Chinaski Surfari 2.001


Como otros años en el pasado, se le planteo al autor la necesidad de hacer un viajecito para reencontrarse con la esencia surfera por experiencia, el surfari, las tiendas de campaña, el coche cargado de tablas, en fin la aventura. No todos los años se pudo hacer gran cosa, ni ir muy lejos. Por ejemplo el infamante año 2000 en que quise organizar un viaje de surferos y al final acabe en un camping con música hasta las 5 de la mañana rodeado de al menos 6 no surfers que aparte de joderme un par de tablas que les preste no tenían demasiado empeño en aprender, y para colmo de males no hubo demasiadas olas ( Algún día contare la historia completa de este viaje a Los Caños de Meca).

Este año quise hacerlo bien así que planee ir a Portugal. El sitio elegido Sagres, en el sur, por su estratégica localización que nos ofrece una ventana de marejadas mayor, por su relativa cercanía a Málaga, y por no estar tan lleno como el norte. En cuanto a la gente que iría simplemente puse una condición, que surfearan, y eso he conseguido, aunque ninguno a un gran nivel todos nos defendemos. Nombres míticos nos esperan, Arrifana, Carrapateira, Zavial, Beliche…

Rodri, 16 Años , antiguo bodyboarder local de Lemon, surféa de derechas. A veces lo podreis ver por el foro como Aholy. Tabla Panic Point, 6’1’’.

Carlos, Alias "Charles", ( No confundir con mi camarada Karmaikel ), 19 años, primo del anterior, y también un antiguo bodyboarder de Lemon, surféa de izquierdas y es un autentico kamikaze. Tabla 6’5’’.

Ni uno ni otro tienen gran experiencia pero tienen el conocimiento mínimo para no ahogarse, buena forma física, y cogen olas, aunque mi misión con ellos será contenerlos un poco en olas que tal vez sean demasiado para ellos.

Y por ultimo, yo ,Javier alias Usul. 30 años, surfista de derechas, 6 años en el pico, nivel aceptable, no muy acrobático pero sí seguro. Me gusta sobre todo surfear en backside. Tenia pensado llevarme dos tablas, mi 6’1’ (por si acaso) y mi minimalibu un Panic Point 7’10’ que me esta dando muchísimo juego este verano y del que estoy ´in love´. Pero al final no la lleve, no quería cargar demasiado el coche, y además, es que me gusta el longboard cada vez mas.

Alguno que conozca bien quienes somos los de Chinaski se preguntara ¿y tu colega Karmaikel, ese que esta en muchas fotos, y que es parte de la historia de tu pagina ? La respuesta es sencilla, no todos tienen vacaciones en el momento preciso.

7:00 AM. Estoy aparcado justo enfrente de Lemon esperando que vengan los dos camaradas para emprender este viaje antes que sea demasiado tarde y haga calor. A alguno no le hizo mucha gracia eso de levantarse temprano. No llegaron tarde, pero tuve que echarme las manos a la cabeza cuando vi la cantidad de bultos que traían. 10 minutos mas tarde estabamos en la carretera, escuchando música de los Airbag y los No Picky ( grupos punk-rockeros locales ).

Es agradable conducir por la carretera a hora temprana, cuando no hace calor, hablando de olas y sabiendo que mas adelante te esperan unas cuantas de ellas. Rodri y yo charlamos bastante, Charles se dedico a dormir.

Como en un sueño y casi sin darnos cuenta paso toda la vega de Antequera y el campo sevillano. En la circunvalación de Sevilla tuve que pegar un buen frenazo, por uno que se quedo parado delante, que me hizo patinar un poco, el de detrás pego un medio derrape bastante espectacular. Pero seguíamos a buen ritmo hacia Lusitania. Después de atravesar rápidamente la autovía hasta Huelva, hubo una pequeña molestia. El mapa que yo tenia indicaba que existía una autovía hasta la frontera pero aun no estaba construida. Así que aquí tuvimos el primer retraso, 50 km de carretera nacional y bastante trafico, Gibraleon, Lepe, etc.

