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Colombia

Responsabilidad Internacional en el conflicto colombiano

  1. Alarmante incremento del endeudamiento de Colombia
  2. II Jornadas Internacionales por la paz y los Derechos Humanos
  3. España exporta Armas de tortura!

Alarmante incremento del endeudamiento de Colombia

En 9 años Gobiernos duplicaron la Deuda Externa

Un informe del Banco de la República señaló que la deuda externa colombiana pasó de 17 mil 335 millones de dólares en 1991 a 33 mil 264 millones de dólares en el 2000. Esto el doble en diez años. Para el economista Manuel Restrepo, esto indica un fracaso en el control de las finanzas colombianas. Lo más fácil era pedir crédito externo y poner las riquezas nacionales como garantes de esa política económica.

De la actual deuda externa, la deuda pública representa el 60% y el sector privado el restante 40 por ciento. Pero el mayor endeudamiento en los últimos 10 años fue del sector privado pues de los 2.165 millones de dólares en 1991, pasó a los 13.500 millones de dólares en el 2.000.

Para pagar la amortización de la deuda y el pago de los intereses, Colombia destina el 16% de su presupuesto anual. Esto le resta capacidad al gobierno para financiar obras de alcance social, así como impide evita el acrecentamiento de la pobreza. Lo peor para los analistas económicos es que el gobierno colombiano debe endeudarse cada vez para poder pagar las amortizaciones. Por ejemplo el año anterior Colombia debió cancelar 3.500 millones de
dólares por dicho concepto.


Colombia, la paz es posible. (Madrid, mayo de 2001)

II Jornadas Internacionales por la Paz y los derechos humanos

Primera: 7 y 8 de mayo de 2001.
Segunda: 25 y 26 de septiembre de 2001.
Tercera: 5 y 6 de diciembre de 2001.

Antecedentes

América-España, Solidaridad y Cooperación, AESCO, es una organización no gubernamental integrada por ciudadanos españoles y latinoamericanos, fundada en Madrid en 1991 con el fin de formular y gestionar proyectos de cooperación al desarrollo para América Latina, en especial en Colombia, y apoyar a la población latinoamericana en España. En desarrollo de sus fines AESCO ha otorgado especial atención a la crisis política, económica y social colombiana, de la que el prolongado conflicto armado es su manifestación más visible, pero desde luego, no la única.

A este respecto, AESCO ha sido decidida partidaria de una solución política negociada al conflicto, por cuanto entiende que la búsqueda de una salida militar sólo contribuiría a crear un mayor deterioro de la situación de derechos humanos, transgresión de las normas del Derecho Internacional Humanitario, y envilecimiento de la confrontación con pérdidas en vidas humanas, graves perjuicios para el medio ambiente, costes impredecibles para la estabilidad política de la Región, y aumento de las presiones migratorias en el mundo industrializado. Por el contrario, una solución política, resultado de una estrategia de Estado y de un acuerdo nacional de reformas estructurales de corto, medio y largo plazo, con apoyo coordinado de la comunidad internacional, garantizaría una paz estable y duradera, y permitiría que Colombia aportará más al desarrollo regional y mundial.

Por estas razones, desde un tiempo atrás, AESCO viene abogando por el fortalecimiento y la articulación del movimiento social colombiano, a efecto de que participe activamente en la construcción de la paz, e igualmente porque exista un compromiso más armonioso y permanente de la comunidad internacional en la solución del conflicto, que tenga presente sus responsabilidades en el mismo, derivadas, en parte, de un injusto orden internacional y de fenómenos de naturaleza transnacional como el narcotráfico y el comercio de armas.

En 1997 AESCO convocó, junto con la Federación de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos de España, La Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO), La Unión General de Trabajadores(UGT), y con la colaboración de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y otras instituciones españolas, las Jornadas por la Paz y los Derechos Humanos, las cuales se llevaron a cabo entre el 1 y 5 de Diciembre de dicho año en Madrid y Alcorcón, España. En ellas participaron más de cien representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG) e instituciones oficiales españolas y colombianas, y algunas asociaciones de colombianos en Europa. Las propuestas y conclusiones de las distintas mesas de trabajo, así como los compromisos adquiridos, quedaron reflejadas en el Acta de las Jornadas. Sus resultados fueron valorados de forma positiva por los participantes en la medida en que contribuyeron a crear convergencias y consensos necesarios para el logro de una paz integral. A partir de las Jornadas se han llevado a cabo acciones en escenarios regionales y locales como consecuencia de los compromisos adquiridos en éstas. De esta manera, las II Jornadas darán continuidad a un trabajo de medio y largo plazo por la consolidación del movimiento social por la paz y los derechos humanos en Colombia.

