Los Pozos Congelados del Diálogo

Crean Movimiento del pueblo Por la Paz

EL MOVIMIENTO SOCIAL Y POPULAR COLOMBIANO NO CONCURRE A LA PROPUESTA PRESIDENCIAL DE UN SUPUESTO FRENTE "CONTRA LA VIOLENCIA"

Definitivamente a la propuesta del Presidente Andrés Pastrana de conformar un supuesto Frente Contra los Violentos solo concurrirán los representantes de la oligarquía colombiana, responsables directos de la violencia y la crisis social y económica del país. Mañana martes se sentarán con Pastrana los tradicionales beneficiarios del poder, los contertulios del clientelismo y la corrupción, los socios del paramilitarismo, los jerarcas de la iglesia, el mundo de la usura financiera y los señores de la tierra. Los diferentes sectores sociales y populares buscan unificar sus esfuerzos y acciones para la reanudación del diálogo y el proceso de búsqueda de la paz democrática, con soberanía y justicia social.


REUNION CUMBRE DE PASTRANA Y MARULANDA PROPONEN ORGANIZACIONES DE PAZ


Ante la crisis del proceso de diálogo y negociación destapada por el congelamiento anunciado por las FARC, las mas importantes organizaciones promotoras de la paz han decidido convocar a un GRAN ACUERDO NACIONAL en defensa de la solución negociada y en contra de la guerra.

En la reunión, realizada hoy 17 de noviembre, el Movimiento por la Paz integrado por organizaciones como la Asamblea Permanente, Comisión de Conciliación, Redepaz, Indepaz, y numerosas ONG´s articuladas en Paz Colombia, hizo un llamado al Presidente de la República y a Manuel Marulanda Vélez para que se reúnan de urgencia y le anuncien al país las medidas que acuerden para preservar el proceso de conversaciones y para entrar en negociaciones sobre los asuntos fundamentales de la Agenda.

El Acuerdo Nacional propuesto se diferencia del llamado ¨ frente contra la violencia ¨ no solo por cuanto busca incluir a organizaciones sociales y regionales, a organismos de paz y Derechos Humanos, sino porque destaca en primer lugar la oposición a la guerra y la defensa del proceso de paz acordado por el gobierno y la insurgencia.

Además la propuesta del Acuerdo Nacional incluye la continuidad de la zona de despeje, el apoyo a las gestiones para iniciar la Convención Nacional con el ELN, la exigencia al Estado de una política consecuente frente al paramilitarismo, la exigencia a la guerrilla de compromisos unilaterales de respeto a la población civil.

Las Organizaciones de Paz insisten en la necesidad de avances concretos en la Agenda de Negociación en temas cruciales como el Cese al Fuego y de Hostilidades, Reformas Económicas y Sociales, Cultivos Ilícitos, Canje y Acuerdos Humanitarios. En lo relacionado con el Cese al Fuego y de Hostilidades se hace un llamado a las partes a considerar fórmulas intermedias o transitorias, que vayan creando las condiciones para una tregua prolongada. Se llama a considerar un alto al fuego para Navidad y Año Nuevo y la propuesta de cien días de suspensión de operaciones ofensivas.

El Movimiento por la paz reiteró hoy el apoyo a la jornada ¨ Escalar la Paz para Congelar la Guerra ¨ convocada por Paz Colombia para el próximo 10 de diciembre.


Despues de un año no caminan las negociaciones

Sin política de Estado no hay proceso de Paz

De Germán Silva Lozada. - Autorizada su publicación citando la fuente:

  • El Presidente es quien ejerce menos poder.
  • El Estado debe responder como un conjunto del Poder.
  • El gamonalismo latifundista origen y alimentador de Violencia
  • El Mando militar: un poder autónomo?
  • La Iglesia no se compromete pues tiene buena parte del poder.
  • EE.UU. otra parte del poder Petroleras,Amazonía, materias primas.medios.

Si algo enseñan Los fracasados procesos de Paz ensayados en Colombia, como las experiencias de los acuerdos incumplidos en Latinoamérica, es que no pueden procesarse las negociaciones hacia acuerdos de paz duraderos y firmes si todo el Estado en su conjunto no tiene voluntad y se compromete por igual con el proceso.

De ahí que ya en los díalogos del gobierno Betancourt, se advirtiera y se exigiera por la gente una polítca de Estado para la paz. Pero fué mas claro su necesidad al iniciar los acercamientos del actual gobierno con las Farc, que junto a las organizaciones sociales representativas, se comprometieron a generar las condiciones para que el Estado en su conjunto se le midiera a un proceso de paz creíble a través de reformas sociales que fueran erradicando las causas de la conforntación violenta .

