El Plan Colombia en marcha bestial
Punto de Mira
Académico: Fernando Martínez Solís
NO ES UNA INTERVENCION DE DESARROLLO SOCIAL SINO UNA DECLARACION DE
GUERRA
CONTRA COMUNIDADES AGRARIAS EN ZONAS DE DESPEJE Y DIALOGO.
Colombia es noticia de primera plana. Es llamada "La Mejor Esquina
de América" por la riqueza de sus recursos naturales. Disputada
con fiereza leoncica y cruelmente explotada. Allí se desarrolla una
cruenta disputa contra los rebeldes que aspiran ha realizar las transformaciones
sociales y económicas que la casta política corrupta y criminal no ha
logrado en años de ostentar el poder y de manipular a su antojo la política,
la economia y la prensa.
Reposan sobre la mesa del conversatorio 2.500 propuestas de transformación
y kambio como resultado de más de 954 conferenciantes durante 25 audiencias
públicas ocurridas entre Abril y Agosto. Corresponde a los cuatro poderes
ponerlas en ejecución. Legislativo, Ejecutivo, Judicial, Comunicativo.
GUERRA QUIMICA
Entre el Pentágono de Wily Clinton y el Centro de Operaciones Conjuntas
de Andrés Pastrana aprobaron una ayuda inmediata de 1.300 millones de
dólares durante tres años para los militares colombianos con el pretexto
de erradicar el narcotráfico. El narcotráfico existe porque existe demanda
en el norte entre gentes que quieren llenar 'el vacío de la angustia
postmoderna' que no les satisface el dinero. El fenómeno surge también
"como única posibilidad de ser competitivos en el mercado de capitales
exigido por el neoliberalismo".
Y lo pretenden erradicar fumigando a Colombia entera con armas químicas
letales como el hongo 'Fusyarium oxysporum' cuyas cepas pueden infectar
otras plantas ecológicamente sensibles y los pájaros se alimentarán
de semillas contaminadas. Este hongo fue alterado en laboratorio para
que sea más virulento (Sunshine-Project.org).
OPOSICION MUNDIAL
Además matará variedades parientalmente cercanas de las cuales dependen
otras especies animales y vegetales y el equilibrio de los ecosistemas.
Destruirán los árboles que producen el oxígeno que usted respira. El
componente de Derechos Humanos en el Plan es únicamente para proporcionar
mercados a otros 500.000 campesinos que serán desplazados durante las
fumigaciones
Científicos del mundo firmaron una voz de alerta en julio pasado pues
el Fusaria es catalogado como arma biológica debido a que puede producir
micotoxinas que son suficientemente letales para ser consideradas armas
de guerra (UNEP/COP/5/3). Este hongo persite durante 40 años y produce
cáncer en el exófago de los humanos.
ES CONTRA EL PUEBLO
Noam Chomsky un científico social estadounidense afirma que «el Plan
Colombia como pretexto de erradicación se dirige específicamente contra
las comunidades campesinas que se han vuelto parte de las regiones dominadas
por los rebeldes de las FARC [Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia]»
donde está floreciendo un modelo de democracia para la Nueva Colombia
libre de vínculos con quienes ya fracasaron en la administración del
país.
Agrega Chomsky que «los paramilitares al igual que los militares están
metidos hasta las narices en el narcotráfico y la guerra no se dirige
contra ellos» (La Jornada: Sep.30/00). Recientemente la esposa del Jefe
Antinarcóticos de USA en Bogotá, coronel James Hiett, fue sorprendida
introduciendo una maleta llena de cocaina a Estados Unidos de América
del
Norte; entre julio y septiembre la DEA decomisó 7.670 kilos de tres
embarque de los paramilitares de Montería.