Contexto y Justificación

Desde la celebración de las I Jornadas hasta hoy, se han dado una serie de hechos y circunstancias que han configurado un nuevo cuadro político, económico y social en Colombia que, en opinión de AESCO, justifican sobradamente la convocatoria de un nuevo encuentro.

Nos referimos, entre otras, al inicio de diálogos entre la administración Pastrana y las Farc y más recientemente con el ELN, dentro de un esquema de negociación que no incluye la previa cesación de fuego o de hostilidades. El comienzo de diálogos ha sido apreciado positivamente, sin embargo, es evidente que la confrontación se ha envilecido notoriamente, que existe un desbordamiento intolerable del fenómeno paramilitar y que la situación de Derechos Humanos y la transgresión de las normas del Derecho Internacional Humanitario, por los actores del conflicto, tienen ahora perfiles más complejos y dramáticos que hace unos años. Así lo percibió la Unión Europea en su declaración del 23-05-2000 al afirmar: "La EU expresa su profunda inquietud ante el deterioro de la situación humanitaria y de los Derechos Humanos en Colombia y, en particular, por el creciente número de acciones violentas y de atrocidades inhumanas que afectan sobre todo a la población civil...". La crisis política, sumada a la económica, la más grave de los últimos setenta años, ha derivado en un conjunto de fenómenos sociales que tienen en el desplazamiento interno y la emigración masiva las más evidentes expresiones.

Para encarar la crisis y encontrar apoyo de la comunidad internacional, el gobierno colombiano ha formulado lo que se conoce como "Plan Colombia", el cual contempla un importante incremento de la ayuda militar norteamericana y, en consecuencia, un mayor grado de implicación de Estados Unidos en el conflicto. La administración Pastrana ha intensificado su accionar en busca de implicar a la comunidad internacional en el diseño de soluciones, y como resultado de ello en Julio del año pasado se llevó a cabo en Madrid una reunión conocida como "Mesa de Donantes" o "Grupo de Apoyo al Proceso de Paz", con el objeto de concretar la participación y las asignaciones de la comunidad internacional en el Plan Colombia y en el proceso de Paz. Es de anotar que anteriormente, en Londres, se cumplió una reunión preparatoria, y que el pasado 24 de octubre se realizó en Bogotá otra más, en la cual se concretaron aportes de la Unión Europea.Sin embargo, es claro que aún no existe consenso ni en la comunidad internacional ni nacional, en torno a la eficacia del Plan Colombia, y que éste ha desatado fuertes desavenencias y tropiezos en los diálogos, en especial con las Farc; en el mes de noviembre de 2000 se suspendieron las negociaciones, por decisión unilateral de la dicha agrupación rebelde, lo que, de alguna manera, ha dejado en un limbo el proceso de paz impulsado por la administración Pastrana, situación que se espera sea transitoria, lo cual hace que las II Jornadas por la paz y los Derechos Humanos tengan especial significado dado que pueden contribuir a reconstruir un clima propicio al diálogo y a la negociación, y a conseguir un mayor compromiso e implicación de la comunidad internacional.

Naturaleza y participantes de las jornadas

Las II Jornadas por la Paz y los Derechos Humanos "Colombia, la Paz es Posible", se celebrarán en Madrid en transcurso del año 2001, en tres conferencias, la primera de ellas durante los días 7 y de mayo. En ella aparte de promover el fortalecimiento y articulación del movimiento social por la paz y los Derechos Humanos, se analizará la situación colombiana y se formularán propuestas atinentes a los principales aspectos del proceso de paz, recabando principalmente sobre la responsabilidad de la comunidad internacional en la reconstrucción nacional, y buscando la participación de los colombianos en el exterior en la construcción de la paz y en la formulación de políticas migratorias.

