El encuentro

Natalia estaba siendo cogida salvajemente por Pillo. Su culo era golpeado sin piedad por su pubis y penetrado por el enorme y tieso falo haciéndola sentir que en cualquier momento algo desgarraría dentro de ella. Pero le gustaba, aquel polvo era sin duda uno de los mejores que había echado con Pillo. Aunque esto no quitara que la preocupara ligeramente su actitud, pues nunca le había visto en semejante estado de excitación... estaba como en éxtasis. La agarraba fuertemente de las caderas y hacía que ella se moviera de forma bestial atrás y adelante, al tiempo que empujaba su sobreexcitado miembro dentro de ella de forma desmesurada.
Sentía cada una de las penetraciones en cada centímetro de su pija, y deseaba correrse de un momento a otro. Natalia se masturba con una velocidad endiablada, Pillo se cansó de aquella postura, y decidió que prefería sentir el miembro de Natalia tocando su pubis, y que además conseguiría una penetración mayor. Sacó su miembro y lo admiró en todo su esplendor, tieso, inalterable, gordísimo, colorado como si lo hubieran estado estrangulando y húmedo del sudor y la saliva de Natalia.
Esta, instintivamente, se dio la vuelta, y separó de forma impresionante sus piernas, signo de que deseaba una penetración mayor Pillo se recreó en la escena que contemplaba, y admiró el miembro de Natalia, estaba erecto y los huevos sólidos y listos a descargar su contenido, colorado y deseando ser chupado, cosa que Pillo decidió hacer
Se echó hacia atrás de rodillas y bajó su cabeza entre las piernas de Natalia. Sacó su lengua y la pasó lenta y minuciosamente por cada rincón de la entrepierna de Natalia, saboreó su humedad, se relamió y la penetró con la lengua en el todavía dilatado esfínter, Natalia se estremecía, gemía fuertemente y movía las piernas de forma un tanto alocada, tanto, que a veces golpeaba la cabeza de Pillo. Se pellizcaba los pezones, duros como piedras. Se levantó un poco más para poder observar mejor a Pillo lamiendo su ardiente, húmedo, deseoso del órgano. Pillo mientras, se había estado meneando la pija de forma que no llagase a correrse (que poco le faltaba). Separó su cara del sexo de Natalia, y se miró el suyo propio, el cuál estaba chorreando, babeando por ser introducido
en una cavidad ardiente, deseoso de coger a un pobre culo bajo su total control, de bañarle con su inmensa cantidad de espeso almíbar amargo Pillo hizo caso de su instinto más básico y se acercó a Natalia de rodillas. Esta hizo
amago de querer agarrarlo con la mano, pero Pillo no la dejó,
por miedo a correrse fuera del un culo que tanto ama. Se agarró
por la base su pija, y, lentamente lo apuntó hacia el centro de
Natalia. Lo colocó en la entrada al órgano de Natalia y la penetró de golpe. Natalia se sacudió como si hubiera estado electrificada la pija de Pillo, sintiendo como aquel ariete entró de sopetón y como tocó lo más hondo. El meneo de la copula empezó
muy pronto, y rápidamente, ambos adquirieron una velocidad considerable
como para llegar al orgasmo. Natalia empezaba a jadear y a gritar de forma
molesta en el oído de Pillo, lo que le aturdía pero excitaba al
mismo tiempo. Clavó sus manos en el culo de éste, y le ayudaba
a empujar aquella porra de placer en su interior, rozando las paredes de su cavidad,
resbalando contra ellas, produciendo la fricción necesaria para
que toda ella estuviera en la gloria y el éxtasis levantó más sus piernas al tiempo que le advirtió de su pronto orgasmo, y él le pregunto si deseaba sentir su pija-manguera en su ardiente y bien lleno de leche culo o en su (con todavía sabor a pija) boca deseosa de engullir el caliente y resbaladizo néctar del placer. Ella le dijo que prefería acabar primero, por que así, la pija de Pillo mantendría su erección durante toda la operación orgásmica, lo que le proporcionaría un orgasmo tan bestial, que igual conseguía que su sexo, centro del universo en aquel momento, se tragara de un mordisco el enorme miembro que Pillo seguía insertando sin piedad y sin miedo a romper nada en el interior de Natalia Pillo, sumiso, obedeció sin rechistar (¿por qué no iba a hacerlo?) y su meneo, se torno violento por momentos. Los dos bajaron sus miradas y se miraron el centro de su impresionante coito, las dos pijas eran una gloria. Pillo introducía su miembro con más violencia, que antes, y Natalia estaba al borde del placer desmesurado. Natalia empezaba a sentir dolor por los golpes de Pillo, y empezó a impacientarse, pues la lubricación era tal, que empezaba a disminuir el nivel de placer que le proporcionaba aquella bestial pija
De repente, Natalia clavó sus uñas en la espalda de Pillo, apretó con sus pies su culo, curvó la espalda, apretando su pija con la panza de Pillo, dobló su cabeza hacia atrás y emitió un chillido que rápidamente se convirtió en un gemido, alargándolo durante unos siete segundos que duro su impresionante orgasmo. Pillo siguió moviéndose durante ese momento de forma que Natalia disfrutara mas de aquel final esplendoroso para el impresionante polvo que habían empezado hacia ya unos veinte minutos.

