Situación Económica Del Mundo
Una realidad que mata
- 6 mil millones de personas habitan el planeta
- 1.150 millones viven en el Norte, países industrializados
- 4.620 millones viven en el Sur, países pobres, o "en vía de desarrollo"
- 1.600 millones se hallan en peores condiciones que hace 15 años
- 1.442 millones viven por debajo de los niveles de pobreza, es decir,
el 25% de la población total
- 1.300 millones de personas tienen menos de un dólar por día para vivir,
110 millones en América, 970 millones en Asia, 200 millones en Africa
- 1.000 millones son analfabetos, de los cuales 600 millones son mujeres
- 1.000 millones viven sin agua potable
- 800 millones sufren desnutrición crónica
- 500 millones de mujeres del mundo viven en pobreza extrema
- 200 millones de niños, menores de cinco años, están desnutridos
- 11 millones de niños mueren al año, por desnutrición
- 89 países están en peor situación económica que hace 10 años
- 70 países tienen ingresos inferiores a los que tuvieron en las décadas
del 60 y 70.
- En el Sur, hay un promedio de un médico por cada 6.000 personas, mientras
que en el Norte es uno por cada 350 personas
La brecha aumenta:
Costo Anual adicional necesario para lograr el acceso universal a servicios
sociales
básicos en todos los países en desarrollo ( en dólares de EE.UU.):
- 6.000 millones: enseñanza básica para todos
- 8.000 millones son los gastos anuales de cosméticos en los EE.UU.
- 9.000 millones para dar agua y saneamiento para todos
- 11.000 millones son gastos anualmente para helados en Europa
- 13.000 millones para salud y nutrición básicas
- 17.000 millones son gastado cada año para alimentar animales domésticos
en Europa y los Estados Unidos
- 35.000 millones gastos en recreación de empresas en el Japón
- 50.000 millones gastados cada año en cigarrillos en Europa
- 105.000 millones gastados en bebidas alcohólicas en Europa
- 400.000 millones anualmente para drogas estupefacientes en el mundo
- 780.000 millones anualmente en el gasto militar en el mundo ver de
los superricos
Fuente: Informe sobre Desarrollo Humano 1998 de PNUD (Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo)
Un ajuste de clase
Después de muchos anuncios, la semana pasada el gobierno Pastrana llevó
al Congreso el proyecto de su tercera reforma tributaria. Estuvo precedida
de largas consultas y del viaje del Ministro de Hacienda a Washington,
a donde llevó no sólo un balance de lo que se ha hecho hasta ahora por
cumplirle estrictamente al Fondo Monetario Internacional, sino otras promesas
y compromisos que son prácticamente una segunda carta de intención que
se adiciona al llamado "acuerdo extendido al FMI".
El proyecto de 34 artículos se dirige a obtener cerca de cuatro billones
de pesos adicionales a los actuales ingresos tributarios. Incluye como
toda ley colombiana, amplísimas facultades extraordinarias por seis meses
posteriores a su promulgación, para ejecutar toda clase de medidas "persuasivas
y coactivas" para agarrar del pescuezo a los tributantes. Como es
sabido, la razón de esta reforma, que duplica el monto del proyecto anterior
presentado por el ya olvidado Juan Camilo Restrepo, es la necesidad de
tapar el hueco del déficit fiscal que parece alcanzar casi el siete por
ciento del producto nacional. Y que según el FMI, es la causa del desbarajuste
económico, sobre todo porque amenaza el pago cumplido del servicio de
la deuda pública a las empresas y bancos transnacionales, que son las
que representa el mencionado Fondo.
Por tanto, la primera observación que puede hacerse es que la tal reforma
está dictada desde afuera, por el capital extranjero y desde luego, en
su favor. Es parte del famoso "ajuste" que se ha comprometido
servilmente este gobierno a hacer en un lamentable acto de sumisión. Para
nada se han tenido en cuenta los intereses sociales ni nacionales del
país. Por el contrario, los lesiona gravemente, al igual que las otras
piezas del ajuste, como son la reducción de las pensiones y de las transferencias,
que no se presentan ahora por físico cálculo politiquero del pastranismo.