Podrán concurrir a las II Jornadas representantes del movimiento social y ciudadano en Colombia y de asociaciones colombianas en el exterior partidarias de una paz negociada, justa y duradera, y de reformas estructurales a corto, mediano y largo plazo. Asimismo, se invitará a representantes del sector gubernamental colombiano y de países de la Unión Europea y Estados Unidos, de organizaciones y sectores gubernamentales y no gubernamentales europeos y norteamericanos, y personalidades del mundo académico.

Se espera que también voceros o representantes de las agrupaciones rebeldes participen en estas conferencias y, de ser posible, también adquieran compromisos con la sociedad civil.

OBJETIVOS DE LAS JORNADAS

El objetivo principal

El fortalecimiento y la articulación del movimiento social por la paz y los Derechos Humanos en Colombia, y la participación de la población migrante colombiana dentro de la construcción de la paz.

El fomento de una mejor comprensión de la comunidad internacional de la crisis colombiana, compatible con las lógicas diferencias de una sociedad plural, y de los factores internacionales que inciden en la reproducción del conflicto bélico interno, e igualmente su participación en políticas de integración para la migración colombiana en las sociedades de acogida, reconociendo que son nacionales originarios de país en conflicto armado, y como tales, son merecedores de medidas de protección, asilo y refugio.

Los objetivos específicos son:

  1. Proponer medidas conducentes a conseguir una mayor participación del movimiento social por la paz y los derechos humanos de Colombia en el proceso de paz.
  2. Definir programas de apoyo de los organismos no gubernamentales internacionales de cooperación y de derechos humanos a las organizaciones que trabajan como constructoras de paz y la defensa de los derechos humanos en Colombia, y para las asociaciones de la población colombiana en el exterior.
  3. Analizar la influencia de factores internacionales en la reproducción del conflicto interno y formular recomendaciones que contribuyan a precisar la participación de la comunidad internacional en la solución de dicho conflicto, incluyendo en el análisis sus posibles responsabilidades en el deterioro de la situación colombiana, y formular propuestas que permitan hacer más eficaz sus aportaciones a la reconstrucción del país.
  4. Proponer medidas de seguimiento entre las organizaciones del movimiento social, las asociaciones de emigrantes colombianos y las organizaciones internacionales no gubernamentales de cooperación y desarrollo, de derechos humanos, y de ayuda humanitaria, para el cumplimiento de las tareas acordadas en las II Jornadas por la paz y los derechos humanos, Colombia, la paz es posible.

Estructura y metodología de las Jornadas:

Las II Jornadas se llevarán a cabo en tres conferencias internacionales, la primera de ellas, los días 7 y 8 de mayo del 2001. La segunda conferencia los días 25 y 26 de septiembre, y la tercera, los días 5 y 6 de diciembre. Las conferencias se desarrollaran en sesiones de dos días cada una en Casa de América.

La metodología adoptada para cada conferencia será la siguiente: Se invitarán a tres (3) ponentes por conferencia y a seis (6) comentaristas. Los ponentes dispondrán de treinta minutos y los comentaristas, quince minutos cada uno. Las conferencias tendrán un moderador y un relator, y habrá un segmento para preguntas y participación de público asistente.

Al final de cada conferencia se redactará un documento de conclusiones y de declaraciones.

Los comentaristas serán representantes de organizaciones no gubernamentales, al igual que los relatores.

PRIMERA CONFERENCIA

LA COMUNIDAD INTERNACIONAL FRENTE AL PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA

7 y 8 de Mayo de 2001

En esta Primera Conferencia de las II Jornadas por la paz y los derechos humanos, se abordará, los aspectos que a continuación se indican, haciendo énfasis en la relación que ellos tienen como factores de reproducción del conflicto bélico, sus efectos económicos, sociales, políticos y culturales, y las responsabilidades que de allí se derivan para la comunidad internacional y para las partes en conflicto. Los temas a tratar en esta conferencia versarán sobre:

  1. Narcotráfico y Tráfico de Armas
  2. Deuda Externa y Comercio Internacional
  3. La Cooperación Internacional y migración colombiana.