Así parecieron aceptarlo las ramas del poder en que se divide "el Estado de derecho" colombiano. Pero no fué así y por ello no hay claridad en los poderes centrales para acometer seriamente el proceso. Desde el mismo día en que Andres Pastrana candidato, en acto valiente de campaña, se fué al monte y se abrazó con Marulanda para prometer trabajar por la paz, así como en la misma primera visita a la guerrilla como presidente, la Procuraduría amenazó con enjuiciarlo y la Fiscalía libraba órdenes de captura contra la dirección de las Farc, como contra los que ésta iba designando como voceros para el diálogo.

Y de ahí en adelante, quienes verdaderamente tienen el poder del Estado en Colombia, se han dedicado a tirar piedras en el culebrero camino, por un posible proceso hacia la reconciliación y la paz de los colombianos. Si bién el gobierno ha sido débil y vacilante para liderar el proceso, lo cierto es que muchos de sus titubeos e incumplimientos son causa directa del saboteo y las provocaciones que desde otros flancos del estado se adelantan.

Si se reconoce una guerrilla que con sus errores y dificultades se crece, agitando banderas contra el "terrorismo de Estado" y la exclusión del pueblo por un Estado despótico y en crisis nacional, en medio de la cual exponen su plataforma en que manifiestan puntos para la reconciliación y la paz acometiendo la reforma del estado para aclimatar la justicia y la soberanía como pilares de un estado en Democracia, son entonces los poderes de ése Estado en conjunto quienes deben apersonarse y comprometerse en los díalogos para un proceso responsable que concite el apoyo ferviente y activo del pueblo que sufre la injusticia y la guerra.

Pero no !. Se establece la zona de despeje por el gobierno y entonces Fiscalía, Procuraduria Fuerzas Armadas, argumentan que es "ilegal" y la satanizan para restarle credibilidad al diálogo. Una Comisión conjunta de la Mesa de diaáogo va a intercambiar experiencias y proyectos a Europa generando una mayor confianza por las partes y la sociedad, Y, entonces se hacen novelones sobre la "mafía" de las Farc "que intercambian centenares de toneladas de droga por miles de los mas sofisticados armamentos, que vuelan desde Europa hasta el Caribe, surcan los mares y riachuelos militarizados , para entrar a la zona "prohibida".

SE organiza por las partes la Audiencia Internacional para debatir la sustitición de cultivos ilícitos y entonces los comandantes del Ejército y la Policía, junto a algunos directores de medios, hacen el mas burdo y criminal montaje del collar bomba inculpando a la guerrilla, mientras los paramilitares amenazan al comisionado Victor G. Ricardo, forzando su renuncia.

Y cuando por la villa Nueva Colombia en los pozos desfilan cerca de 20 mil colombianos repesentando a sus organizaciones y enrriqueciendo el debate con propuestas concretas y se dan allí la mano con embajadores, ministros, cacaos, periodistas e investigadores, se implementa entonces la "descaguanización" del proceso propuesto por polítiqueros y congresistas corruptos junto con el gobierno del norte, a lo que desafortunadamente hacen coro profesionales del arribismo a través de la manipulación en una tal "sociedad Civil" . Y a ello se suma el lloriqueo resentido de "las vuidas del poder" de dirigentes emergentes de los pedazos de partidos que en forma revanchista y en plena campaña electoral, pretenden pescar adherentes estigmatizando los diálogos y sectores guerreristas dentro y fuera del Estado, gritan y escriben tocando a una cruzada fascista contra la zona de despeje pasando por el arrasamiento de campesinos, pobladores defensores de la paz y los derechos Humanos, como ya se está desarrollando en importantes regiones.

La elaboración y desarrollo del plan Colombia por los estrategas del pentágono, lo asumío el Gobierno sin que el 84% de los colombianos lo conocieran para por lo menos debatirlo. Y entonces ahí si hay consenso y Unidad de mando del todos los poderes del estado para apoyarlo, ya que se constituye en un detonante contra el endeble proceso de diálogo que empieza a explotar en sus primeras de cambio en las regiones mas castigadas.