Entrando a su contenido, el proyecto tiene un tufo de clase que apesta
a distancia. Mientras se rebaja del 35 al 32 por ciento el impuesto a
la renta para los grandes grupos nacionales y extranjeros, se reduce el
nivel de las exenciones de los asalariados del 30 por ciento que ahora
tienen al 20 por ciento, aumentando así la suma que deben pagar. Se señalan
impuestos y retenciones para algo que hasta ahora se había respetado,
según una de las normas básicas del derecho laboral, cual es la de no
tocar las prestaciones. Ahora se gravarán las pensiones, incluyendo jubilación,
invalidez, vejez y riesgos profesionales. Para los sectores medios de
la población eternos paganinis de las medidas tributarias
no puede ser peor: aumentan las retenciones, exculcan los bolsillos de
los profesionales y hasta llegan a los tenderos y la flamante pequeña
industria, cuya protección demagógica es una de las más socorridas banderas
del pastranismo.
El entreguismo oficial se resume en la propuesta de supresión del impuesto
a las remesas de utilidades que todos los años hacen al exterior las grandes
empresas transnacionales. Estamos muy lejos de las previsiones del Pacto
Andino, que limitaba esas remesas y las controlaba en una época en que
todavía la burguesía colombiana tenía un mínimo decoro nacional.
Para el conjunto de la población también hay altas dosis de castigo.
En primer lugar se busca extender a todos los consumos populares el Impuesto
al Valor Agregado (IVA), que prácticamente va a ser el mayoritario en
las cargas tributarias. Esa ampliación va a golpear los bolsillos del
consumidor final de la base trabajadores y de las capas medias. Igualmente,
el impuesto del dos por mil fijado a las transacciones bancarias corrientes,
no sólo se mantiene sino que se convierte en un impuesto perenne, a pesar
de que el inefable Juan Camilo había prometido que sería transitorio y
se acabaría para finales del año 99. En este verdadero "desajuste"
de las cargas se revela lo propio de la política neoliberal que tanto
se ha criticado: elevación de los impuestos indirectos que golpean el
consumo general, mientras que se rebajan los impuestos directos que contemplan
el principio de más cargas para los poderosos. Aquí es al contrario, más
cargas para los pobres y menos para los ricos. El mundo al revés.
Desde luego que este tipo de reformas van en contravía de la salida en
el corto plazo de la recesión. Lo que hacen es agravarla y demorar la
inversión del ciclo. Porque la crisis en el capitalismo se manifiesta
por la diferencia entre la producción y la demanda solvente de la población,
determinada ésta por los ingresos corrientes, que si son grabados, se
reducen. En su nota del domingo en El Espectador, el economista Eduardo
Sarmiento calcula que la reforma "de entrada provocará una reducción
de la demanda efectiva del dos por ciento del Producto Interno Bruto".
Lo que desde luego sacará del mercado a muchos contribuyentes del pueblo
que son la base general de la demanda.
Desde luego, estamos en la etapa de los proyectos de ley que muestran
la catadura del Gobierno, su intención de salir de la crisis esquilmando
aún más al pueblo y a los trabajadores, para los cuales el único anuncio
cierto es que no pasará del 6.5 por ciento el aumento de sus salarios
el año entrante, luego de un 2.000 de reducción del salario real para
la gran mayoría de los asalariados y con una amenaza de despido de más
de 20.000 trabajadores con el cuento de la reestructuración administrativa,
para lo cual ya está previsto en el proyecto unas anchísimas facultades
extras, como ya lo señalamos.
Falta ahora el trámite parlamentario. La experiencia ha mostrado que
el celestinaje del Congreso con las posturas antipopulares del Gobierno
no auguran muchas esperanzas para las gentes del común.
Verdades subversivas
Nuevas indican que los 225 habitantes más ricos del mundo tienen una
riqueza combinada superior a un billón de dólares, igual al ingreso anual
del 47% más pobre de la población mundial (2.500 millones de habitantes).
La enormidad de la riqueza de los ultraricos es un contraste chocante
con los bajos ingresos del mundo en desarrollo: las tres personas más
ricas tienen activos que superan el PIB (Producto Interno Bruto) combinado
de los 48 países menos adelantados. Las quince personas más ricas tienen
activos que superan el PIB total del Africa al sur del Sahara.
La riqueza de las 32 personas más ricas supera el PIB total del Asia
meridional. Los activos de las 84 personas más ricas superan el PIB de
China, el país más poblado, con 1.200 billones de habitantes.