LA MAFIA CONTINUA
James Petras otro analista estadounidense asegura que el Plan Colombia
es «una operación militar y pública y fragante que intenta destruir
el diálogo y los movimientos que se atreven a desafiar el monopolio
imperial». Intentan destruir esa naciente democracia surgida en la zona
desmilitarizada del Caguán, al sur de Colombia (Alainet.org: Sep/00).
Afirma que eso de perseguir a los narcos suena falso cuando los principales
mandamases de la droga forman parte de las fuerzas políticas, militares
y paramilitares a las que Washington presta su apoyo. Pués tampoco tocará
a los narcotraficantes que florecen en Bogotá y en Miami al calor de
la mafia cubana del exilio, según J.Petras.
ESO DICEN
Clinton le aseguró al Congreso de USONA que «lo que está en juego en
Colombia es la apertura del libre mercado»; y en Cartagena reiteró lo
siguiente el 30 de Agosto: «Los Estados Unidos están muy interesados
en Colombia». Es evidente: Petróleo, cobre, carbón, Uranio, bauxita,
molibdeno, manganeso, agua y biodiversidad, la más apetecida del mundo.
El Plan Colombia que incluye mercenarios gringos, helicópteros, aviones,
armas y químicos lo complementa un ajuste adicional de 2.500 millones
de dólares aportados por la Comunidad Económica Europea «para limpiar
el reguero de sangre que dejen los americanos cuando se vayan» afirmó
un funcionario europeo a (pagina.de/visur).
Si es que se van de la Mejor esquina de América.
Académico: Fernando Martínez Solís Historiador y Periodista
Plan Panamá para enfrentar Plan Colombia!
La puesta en marcha de la ayuda militar de Estados Unidos a Colombia
como parte de sus planes antinarcóticos puede afectar la seguridad en
el área fronteriza de Darién. El Gobierno se dispone a prepararse para
tal contingencia
Por José Otero y Jahiro Polo (*)
planas@prensa.com
A pesar de que el Gobierno panameño ha señalado que se mantendrá al
margen de la aplicación del Plan Colombia, los estamentos de seguridad
nacional están preparando una estrategia local, denominada ''Plan Panamá'',
destinada a frenar las repercusiones que esta acción contra el narcotráfico
pueda generar dentro del territorio nacional.
La Policía Nacional, el Servicio Aéreo Nacional (SAN) y el Servicio
Marítimo Nacional (SMN) pedirán una partida adicional al Ejecutivo dentro
de sus respectivos presupuestos para el año 2001, para invertirla en
preparación de personal, compra de helicópteros y lanchas, y reparación
de equipos, a fin de reforzar la custodia en la frontera con Colombia.
Según informó una fuente gubernamental consultada sobre este tema, el
Gobierno planea invertir inicialmente unos 10 millones de dólares de
los fondos estatales, para contrarrestar el posible éxodo de desplazados
colombianos hacia Darién. José Isaza, director del SMN, confirmó que
esta entidad de seguridad solicitará dentro de su próximo presupuesto
fiscal 2 millones de dólares adicionales para la compra de dos nuevas
embarcaciones y el adiestramiento de personal que será empleado principalmente
en el área de Darién.
Afirmó que la institución a su cargo aumentará en 250 unidades más para
apoyar el personal que vigila las costas de Darién y Kuna Yala. Además,
informó de que se están construyendo nuevas estaciones navales en Bahía
Piña y Punta de Coco en Darién, y otra que se está negociando con las
autoridades indígenas de Kuna Yala para establecer un punto permanente
de vigilancia en una de las islas de esta comarca.
''Desde hace más de un año nos estamos preparando para aplicar nuestro
plan Panamá, para prevenir las contingencias que pueda ocasionar el
Plan Colombia'', destacó.
En tanto, el director de la Policía Nacional, Carlos Barés, señaló que
no se descarta que un nuevo contingente de tropas o policías fronterizos
se desplacen hacia Darién en los próximos días, aunque no reveló la
cantidad. Aproximadamente unos mil 500 efectivos policiales están apostados
en distintos puntos fronterizos en Darién desde 1994, cuando se incrementaron
las incursiones de grupos insurgentes colombianos a territorio panameño.