Entrar en Portugal no es como entrar en otro país, la autovía es buena, pero no mucho mas que la de aquí , ni mucho peor. En la frontera no te paran ( recordemos los Acuerdos de Schengen ). Y en la radio aparte que el locutor habla un poco raro (seguramente en portugués) la música es la misma selección comercial anglosajona de aquí, así que estabamos como en casa. Infructuosamente tratábamos de conseguir la sensación de estar en el extranjero pero faltaba aun para que lo lográsemos.

Portugal pasa también rápidamente cuando vas por autovía. En realidad es solo una sensación ya llevábamos unas 5 horas de viaje cuando entramos en la parte de viaje con carretera nacional, la infame n-125, la carretera con mas accidentes de Europa. Eso es debido a la manera portuguesa de conducir, que incluye adelantar cuando viene otro coche por el carril contrario esperando que el de enfrente se aparte un poco ( cosa que suelen hacer, yo al menos iba prevenido y lo hice ). No obstante en nuestro viaje de ida no lo vimos, sino que tuvimos que experimentar algo peor, atascos horribles para atravesar cada pueblo que pasábamos, Alcantarilla, Portimao, Lagoa ( no confundir con Lagos ). Una hora después de entrar en la nacional y tras una no muy sencilla travesía por Lagos, dejamos atrás Vila do Vispo, y entramos en los últimos diez km de tranquila carretera.

Llegamos a las 1 y pico. Lo primero fue encontrar el camping (fácil) después inscribirnos ( muy fácil) , montar el campamento ( regular ) descargar las cosas y… A SURFEAR ! ! !. Por ser el primer día nos fuimos a Tonel una playa cercana a Sagres , es una playa entre acantilados ( como casi todas las que vimos) el agua azul transparente te invita a meterte, sobre todo si como ese día , hay olas de derechas de un metro y muy poca gente en el agua. Aparcamos el coche a las 3 y estuvimos mientras la marea estuvo lo suficientemente alta ( o sea hasta las 7 aprox.).

La impresión principal entre nosotros era la fuerza que tenían las olas, yo al menos había probado las olas gaditanas que no eran demasiado distintas, pero ellos apenas habían surfeado ponientes de Lemon. Y así pasamos la primera tarde cogiendo sobre todo derechas en aquella translúcida, azul y helada agua portuguesa.

Hubo alguna que otra tragada de espuma, y como incidente mas grave un toque que recibí mi tabla al chocar contra la tabla de "charles" como consecuencia de una gran saltada en esa ola por su parte, me salió de pronto delante mía y por no darle me tire. El hizo lo mismo y la rompiente de Tonel el resto. Total un agujero alargado de 6 o 7 cm de largo por 2 o 3 de profundo en el bottom de mi tabla , a la mitad mas o menos. Luego por la noche lo rellene con plástico y lo tape con cinta aislante y así aguanto bastante bien el resto del viaje.

La playa de Tonel dejando aparte las olas es un sitio precioso , donde el sol pega fuerte, y no hay mucho viento, el agua azul , la pequeña isla rocosa a la derecha de la cala y sobre el ambiente "hippioso" del lugar, le dan un encanto especial. Se ven tablas de surf por toda la playa sobre todo por una escuela de surf que lleva allí a sus aprendices, y sin embargo no hay problemas en el agua ( al menos ese día ). Nos fuimos al camping con una gran sonrisa en la cara.

Una vez alli volvimos a montar la tienda que estaba hecha un churro. Después una rápida comida de bocadillos y latas y a dormir. Al día siguiente empezaba el tema en serio.

Nos levantamos temprano, pues había algunas cosillas que hacer antes de irnos a surfear. Debíamos ir al pueblo a cambiar dinero ( yo no , pues ya había cambiado en España) y a comprar comida para el mediodía. En realidad, solo compramos alguna chuchería y refrescos. Por cierto mientras existan los escudos ( ya solo unos meses, luego tendremos el Euro) cómpralos en un Banco español, el cambio sale mejor.