Otro contraste sorprendente es la riqueza de las 225 personas más ricas
en comparación con lo que se necesita para lograr el acceso universal
a los servicios sociales básicos para todos. Se estima que el costo de
lograr y mantener acceso universal a la enseñanza básica para todos, atención
básica de salud para todos, atención de salud reproductiva para todas
las mujeres, alimentación suficiente para todos y agua limpia y saneamiento
para todos es aproximadamente de 44 mil millones de dólares por año. Esto
es inferior al 4% de la riqueza combinada de las 225 personas más ricas
del mundo.
Los países industrializados tienen 147 de las 225 personas más ricas
del mundo y los países en desarrollo 78. Africa tiene sólo dos, ambos
de Sudáfrica.
Distribución de las 225 personas más ricas por región:
OCDE (países industrializados) 143
Asia 43
América Latina y el Caribe 22
Estados árabes 11
Europa oriental y la CEI 4
Africa al sur del Sahara 2
Fuente: Forbes Magazine 1997 y Informe sobre Desarrollo Humano 1998 de
PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) Recuadro
Renuncie Ministro!!
Sudor, lágrimas y sangre, reformas o caos...
Declaración - La Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz,
tiene como mandato la construcción y consolidación de los escenarios de
negociación, diálogo y concertación donde sea posible solucionar el conflicto
social y armado que vive el país desde hace más 5 décadas. En este sentido,
creemos que el actual proyecto de reforma fiscal presentado por el gobierno
nos aleja de estos objetivos y de la posibilidad de alcanzar la paz que
soñamos todos los colombianos.
La exigencia de más sacrificios a un país sacrificado por el conflicto
social y armado, parece una siniestra ironía, pero para nada novedosa,
cada gobierno aumenta las cargas tributarias con la promesa que esta será
definitiva, pero ninguna reforma había pretendido con más audacia que
los trabajadores y sectores populares pagaran el déficit fiscal que ha
sido causado justamente por las decisiones equivocadas del mismo gobierno,
Sr Ministro Santos, nos preguntamos sudor y lagrimas de quienes?.
Sudor y lagrimas de los casi dos millones de desplazados que pierden al
estado solución a sus problemas y solo reciben silencio.
Sudor y lagrimas del 35% de la población colombiana que vive en condiciones
de pobreza absoluta...
Sudor y lagrimas de los miles y miles de desempleados, que según las cifras
de los sindicatos, llegan al 40%, aunque el Dane sólo reconoce el 22%.
Sudor y lagrimas de los más de 200.000 niños y niñas que deambulan en
el completo desamparo por las calles de nuestras ciudades.
Sudor y lagrimas de los millones de colombianos que sobreviven con menos
de un salario mínimo..
Sudor y lagrimas de las víctimas o los familiares de las víctimas del
conflicto armado.
Sudor y lagrimas de los miles de campesinos, indígenas y afrocolombianos
sin tierra, que deambulan por los campos vendiendo sus brazos para sobrevivir.
Sr. Ministro Santos, este es el país real al cual usted le esta pidiendo
algo que ya hemos dado de manera generosa.
Las reformas de este tipo siempre intentan superar el déficit fiscal,
pero nunca atacan las causas del mismo y se termina exigiendo a los trabajadores
que tapen el hueco que otros han causado. El Contralor General de la República
ha señalado que las 6 reformas tributarias adelantadas en los últimos
diez años no habían aumentado para nada los ingresos.
¡Reforma O Quiebra! Esta consigna del Sr. Presidente Pastrana, ya ha recibido
respuesta de muchos sectores sociales que desde hace muchos años están
quebrados, entonces la pregunta es ¿a quienes se quiere evitar o salvar
de la quiebra?
1. La deuda pública es hoy del 49.6% del PIB. El servicio de la deuda
externa solo pagó intereses y amortizaciones será de $ 21 millones para
el 2001 Es necesario renegociar Los intereses de la deuda. De que nos
sirve ser catalogados como "buenos deudores" ante la comunidad
internacional si nuestra gente muere de indigencia?.
2. La evasión fiscal de las grandes empresas que operan en el país es
la segunda más allá de América Latina. Datos de la Dian afirman que la
evasión incluido el IVA, suma $3 billones anuales.
3. El salvamento de la banca ha generado un desembolso de 1.4 billones
de las arcas públicas, es decir, de nuestro dinero. Si la banca ha sido
salvada por todos los colombianos, los superavit también serán distribuidos
entre todos nosotros?.
