Cuento: EL DESCUBRIMIENTO

Una tarde me encontraba solo en mi casa descansando mientras miraba un poco de televisión y entonces suena el teléfono, era una amiga, Andrea es su nombre, y me pedía que valla a su casa, por que sus padres sehabían ido de viaje y ella estaba un poco aburrida. Entonces arreglamos que antes de la hora de la cena yo pasaba por su casa y saldríamos a comer a algún restaurante, y luego volveríamos a su casa para mirar una película que ella alquilaría antes de que yo llegara.
A eso de las 7:00 PM comencé as ducharme para ir a su casa mientras
escuchaba un poco de música, terminé de ducharme y comencé a afeitarme para estar lo mejor presentable posible. Cuando terminé, me subí a mi auto y fui a su casa.
Oh!, Sorpresa, cuando toqué timbre para que me atendiera, salió Andrea a recibirme, casi me desmayo, estaba más hermosa que nunca. Tenía puesto una camisa color negra de seda, una pollera roja con terminaciones como de encaje muy elegante y fina, medias negras y zapatos de tacos altos color negros de charol, también muy finos. Estaba peinada que parecía una reina, su pelo rubio y sus ojos celestes le contrastaban con el maquillaje oscuro que tenía en sus ojos y sus labios color fuego. Creo que se dio cuenta de mi asombro, porque comencé a elogiarla por como estaba vestida y ellas me decía, que aunque yo soy un amigo de ella no era el novio, también tenía derecho de verla elegantemente vestida.
Andrea no dudó en decirme que pasara a su casa mientras así ella buscaba el saco y la cartera para que salgamos. Mientras Andrea fue a buscarsus cosas yo estaba sentado en el sillón del living, a los dos minutos de estar allí sentado regresa, se sienta junto a mí y me dice: "mientras subía a mi habitación se me ocurrió algo fantástico para que hagamos los dos", ya que te gustó tanto verme así vestida, porque no te probas alguna ropita mía haber como te queda, ¿no te animas?, Yo realmente tenía unas ganas de decirle que si (siempre he tenido fantasías de estar con una mujer pero vestido yo también con ropa de mujer), pero a su ves pense que me estaba cargando y sentí vergüenza entonces me sonreí y le dije si ya estaba lista para irnos, ella nuevamente me dice dale no sentís ganas de probarte alguna ropita interior mía?.
No lo dude mas y le dije que si, que tenía unas ganas barbaras y que no
perdiéramos mas tiempo.
Entonces me tomó de la mano y subiendo las escaleras nos dirigimos a su
habitación. Llegamos y me dijo que me sentara, entonces abrió su
placard y me mostraba su ropa para que eligiera, ella opinaba y me decía
que cosas me iban a quedar mejor que otras, entonces fue cuando me
mostró un trajecito de color negro muy sensual de una tela que parecía
satén o algo así, mucho no conozco de telas, pero era muy lindo y ya me
imaginaba con eso puesto.
Después de eso había que escoger la ropa interior, y me mostró muchos
conjuntos pero ella igual tenía ganas de verme todo o toda de negro (ya
en ese momento me hablaba como si fuera una mujer). Me puso sobre mis piernas un conjunto de corset de encaje con porta ligas, una bombachita a tono y un par de medias de nilón con ligas para completar el conjunto, también era de color negro, muy sexy. Ya en ese momento yo estaba muy excitado de tan solo saber que me iba a vestir con todo eso. Ahora tenemos que elegir los zapatos que te vas a poner, me dijo, y me dio unos de taco alto de pulsera al tobillo, por supuesto también negros haciendo tono. Pero falta que te vas a poner arriba, me dijo, y me dio una camisa de seda blanca exquisita, muy suave.
Bueno ya tenemos todo, ahora te vestir y después te maquillo toda y te
pones una peluca de mi mamá. Ella salió y yo comencé a vestirme,