Afirmó que la policía está preparada para resguardar la soberanía nacional
y enfrentar el éxodo de desplazados colombianos, pero aseguró que Panamá
no tomará parte en el Plan Colombia. Winston Spadafora, ministro de
Gobierno y Justicia, indicó que a pesar de no contar con un ejército
desde 1989, Panamá se está preparando para afrontar cualquier eventualidad
en la zona fronteriza de Darién.
Destacó que los estamentos de seguridad están incrementando el monitoreo
del movimiento de inmigrantes y fuerzas irregulares colombianas en la
selva y para ello, agregó, se están remodelando de seis a ocho helicópteros
del SAN con fondos locales.
El SAN tiene actualmente tres helicópteros UH-1H de fabricación estadounidense
en condiciones de vuelo. La presidenta de la República, Mireya Moscoso,
aseguró que su gobierno no tendrá ninguna injerencia o participación
en la aplicación del Plan Colombia; sin embargo, también mostró su preocupación
por la posibilidad de una incursión masiva de desplazados colombianos
hacia territorio panameño.
Moscoso indicó que Panamá enfrentará este posible problema de forma
independiente, sin pedirle apoyo a ninguna potencia extranjera y con
presupuesto local.
''La posibilidad de una afluencia de ciudadanos colombianos hacia nuestras
fronteras, ese es un problema panameño que, como Estado soberano, debemos
enfrentar y para el cual ya se están haciendo los preparativos necesarios,
con los recursos de nuestro propio presupuesto y sin injerencias externas'',
recalcó Moscoso.
Los detalles del plan
Mucho antes de ser puesto en vigencia el pasado 30 de agosto, el Plan
Colombia ya había causado controversia entre los gobiernos de los países
vecinos a la tierra del vallenato y el café, donde la guerra de guerrillas
que desde hace más de 40 años llena de luto y dolor al pueblo colombiano
ha tomado un nuevo norte a raíz de la intervención financiera de Estados
Unidos.
El Plan Colombia, que se ejecutará en los próximos cinco años, contempla
la inversión de 7 mil 500 millones de dólares en la lucha antinarcotráfico
que impulsan los gobiernos de Colombia y Estados Unidos en el país sureño,
de los cuales 4 mil millones serán aportados por el Estado colombiano,
mil 300 por Estados Unidos y el resto por la Unión Europea y Japón.
De esos fondos, los mil 300 millones de dólares que aporta Estados Unidos
ya fueron entregados al Gobierno colombiano el pasado 30 de agosto,
durante una visita que realizó el presidente estadounidense, Bill Clinton,
a su homólogo Andrés Pastrana, con quien analizó los riesgos que significa
este plan tanto para la sociedad colombiana como para el resto de Suramérica
(y, lógicamente, para Washington).
Los gobiernos de Venezuela, Brasil, Perú y Ecuador ya han iniciado sus
propias estrategias de seguridad ante la posible escalada de la guerra
interna en Colombia y la migración masiva de nacionales colombianos
a dichos países, muy a pesar de que en el texto del Plan Colombia no
se especifica asistencia alguna (en forma económica) a estas naciones.
Entre las estrategias del Plan Colombia hay una para la defensa nacional
que busca reestructurar y modernizar las Fuerzas Armadas y la Policía
colombiana, para que estas recuperen el estado de derecho y proporcionen
seguridad en todo el territorio nacional.
Este renglón será el que recibirá la mayor parte de los fondos destinados
al Plan Colombia, en base a un informe de gastos basado en las necesidades
de las Fuerzas Armadas y la Policía colombiana.