4. Las multinacionales de electrodomésticos, licores y cigarrillos ingresan
ilegalmente más del 30% de éstos productos que se consumen en el país.
5. Los despidos masivos de empresas del estado solo afectan a los y las
trabajadores menos remunerados mientras que las altas burocracias con
salarios promedios de 4 millones, en vez de disminuir, aumentan.
6. Controlar los US$ 3000 millones de capitales fugados al año, de empresas
que obtienen ganancias en Colombia para enviarlas a sus países de origen
o donde se hallan sus casas matrices.
7. Las empresas extranjeras con el proyecto de reforma quedan exentas
de l impuesto de remesas que era del 7%. Se penaliza a los trabajadores
colombianos y se premia a los empresarios extranjeros?
8. Pero tal vez, la solución más importante de todas, es disminuir el
gasto militar e invertirlo en bienestar social. En 1999 el gobierno colombiano
gastó el 14.5% de su presupuesto en gastos de "defensa" para
el 2001 se gastará el 17% en este sector. Si sumamos los dineros del componente
militar del Plan Colombia, más el dinero que se destinará en gastos militares
nos da como resultado que el gobierno colombiano gastará en el 2001, 2
de cada 5 pesos que tiene en la guerra.
Sr. Presidente, sr ministro en dos cosas coincidimos, primero, ustedes
dicen que la reforma tiene como objetivo a los más pobres, pero no para
superar las causas de la pobreza, por el contrario para seguir penalizando
su condición con nuevos impuestos.
Un gran desafio tiene en sus manos el Congreso. Recuperar su credibilidad
y legitimidad ante los electores, nunca hubo mejor oportunidad a las puertas
de un a debate electoral. Si el Congreso aprueba este proyecto del gobierno,
no sólo habrá sudor y lagrimas, sino que se alejará cada vez el sueño
de construir la paz. Esperamos que el Congreso de la República no sea
inferior a este reto.
Asamblea Permanente de la Sociedad por la Paz en Colombia
Solo golpes de pecho en la cumbre del milenio
* Una primera lectura de las propuestas de cooperación al desarrollo
desde Naciones Unidas
Agustí Cerrillo i Martínez
- Investigador del Instituto Internacional de Gobernabilidad IIG -PNUD
La Asamblea General en su 92a. sesión plenaria celebrada el 17 de diciembre
de 1998 (A/RES/53/202, 12 de febrero de 1999) decidió designar el quincuagésimo
quinto período de sesiones como Asamblea de las Naciones Unidas dedicada
al Milenio y celebrar la Cumbre del Milenio, una reunión de Jefes de Estado
y de Gobierno durante los días 6 a 8 de septiembre de 2000, para examinar
las actuaciones necesarias para hacer frente a la pobreza en el mundo
y a todas aquellas que se derivan de la globalización.
El diagnóstico de una realidad global Supongamos, por un momento, que
el mundo es realmente una "aldea planetaria", tomándonos en
serio la metáfora a que a menudo se recurre para describir la interdependencia
mundial. Digamos que esa aldea tiene 1.000 habitantes, con todas las características
de la raza humana de hoy día distribuidas en exactamente las mismas proporciones.
¿Qué aspecto tendría? ¿Cuáles consideraríamos que son sus principales
problemas? Unos 150 de los habitantes viven en una zona próspera de la
aldea y aproximadamente otros 780 en barrios más pobres. Unos 70 viven
en un barrio que está en transición.
Los ingresos medios por persona son de 6.000 dólares al año y hay más
familias de ingresos medios de las que había antes. Pero el 86% de toda
la riqueza está en manos de sólo 200 personas, mientras que casi la mitad
de los aldeanos se esfuerzan por sobrevivir con menos de 2 dólares al
día. El número de hombres es superior al de mujeres por un pequeño margen,
pero las mujeres constituyen la mayoría de los que viven en la pobreza.
Ha aumentado la alfabetización entre los adultos, pero unos 220 aldeanos,
las dos terceras partes de ellos mujeres, son analfabetos.