Pillo tuvo que hacer un enorme esfuerzo para no correrse en el momento que sintió como en culo de Natalia (y ella misma) se estremeció de gozo y de placer tras llegar al orgasmo. Pero lo consiguió, y se relamió mentalmente al pensar en el orgasmo que le iba a proporcionar Natalia con su boca, de un momento a otro. Natalia seguía derrumbada disfrutando de los restos de su gloria y Pillo se movía lentamente. Un ruido muy curioso salía del interior de Natalia, y se formaba cuando Pillo penetraba su colita.
Al poco, Natalia le hizo un gesto con la mano a Pillo, indicándole que extrajera su enorme y poderoso músculo vital, para, después de chuparlo lenta, minuciosa, larga y orgásmicamente, para que este tuviera una corrida bestial en el interior de su, siempre deseada, boca, duchándola con el jugo que tanto había deseado ella, y que tanto había deseado él expulsar, y haciéndola tragar sin desperdiciar ni una gota, ni una molécula, de tan preciado líquido.
Por fin, extrajo su miembro completamente erecto y con un tamaño que, ambos jurarían, era mayor de lo habitual.
Estaba con el glande colorado y brillante, húmedo todo los jugos de la cola de Natalia que habían lubricado tan inmenso e inolvidable polvo. Puso la pija al alcance de Natalia y esta, sin miramientos, lo agarro y acercó a su boca, dispuesta a chuparlo hasta que inundara su boca de aquel zumo amargo y excitante.
Puso, muy lentamente, su lengua en la base de miembro de Pillo y recorrió con esta toda la pija tiesa de Pillo. Lo lamió bien, lo relamió varias veces, y cuando parecía ya limpio, lo lamió más veces todavía, dejándolo seco de los humores del culo de Natalia. Después lo introdujo totalmente en su boca e hizo que la punta de esta tocara su garganta. Lo dejó unos segundos y disfrutó de como Pillo hacia fuerza con el miembro hacia el cielo de su boca, marcándole el tendón de la base de la pija.
A continuación, y tras una señal de Pillo, comenzó con su cabeza el típico meneo del chupamiento de pija que tantas veces había puesto en práctica con el inmenso miembro de Pillo.
Apretaba con los labios el perímetro de la pija, y con la lengua la parte inferior, y con este gesto, procedía a recorrer cada centímetro del monstruoso miembro, arriba y abajo. La excitación de Pillo estaba empezando causar en él el sentimiento de que no podría contener el orgasmo poco más, lo que no le gustaba demasiado pues estaba disfrutando como nunca de aquella mamada.
Pronto, Natalia recibió el gesto de Pillo que la avisaba de su pronto orgasmo con ansia, para sentir el semen, la enorme cantidad de semen, de Pillo en su boca y así, hacerle gozar hasta límites insospechados.
Natalia se sacó de la boca la pija, abrió la boca de forma que Pillo pudiera ver todo, a pocos centímetros de la punta, sacó la lengua y le agitó el miembro de forma salvaje. Pillo no tardó en estallar y un chorro de esperma salió con rumbo a la boca de Natalia, deseoso de ser engullido.
Natalia, ahora, acercó su boca y colocó su lengua sujetando el glande de aquel hermoso miembro y esperó. De la pija de Pillo seguían brotando borbotones de esperma, teniendo cada uno lugares de aterrizaje diversos. La mayoría caía sobre la lengua de Natalia, otros se escapaban un poco y caían en sus labios y los más osados, cayeron sobre sus mejillas. Natalia sentía como algunas gotas golpeaban con una fuerza impresionante el fondo de su garganta proporcionándole un placer inmenso.
Natalia, ahora, lamía lentamente el enorme miembro, esparciendo por él el esperma que tenia sobre la lengua, lo que la excitaba mucho. Sentía como el semen se escurría por la comisura de sus labios, intentando escapar de su ineludible destino, y caía hacia su barbilla para resbalar muy lentamente por el precioso cuello de Natalia.
Pillo no perdía detalle, y le excitaba inmensamente ver como Natalia jugueteaba con su esperma sobre su miembro, el cual empezaba a perder la fuerza que escasos minutos antes le sobraba y que les había proporcionado una acabada total y absolutamente inolvidable para aquellos pobres mortales.