primero me puse la bombachita y las medias, luego el corset y ahí
comencé a enganchar las tiritas que traía con las medias de nilón.
Mientras me ponía los zapatos me miraba al espejo gigante que tenía
enfrente de mí y te juro que estaba super excitado. Luego me puse la
camisa, abroche suavemente y despacio todos los botoncitos y me subí la
pollera del trajecito. Cuando termine me puse el saco y explotaba de
calentura, salí de la habitación, me sentía toda una mujer (que suave y
sensual se siente cuando camino y siento esa ropa sobre mi cuerpo), bajo
las escaleras y encuentro a Andrea que estaba peinando una peluca rubia
para ponérmela a mí.
Le cuento lo caliente y excitado que me sentía al estar así vestido y
ella me decía que todavía faltaba, que cuando me ponga la peluca y me
maquillara, me sentiría mucho más sensual.
Empezó a maquillarme con mucha atención para cubrir todo detalle y estar perfecta, luego me colocó la peluca y me todo de la mano llevándome al living, me miró a los ojos y me dijo ya estas echa toda una mujer, ahora mírate al espejo. Luego de deleitarme mirándome nos sentamos en el sillón y comenzamos a hablar de nosotras, de lo que nos gustaría hacer y cosas por el estilo. Andrea puso una película en la vídeo casetera y se sentó junto a mí, nos pusimos a ver una película porno, comenzaba con una pareja de lesbianas masturbándose y besándose todo, esa película nos termino de calentar y entonces empezamos nosotras a acariciarnos. Andrea comenzó con una mirada muy dulce a besarme los labios, yo estaba muy excitada con esa sensación de tener mis labios pintados, de a poco nos fuimos sacando el saco que traíamos puesto y acariciábamos nuestros hombros, despacio muy lentamente me desabrochaba la camisa mientras me besaba el cuello y el pecho, yo muy caliente comencé a subirle la pollera roja que traía para masturbarla con mi dedo, su conchita estaba super mojada y cada minuto que pasaba se derretía mas.
Luego de estar un rato tocándonos ella me dio vuelta y apoyo su pecho
sobre mi espalda, me sacó la pollera, corrió mi bombacha y comenzó a
pajearme despacio. Andrea estaba muy caliente y excitada, mucho mas al sentirme disfrutar, se quito toda la ropa y se quedo en ropita interior,
yo hasta ese momento no la había visto, era un porta ligas muy sexy de
color negro y rojo.
Me decía cerca de oído:
- Putita, te gusta?
- Me encanta sentir tu cuerpo
- Vas a ser mi putita para siempre?
- Seguro, esta calentura la tenemos que sacar entre nosotras dos
- Me dejas que te chupe esa pija
- Si bebe, ven, es toda tuya
- Que dura que está, me gustaría que la metas por mi conchita
- Si, bebe, acostate en el sillón que nos cogemos las dos
Nos cogimos por un ratito nada mas, porque las dos queríamos acabar, no podíamos esperar mas tiempo.
Ella me pidió que se lo hiciera con la mano, que eso le gustaba mucho, y
así fue como se lo hice, nunca vi a alguien calentarse tanto como lo
hizo Andrea, fue terrible la manera de doblarce toda de placer sobre ese
sillón blanco. Después de que ella llegara al orgasmo, rápidamente
agarró mi pija y comenzó a pajearme y a acariciarme las piernas que con las medias puestas me excitaban, hasta que de repente saltó de mi pija dura esa leche blanca sobre el corset que yo llevaba puesto.
Fue precioso lo que habíamos descubierto entre las dos, ella descubrió
sus fantasías lesbianas y yo mi lado femenino y ese placer de vestirse
con ropas de mujer que a uno le gusta tanto y nunca tiene esa
oportunidad para hacerlo.
Después de terminar, arreglamos que para todos los martes de la semana nos encontraríamos para practicar este nuevo sexo que acabamos de descubrir.

Laura

Laurax98@hotmail.com

Erica32@infovia.com.ar

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