De los 390 habitantes de menos de 20 años, las tres cuartas partes viven
en los barrios más pobres y muchos buscan desesperadamente puestos de
trabajo que no existen. Menos de 60 personas poseen una computadora y
sólo 24 tienen acceso a la Internet. Más de la mitad no han hecho ni recibido
nunca una llamada telefónica. La esperanza de vida en el barrio próspero
es de casi 78 años, en las zonas más pobres, de 64 años, y en los barrios
de pobreza extrema, de sólo 52 años. Cada una de estas cifras entraña
una mejora con respecto a las generaciones anteriores, pero ¿por qué los
más pobres quedan a tal distancia? Porque en sus barrios hay una incidencia
mucho mayor de enfermedades contagiosas y de malnutrición, además de una
falta aguda de acceso al agua potable, al saneamiento, a la atención de
la salud, a viviendas adecuadas, a la educación y al trabajo.
Hemos escogido esta larga cita del Informe del Secretario General de las
Naciones Unidas a la Cumbre mundial porque nos permite ilustrar claramente
el punto actual del estado del planeta: la situación de pobreza extrema
de una parte muy importante de la población y la
desigualdad existente entre los ciudadanos de diferentes zonas del planeta.
Pero no podemos obviar que la situación que describe el párrafo transcrito
se produce en la actualidad en un mundo globalizado, que supone un nuevo
contexto y un nuevo cauce para los agentes de la economía y, en general,
las actividades económicas en todo el mundo. A
pesar de los efectos positivos que se derivan de la globalización (crecimiento
económico más rápido, niveles de vida más elevados, avances tecnológicos,
mayores oportunidades) este proceso está provocando una reacción contraria
por parte de amplios sectores. La principal y más extendida crítica que
se ha realizado ha sido que los beneficios y oportunidades que ofrece
la globalización siguen muy concentrados en un número pequeño de países
y además se distribuyen de manera desigual. La globalización no ha mejorado
la situación de pobreza de la mayor parte de la población mundial sino
que, incluso, la ha agravado.
Pero además, la globalización ha venido acompañada de nuevas amenazas
y peligros. Desde los problemas del medio ambiente hasta la proliferación
de redes de delincuencia transnacional (en ámbitos tan dispares como las
drogas, las armas y personas), pasando por la extensión de enfermedades
(particularmente, el VIH/SIDA) son complejos problemas que buscan soluciones
urgentemente.
Reafirmando valores y objetivos
Ante esta situación, la Asamblea General en su quincuagésimo quinto período
de sesiones se propone aprobar la Declaración del Milenio en la que se
recogen los compromisos de todos los actores para remover las causas que
suponen el subdesarrollo. Debemos poner de relieve que el trabajo de la
Asamblea General se basa en el documento Nosotros los pueblos. La función
de las Naciones Unidas en el siglo XXI elaborado por el Secretario General,
que es a su vez, fruto de numerosos contactos con la sociedad civil, organizaciones
no ubernamentales y otros muchos actores del desarrollo. Así, por ejemplo,
cerca de 1,350 representantes de organizaciones de 106 países participaron
en el Foro del Milenio en la sede central de las Naciones Unidas entre
el 22 y el 26 de mayo de 2000 con el fin de abrir un espacio a la voz
de los pueblos en las deliberaciones de la Cumbre del Milenio. La Declaración
y el Plan de Acción que negociaron y adoptaron contienen propuestas novedosas
y de amplio alcance, incluyendo un llamamiento para la creación de un
Fondo Mundial para la Erradicación de la Pobreza y una Fuerza Voluntaria
de Paz, códigos de conducta de obligatorio
cumplimiento para las corporaciones transnacionales, suspensión del crecimiento
de las fuerzas armadas y la adopción de medidas para disminuir el trafico
ilegal de armas pequeñas.
El objetivo final de la Declaración es conseguir que la globalización
se convierta en una fuerza positiva para todos los habitantes del mundo
superando las desigualdades que ha provocado hasta el momento. Para ello
se deberán llevar a cabo importantes esfuerzos por parte de la comunidad
internacional (tanto a nivel estatal como internacional) que se deberán
basar en los siguientes valores:
- Libertad. Los hombres y mujeres tienen derecho a vivir su vida y a criar
a sus hijos con dignidad y libres del hambre y del temor a la violencia,
la opresión o la injusticia.
- Igualdad. No se debe negar a ninguna persona ni a ninguna nación la
posibilidad de beneficiarse del desarrollo.
- Solidaridad. Los problemas mundiales deben ser abordados de manera tal
que los costos y las cargas se distribuyan con justicia, conforme a los
principios fundamentales de la equidad y la justicia social.
- Tolerancia. Los seres humanos se deben respetar mutuamente con toda
su diversidad de creencias, culturas e idiomas.