Dicho informe especifica que el Ejército colombiano recibirá 600 millones
de dólares en un plazo de dos años para el entrenamiento y equipamiento
de dos nuevos batallones antinarcóticos, la compra de 30 helicópteros
UH-60 Blackhawk y 33 UH-1H Huey para dichos batallones antinarcóticos.
Otros 340 millones serán destinados (en un plazo de dos años) a la modernización
de los radares terrestres, los aviones y las pistas de aterrizaje del
Ejército, el apoyo que brindará el sitio de radares que el Comando Sur
de Estados Unidos opera en la base militar de Manta, Ecuador (38.6 millones
de dólares), y la asistencia a los esfuerzos antinarcóticos que realicen
los gobiernos de Perú, Bolivia y Ecuador.
145 millones serán destinados (en dos años) a financiar los esfuerzos
que realizará la Agencia Internacional de Desarrollo (USAID, por sus
siglas en inglés) en proveer alternativas económicas a los productores
de la hoja de coca y los gobiernos locales, mientras que otros 93 millones
serán invertidos (en dos años) en los esfuerzos que realicen la USAID
y el Departamento de Justicia de Estados Unidos en la protección de
los derechos humanos y la reforma del sistema judicial colombiano.
Otras instancias de las Fuerzas Armadas colombianas, como la Fuerza
Aérea, los organismos de inteligencia y contra-inteligencia, y la Policía
Nacional, ya han recibido varios millones de dólares invertidos desde
mediados de 1999 en la modernización de sus equipos utilizados en la
lucha contra la insurgencia y el narcotráfico.
La asistencia financiera que dará Estados Unidos a Colombia, según una
publicación del Buró de Asuntos del Hemisferio Occidental (Bureau of
Western Hemisphere Affairs) del 19 de julio del presente año, contemplará
la utilización de 122 millones para el apoyo a la reforma judicial y
los derechos humanos en Colombia, y 390.5 millones para el apoyo a la
expansión de las operaciones antinarcóticos en el sur de Colombia.
Igualmente, la publicación en cuestión indica el empleo de 81 millones
para el desarrollo de una economía alternativa a la ligada a la producción
de coca, 129.4 millones para los esfuerzos antiguerrilla de las Fuerzas
Armadas, y 115.6 millones para financiar el apoyo que se dará a la Policía
Nacional Colombiana.
(*) Diario La Prensa. Panama, internet@prensa.com planas@prensa
Sobre Plan Colombia
Por Alvaro Vásquez Notipaco,
El foco principal de nuestras tareas es la denuncia constante y la
movilización contra el Plan Colombia. Este tema no puede simplificarse
al extremo de no ver la diversidad de posiciones que hay a este respecto
o no tener en cuenta la gama de posibilidades que tenemos en este frente.
CARÁCTER DE LA AYUDA
Ante todo, la apreciación sobre la ayuda norteamericana, debe ser clara.
El Plan es UN CAMBIO DE CALIDAD DE LA ACTITUD YANQUI frente a las relaciones
con Colombia. Es una toma de decisiones que implica involucrarse en
un proceso cuyas líneas seguramente no están definidas todavía, pero
que irán perfilando en dependencia de la posición oficial colombiana
y sobre todo de la resistencia popular.
Es una POLITICA DE ESTADO, dirigida claramente a aprovechar una serie
de factores como la lucha contra el narcotráfico, el tema de los derechos
humanos, el peligro de contagio a los países vecinos, con el fin de
marcar una raya para detener el fortalecimiento de la insurgencia armada,
caso peculiar en la situación colombiana.
No puede considerarse la adopción de la ley de ayuda militar como un
hecho mas en el camino de la imposición y la sojuzgación tradicional
por aporte de los E.U: el gobierno yanqui aprovecha una coyuntura que
le es favorable debilidad de Pastrana, entreguismo de éste, crisis
económica, concesiones a la guerrilla, falta de confianza en las fuerzas
armadas oficiales, desesperación de la población por el deterioro de
las condiciones de vida y trabajo para pasar a intervenir mucho
mas que antes en los desarrollos nacionales.