Para ese día habíamos pensado no quedarnos en Sagres, así que fuimos a la tienda de surf local (Surf Planet, a la entrada del pueblo a la derecha ) para que nos dieran algún consejo. Nos dijeron que fuésemos a Castillejos o Cordama, donde tal vez habría algo, pues por lo visto ese día no había muchas expectativas de olas.

Para llegar a Cordama ( a Charles y Rodri les dio por llamarlo Condorman ) hay que tomar una camino de tierra que sale de Vila do Bispo, es un camino terrorífico donde alguien me contó que casi se cae una vez. Casi llegando vemos un coche de surfers españoles, nos paramos y les preguntamos que tal. Nos dijeron que no merecía la pena seguir que no había olas, ellos iban a Castillejos, nos fuimos con ellos. Castillejos esta casi al lado de Cordama pero la carretera es de asfalto, al llegar lo vimos bastante revuelto y realmente no merecía la pena.

Estuvimos hablando un rato con estos surfers españoles, uno era de un pueblo de Sevilla y el otro de Cádiz, por lo visto habíamos llegado tarde, dos o tres días antes las olas eran de dos a tres metros, ellos habían partido una tabla y dos inventos ( sigo prefiriendo decir leash ). No sabíamos que hacer así que les preguntamos a donde podíamos ir, nos indicaron muy confusamente que cogiéramos un camino de tierra que hay pasado la playa de Beliche, y que lleva a un spot llamado Punta Texeira.

Eso significaba volver a Sagres y luego ir otra vez al norte. Lo hicimos, entramos por un camino antes de la cuenta, lo cual significo un tormento para el coche de un par de kilómetros, encontramos después una bifurcación en la que había señales para Sagres y Vila do Bispo , y cogimos a la izquierda como nos indicaron. Nunca sabré si aquel sitio era Punta Texeria o Vale Santo ( como aparecía en mi mapa ) el caso es que allí había olas. Desde lo alto de un risco apareció para nosotros una bahía de 1 kilometro de ancho con una playa de unos 300 metros sin nadie surfeando, solo un par de bañistas. Había dos picos perfectos ( izquierda y derecha ) de un metrito o así de altura. Cogimos en tropel tablas, trajes, comida etc y bajamos por un estrecho camino de cabras.

Yo no podía aguantar mas así que casi antes de llegar me puse el traje y me metí al agua, la sensación era increíble, el paisaje precioso, el agua transparente , algunas algas rojizas flotando , un ligero viento offshore ( como en las revistas, jajajaja ! ) peinaba las olas… y de pronto, "coooño , esto que hay que hay aquí abajo son rocas". Rocas y mas rocas ( y no muy profundas ) estaban por todas partes. De todos modos las olas daban confianza, se las veía potentes pero nobles. Y así con un poco de precaución empezamos a cojerlas. Guau, la pared se levantaba delante tuya sin darte sorpresas, como una cremallera sin romper antes de tiempo, perfecta, no muy grande pero perfecta.

Había dos picos, el de la derecha fue el que mas surfeamos , salía de izquierda y derecha pero la izquierda era mejor y mas larga. El pico de la derecha aun era mejor pero en el takeoff, se veían las piedras casi salir a la superficie ( recordad que era marea baja ). Sacamos la camara de agua, pero hicimos pocas fotos, ¿ quien querría hacer fotos con las olas que estaban llegando ?.

Poco a poco y conforme subía la marea las olas fueron perdiendo fuerza hasta que al final no rompían , yo me fui al pico de la derecha donde aun aguantaba algo, y compartí el pico con un local de aquella zona que vimos otras veces en Tonel.

Ahh, no lo he contado, me fui a Portugal con fiebre y dolor de garganta y aquella mañana estaba peor que nunca, pero mientras estaba en el agua no me di mucha cuenta.