- Respeto a la naturaleza. Hay que actuar con prudencia en la gestión
y ordenación de todas las especies vivas y todos los recursos naturales,
conforme a los preceptos del desarrollo sostenible.
- Responsabilidad compartida. La responsabilidad de la gestión del desarrollo
económico y social en el mundo, lo mismo que en lo que hace a las amenazas
que pesan sobre la paz y la seguridad internacionales debe ser compartida
entre las naciones del mundo y ser ejercida
multilateralmente.
Fijando resultados y confirmando mecanismos para lograrlos La Declaración
propone alcanzar unos niveles de desarrollo humano generalizables a la
mayor parte de ciudadanos inmersos en situaciones de pobreza y extrema
pobreza. Estos niveles deberán alcanzarse antes de
2015. En particular, la Declaración propone:
- Reducir a la mitad el porcentaje de habitantes del planeta cuyos ingresos
sean inferiores a un dólar por día y el de quienes padezcan hambre; igualmente,
para la misma fecha, reducir a la mitad el porcentaje de personas que
carezcan de acceso a agua potable o que no puedan costearlo.
- Velar por que los niños y las niñas de todo el mundo puedan terminar
un ciclo completo de enseñanza primaria y por que tanto las niñas como
los niños tengan igual acceso a todos los niveles de la enseñanza.
- Reducir la mortalidad materna en tres cuartas partes y la mortalidad
de niños menores de 5 años en dos terceras partes de sus tasas actuales.
- Detener e invertir la propagación del virus VIH/SIDA, el paludismo y
otras enfermedades graves que afligen a la humanidad.
- Mejorar la situación en que viven los habitantes de los tugurios de
las grandes ciudades.
Pero además se plantea lograr importantes avances en otros ámbitos imprescindibles
e inherentes al desarrollo:
- Promover la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer como
medios eficaces para combatir la pobreza, el hambre y las enfermedades
y de estimular un desarrollo que sea verdaderamente sostenible.
- Elaborar y aplicar estrategias que proporcionen a los jóvenes de todo
el mundo la posibilidad real de encontrar un trabajo digno y productivo.
- Alentar a la industria farmacéutica a que difunda más los medicamentos
esenciales y los ponga al alcance de todas las personas de los países
en desarrollo que los necesiten.
- Establecer sólidas formas de colaboración con el sector privado y con
las organizaciones de la sociedad civil en pro del desarrollo y de la
erradicación de la pobreza.
- Velar porque todos puedan aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías,
especialmente las tecnologías de la información y de las comunicaciones,
conforme a las recomendaciones formuladas por la Declaración ministerial
2000 del Consejo Económico y Social.
- Intensificar y extender los trabajos iniciados para proteger el medio
ambiente de acuerdo con los convenios y protocolos adoptados hasta el
momento.
- Luchar por el respeto de los derechos humanos
- Ampliar y reforzar la protección de los civiles en situaciones de emergencia
complejas
- Alentar la ratificación y la plena aplicación de la Convención sobre
los Derechos del Niño
- Respaldar plenamente las estructuras políticas e institucionales de
las democracias incipientes en África.
- Fomentar y mantener mecanismos regionales y subregionales para la prevención
de conflictos y la promoción de la estabilidad política, y velar por que
las operaciones de mantenimiento de paz en ese continente dispongan de
una corriente fiable de recursos.
Para conseguir todos estos objetivos, la Declaración propone la adopción
de todo un conjunto de mecanismos en diferentes niveles, estatal e internacional.
A nivel estatal, la Declaración propone que los Estados miembros adopten
medidas que favorezcan la capacidad de llevar a cabo las acciones necesarias
para conseguir mejores niveles de desarrollo humano (por ejemplo, robusteciendo
el respeto del imperio de la ley, velando porque los estados apliquen
los tratados y, en general, logrando una mejor
gestión de los asuntos públicos en cada país).
En esta línea, deben destacarse las importantes consecuencias que para
el desarrollo significa la participación de la sociedad civil. Así, una
mejor gestión de los asuntos públicos significa una mayor participación,
con la consiguiente responsabilidad y, al fin y al cabo, mejores niveles
de desarrollo.
Estas medidas de orden interno deben ir acompañadas de otras relativas
a la situación internacional de los Estados. Así, en particular, se propone
crear en el plano nacional y mundial un entorno propicio al desarrollo
y a la eliminación de la pobreza y el refuerzo del sistema de comercio
y financiación multilateral basado en la apertura, equidad, la
previsibilidad y no discriminación.
