27

Dos castros en Avión (Ourense)





     El municipio de Avión se enclava en las estribaciones de naciente de la Serra do Suido, importante cadena serrana cuyas altiplanicies superiores no descienden de los 700 m. sobre el nivel del mar, y la cual delimita las actuales provincias gallegas de Ourense y Pontevedra. Avión se localiza muy cerca de estos parajes, en una encajonada terraza emplazada en torno a los 400 m. de altitud, entre diversas líneas de serranías, y recorrida por el curso alto del Avia, y sus afluentes en este sector, el Valdeiras y el Folgoso. Por el E. tras salvar los ramales montuosos de Barroso, Abelenda, Balda y Lamas se cae sobre el valle del Avia, donde se encuentran Ribadavia, Beade y Leiro. El aspecto moderno de esta comarca está en buena medida desfigurado por la construcción del embalse de Albarellos. Como es normal en el poblamiento tradicional de las comarcas montañosas, aquí nunca la densidad demográfica fue alta, no sólo a causa de las difíciles condiciones climatológicas, sino también, por su evidente aislamiento geográfico, lejos de las grandes rutas de intercambios a lo que cabe añadir su ámbito de comarca gallega del interior.
     La historia de Avión se conoce a grandes rasgos, a base de algunos datos dispersos. De su prehistoria tampoco es mucha la información disponible, pues salvo la solitaria mención al Monte do Castro, que se recoge un poco por todas partes, nada más hemos encontrado. Sí son mejor conocidos los testimonios arquitectónicos dejados por los pastores que utilizaban las cumbres del Suido. Son célebres, aunque no tan bien estudiados como se merecen, los chozos, construcciones edificadas por los pastores para guarecerse, caracterizadas por haber sido abovedadas, y que pueden aparecer integradas en verdaderos poblados. De todos modos, las cronologías medievales propuestas en ocasiones para tales obras probablemente necesiten una cierta corrección.
     Para una más completa información sobre la geografía, la historia, los monumentos y las gentes de este municipio recomendamos la visita a las página web de inorde y a la del propio Ayuntamiento de Avión.

     Recientemente nos hemos desplazado a este lugar para ver el Monte do Castro en Sn. Xusto de Avión (véase mapa - señalado con el nº 1), citado en algunos textos divulgativos, y al regresar hacia Ribadavia, tuvimos la fortuna de apreciar la existencia de otro enclave castreño en la aldea de O Castro, perteneciente a la parroquia de Sta. Baia de Barroso (véase mapa -señalado con el nº 2). No están muy distantes el uno del otro (véase foto 1), si bien, mientras el Monte do Castro se localiza sobre la terraza agrícola de Avión (véase foto 2), el de Barroso se relaciona con la vega de esta parroquia, separada por la profunda garganta fluvial donde confluyen los ríos citados más arriba.
     Las coordenadas geográficas de ambos yacimientos son las siguientes:

Estas coordenadas geográficas fueron obtenidas del mapa publicado por el Servicio Geográfico del Ejército, correspondiente a la Hoja de Pontecaldelas 5-10 (186), con la escala 1:50.000.
     Durante la visita realizada al Monte do Castro nos percatamos claramente de que estábamos ante un interesantísimo yacimiento arqueológico que merecía una divulgación más acorde con su importancia, esperando que su adecuada publicación se despierte la sensibilidad pública y se proyecte una excavación en regla.



1. El Monte do Castro (Sn. Xusto de Avión).

     El Monte do Castro es una alta prominencia rocosa alzada sobre la vega de Avión la cual domina visualmente desde su margen septentrional (véanse fotografías nº 2 y nº 3). Localmente también se conoce como Castro de San Vicente por encontrarse esta aldea a sus pies hacia el SO. A su cumbre se asciende por una excelente pista asfaltada que concluye en el mismo recinto, pudiéndose penetrar en su interior cómodamente con culaquier vehículo. Su altitud es de 621 m., alzándose sobre el valle de Avión alrededor de unos 200 m.



     Este yacimiento se articula en dos planos perfectamente diferenciados, y dispuestos a distintas alturas (véase plano nº 1). Sus dimensiones máximas son aproximadamente 150 m. de longitud por 80 m. de anchura (ejes E.- O. y N. - S., respectivamente). La terraza superior es de planta elipsoidal, midiendo unos 80 x 80 m. (véase foto nº 4). En este sector cabe distinguir varios aspectos:

