Autores:
Ing. Ricardo Gudiño Martinez y Profr. Meliton Godinez
Creo
que todos estamos de acuerdo que la función y concepto de Escuela y de
Educación han sufrido un sinnúmero de cambios, esto probablemente se deba al
desarrollo social, factores económicos y por supuesto políticos.
De esta manera la práctica docente ha sido afectada de una u otra manera, la
cual se ha visto obligada a asumir nuevas concepciones y diferentes formas de
actuar en relación a su tarea educativa.
Debo mencionar también que la Educación también se le ha señalado o acusado de
reproducir los intereses de la clase en el poder, por lo tanto considero que
hoy más que nunca debe generarse un cambio que provoque como resultado, una
educación y una didáctica que comprometa a los profesores con responsabilidad y
conciencia.
Mencionado lo anterior es obvio que la función docente y la formación de éstos
también ha sido cuestionada en repetidas ocasiones, siempre asociando al
profesor como los responsables de la formación de los nuevos valores, por todo
esto es muy importante que los profesores hagamos conciencia que en nuestra
sociedad no se puede, ni se podrá nunca generar un cambio eficaz y eficiente
mientras nosotros mismos no estemos preparados para dirigir tales cambios.
Desarrollo del tema.
Con todo lo anterior quiero resaltar al Docente como el elemento fundamental
dentro del proceso educativo y pienso que es de suma importancia que el mismo
valore su actuación, por lo tanto es indispensable que el tome en cuenta
ciertos factores que le facilitará dicha práctica, como el entorno social en el
que el se desarrolla,, los aspectos económicos políticos y culturales, las
propias condiciones del educando, la necesidad de una actualización continua,
entre otros.
Estoy también consciente que este no es el único problema que enfrenta el
sistema educativo en nuestro nivel ni en nuestro país, pero siempre y en todo
momento estoy convencido que los cambios de mejoría pueden ser generados por el
mismo profesorado.
El peso que ejerce el currículum oculto en este sentido, provoca que los
objetivos que realmente se favorecen con la dinámica de la vida cotidiana que
se fomenta en las aulas resultan contrarias a los que de una manera intencional
se pretenden.
Por lo tanto es de vital importancia la formación de un cuerpo docente
reflexivo, critico y dotado de una gran bagaje teórico y práctico, capaz de
planificar y desenvolver deliberadamente propuestas curriculares que hagan que
esa vida cotidiana que tiene lugar en las instituciones escolares sea
verdaderamente educativa y de interés para el educando.
Con todo lo anterior el profesor aparece como punto central y factor
prioritario de la deseada calidad de la enseñanza, dicho en otras palabras, el
trabajo y las funciones que desempeña en su labor docente son la clave que
determinan el desarrollo del proceso enseñanza-aprendizaje y a largo plazo la
formación de la nuevas generaciones.
Es por eso que considero de que de un tiempo para acá la actividad docente ha
sido más supervisada y criticada, pues se le observa como el profesional
responsable de la naturaleza y calidad del acontecer educativo en el aula, la
escuela y la sociedad.
Todo esto refleja que la formación de este profesional de la educación es el
eje de la controversia actual.
No puedo dejar de mencionar que la formación de los docentes es decir del
profesorado en general ha dejado mucho que desear y mucho más que criticar y
este puede ser un punto fundamental que ha provocado el deterioro de la imagen
del profesor sobre todo en nuestro país.
Por un lado debemos mencionar que las instituciones formadoras de los
profesores en muy pocas ocasiones cumplen con su función y el proceso de la
formación se convierte en mero negocio, quiero hacer hincapié que no en todas
las instituciones sucede lo mismo, pero si en una gran parte de ellas, por lo
tanto considero que el mal funcionamiento de estas reflejan por lo tanto
también un deficiente funcionamiento de la instituciones escolares donde estos
subsecuentemente prestarán sus servicios, pues los bajos niveles educativos
adquiridos durante su formación impedirán una eficiente práctica docente.
Por otro lado también se hace necesario señalar que respecto a los
profesionistas con estudios o carreras universitarias que no cuentan con los
recursos o conocimientos suficientes (en el ramo educativo) que les
imposibilitan un adecuado desempeño en el aula, y que para nivelar estas
desventajas se hace necesario la complementación de sus carreras con estudios o
cursos sobre formación de profesores (incluyendo los disciplinas
correspondientes), que al final le permita la combinación de todas estas
herramientas y conocimientos, que se refleje en mejores resultados de su
desempeño.
Otro de los grandes problemas que considera que hacen mella en el desempeño e
imagen de la formación del docente, es que en el momento de la contratación del
profesorado, muy pocas veces se toma en cuenta la capacidades de éste sino que
esta actividad se ve mancillada por ciertos vicios como los compromisos o bien
porque se tienen que cubrir ciertos espacios de manera urgente, pero esto da en
que pensar que a las autoridades les interesa cubrir una determinada cantidad
de maestros en un área y muy pocas veces se toma en cuenta la calidad de estos,
que desde mi punto de vista esto sería lo mas importante
Conclusiones y recomendaciones.
Es evidente que el profesor es el blanco de las críticas respecto a los bajos
resultados obtenidos en el proceso educativo en nuestro país y que en muchas
ocasiones la preparación o formación de los mismos deja mucho que desear. Por
un lado las instituciones formadoras del profesorado no alcanzan una calidad
educativa aceptable y por otro lado los docentes una vez establecidos en sus
centros de trabajo se olvidan de la importancia que tiene la actualización
Docente continua.
Por todo esto se hace indispensable la concientización del profesorado en
general, respecto a el papel tan importante que juega en la formación de los
educandos y de la misma sociedad, y de la responsabilidad que su actividad
implica.
Por otro lado se hace necesario el diseño de un programa de formación
permanente que permita mejorar el proceso de enseñanza aprendizaje, en los que
se tendrían que incluir laboratorios de docencia, talleres, cursos, seminario,
entre otras. Por último considero que se debe formular un programa que en
verdad estimule el desempeño, la formación y la actualización del docente, de
una forma económica y no como los programas que existen actualmente que como
todos sabemos existen fallas de diseño y aplicación de los mismos.

(1)(2)(3) Díaz Frida, Metodología de Diseño Curricular para
Educación Superior, Pág. 23, 28, 88. Editorial Trillas.
Bibliografia.