A nivel internacional, se propone adoptar mecanismos que permitan superar
las dificultades propias de la globalización a las que hemos hecho referencia
anteriormente. En esta línea, la Declaración propone incrementar los esfuerzos
para responder al problema mundial de la
droga; luchar contra la delincuencia transnacional; incrementar los esfuerzos
para erradicar las armas de destrucción masiva; incrementar las medidas
para poner fin al tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras e incrementar
la transparencia del comercio de armas; incrementar las adhesiones a la
Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción
y transferencia de minas antipersonal. Estas acciones deberán acompañarse
de la consecución de un mayor grado de coherencia en materia de políticas
y la promoción de
redes mundiales de implementación de políticas para movilizar los conocimientos
técnicos y otros recursos de los diversos agentes mundiales para conseguir
alcanzar, con rapidez, capacidad e información necesarios, solventar los
problemas a medida que surgen. En esta línea se han propuesto por parte
del Secretario General iniciativas como Primeros en llegar, para las operaciones
de ayuda de emergencia en caso de desastres o Red de Internet de información
sobre salud.
Estos problemas de carácter global deben ir acompañados de medidas también
de carácter global. En este ámbito se deben potenciar diversos mecanismos
ya existentes. Por un lado, es necesario potenciar y revitalizar el trabajo
de las instituciones internacionales. En particular, dado el ámbito de
la Declaración, se prevé, por un lado, la necesaria mejora de las Naciones
Unidas a través de una reforma interna que suponga reafirmar el papel
el papel central de la Asamblea General en su calidad de principal órgano
de deliberación, adopción de políticas y representación de las Naciones
Unidas y capacitarla para que pueda desempeñar ese papel con eficacia;
reformar de manera amplia y profunda el Consejo de Seguridad y
fortalecer el Consejo Económico y Social y la Corte Internacional de Justicia.
Finalmente, en este primer capítulo de orden interno un aspecto importante
y fundamental para la consecución de las reformas apuntadas sería velar
porque la organización cuente, de forma oportuna y previsible, con los
recursos que necesita para cumplir sus mandatos.
Por otro lado, se propone la adopción de todas las medidas que sean necesarias
para fortalecer la cooperación entre las Naciones Unidas y las organizaciones
regionales; fortalecer la coordinación y las consultas periódicas entre
los principales órganos de las Naciones Unidas en el desempeño de sus
funciones y ofrecer al sector privado, las organizaciones no gubernamentales
y la sociedad civil en general más oportunidades de contribuir al logro
de las metas y los programas de la Organización. Por tanto, se pretende
mejorar las relaciones entre las Naciones Unidas y todas aquellas instituciones,
tanto del sector público, nacional e internacional, como privado y social
que trabajan en pro del desarrollo.
Finalmente, la Declaración apoya e invita a mejorar la práctica de la
cooperación al desarrollo en todos sus ámbitos. En esta línea, se propone,
en primer lugar, la adopción de una política de acceso libre de derechos
y cupos respecto de virtualmente todas las exportaciones de los países
menos adelantados. En segundo lugar, la propuesta de la Declaración del
Milenio es aplicar sin demora del programa mejorado de alivio de la deuda
de los países pobres muy endeudados y cancelar la deuda bilateral oficial
de estos países a cambio de la asunción de
compromisos demostrables en relación con la reducción de la pobreza.
Finalmente, en el ámbito de la ayuda al desarrollo la propuesta va en
la dirección de mejorar la ayuda al desarrollo e incrementar los recursos
destinados a la misma dirigiéndola a mejorar su contribución a los objetivos
y tareas a los que hemos hecho referencia.
¿Por qué el Foro Social Mundial?
De Noam Chomsky
Brasil se prepara para recibir movimientos populares de todo el mundo,
que estarán en Porto Alegre (RS) al final de enero, por ocasión del primer
Foro Social Mundial. ¿Qué representa un evento como éste, en pleno cambio
del milenio?
Después de la Segunda Guerra (1939-45) la integración de la economía
internacional -"globalización"- viene en aumento. Al final del
siglo 20, el declive del período entre guerras se invirtió, llegando al
nivel anterior a la Primera Guerra (1914- 18) en números brutos -volumen
del comercio relativo al tamaño de la economía global, por ejemplo. No
obstante, la situación hoy es mucho más compleja.