Nos fuimos al camping a comer algo mas. Después como era aun temprano ( las 5 y pico ), decidimos pasar por Tonel. Bueeeeno , no había gran cosa, pero aun así estaba mejor que la mayoría de los ponientes que me trago en el Chanquete e incluso mejor que muchos levantes. Charles surfeó un rato con el malibu y parece que le gusto, aunque sigue prefiriendo la tabla corta. Allí mi dolor de cabeza, malestar general , etc, se hicieron horrendos así que al final tome un poco el sol ( con protección solar ) y les pinche un poco a los otros para irnos.

Aquel día me acosté con toda la ropa que pude y bien tempranito, dormí feliz pese al dolor, dormí feliz y soñé con olas verde transparente y viento offshore.

Aquella noche me despertaron unos graves pitidos en la noche, eran misteriosos y profundos. Provenían del Faro del Cabo san Vicente, la niebla impedía ver sus luces y usan las bocinas para alertar a los barcos.

Nos levantamos temprano , sobre todo yo que como siempre era el primero en salir de la tienda de campaña. Se desayuno pronto y nos pusimos en marcha.

Como de costumbre decidimos mirar Tonel a ver como estaba el día y la verdad fue penosa, apenas había nada, la marea estaba muy baja y apenas rompían las ondas que llegaban. Se imponía consejo del grupo. Se decidió ( tal vez erróneamente ) explorar la zona de Punta Texeira. Al llegar a la bifurcación seguimos por el camino de la derecha y luego la derecha y luego la derecha y luego, luego estabamos perdidos por entre un mar de caminos de tierra, con una niebla impresionante (visibilidad 50 metros o menos a veces ), el coche chorreaba de la humedad y la tierra me lo ponía marrón.

Mi cabezonería ( y también ganas de explorar me impedían dar marcha atrás realmente no sabíamos donde estabamos pero yo seguía adelante. Unas señales prometedoras me condujeron a una casa sobre un acantilado desde donde se escuchaban ( pero no se oían ) las olas romper. Debía ser un paraje protegido o algo puesto que había carteles oficiales y una especia de mirador. Pero nosotros no veíamos nada y no daba la impresión de haber playa.

Intentamos volver hacia atrás pero no llegábamos a dar con el camino de vuelta, o a lo mejor estuvimos todo el rato en el , pero no daba esa impresión , yo realmente no estaba preocupado puesto que tenía gasolina para rato, realmente no habíamos hecho muchos kilómetros , pero era divertido dejar que los chavales se preocupasen, incluso tratar de aparentarlo.

Al cabo de 20 minutos , llegamos de nuevo a la bifurcación, decidimos ver que tal estaba la Punta, desde el parking no se veía nada. Rodri y yo bajamos un poco y con desconcierto vimos que tampoco había nada. Era mas del mediodía y no sabíamos que hacer. Cansados de baches ( realmente eran malos caminos) con el coche color chocolate, y ganas de ver el sol, salimos de la zona del cabo de San Vicente y nos marchamos a nuestra playa base, Tonel , desde donde se veía como la niebla se quedaba a la altura de dicho cabo y donde el sol alegraba nuestro espíritu.

¿ Olas en Tonel ? no realmente, a esa hora estaba baja del todo y solo rompían una orillera brutal donde una par de bodyboarders sacaban algún tubo suicida, y donde los principiantes de una escuela de surf local practicaban con la espuma ( algunos se comían el fondo ). Decidimos pasar el día en la playa, y esperar que subiera la marea para ver si se podía coger algo. Allí hicimos amistad con un surfista del norte ( era Sopelana ? o Getxo ? no recuerdo ) y pasamos un par de horas de agradable charla surfera y sol poderoso.