Natalia abrió la boca y le enseñó el interior de esta. Tenia la lengua blanca a intervalos irregulares restos casi transparentes, resbalaban imperceptiblemente por la cara de Natalia, caían de su labio inferior y se detenían en la barbilla. Una gota, relativamente grande, de liquido blanco, cayó en su mejilla, y de ella escapaba néctar transparente. En el interior de su boca, enormes columnas de del pegajoso semen unían el cielo de su boca con la lengua, y Natalia movía esta para que se movieran, y jugueteaba con ellas.
Pillo al ver esta escena sé sobreexcitó de nuevo, e introdujo tres dedos en la boca de Natalia de forma obscena.
Esta los chupó, y Pillo sintió su esperma recorrerle los dedos, resbalando, y deseando escapar de su final. Después Natalia chupó los dedos lenta y excitantemente, engullendo cada gota de esperma. Pillo recogió con su mano los restos que cubrían la cara de Natalia, y de nuevo, se los dio a paladear, a degustar el amargor que el semen le producía en la lengua, en su dulce boca, en la delicadeza de su boca, comparable a la de su cola.
Pillo tenia de nuevo una erección lo suficientemente potente como para empezar de nuevo, deseaba penetrar lentamente a Natalia, y deseaba estar tres horas practicando un solo polvo, imaginó que su excitación seria tal que al final su pija habría crecido. Imagino por unos instantes el culo de Natalia hambriento de su miembro, la imagino con sus piernas bien abiertas enfundadas en las medias negras con encaje que tan bien las hace lucir. La imaginó con la pija erguida apuntando el techo y gritando 'chúpame'. Pero no podía ser.
Natalia se estaba acomodando su vestimenta, sin hacer el mínimo caso a su erecto pene. A Pillo no le quedó más remedio que subirse el pantalón que llevaba por los tobillos y de abrocharse la camisa que se había desabrochado completamente. Como pudo, consiguió que su pija se desinflase.
Al poco Natalia estaba impecablemente vestida con su vestido de noche negro y ceñido, se fijó que el tajo de este no delatara sus medias con liga, se colocó sus prótesis de senos en el corpiño, y se arreglaba el pelo, intentando disimular lo que allí había pasado. Cuando los dos terminaron, salieron del pequeño recinto del inodoro, hacia el amplio servicio de caballeros del salón de fiesta a la que habían asistido con la idea de que cuando todos estuvieran bailando se escurrirían echar un esplendoroso polvo.
Se detuvieron delante de los espejos y se peinaron más detenidamente, Natalia se retoco el maquillaje. Se miraron, y se besaron, despidiéndose hasta el siguiente encuentro. Pillo se fue del baño y Natalia volvió al interior del recinto del inodoro.
En ese justo momento, un joven sentado en un recinto contiguo al que había ocupado la pareja, sé corría por cuarta vez, bañando la puerta del wc de su esperma. Estaba recordando cuando, de pies en el wc, había mirado por la parte superior el impresionante espectáculo que le proporcionaron sus queridos desconocidos. Esa misma noche se volvería a masturbar. Se vistió y se fue.
Natalia se saco su vestido, sus zapatos de taco alto, su corpiño negro y las prótesis de senos, se saco su collar de perlas sus aros haciendo juego y la pulsera que Pillo le había regalado, decidió quedarse con la tanguita y las medias con el portaliga puesto debajo de la ropa que saco de su bolso para vestirse de hombre. Doblo su ropa de mujer y la guardo en el bolso.
Salió del recinto del inodoro y una vez frente a los espejos se limpio todo el maquillaje y se peino el pelo largo hacia atrás haciendo una colita de caballo.
Se arreglo la corbata y salió del baño, nuevamente a la fiesta donde se encontró con Pillo a quien saludo como a un viejo amigo.

Natalia travestis@onelist.com


--

Volver a Indice General.

Ir a Pagina Principal.