolífico músico barroco, solicita
para la interpretación de su Intermezzo del Tercer Noc-
turno" de la Colección de villancicos 1691, de Sor Juana Inés
de la Cruz, los siguientes instrumentos: bugle, trompeta
sacabuche, corneta, órgano portativo, fagot, violín,
chirimía, trompeta marina, viola baja, cítara, vihuela, rebec
pequeño,
bandurria y arpa. Y los conjuntos religiosos contaban comúnmente
con flautas, violines, violas, violones, trompas,
clarines, bajones, bajoncillos y otros instrumentos de viento, sostenidos
por un bajo cifrado realizado en
el clave o en el órgano.
Para este momento los conjuntos instrumentales estaban enfocados en
su totalidad a seguir elejemplo de Europa,
por lo que los silbatos de barro, las ocarinas/ teponaxtles, caracoles,
sonajas, huehuetis, etc. fueron
perdiendo su valor ideológico, siendo arrinconados en los espacios
que no poseían un interéseconómico para la
corona y estuvieron al borde de la desaparición.
Ahora bien el pueblo mexicano, desde los mexicas, ha sido lo suficientemente
abierto para absorber la cultura de otros
pueblos, y bastante inteligente como para no olvidar sus orígenes,
lo que le ha permitido conservar, desarrollar y
evolucionar sus costumbres, enriqueciendo de este modo su acervo cultural.
"Los timbaleros y clarineros ensayaban sus sones, y ensayaban también,
en conjunto, los tocadores de rabeles,
de chirimías, de pífanos, de flautas, de salterios,
para amenizar los banquetes según uso y costumbre de Italia".
(Nuño Colon y Portugal 1673).