Aquí me veo obligado a contar la anécdota del perro. No es nada importante, excepto que casi me come uno. Salí corriendo hacia el agua con la intención de pegarme un buen baño, como la marea estaba baja la playa era muy ancha. De pronto , a lo lejos veo un perro , del tipo pastor alemán o por el estilo, mas bien grande. Venia corriendo con las orejas hacia atrás , hacia mi. Yo , muy chulo, sin perder los nervios espere hasta que estuviera cerca, y le hice un recorte que lo mando por ahí, luego hice otro, y otro y el tío cada vez mas cerca y empece a verle los dientes, y me pillo, me pego dos bocaos uno en el muslo derecho y otro en encima de la rodilla derecha, no fuertes en realidad estaría jugando , pero a mi no me iba ese juego , me entro un panic point y me tire al agua ( unos 25 cm de profundidad ), en la que según testigos presenciales ( Rodri, que estaba partido de risa ) logre bucear , dejando al perro con cara de extrañado. Después el perro se fue por ahí a morder a otros. Esta gente aun se esta partiendo de risa. Maldito perro.

Finalmente a las 6 y pico la marea estaba alta y empezaron a romper, no muy claras, sin mucho recorrido pero si con mucha fuerza, tamaño 1 metro pasaillo de los de aquí, pero con agua azul transparente y mucha mas fuerza ( no veas que batidoras cuando caías ). Ese día había mucha gente en el agua ( señal de que no había mucho mas donde elegir ) y se escucharon algunas llamadas al orden. Un par de horitas de surf, y nos fuimos.

El día había sido largo y no demasiado fructifero.

Ese día nadie tenía prisa, no es que nos levantáramos tarde, pero nos levantamos con un pelin de pereza, como no queriendo empezar el ultimo día del viaje, temiendo además que la cosa no estuviera bien.

Tonel tenia olas aceptables pero queríamos mas. Decidimos ir mas al norte, ver mas picos famosos, así que nos fuimos primero a Carrapateira. Este pueblo esta a unos 35 km de Sagres, la carretera te llega allí rodeado de una hilera de arboles e incluso algún ventilador eólico como los de tarifa. La playa de Carrapateira es mas abierta que las que habíamos visto, aun así es preciosa, esta destaca por su inmensidad , incluso hay dunas, y la gente hace camping libre por allí. El pico se supone que esta en la parte de la izquierda y se puede ver desde unos acantilados, y es de fondo rocoso. Se veían unas líneas bien gruesas, que rompían demasiado en bloque, no en el pico de Carrapateira, sino en la playa. No estabamos muy convencidos , las rocas de este sitio son en verdad ominosas, y varios coches de surfers que había por allí ( extranjeros ) se estaban marchando. En verdad la ola no rompía bien allí. Nos fuimos a un pico que hay un poco al sur Amado. Esta en el mismo pueblo, llegamos rápido y por un camino no tan malo como las guías señalaban. Ya había surfers en el agua. Esta playa era parecida a la de Carrapateira, mas abierta, mas grande y con menos acantilados.

No llegamos muy tarde y ya había gente, y conforme fue pasando el día aquello se puso hasta arriba. Las llamadas al orden por parte de los locales eran frecuentes, aunque las saltadas por parte de ellos también. No parece muy lógico, pero son sus reglas, de todos modos no siempre eran las mismas personas las que hacían una y otra cosa. Por otro lado los locales eran minoría , la mayoría éramos extranjeros, españoles, ingleses, alemanes, incluso algún italiano, por lo que no había demasiado mal ambiente. De hecho el ambiente era mas familiar que el de tonel , con mas gente con niños y eso, pero no como por ejemplo la Malagueta, no tan abarrotado, había mucha gente pero también espacio para andar y respirar.