Se trata de una intervención PUNTUAL y no sólo general, actuando en
cada sitio de la conyuntura y viene preparándose por la serie de concesiones
anteriores: leyes impuestas al congreso, cambio de la Constitución a
favor de las inversiones extranjeras, montaje de bases militares, navales
y aéreas no solo en el país sino en los países vecinos, adiestramiento
de tropas especiales, creación de estructuras de inteligencia castrense,
etc.
La política del Plan, aparentemente resultado de un acuerdo negociado,
implica también un reconocimiento de la IMPOSIBILIDAD DEL PODER NACIONAL
PARA RESOLVER SOLO LOS FACTORES DE CRISIS. Por su parte, los grupos
empresariales, aunque con diferentes enfoques, desconfían de la capacidad
del sistema y de sus estructuras de fuerza para detener el curso de
los acontecimientos. Vienen de una experiencia de fracasos y sienten
que POR SUS PROPIAS FUERZAS no podrán modificar este rumbo. Por lo pronto
están ensayando la vía del diálogo, pero esto no es absoluto. Por eso,
el primer resultado negativo del Plan es cierta tendencia en este nivel
empresarial a apuntarse por una salida diferente, con base en el refuerzo
extranjero. Suponen que la relación de fuerzas entre el gobierno y la
insurgencia cambiará con el Plan, por obra y gracia del poder militar
imperialista.
Tampoco es acertada la apreciación de que el Plan es el resultado directo
y natural de la "globalización" y todo lo que esto significa.,
Aquí se ignora el componente de la intervención militar que envuelve
la ayuda de nuevo tipo inscrita en el plan. No se ve lo PROPIO Y ESENCIAL
de esta política y se siguen repitiendo los slogans de la condena del
neoliberalismo y sus consecuencias. Aunque el trasfondo de lo que se
llama el modelo está ligado a estos desenvolvimientos de la posición
americana, aquí hay componentes específicos que diferencian la situación
colombiana de otros teatros de aplicación de ese modelo.
UN FRENTE AMPLIO
Teniendo en cuenta esta caracterización, debemos asumir una actitud
de RECHAZO FRONTAL AL PLAN COLOMBIA, como expresión de una política
de sojuzgamiento que puede llegar hasta la intervención extranjera directa
de tipo militar para dirimir un problema nacional como lo es el de la
insurgencia en Colombia. Por eso no es posible diferenciar entre las
partes del Plan, para enfrentar lo militar y aceptar lo social. La integralidad
del plan no se refiere, como lo plantean Pastrana y los norteamericanos,
a su virtud de resolver de un solo golpe las cuestiones del narcotráfico
y de la guerrilla, estrechamente dependientes, como lo aseveran sus
autores, que incluso son englobados en una sola caracterización, la
"narcoguerrilla". La integralidad consiste en que tiene un
único propósito cual es el de derrotar la insurgencia, al cual se subordinan
los otros aspectos de la ayuda.
Pero el hecho de que asumamos una posición definida teniendo en cuenta
el significado de la ayuda que contiene el plan no quiere decir que
no veamos las diferentes facetas que asume la implementación de este
proyecto en ejecución.
Ante todo, lo principal ahora es develar sus propósitos, denunciar
sus objetivos y llamar a la lucha contra su aplicación. En este esfuerzo
hay que tratar de unir a todos los que por una razón o por otra expresan
su disentimiento con el Plan. En este sentido, la lucha contra éste
es uno de los elementos esenciales de la política de unidad y de acuerdo
con otros sectores y desde luego, está ligada a la formulación de las
exigencias democráticas, a la lucha por la soberanía y al programa alternativo
de las demandas populares.