SEGUNDA CONFERENCIA

REFORMAS ESTRUCTURALES Y MODELO ECONÓMICO

FECHA: 25 y 26 de septiembre de 2001

Los temas a tratar en esta conferencia versarán sobre:

  1. Reforma Política
  2. Modelo económico y de desarrollo: Empleo, Pobreza Rural, Tributos, Redistribución del ingreso.
  3. Medios de Comunicación y Democracia
  4. Reforma Agraria y Desarrollo Alternativo

TERCERA CONFERENCIA

5 y 6 de diciembre de 2001

MESA III: DERECHOS HUMANOS Y DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO.

Los temas a tratar en esta conferencia versarán sobre:

  1. Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.
  2. Acuerdos humanitarios: globales y parciales.
  3. Asilo y refugio.
  4. Desplazamiento interno.

(Mayor información: aesco@siis.org)


España exporta instrumentos para la tortura

AMNISTÍA INTERNACIONAL EXIGE AL GOBIERNO ESPAÑOL QUE PROHIBA LA EXPORTACIÓN DEL MATERIAL DE TORTURA Y CONTROLE A LOS INTERMEDIARIOS Y TRANSPORTISTAS DE ARMAS

De Comunisties de Catalunya

España exporta material de tortura al extranjero mientras el gobierno sigue sin actuar.

Mientras los gobiernos continúan de brazos cruzados, los torturadores de todo el mundo se están armando con un equipamiento cada vez más sofisticado y, según un nuevo informe hecho público hoy por Amnistía Internacional, el comercio de este material va en aumento.

En una carta entregada hoy al Secretario de Estado de Comercio, acompañada de grilletes simbólicos "made in Spain", Amnistía Internacional denuncia que tampoco España escapa a tan siniestro comercio. De hecho, el pasado mes de octubre se descubría que la empresa vasca Larrañaga y Elorza podía haber exportado grilletes a Ruanda -país sobre el que pesa un embargo de Naciones Unidas tras el genocidio de 1994- sin la pertinente autorización del gobierno, requisito indispensable según la legislación española.

Según la información facilitada por el propio gobierno, esta empresa no fue sancionada por violar la legislación vigente (Ley de Represión del Contrabando) y únicamente tuvo que inscribirse en el Registro Especial de Exportadores de Material de Defensa y Doble Uso.

Además, investigaciones posteriores han revelado que Larrañaga y Elorza venía exportando habitualmente este tipo de material desde una partida arancelaria muy distinta a la de "Armas y municiones". Productos como los grilletes se "emboscaban" en partidas como candados, cerraduras y cerrojos, metales comunes y otras similares.

Estos grilletes permiten encadenar a las víctimas por los tobillos, encadenarles de las cintura e incluso atarles de pies y manos uniendo esposas y grilletes con una cadena, vulnerando las Reglas Mínimas para el Tratamiento de Reclusos y Detenidos de la ONU que especifican que materiales como los

exportados por esta empresa "nunca deberían utilizarse como sanciones o medios de coerción".

A través de este acto público que hoy celebramos, la Sección Española de AI reclama al gobierno español que prohíba el material policial y de seguridad cuyo uso sea intrínsecamente cruel, inhumano o degradante y que se suspendan las correspondientes transferencias de materiales como los de

Larrañaga y Elorza mientras se realice un examen riguroso e independiente de aquellos productos con un riesgo sustancial de abusos o lesiones imprevistas.

En el informe de Amnistía Internacional, titulado Un comercio execrable: el comercio de la tortura, se denuncia que los medios de coerción mecánicos -esposas, grilletes, cadenas, etc- se encuentran entre los dispositivos de seguridad más utilizados y de los que más se abusa. En todas las regiones del mundo se recurre a ellos de forma reiterada para violar los derechos humanos de los presos. Y entre los clientes de Larrañaga y Elorza no sólo figura Ruanda; también forman parte de su cartera países con expedientes tan oscuros de derechos humanos como Israel, Líbano, Emiratos Arabes, EEUU, Yugoslavia, Túnez, Egipto, Venezuela, Ecuador o Brasil.