En el período de la post-guerra, la integración pasó por dos fases:
- El período de Bretton Woods hasta el inicio de los años 70, cuando
las tasas de cambio eran reguladas y había control sobre el movimiento
del capital.
- El período desde el desmantelamiento del sistema Bretton Woods. Esas
dos fases son totalmente diferentes.
Por buenos motivos, muchos economistas se refieren a la primera fase
como los "años dorados" del capitalismo industrial y a la segunda
como los "años pesados", cuando se verifica un nítido deterioro
de los índices macroeconómicos en el mundo entero (tasas de crecimiento,
productividad, inversión, etc.), además de una creciente desigualdad social.
La segunda fase es normalmente conocida como "globalización".
Esa fase es asociada a las llamadas políticas neoliberales: ajuste estructural
y "reformas", de acuerdo con el "Consenso de Washington".
Esas políticas son aplicadas en la mayoría de los países del Tercer Mundo
y, desde 1990, fueron también implementadas en las "economías en
transición" del Este Europeo. Otra versión de esas mismas políticas
se destina a los propios países industrialmente avanzados, más significativamente
a los Estados Unidos y al Reino Unido.
Mercantilismo de las corporaciones
En los Estados Unidos, el país más rico del Globo, los salarios de la
mayoría de los trabajadores se congelaron o cayeron, las horas de trabajo
aumentaron drásticamente, mientras los beneficios y el sistema de seguridad
fueron reducidos. Durante los "años dorados" los indicadores
sociales seguían al PIB. A partir de la mitad de los años 70, esos indicadores
vienen declinando regularmente, alcanzando índices de 40 años atrás.
La globalización contemporánea es descrita como una expansión del "libre
comercio", mas tal denominación es engañosa. La mayor parte del comercio
mundial es, de hecho, operada
centralmente por medio de contratos entre grandes empresas. Más allá de
eso hay una fuerte tendencia a la formación de oligopolios y de alianzas
estratégicas entre grandes empresas en muchos sectores de la economía.
Ese proceso normalmente cuenta con un amplio apoyo del Estado a fin de
socializar los riesgos y los costos de las empresas. Esa característica
ha marcado la economía estadounidense en las últimas décadas.
Los acuerdos internacionales de "libre comercio" envuelven
una intrinca combinación de liberalización y proteccionismo en muchos
sectores estratégicos, como en el caso de la industria farmacéutica, permitiendo
que megacorporaciones recauden ganancias enormes con el monopolio de los
precios de las medicinas que, a su vez, fueron desarrolladas con una substancial
contribución del sector público. Otra característica importante de los
llamados "años pesados" ha sido la enorme expansión del volumen
de circulación del capital
especulativo de corto plazo, lo que limita drásticamente las posibilidades
de planificación de los gobiernos y, consecuentemente, restringe la soberanía
popular dentro de los sistemas políticos democráticos.
Hoy, la configuración del "comercio" es muy diferente de aquella
en el período anterior a la Primera Guerra. Gran parte de ese comercio
consiste en flujos de manufacturas para los
países ricos y es controlado por grande empresas.
Esas prácticas, más allá de la constante amenaza de las empresas de transferir
sus producción de un país a otro, representan un arma poderosa contra
los trabajadores y contra la propia democracia. El sistema emergente puede
ser clasificado como "mercantilismo de las corporaciones", donde
decisiones sobre relaciones sociales, económicas y políticas son cada
vez más centradas en instituciones privadas, sin ningún mecanismo de control
social. Esa concentración de poder hace recordar "las herramientas
y los tiranos del gobierno", en la frase memorable de James Madison,
alertando ante las
amenazas a la democracia que el notara hace dos siglos.
Era de esperase que esa segunda fase del período post-guerra haya desencadenado
protestas significativas y oposición pública de diversas formas en todo
el mundo. El Foro Social Mundial proporciona una oportunidad sin precedentes
para la unión de fuerzas populares de los más diversos sectores, en los
países ricos y pobres, en el sentido de desarrollar alternativas constructivas
en defensa de la aplastante mayoría de la
población mundial que sufre constantes agresiones a los derechos humanos
fundamentales. Esa es también una importante oportunidad para avanzar
en el sentido de debilitar las
concentraciones ilegítimas de poder y extender los dominios de la justicia
y de la libertad.
|