Por otra parte, es necesario aprovechar todas las coyunturas que van
a presentarse con motivo de su puesta en práctica. Una de ellas es la
diferencia que existe entre la ley americana y las posiciones divergentes
y reservas de las naciones europeas. Sin exagerar estas distinciones
, sí tenemos que percibir los matices y las posiciones que en esto surgen,
sobre todo la disposición de grupos y gobiernos europeos a prestar ayuda
en cuanto a la erradicación de los cultivos de estupefacientes por medios
no militares y la distancia que guardan en cuanto a involucrarse en
el conflicto armado.
También hay que tener en cuenta las prevenciones de algunos sectores
contra ciertos aspectos del Plan. El sistema de fumigación es condenado
por los organismos de derechos humanos y por los grupos ambientalistas,
que pueden hacer aquí un aporte significativo en la defensa de los cultivadores
y en el rechazo a la solución de fuerza de la supresión militar de los
cultivos tildados de "ilícitos", ya que hay una gran actividad
en cuanto a las confrontaciones contra las medidas militares.
Igualmente hay que apoyarse a fondo de las actividades que están en
marcha en diversos países. En el Ecuador, donde está una de las bases
principales de la actividad militar, la de Manta, ya se han realizado
diversos actos y movilizaciones contra el plan. Hay que interesar a
la opinión de países como Venezuela, cuyo gobierno ha presentado reiteradas
reservas sobre los operativos contra la droga, así como Brasil y Perú,
que han mostrado preocupación por el brusco cambio en la balanza del
armamento en la región determinada por la ayuda militar a Colombia.
Un frente de la actividad internacional es de los núcleos de solidaridad
de Europa, cuyas organizaciones tienen actitudes consecuentes al respecto.
Pero, sobre todo, es importante el pronunciamiento de los mas diversos
organismos sociales y políticos de los Estados Unidos, incluyendo algunas
ONG´s internacionales, que vienen denunciando el carácter del plan y
todo el potencial intervencionista y de guerra que contiene.
En Colombia hay una gran efervescencia alrededor del tema. Ya se ha
realizado el encuentro en Puerto Asís, Putumayo, que ha exigido un cambio
de la fumigación por un plan concertado de erradicación manual, la condena
del hongo que pretende irrigarse en ese departamento, primer escalón
de la aplicación del plan, la denuncia del nuevo clima de violencia
y paramilitarismo que ha traído la aprobación en el Congreso americano
de la ley de ayuda.
CONTRA LA APLICACIÓN
Por otra parte, hay un período entre la aplicación del plan y su puesta
en práctica en el teatro de operaciones militares. La sola aprobación
de la norma no quiere decir que sea inevitable su aplicación con todas
las consecuencias que hemos anotado en el plano de la intervención.
Una posibilidad es detener esa aplicación. O por lo menos lograr una
suspensión de sus efectos. Así como el gobierno y los yanquis tratan
de aprovechar el interregno para producir cambios en los mandos militares,
adiestramiento de nuevos batallones (por lo menos dos), trabajos de
inteligencia y sobre todo, una costosa labor de desorientación y de
maduración de las condiciones para convencer a la opinión de la conveniencia
de la intervención, el movimiento popular también debe aprovechar esta
etapa para la movilización cada vez mas elevada, la ampliación del frente
contra la intervención y la multiplicación de las relaciones con la
opinión internacional. Pero también con la formulación de alternativas
y las propuestas de suspensión de las operaciones.
Desde luego que no será fácil lograr un objetivo de esta naturaleza
cuando se ha puesto en marcha un cronograma de ejecución del plan..
Este puede ser no sólo el tema de propuestas y alternativas del movimiento
social y político sino que puede convertirse en una contraprestación
a la hora de debatir temas como el del cese al fuego, que puede ser
presentado por la guerrilla y avalado por la opinión. En lo inmediato
están en preparación el encuentro Nacional contra la intervención y
el Plan Colombia que debe realizarse el 7 y el 8 de octubre y el encuentro
internacional en Costa Rica , que debe reunir delegaciones del país,
de los gobiernos y organizaciones europeas, de Estados Unidos y de América
Latina. Todo el partido debe vincularse a la realización de estos dos
eventos, que podrán tener repercusiones trascendentales en cuanto al
plan.
