Intervención paisajística en Amer (GIRONA)


Descripción


El ejercicio final se centra en una intervención paisajística en la ribera de un caudaloso río en las proximidades de la localidad gerundense de Amer. El paisaje puede dividirse según sus características en tres franjas: -Arroyo: un caudaloso arroyo, parcialmente embalsamado, crea una perfecta superficie horizontal que actúa a modo de espejo de la orilla opuesta a la del observador. -Bosque: una agrupación natural de chopos se extiende paralelamente a las orillas del río, siguiendo una disposición arbitraria-natural. Los chopos aportan la dimensión vertical y el movimiento al paisaje, contrastando con la dimensión horizontal y quietud del agua estancada. Tanto la presencia de los chopos como la textura del suelo dan una gran uniformidad a esta franja. -’Ante-bosque’: otra pequeña franja paralela a las anteriores es la que conforma una plantación antrópica de árboles de tamaño reducido. Igualmente, esta franja posee una identidad propia e independiente a las otras dos, dada su retícula geométrica y sus texturas propias. La intervención pretende artificializar en cierto modo el paisaje existente, centrándose básicamente en las franjas terrestres. Para ello, se actúo de dos maneras: envolviendo la base de los chopos con cinta de un cromatismo ajeno al paisaje e incluyendo una base a modo de maceta a los árboles menores de la franja interior.

BOSQUE

El bosque de chopos se percibe antes de la intervención como una masa homogénea de textura y color. Su disposición desordenada no establece ninguna jerarquía visual: los troncos siempre tienen la misma relación indiferentemente al punto de vista del observador. Asimismo, las distancias visuales hacen que sean la base de los chopos lo único que de ellos veamos sin alzar la cabeza. Así pues, el bosque se percibe como un todo. Tras la intervención, el bosque sufre importantes cambios perceptivos. Ahora cada individuo-chopo posee una identidad propia: se han singularizado cada uno de ellos mediante la elección de un color para su revestimiento. Ahora, la percepción del bosque difiere substancialmente respecto del observador: los troncos se muestran como barras cromáticas que se van combinando a medida que el observador discurre entre ellas. Inesperadamente, el observador encuentra una combinación de su agrado e inmortaliza su hallazgo en película fotográfica... La intervención actúa igualmente sobre la escala perceptiva de este bosque. Antes de ella, la percepción no difería en demasía en función de la proximidad del observador: simplemente, la superficie boscosa ocupaba mayor o menor espacio en nuestra retina. Tras ella, los troncos coloreados se agrupan, se diluyen, se obstaculizan, se combinan dependiendo de la distancia desde la que se observe. La intervención en el bosque de chopos juega con otras variables naturales: la refracción cromática sobre el agua (pues la corteza del chopo y el agua estancada presentan una proximidad cromática superior a los troncos intervenidos) y la reflexión sobre ellos mismos, pues los troncos se ven reflejados en las cintas de revestimiento, creando tonalidades nuevas e inesperadas.

‘ANTE-BOSQUE’

La intervención sobre la segunda franja incide en el mismo tema que sobre la anterior: la artificialización del paisaje. En este caso, no obstante, ya existía cierta desnaturalización al estar los pequeños árboles dispuestos según una retícula geométrica. La intervención, pues, trata de asociar la presencia de estos árboles en el paisaje a la presencia vegetal artificial más próxima a la ciudad-artificial: individuos aislados en macetas. Se consigue de esta manera desvincular los árboles del terreno natural: ahora parecen haber sido depositados sobre él. El observados no puede apreciar ahora si el árbol nace directamente del terreno o del basamento artificial (un efecto similar, pero en sentido inverso, utilizó la arquitectura musulmana de la península al suprimir las basas de las columnas, para hacerlas análogas a un tallo vegetal que nace abiertamente del terreno). Asimismo, se introduce en el paisaje una jerarquía visual acorde a la estructura de franjas del paisaje: la visión tras la intervención difiere substancialmente según ésta sea oblicua, paralela o perpendicular a la retícula de las ‘macetas’. El proceso de ejecución deparaba al observador varias sorpresas: los individuos vegetales se iban artificializando consecutivamente, creando percepciones de individuos artificiales aislados por otros naturales... Se incluyen varias percepciones del paisaje que el observador tomó bien por la calidad perceptiva del paisaje, bien por la explicación que de la intervención daba el mismo.
Imágenes a todo color próximamente.
Este proyecto forma parte del curso 'Elementos de Composición Paisajística', de Miquel Vidal Plà. Volver a página principal.
Mateo Alonso Ferrera
wapleton@hotmail.com