Ahora cuando la mayoría clamamos por el canje y el cese de Fuegos y hostilidades para desempantanar y ponerle pantalones largos a las negociaciones, se vuelve a llover sobre mojado, alegando su inconstitucionalidad e inconveniencia, no importa que la nación se siga despeñando por la guerra civil que algunos no aceptan como tal, porque sus privilegios permanecen incólumes.

Urge una Política de Estado para la paz

Para que un proceso hacia la paz gane la aceptación, la credebilidad y por ende el apoyo de la mayoría de los colombianos, éste no puede seguir expuesto a los vaivenes de una campaña electoral en Colombia o Norteamérica, del cambio de las directivas del Congreso por corrupción, de un ministro, del presidente de las SAC o de un presidente Gerente o Director de un Medio de Comunicación.

De ahí que todos los poderes del Estado (que cada día se bifurcan mas) deben asumir el compromiso y demostrar, si es que tuviesen voluntad, su responsabilidad en el proceso. El Gobierno como ejecutivo del poder del Estado debe liderar las negociaciones, pero comprometer para ellas a los demás exponentes y beneficiarios del estado. Empezando por demostrar que el Mando Militar no es un poder aparte y debe ceñirse a las ejecutorias del Gobierno participando en los diálogos como audazmente se lo están pidiendo los insurgentes y demostrando su "voluntad de paz" para desmontar los grupos de las llamadas AUC. La Fiscalía y toda la rama de la Justicia no puede seguir contra el diálogo, la distensión y las negociaciones por la paz que traigan solución a la grave crisis que padece la nación, empezando por la crisis de la Justicia. La Procuraduría, debía estar en el centro jugando un rol conciliador que permita defender los derechos humanos de la población a través del diálogo y los acuerdos en la Mesa de Negociación y no lanzando provocaciones y rechazando cualquier mediación, buscando ganar solamente apoyo político.

Y hay otros poderes del estado mucho mas fuertes y duros, sin cuyo concurso es imposible avanzar. En primer lugar "los verdaderos dueños del país" cada día mas concentrados financieramente que deben estar allí para por lo menos debatir que pedacito de éste país le van a dejar los trabajadores, a los miserables, a los desplazados, desempleados y marginados, gran parte de los cuales lo son por la intolerancia y el poder ecónomico despotico de ésos grupos. Junto a ellos está el poder estatal de la intervención nortamericana latente desde hace décadas y acrecentada cada día. La necesidad de dominio sobre la Amazonía, Las Petroleras, Los pulpos fabricantes y traficantes de armamentos no sólo son poder en el estado colombiano, sino que se han constituído en otro de los actores del conflicto y por ello deben comprometerse con el proceso de paz y no con la guerra que nos están declarando.

Gran parte del poder raizal del Estado colombiano, originario por excelencia de la violencia y que se niega a aceptar cambios y reformas por la paz, la ejerce el gamonalismo latifundista, con sus exponentes de Feria y sus representantes gremiales y políticos que odian al campesinado y los indígenas cuando presionan por la Reforma Agraria y al lado una jeraraquía Eclesiástica que !con el perdon de Dios! sigue dominando en la tierra, en la educación, la mente y cada día mas en la política colombiana y por ello asume una posición bien contradictoria y vacilante frente a las reformas por la paz y la democracia.

La monopolización de los Grandes Medios de Comunicación por los grupos financieros que ejercen el poder, como su dependencia de las Agencias de la potencia imperial, a llevado a sus dueños y directores a imponer la libertad de empresa por encima de la libertad de prensa y a defender a capa y espada al viejo establecimiento estatal, con verdaderas campañas de acción sicológica permanente sobre la población que desfigura la historia de la violencia y tergiversa el proceso. "Lo mas dañino, -han dicho expertos catadráticos y experimentados periodistas en Foros y Seminarios- es que la prensa tome partido abiertamente por el bando y el poder dominante, porque cae en la manipulación y la desinformación que a la larga trae incalculables concecuencias . La gran prensa entonces como otro poder vivo del Estado debe estar allí en la Mesa, comprometíendose con el proceso de paz.

Sólo así actuando como un conjunto, con una verdadera politica de paz elaborada y consensuada, El estado puede aparentar la representación de la sociedad para presentarle a la insurgencia y al pueblo sus propuestas, sus demandas y su plan de paz estatal estructurado para negociarla con las de la guerrilla y exigirle a ésta lo que le están exigiendo sin proponerle nada para una tregua respetable, que posibilite de verdad una salida política negociada al prolognado y creciente conflicto social y armado que desangra a laPatria. Si no hay Política de Paz del Conjunto del Estado, éste seguirá descuadernándose y deslegitimizándose, agravando mucho mas el conflicto.