Es precisamente el secreto y la falta de control de este comercio lo que facilita que grilletes, barras y esposas lleguen a las manos de los torturadores y que éstos los utilicen. El gobierno español se comprometió hace ya cuatro años a informar periódicamente, a través de una partida específica, de las transferencias militares, de seguridad y policiales que se produjeran desde España. Una promesa que, a día de hoy, sigue incumplida.

Amnistía Internacional ha exigido un control parlamentario previo de las exportaciones de armas y ha pedido al gobierno español que informe al Congreso de los Diputados de las armas y el material de seguridad y policial exportados y de sus destinatarios. Igualmente, AI aboga por la introducción de medidas de control de los intermediarios y transportistas de armas en el ámbito de la Unión Europea, a fin de evitar casos como el de Larrañaga y Elorza.

El comercio de material de tortura en el mundo

En el plano internacional, el informe de Amnistía Internacional revela que, a lo largo de los años noventa, aumentó el comercio internacional de porras, escudos, pistolas y cinturones paralizantes de electrochoque de alto voltaje. Es decir, una nueva generación de materiales de tortura mucho más sofisticada que la anterior.

Entre estos nuevos dispositivos figuran las pistolas taser, que disparan ganchos sujetos a un cable a una distancia de hasta 9 metros, y los cinturones de paralización por control remoto utilizados con los presos, que se sabe que pueden activarse accidentalmente y lanzar una descarga de unos 50.000 voltios en los riñones de la víctima por un lapso de hasta ocho segundos. Esta tecnología comenzó a utilizarse en Estados Unidos y se ha extendido a Asia, Europa y Sudáfrica.

«En los años setenta sólo se conocían dos empresas que comerciaban con armas paralizantes de electrochoque de alto voltaje -ha manifestado Brian Wood, uno de los investigadores de Amnistía Internacional que han participado en la elaboración del informe-. Ahora hay más 150 en todo el mundo».

«Ante la falta de medidas estrictas de control para impedir que este material llegue a manos de torturadores, los gobiernos responsables deben prohibir su exportación inmediatamente», ha añadido Wood.

En el informe se expone el caso de Mohammed Naguib Adu Higazi, detenido por los servicios egipcios de información en 1997. Durante su reclusión lo desnudaron y le aplicaron descargas eléctricas con «un palo cilíndrico que tenía una espiral de alambre». A pesar de saber que casos como éste seguían ocurriendo en Egipto, Estados Unidos aprobó exportaciones de porras de electrochoque, pistolas paralizantes y aparatos ópticos de avistamiento a este país por valor de más de 40.000 dólares estadounidenses entre los años 97 y 2000.

El material químico es otra de las estrellas de este comercio, especialmente cuando se trata de controlar multitudes. La empresa británica Pains-Wessex, por ejemplo, fabricó granadas de gas lacrimógeno que se utilizaron contra manifestantes pacíficos, incluidos mujeres y niños, en Zambia en 1997. A pesar de ello, dos años después, el gobierno británico seguía concediendo licencias de exportación de este material a Zambia. Tampoco en Estados Unidos ha dejado la policía de comprar pulverizadores de pimienta -utilizados por primera vez contra manifestantes en Seattle en 1999- a pesar de que se sabe que van asociados a gran número de muertes.

Formación militar y de seguridad

De acuerdo con el informe de Amnistía Internacional, las transferencias de conocimientos y técnicas militares, de seguridad y policiales en el ámbito internacional también han servido para practicar torturas. Hablamos, por ejemplo, de la implicación de centenares de graduados en la estadounidense de las Américas en violaciones de derechos humanos en Sudamérica o la formación en cuestiones de seguridad que ha proporcionado Francia y que en Togo se ha utilizado para intimidar y torturar a la población civil.

«A menos que la formación en materia de seguridad esté sometida a estrictos controles y a vigilancia independiente, siempre se correrá el riesgo de que se utilice para facilitar la comisión de violaciones de derechos humanos», ha manifestado Amnistía Internacional. «Es necesario realizar con urgencia cambios concretos en el modo en que los gobiernos autorizan y vigilan la fabricación, transferencia y uso de material y técnicas de seguridad», ha añadido la organización. "

En particular, Amnistía Internacional pide a los gobiernos:

1. La prohibición de la fabricación, uso y promoción de material policial y de seguridad cuando dicho uso sea, por su propia naturaleza, cruel, inhumano o degradante. Esta medida incluirá los grilletes con barras, los cinturones paralizantes de electrochoque y los aparatos que, debido a su propia naturaleza, causen dolor, como las esposas dentadas para pulgares.