Las olas empezaron flojas, cerca de 1 metro, pero eran perfectas , rompían de izquierda y de derecha, la izquierda era mas bien una mierdecilla ya que le faltaba fuerza, lo bueno era la derecha , mucho mas larga y potente. Conforme empezó a bajar la marea la cosa se fue poniendo mejor, y además empezó a subir de tamaño, llegando hasta los dos metros en algunos momentos. Era impresionante cuando se levantaba alguna de esas series pasadillas que llegan a veces, ver como todo el mundo remaba como desesperados hacia adentro para intentar salvarse. Yo lo consegui la mayoría de las veces ( pero no todas , ayyy, no todas ), porque estaba mas atrás debido a que llevaba mi malibu y estaba esperando las grandes.. En fin que voy a contar de aquí sino que cogí algunas de las mejores, mayores y mas largas olas de mi vida, que no cogí muchas porque había cola de la cantidad de gente que había en el agua, pero que disfrute como un enano.

El fondo de esta playa es arena , excepto por una piedra que hay donde empieza a romper el pico mejor, los que se lo conocían mejor hacían el take off justo encima, y a veces casi salía la piedra del agua, aun así allí estaban ellos dispuestos a coger la ola mas atrás que nadie. A mi la verdad me entraba un poco de acojone cuando la corriente me llevaba demasiado encima de ellas.

Una anecdota curiosa del sitio es que habia tantas algas ( sobre todo en la parte de cerca de la orilla ) que la gente salia con las piernas y parte del resto del cuerpo, lleno de algas pegadas al neopreno , algunos parecian monos. En fin, alli estuvimos casi todo el día apurando lo que quedaba de viaje a Portugal. Captando las ultimas gotas de extasis surfista, en aquella playa llena hasta arriba de surferos de toda Europa, mirando a las chicas en top-less y haciendo bajadas increibles con aquellas olas cristalinas ( porque hay que decir que ese día no hubo apenas viento , excepto un rato que hubo offshore, o sea mejor ).

Volvimos al camping de muy buen humor, habia sido otro gran día. Esa noche comi en el restaurante del camping para variar la dieta de todos los dias a base de latas. Me tome una cerveza en vaso de cristal y me relaje, recordando buenas olas.

Nos levantamos temprano aquel día. Deshicimos el campamento y recogimos todo aprisa, para poder salir temprano. Pero no sirvió de mucho , el camping no abría hasta una hora después, por lo que tuvimos que esperar un rato en el coche. Tras pagar, nos dirigimos al pueblo, allí desayunamos en un barcito café con leche y unas roscas dulces que tenían aceite como para engrasar un motor, pero que estaban buena. Pagamos con nuestras ultimas monedas portuguesas ( yo solo traje de vuelta billetes ).

Echamos un ultimo vistazo en silencio a Tonel, también había olas aquel día.

Luego emprendimos el camino a casa. No tuvimos problemas en la parte del Algarbe, era demasiado temprano como para que hubieran atascos. El primer problema fue un atasco en Lepe, que nos hizo perder media hora. Y luego que a la tabla del Charles se le soltó el leash en medio de la autovía Huelva - Sevilla.

Conforme llegábamos a casa parecía que había nubes y pensamos que tal vez pilláramos algún levante en la costa, pero fue solo una ilusión , estaba tan plato como lo dejamos.

Portugal esta cerca, Portugal es barato, en Portugal hay mas olas de las que puedas desear. Me he prometido a mi mismo ir todas las vacaciones que pueda allí. ¿Porque soñar con Indonesia cuando por mucho menos dinero tengo aquí olas de un gran nivel ? Por supuesto que sigo queriendo ir algún día a Bali, pero mientras tanto tengo aquí al lado un gran país lleno de rompientes perfectos. Además la zona de Sagres te ofrece todo tipo de olas, muy buen clima, gente acogedora, y esta a solo 6 horitas.

Para mi fue un gran viaje , pese a que estuvimos poco y no cogimos todo el potencial de Portugal. Para mis compañeros creo que fue mejor aun , porque nunca antes habían estado en olas de una calidad siquiera parecida. El mejor momento fue en Punta Texeira, siempre recordare aquella mañana, de surf solitario y limpio. Y las mejores olas en Amado, a donde tengo que volver algun día.