Las Farc sorprendieron y revolvieron el país.

Cuando llegó la delegación gubernamental a Los Pozos, los voceros de las Farc, los recibieron con el siguiente comunicado que Andrés París de la Mesa de Diálogos le leyó a la prensa nacional e internacional:

COMUNICADO PÚBLICO

El grotesco autosecuestro de los 7 parlamentarios y la entrevista del señor ministro de La Calle con las bandas genocidas paramilitares, es la fase final de una conspiración contra la Mesa de Diálogo y el proceso de paz.

La manifiesta debilidad del gobierno del presidente Pastrana demostrada en las urnas el pasado 29 de Octubre, en unas elecciones saturadas de trampas, violencia y abstención que evidencian una vez más la ilegitimidad del Régimen, fue el llamado a la acción de los conspiradores a órdenes del Pentágono norteamericano.

Ante el evidente debilitamiento de los partidos políticos tradicionales, liberal y conservador, se han fijado el objetivo de construir una alternativa política terrorista, neoliberal y proyanki que llene el vacío y unifique los esfuerzos de los gremios, la jerarquía Católica, los latifundistas, El Parlamento, las Altas Cortes, el gavirismo, la Fiscalía, la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo, los grandes medios de comunicación y la Fuerza Pública. Es decir, el aparato del Estado. La farsa en esta fase empieza por la autorización desde la jefatura de los dos grandes grupos económicos del país, de una promoción publicitaria concertada, que soslaya y minimiza el carácter criminal de la política paramilitar, mientras acrecienta la ofensiva calumniosa y degradante contra la zona del despeje y contra las FARC, a partir del cruel asesinato de la señora Elvia Cortés con un collar bomba.

La conspiración tiene como eje central la aplicación del Plan Colombia o sea la participación militar abierta de los Estados Unidos de Norteamérica en nuestro territorio, para posicionarse estratégicamente y sin mayores obstáculos en América del Sur y garantizar, a través del Fondo Monetario Internacional, la imposición de su plan neoliberal para plagar de más miseria y desesperanzas a nuestros pueblos.

En el entretanto, se fortalece sin límites el aparato militar estatal, el oficial y el paraoficial, se le entregan dineros del presupuesto nacional en una proporción sin antecedentes, se reciben fondos condicionados del imperio y sus transnacionales, se les facilita su papel como intermediarios de la entrega de narcotraficantes a la justicia gringa para que perciban jugosas comisiones, se les facilita el tráfico de droga para complementar sus fondos mientras cínicamente publicitan las banderas de la defensa de las Instituciones y los Derechos Humanos.

El cinismo oficial se ha generalizado: el Procurador General de la Nación y el Defensor del Pueblo, ya no salen de las oficinas del paramilitarismo. El Fiscal General opone su poder e investidura a todas las iniciativas por la paz concertada. Varios de los Altos Prelados Católicos convocan a la guerra contra la insurgencia y contra el movimiento popular. Los gremios económicos peroran contra la zona de Despeje y azuzan la confrontación bélica. Miembros de la Corte Suprema de Justicia imparten su "sabiduría" en contra del proceso de Paz. Los latifundistas aumentan su violencia mientras amplían sus propiedades a costa de los 2 millones de campesinos desplazados. El gavirismo irradia su veneno reaccionario en Washington y en Bogotá propiciando la invasión, el neoliberalismo y la violencia terrorista del Estado.

Eso sí, todos ellos guardan un reverencial silencio frente a las monstruosas matanzas cotidianas del ejército oficial y paraoficial, como ha sido evidente en estos días anteriores en Granada y El Guarne, Antioquia, en Barranca, en el Caquetá y el Putumayo.

La conspiración llega a su clímax con la vergonzosa actitud del Congreso Nacional. Con maleta de viaje, incluidos los vestidos de baño y el whisky, 7 parlamentarios se autosecuestran, mientras sus cómplices en El Capitolio encabezados por el Presidente del Senado, se rasgan las vestiduras para que haya reconocimiento político a su nuevo partido fascista. Ni una sola palabra de los 411 soldados y policías prisioneros de guerra en manos de la insurgencia. Ni una sola alusión a la descarada inmovilidad de los militares frente al autosecuestro.

Y mientras el gavirista ministro del Interior le confiere a nombre del Gobierno, interlocución política a unos narcotraficantes confesos como son los paramilitares, el General Canal de la Tercera Brigada renuncia porque el presidente no lo dejó ejecutar otro holocausto, a nombre de las instituciones.