2. La suspensión del uso de dispositivos de electrochoque, grilletes, esposas para pulgares, planchas de inmovilización, sillas de sujeción y armas de gas y de pimienta hasta que se realice una investigación rigurosa e independiente sobre los efectos de estos aparatos. Asimismo, se suspenderán las transferencias de este tipo de material a otros países hasta que se conozcan los resultados de la investigación.

3.Garantías de que la formación de personal militar, de seguridad o policial de otros países no incluya la transferencia de técnicas, conocimientos ni tecnologías que puedan servir para practicar torturas.


Conflicto e intervención gringa en el Sur

Colombia: Políticas de Paz o Políticas de Muerte?

Fabio Alberto Díaz, Grupo ComunicArte - Radios Comunitarias.

Colombia sigue pidiendo prestadas políticas de desarrollo al país del Norte, Estados Unidos, lo que deja ver la incapacidad de diseñar políticas propias, para un país propio.

El Presidente de Colombia, Andrés Pastrana, quien estuvo de gira por los Estados Unidos, insiste a las autoridades económicas de ese país para que bajen los aranceles a ciertos productos colombianos como parte de la lucha contra el narcotráfico. Y eso no está mal si se busca una equidad en el tratamiento que se les debe dar a los agricultores, pero, ¿qué hace pensar que tal tratamiento nos lo van a otorgar a nosotros y no a otros países?

En realidad, la propuesta del Presidente colombiano estaría más encaminada a plantearle al gobierno del Norte que diseñe unas políticas arancelarias para toda la región andina, cosa que ya está prevista desde muchos años atrás. ¡Claro! Cuando de Presidente, Kennedy, en su política de una Alianza para el Progreso para América Latina, se constituyó en el primer paso de una política proteccionista que prácticamente redujo nuestra agricultura a la producción doméstica. Y eso no es lo peor. 40 años después, nuestros países están importando productos de ese país, el mismo país que nos impuso semejante política de hambre que poco a poco va acabando con nuestras precarias economías.

Pero, acaso se debe enjuiciar nuestros males a las políticas proteccionistas de los Estados Unidos siempre?
En gran medida sí. Pero quizás nuestros peores males se los debemos a los sucesivos gobiernos que nada han hecho por diseñar verdaderas reformas agropecuarias, y sí en cambio, han estado como niño huérfano mendigando ayudas foráneas, que sin mucho recato, otorgan créditos imponiendo de paso unas altas tasas de interés.

Eso quiere decir que poco a poco lo que se está haciendo es empeñar al país a futuro.

Más que el país, lo que más les importa a los estadounidenses es la gran riqueza minera con que cuenta el Colombia, y para ello, solo necesitan mantener esa política que ahorca y que mantiene al país en una guerra que no permite rediseñar el desarrollo en Colombia y los países de la región. Luego... Qué puede importar al gobierno de los Estados Unidos la ampliación de la Ley de preferencias Andinas que vence el próximo mes de Diciembre?

Pero nuestro gobierno es aún más particular. No obstante esas políticas que van en contravía con la agricultura nacional, se insiste en invitarlos a que hagan parte de la mesa de negociación con las FARC, como si no fuera suficiente con la política del Plan Colombia cuyos resultados ya se hacen sentir: tierras que tardarán muchos años antes que vuelvan a producir como lo hicieran hasta hace poco tiempo. Es algo que no se acaba de entender. Protección a los productos del Norte y altos aranceles a los que ingresan de Colombia; y por otro lado, envenenan de manera sistemática las tierras productivas que aún quedan.

Eso en lo que tiene que ver con las desastrosas consecuencias ecológicas; pero ni se diga de las consecuencias a la salud de tantos campesinos. Porque de la misma manera que se condena el uso indiscriminado de minas antipersonales, de la misma manera se debería condenar el uso de productos químicos en la lucha contra el narcotráfico. La pregunta más válida ahora es... ¿La humanidad, algún día condenará semejante atentado contra la población y la naturaleza?