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salvador Levy's Blog Presentacion de eventos literarios, asi como citas filosoficas y elementos humanos y poeticos. Vida literaria y espiritu
Entry for July 17, 2007

UN HOMBRE SIN FE

Un hombre sin fe, es similar a un árbol sin agua. Éste se seca y pierde su condición de tal. Se marchita y se convierte en polvo inútil y desechable.
Es inservible para producir frutos benéficos en el propósito original que tuvo.
Debe entenderse que la fe no es un bastón en el cual apoyarse para liberarse de los malos pasos del camino. Sino que debe ser una vela que impulse al espíritu a encontrar nuevas alturas donde manifestarse a plenitud.

Tomando las palabras de las escrituras vemos que dice:
La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de "lo que no se ve".
Es necesario tener una certeza absoluta de, qué es tener fe en su verdadera expresión. Si se piensa en la fe como un instrumento o medio para conseguir algo que se desea, lo que se experimenta es una creencia convencional.

Con esta manera de ver la fe, se puede caer en la tentación de escuchar los reclamos de las dudas que no tienen en cuenta las ansias del espíritu.

La duda intenta crear una "falsa forma de fe" basada en la razón, utilizando los elementos que son visibles a los ojos humanos.

Hay una gran diferencia entre la fe basada en los reclamos del cuerpo, que lejos de ser fe, es el resultado de un ansia que produce dudas, y la fe basada en los reclamos del espíritu, que es la visión de las aspiraciones más elevadas del hombre, siendo una fuente de amor fraternal.

La fe tiene como base fundamental la idea de Dios. Pero generalmente ha estado "velada" por la falta de elementos definitivos que muestren su "meta" con claridad.

Las religiones, han hecho interpretaciones que han estado influenciadas por las maneras de pensar el hombre de condición elemental, inconsciente, pujando por alcanzar niveles supremos del entendimiento de cosas que aún desconoce.

Con esos elementos primitivos, vemos que en unos casos se le ha dado a Dios características de hombre; viéndolo como si fuera un ente iracundo e indiferente, ajeno a los reclamos del hombre. En la mayoría de los casos algunas interpretaciones lo señalan como un Ser que otorgó al hombre el uso del "libre albedrío", siendo esto para perdición propia, enviando al "infierno" a los que no logran vencer sus reclamos corporales.

Otros le han otorgado al hombre condición de Dios. Considerando el Mesías como si fuera "Dios" en figura de hombre. Esto hace imposible que los hombres le imiten y puedan llegar a ser similares a él. Alegando que sólo Dios puede ser como Dios, perdiéndose así las huellas de sus pisadas. Si analizamos la idea de Dios desde un punto de vista neutro, sin caer en interpretaciones religiosas definidas con anterioridad, vemos que Dios es un símbolo indefinible para la mente humana. Que es inconcebible para el hombre alcanzar a comprender, y ni siquiera imaginar de qué se trata, pero que definitivamente representa "el súmmum de la perfección", que no vamos a detenernos ahora a analizar este término.

Esta idea de "lo Supremo", debe ser considerada como una condición "esencial" para todo hombre. Esta intención es la que hará que el ideal que se sigue cumpla su cometido de mejoramiento de su nivel hacia otros de mayor altura.

Cuando el hombre pierde esa cualidad perfeccionista que brinda la fe en un ideal de "Armonía Universal", se ve arrastrado por la incertidumbre y desconfía de lo que dicho proceso manifiesta. Cuando la fe está basada en ideologías producto de las frustraciones y los reclamos de los que ven injusticias y desajustes materiales en el mundo que los rodea, pero no tienen soluciones basadas en el mejoramiento de la condición humana espiritualmente, hace que sus prédicas, aunque a veces las crean sinceras, lleven un germen de desafecto combativo. Sus reclamos conducen al hombre a la guerra y a la inhumanidad bestial del poder de los unos sobre los otros, utilizando la razón de la fuerza, y no la fuerza de lo razonable.

Sólo la fe en un Dios de Amor, Justicia y equidad, puede vencer ese sentimiento de incertidumbre que el hombre experimenta, cuando no puede vislumbrar el orden maravilloso que existe en el Universo que flota en medio de la nada.

UN ABRAZO FRATERNO.
2007-07-17 13:29:23 GMT
Los siete velos

Los siete velos (libro)

Impreso: $19.95

Descarga: $7.50

Este libro intenta señalar los factores que componen la vida de cualquier hombre en su encuentro con los límites de la existencia en este mundo finito.

Cada forma de ver las cosas es como si se abriera un velo que deja ver lo que hasta ese momento resultaba invisible. El escenario cambia constantemente. Surgen nuevos velos que no se ven, hechos para un propósito desconocido aún, pero que se está desarrollando, dándonos, cada vez, más capacidad de entendimiento en todos los sentidos.

Tanto para descubrir las tinieblas y las degeneraciones más inconcebibles, como para vislumbrar destellos de una luz invisible a nuestros ojos que ilumina las vidas de los siguen el maravilloso y estrecho túnel que muestra la luz al final del mismo. Este libro intenta mostrar en la figura de uno de sus intérpretes los distintos velos que tuvo que descorrer para poder ver la razón de sus inquietudes y de los caminos que el destino fue trazando ante él para llevarlo hacia el encuentro de su misión.

LA FUGA

LA FUGA (libro)

Impreso: $19.95

Descarga: $7.50

No hay doctrina, religión, filosofía, ni sistema social actual que no esté condimentada con todos los elementos que componen el Árbol del Bien y del Mal.

El hombre duda de todo lo que le rodea. No pone su confianza en nada que no sea el poder que espera obtener de su astucia, de sus bienes y de elementos filosóficos que le permitan justificar todos sus desaciertos.
Racionaliza todo lo que no le permite hacer su deseo basándose en convencionalismos éticos, morales, filosóficos, religiosos y sobre todo económicos y políticos. Considera todo como sostenido por el poder de los bienes materiales, o la fuerza de las armas que emplea para matarse los unos a los otros. Sigue los únicos dos mandamientos humanos hoy vigentes.

1. Odiar a Dios con toda la fuerza de la mente y del corazón
2. Odiarse los unos a los otros.

Desencantado de la idea de un Dios de guerras y de persecuciones que le han vendido los que debían predicarlo como símbolo de Amor, Justicia y Equidad intenta fugarse de sí mismo.

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