Pa´lante es pa´yá!
Del profesor Ludoviko desde Usa.
Me alegra que le hayan gustado los relatos sobre piratas en Urabá.
Recuerdo cuando niño las aventuras de Halifax, que me las leía completas
cada semana. Y la película 'El Corsario Negro' en pelea con los piratas
por rescatar la princesa. Soñaba con esas aventuras y se me cumplieron
en la realidad rescatando princesas de las garras de los malevos piratas
acosadores.
Recuerdo también cuando me llevaban al colegio de los salecianos en
Medellín por unas frescas calles sembradas de árboles que formaban un
túnel inmenso tapizado de florecitas rojas que semejaban un pajarito
de pico amarillo: Sabe usted cómo se llema esa flor? Avíseme.
Aqui en esta urbe de cemento me agrada ir cada quince días al jardín
botánico. El más grande del mundo. Cinco millones de plantas. Allí tienen
una urna de cristal del tamaño del estadio el campín. Dentro se simula
el ambiente y temperatura del trópico y han creado una selva que incluye
caidas de agua. Me siento como en las selvas de Mutatá, o en el Chocó.
Me lo recorro completo y pienso que voy por la llorona arriba de Dabeiba.
Me siento en un tronco del camino mientras por los parlantes simulan
los ruidos de los animales de la selva. Yo me escucho en mi automático
un vallenato de Julián
Conrrado.
[2]
Respecto al cese al fuego no hay que hacerse muchas ilusiones pues los
colombianos son expertos en la mamadera de gallo. Recuerde Usted que
sobre la mesa del diálogo reposan 2.500 propuestas de solución al conflicto
que agobia a los colombianos. Y es tan sencillo ponerlas en ejecución
por parte del Estado.
Allí están las propuestas de Norman cargadas de verdades y de poesía,
allí se encuentran las soluciones de desarrollo económico planteadas
por Antares; y tantas otras que por lo que veo fue una botada de corriente
tenaz.
Al archivo. Porque la respuesta de Pastrana fue el 'Plan Colombia',
la multiplicación de los recursos bélicos y el incremento de la capacidad
combativa. Y como gritan por las calles: "El Ejército colombiano...
Con armas americanas ... Matará a sus hermanos". Aqui en USONA
los editorialistas traducen el plan en las siguientes palabras de Willy
Clinton: "Nosotros ponemos la plata y ustedes ponen los cadáveres".
[www.postnet.com/editorial].
Léanlo por favor que no es carreta, en la página editorial del 14 de
septiembre.
Estoy presto a empuñar de nuevo el fusil cuando me lo sugiera la Nueva
Colombia Bolivariana. Ahí no hay vuelta de hoja. Y estoy enterado de
que miles de colombianos tomarían la misma decisión.
Podrán bombardear a Colombia entera, podran desplazar a todos los colonos
de Urabaibe, podrán arrebatar la tierra sagrada a los nativos de mi
patria. Podrán exterminar a todos los rebeldes de Urantia, pero no lograrán
terminar con la ansiedad de los gringos por soplar mas droga para calmar
su angustia post moderna generada por el confort, el distrés y la falta
de ternura.
A usted amigo Norman que le encanta tanto las aventuras, la poesía y
la prosa encarretadora le recomiendo como lectura el libro de Arturo
Alape titulado; 'Los Sueños y las Montañas". Trata de entevistas
a ese montañero de la toallita al hombro que con la grandeza del Peñon
de Guatapé dice: "El asunto no es que se terminen los tiros sino
que se solucionen los problemas del pueblo colombiano".
Póngale la firma que no hay reversa. Punto.
LidovikoSenior
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