Es necesario que desde el poder Ejecutivo haya definiciones. Un proceso que lucha por construir los caminos de la Reconciliación, no puede mantenerse sobre estrategias ambivalentes o esperando equivocaciones de la insurgencia, lo que presupuestó el Ministro Ramírez Ocampo en el reciente encuentro de Costa Rica, donde manipuló con la buena fe de muchos de los participantes, buscando liquidar de un tajo la zona del Despeje para apropiarse de la administración de los ingentes recursos destinados por la comunidad internacional, para la paz de Colombia.

Ni puede permanecer impasible frente a la criminal actitud de las fuerzas armadas oficiales en el Putumayo, en donde como inicio del Plan Colombia, las tropas asesinan y siembran el terror a nombre del paramilitarismo.

Ni puede mantener esa estrategia ambigua de afirmar taxativamente, como lo hizo el señor presidente Pastrana aquí en el Caguán en sus conversaciones con el Comandante Manuel Marulanda Vélez, la obligatoriedad del Estado de combatir al paramilitarismo, mientras por otro lado le otorga el estatus de interlocución política. El gobierno debe clarificar con hechos su compromiso con la paz, al igual que los dirigentes de los partidos tradicionales firmantes de los acuerdos de Caquetania y Los Pozos, donde rubricaron sendos acuerdos de lucha contra la barbarie paramilitar.

Al reiterar nuestra decisión y compromiso con este proceso que nos lleve a la reconciliación y a la reconstrucción del país, consideramos que hasta tanto el señor Presidente y su Gobierno no le aclaren al país y al mundo, su posición oficial frente al terrorismo paramilitar y desarrollen políticas para liquidarlo, los actuales diálogos deben ser congelados.

Convocamos a todos los Colombianos y a la Comunidad Internacional a la acción permanente contra la imposición del Plan Colombia y los oprobiosos condicionamientos del Fondo Monetario Internacional y por impedir que los militaristas le nieguen al país en esta oportunidad, su encuentro con la paz concertada y el fin de la confrontación fratricida.

Montañas de Colombia, Noviembre 12 del 2000

Estado Mayor Central de las FARC - Ejército del Pueblo


El Vendaval del congelamiento

" Las Farc le dañaron el paseo a Pastrana "

Germán Silva Lozada.

Como era de esperarse la declaración de las Farc, congelando el proceso de diálogos con el gobierno colombiano, produjo un verdadero vendaval, que estrujó y desnudó las profundas contradicciones y protuberantes falencias del llamado establecimiento frente al proceso y la reticencia a las reformas necesarias para que éste avance.

El estrepitoso eco del sismo, no sólo movío las estructuras palaciegas,junto con las mullidas poltronas de conglomerados económicos y financieros, los monárquicos feudos latifundistas, ganaderos y narcotraficantes, la cúpula eclesiástica pasando por cuarteles generales hasta las virtuales salas de la Gran Prensa.

La ola expansiva fué mas allá.La decisión de las Farc, congeló el avión presidencial, cuyo principal pasajero, temío que los vientos del atlántico no le fueran propicios y ante todo que no encontrara al cuerpo diplomático de la Europa gélida, esperando en los aeropuertos. En verdad las Farc le dañaron el paseo al presidente Pastrana !. El mandatario se quedó sin agenda y sin piso firme para pararse en Europa, ante los representantes de una Unión Europea, que no le jala al Plan Colombia y que exige un avance sustancial en la acción del gobierno contra el paramilitarismo, acción efectiva frente a los derechos Humanos, cese al fuego y avances ciertos en el proceso, para debatir con todas las partes del conflicto un nuevo plan "Europa", que permitan el compromiso con las reformas consensuadas para avanzar las negociaciones por la paz.

Los seminarios y debates en los parlamentos escandivos con presencia del gobierno, Organizaciones colombianas, las Farc y el Eln, aclararon mucho la posición que éstos gobiernos y las entidades europeas que trabajan en Colombia, le presentarían a Pastrana y sus cinco principales ministros, en su periplo por Alemanía y los países escandinavos. Por coincidencia en Europa empieza el frío invernal, no hay clima abonado para la visita de un presidente acosado y por ahora quedará "congelada" la ayuda del viejo continente para Colombia. De contragolpe el aluvión congeló tambien las manifestaciones de protesta que colombianos y latinos, preparaban como saludo al gobierno de la Colombia adolorida.