     En el examen visual de este yacimiento hemos localizado diversos materiales cuya naturaleza nos remite a la protohistoria galaica. Se recogieron varios pequeños fragmentos cerámicos muy rodados, sin decoración, cuyas pastas y calidades son claramente castreñas. Además en la acumulación de piedras de la unidad elevada de la terraza central, hemos visto un trozo de un molino navicular que permanece in situ. Los fragmentos cerámicos identificados fueron encontrados todos sobre la línea misma de la muralla de la terraza superior. Este hecho nos sugiere para la construcción de la muralla un traslado de tierras y materiales del interior del recinto, lo cual remite a un poblamiento previo a la erección de dicha unidad defensiva, cuando menos parcial.
     Asimismo, en el conjunto rocoso situado hacia el O. del recinto superior, hemos visto rudimentarios escalones tallados para facilitar el ascenso a su cima ya muy erosionados. En una de estas rocas consta una pila rectangular así como un cruciforme grabado con instrumento metálico.
     Antes de dar por finalizada la descripción de este yacimiento, es interesante comentar que Cesáreo Rivera hablando de él señala la existencia en su recinto de una roca en la cual los vecinos veían la imagen de Sn. Salvador. A pesar de la exhaustiva búsqueda de este elemento, no hemos conseguido identificar nada que nos sugiriese tal atribución, ni tampoco, hemos tenido la oportunidad de encontrar a nadie que nos ayudase en este sentido.

2. El castro de Barroso

     Este nuevo yacimiento se localiza en un pequeño coto de la aldea de Castro de la parroquia de Santa Baia de Barroso. La citada aldea se ubica junto al mismo promontorio rocoso (véase foto nº 1), el cual, dadas sus exiguas dimensiones apenas sobresale por encima de los tejados de las viviendas actuales.
     El emplazamiento del sitio arqueológico es sumamente interesante. Ocupa una prominencia rocosa en el extremo N. de una vega agraria de aspecto triangular, asentada sobre una elevada chan (terreno aplanado) delimitada por las profundas gargantas de los ríos Folgoso y Valdeiras. En consecuencia, por el N. las características defensivas del lugar son inmejorables. Sin embargo, hacia el S. los problemas de prevención debían de ser mayores. El castro actualmente muestra importantes transformaciones, las cuales sin desfigurarlo completamente, le han afectado en cierto grado. Así por ejemplo, la construcción del barrio, materialmente inmediato al yacimiento, no nos permite concebir como se resolvería por esta zona la defensa del recinto. Asimismo, en su interior fueron instalados varios hórreos, y en la ladera de poniente, además de la erección de algunas construcciones, se habilitaron estrechos socalcos (terrazas) para cultivo.
     El yacimiento fue construido en un coto de carácter rocoso alargado. Sus dimensiones máximas son 60 m. (eje E. - O.) por 40 m. de anchura (eje N. - S.). Su altura máxima sobre la vega del S. no excede los 20 m. en total.
     En conjunto el yacimiento es de tendencia aplanada, pero se pueden indiviualizar diversos sectores. Así en el extremo E. Vemos una especie de acrópolis circular de unos 30 m. de diámetro, con abundantes afloramientos de rocas. Hacia el O. se extiende una terraza de unos 32 x 28 m. apenas a más bajo nivel. Hacia el N., ya claramente en un plano inferior, se extiende otra terraza en toda la longitud del yacimiento, prolongándose por el E. De la acrópolis. Esta unidad tiene una anchura máxima de unos 15 m.
     A pesar de estar muy claras las diversas partes de un yacimiento de tipo castreño, no es fácil determinar la intensidad de las transformaciones que ha podido sufrir por el uso de los habitantes de la aldea. Desde luego, no nos ha sido posible identificar en superficie ni un solo fragmento cerámico, si bien, hacia el S. por el lugar de acceso, frente al hórreo allí levantado, hemos visto aflorar los restos de un murete.
     En consecuencia, estamos ante un tipo de yacimiento arqueológico del tipo castro. Tema aparte es establecer una cronología viable a partir de los datos recogidos sobre el terreno sin haber practicado una excavación arqueológica. El monumento muestra semejanzas con yacimientos pertenecientes a la protohistoria galaica. Pero asimismo, no le faltan paralelos morfológicos con fortificaciones medievales a las que se las despojó de murallas y torres. A falta de una información arqueológica precisa, de la observación visual no se puede avanzar más.




Vigo, a 7 de Mayo del 2001




Enlaces de interés sobre la Cultura Castrexa gallega


     No es mucha la información existente en Internet sobre la cultura castreña de Galicia. Fue éste sim embargo el aspecto de nuestra prehistoria más trabajado arqueológicamente, el más favorecido por las inversiones de las administraciones públicas, y el que ha sido más tratado bibliográficamente, al menos en años pasados. Hay, no obstante, varias páginas web de sumo interés, para los cuales recomendamos su visita, pues los materiales que presentan son una excelente y completa introducción a este importante tema. Son los siguientes sitios:


© Julio Fernández Pintos 2001