Matrimonios y algo más

Se nota que los periodistas de los diarios regionales no le prestan atención a la sección Sociales. Bueh, los de Río Negro no tiene sociales (por suerte) y a los de La Mañana del Sur más les valdría no tenerla. Pero, digo, los señores periodistas son poco avispados para observar que en la política de la pequeña aldea neuquina hay muchas cosas que tienen que ver más con las alcobas que con las arduas disputas políticas.

Hace un tiempo les comenté que los medios gráficos tardaron dos semanas en darse cuenta de que la ahora candidata a concejal Liliana Perel Mutter es la esposa del diputado Correa. Decía entonces que esa era la única razón por la cual el diputado se había desvelado para colocarla en un lugar expectante en la lista de candidatos quiroguistas. En los últimos días hubo un dato que pasó sin pena ni gloria para la prensa escrita. En realidad, lo que no hicieron los periodistas fue establecer la conexión conyugal entre dos actores de una misma crisis. Veamos. La UNC le encomendó a Massei que le aconsejara qué hacer con el pago de salarios. El siempre circunspecto y leguleyo hombre de De La Rúa aconsejó pagar con el descuento del 13 por ciento. Fanático como es de la letra escrita de la ley, dijo que la UNC no podía quedarse al margen de lo dispuesto por el Congreso. Sin embargo, lo curioso es que su esposa, Marta Carrario, fue una de las consejeras superiores que votó a favor de que ¡se pague sin el ajuste!. Qué tiene que ver, dirán los que creen en la autonomía individual. Bueno, es cierto que es muy sano que en un matrimonio haya disidencias, si no sería muy aburrido. Pero conociendo la ralea de estos personajes, cabe preguntarse si no fue un caso de típico gatopardismo, es decir, un huevito en cada canasta. Oscarcito jugó a favor (¿?) de Rabassa, y Martita jugó en contra.

Cualquiera sea el resultado, la familia gana, no? Ahora bien, lo que nadie dijo fue cómo Martita cambió el voto. El encargado de la operación para que la señora de Massei votara a favor del pago con recorte se la encargaron a Marcelo Barrios, funcionario de la UNC. Este señor es un incondicional de Correa, sí el mencionado más arriba. La cosa es que Barrios fue a decirle a las autoridades de la UNC que contaran con el voto de Marta, y las autoridades se quedaron tranquilas. Pero Barrios sabía que la cosa no era así, y de este modo consumó su traición.

Barrios y Correa son los principales interesados en que Rabassa renuncie y quede en el rectorado el decano de Economía, que les responde a ellos. Por eso, el Frepaso, o lo que queda de él, está operando tan fuertemente contra el rector. Es una pena que Rabassa le haga caso a Massei. Si se va, se está dejando correr por izquierda. Sus amigos y leales funcionarios lo saben muy bien. Lo correcto y coherente sería que Rabassa decididera pagar con el 100 por cien y luego, si no hay plata, bueno, no pagar.

Pero los principios deben mantenerse cuando hay y cuando no hay plata. Al hacerle caso a Massei, la posición de Rabassa resulta incoherente. Si al principio del ajuste decidió pagar los sueldos completos, lo hizo porque estaba convencido o porque tenía plata? Si la respuesta es lo primero, entonces ahora está echando para atrás. Si es lo segundo, nunca actuó por principios. Se entiende? Moraleja: nunca confíes en Massei, ni en nadie del Frepaso. Esto es obvio a esta altura, pero por las dudas conviene recordarlo.

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