El congelamiento puede prologarse

Por las reacciones, de los principales exponentes del Estado y principalmente del sector financiero, Militar y latifundista que parece ser el que manda, es fácil deducir que va a prevalecer su estrategia de presión para pedirle a la guerrilla seguir hablando de paz, mientras se escala la guerra con el paramilitarismo de la mano del Plan Colombia. Basta oir sus declaraciones y las medidas inmediatas que están en marcha.

Esta prácticamente aprobado el reforzamiento del plan de guerra con el incremento del pie de fuerza en mas de 10 mil soldados, la compra de 20 nuevos helicópteros dentro de la profesionalización y modernización del Ejército, para lo cual se aprobó la creación de un fondo "para la guerra abierta" con financiamiento de los principales gremios financieros, y ganaderos, así como las empresas petroleras nacionales y norteamericanas.

Este pie militar estaría representado en cuatro nuevas brigadas móviles, (asalto y destrucción) que serían ubicadas inicialmente en los puntos neurálgicos del país como Putumayo, Antioquia, Santander y Valle del Cauca.

Pero la mayor parte de las unidades se concentrarán en la Base Militar de Tolemaida,y alrededores, verdadero campo de entrenamiento de la "maquina de la muerte" que recibiría ayuda económica para reforzar sus centros especializados que van a ser los mejores y mas tecnificados de América Latina. "Los empresarios también reiteraron un total apoyo al Plan Colombia, e hicieron énfasis en respaldar a las Fuerzas Militares, una tarea en la que avanza el Ejecutivo" , según el Ministro de Defensa, Luis Fernando Ramírez.

Esta será la principal propuesta que se le presentará al ejecutivo y a la sociedad, para presionar el levantamiento de la zona de despeje que el gobierno debería prorrogar el próximo 7 de diciembre. La intensificación de la "guerra del sur" se reforzará y el paramilitarismo tendría así caldo de cultivo para diezmar a la población, especialmente a los defensores de la paz con justicia.

Pero además, otros sectores del "medio", medio tontos !, parecen tomar la decisión de la guerrilla como algo accidental y pasajero, de resolver en una semana, incluso en el primer próximo encuentro. Y se equivocan. Por lo visto la determinación de las Farc, fué analíticamente pensada y elaborada y no van a conciliar, si el gobierno no les da una respuesta satisfactoria y éste no logra enrrutar y controlar a todos exponentes del estado y el poder, en el proceso, cosa que parece no asormarse por parte alguna.

Mas allá, los puntos que ha expuesto la insurgencia para seguir con los diálogos y que parecen ser exigidos cada día mas por sectores independientes y los movimientos sociales, le van a dar para sostener una posición mucho mas fuerte. Por ello se impone no aceptar el faláz argumento de que las Farc "estan cañando" y mas bién ser pragmáticos y convencerse de que la insurgencia está hablando en serio y ello reclama una respuesta y propuestas en serio, frente a la posibilidad de descongelar el proceso.

Seguramente las Farc, van a hacer fuerza en las propuestas y exigencias que ya le ha hecho al gobierno, los gremios, a los gringos y los militares. Es posible que su aceptación de desempantanar los diálogos, va a estar acompañada de su propuesta de Cese al Fuego Y hostilidades y acuerdo sobre derechos humanos, sobre la base de la realización inmediata del canje de prisioneros, el desmonte del paramilitarismo y el reconocimiento oficial por el Estado y las ramas del poder público de su condición de beligerancia,-que prácticamente tienen ya en el país y que en el exterior se palpa claramente- para comprometerse también oficialmente en un acuerdo de tregua con reglas ciertas frente al derecho internacional humanitario, que permitan, según han manifestado anteriormente, pasar de los diálogos a las negociaciones para pactar las reformas sociales hacia la paz con el gobierno y el estado .

Pedir la paz en las plazas y lograr que las Farc se sienten de nuevo a dialogar, impone ser realistas y tener en cuenta la situación actual y la endeble postura del gobierno, presionado por los sectores mas revanchistas y antipopulares. Seguir hablando de paz, mientras se empuja la guerra con el plan Colombia y el Paramilitarismo, política y militarmente, es exigirle a la insurgencia que congele indefinidamente la mesa de diálogos. El vendaval desatado en todos los estrados con su contundente declaración, demuestra su poder y avance, difícil de ignorar, como la certeza de que no estan cañando, sino pensando y hablando en serio.

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