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» LA
HISTORIA DE SUI GENERIS
Entre 1972 y 1975, Nito Mestre
y Charlie (Como se escribía antes) García grabaron cuatro discos de Sui
Géneris e hicieron cantar a todo el país. El rock nacional, que ya venía de
la época de los Gatos, Almendra y Manal, nunca antes había tenido tanta
popularidad. Temas como Canción Para mi Muerte, Confesiones de Invierno y
Aprendizaje, entre muchas otras, se conviertieron en la banda de sonido de más
de
una generación. 
»
hubo un tiempo que fue hermoso...
Antes
de su primer disco, el histórivo Vida de 1972, Sui Géneris tuvo cinco duros
años donde Nito y Charly no eran un dúo sino un grupo, con otros músicos que
tocaban con ellos y compartían la ilusión de conseguir una oportunidad en una
compañía discográfica. La formación Original, casi la prehistoria de Sui
Géneris, fue en 1967, cuando Charly y Nito unen las dos bandas que tenían
mientras estaban en el tercer año del instituto Dámaso Centeno, en el barrio
de Caballito. El grupo de Charly tenía el insólito nombre de To Walk
Spanish, mientras que el de Nito no se quedaba atrás: se llamaba The
Century Indignation. Entre los demás músicos que fueron dejando la banda
en distintas épocas hasta convertir a Sui Géneris en un dúo, estaban Juan
Bellia (que veinticinco años después volvió a tocar con Charly en los discos
Cassandra Lange y Umplugged), Alberto Rodríguez, Rolando Fortich, Alejandro
Correa y Carlos Piégari (que es el autor de la letra de Natalio Ruiz)
» cuando
comenzaron a nacer
Los primeros pasos de Sui
Géneris, como tantas bandas más, fueron tocar en fiestas y alquilar
pequeños teatros que llenaban con entradas que vendían a familiares y
amigos. Una importante incursión fuera de los ámbitos de la Capital fue
un viaje en 1972 en Mar del Plata, donde tomaron contacto con otros grupos
de rock, como La Cofradía y el dúo Pedro y Pablo. Ahí entró en escena
el mánager Pierre Bayona, quien apostó a ellos y logró que el famoso
productor Jorge Álvarez los escuchara y pudieran grabar su primer disco.
De la misma manera, con el insistente empuje de Bayona y el visto bueno de
Álvarez, tocan en el festival B.A. Rock III que se filmó para la
película Hasta que se Ponga el Sol, de Anibal Uset. Su
interpretación del futuro hit Canción Para mi muerte se incluye y los
muestra como dúo. Finalmente editan Vida, junto a músicos invitados como
Claudio Gabis y Alejandro Medina, ex integrantes del grupo Manal
» ¿para quien canto
yo, entonces?
Si
fuera posible trazar los hitos del rock nacional, Canción para mi muerte sería
ineludible, tanto como el puntapié inicial dado en 1967 con Los Gatos y La
Balsa, compuesto por Litto Nebbia y Tanguito. Ambos temas creicieron hasta la
categoría de verdaderos himnos generacionales, y el famoso estribillo de:
"Te encontraré una mañana, dentro de mi habitación, y prepararás la
cama para dos" superó todos los estilos, las barreras y los prejuicios
de la época
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» EL
VIEJO ROCK NACIONAL
Hacia principios de la década de los setenta, el rock en la Argentina
todavía luchaba contra la intolerancia, la falta de difusión y las
limitaciones técnicas de luces y sonido. Cada año mostraba su poder de
convocatoria en los festivales de B.A. Rock, pero en general estaba
relegado a clubes y teatros que se alquilaban en horarios tan insólitos
como los domingod por la mañana. La vestimenta, y especialmente los pelos
largos, provocaban resistencia, miedo y desconfianza, además de atraer a
los policía y llevar a músicos y fans, por igual, a las comisarías. Y
era feroz la división entre la música "comercial" (o
complaciente) y la música "progresiva" (o rockera)
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» PESADOS
VS. BLANDOS
Otra división existía dentro del mismo mundo
del rock, que distinguía a "pesados" y "blandos".
Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll, igual que Pappo's Blues, esran
obviamente los más duros, basándose en el blues y el rock americano. Sui
Géneris, León Gieco y Raúl Porchetto eran los blandos, simplemente por
centrar su música en el folk y las guitarras acústicas. Según Billy
Bond, el productor artístico de la mayoría de los discos de rock de
aquella época: "Yo conocí a Sui Géneris desde la época de Mar
del Plata, y lo que hacían estaba bien. Por eso invité a Charly a tocar
el piano con La Pesada, porque es un excelente pianista de Rock and Roll y
rhythm & blues. Y en los intervalos venía Nito y grabábamos temas de
Sui Géneris, un poco a las escondidas".
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» UN
VERDADERO BOOM
Un tema como Canción para mi muerte barrió con
todas esas divisiones y fue mucho más allá del público habitual del
rock nacional. El dsico editado en 1972, fue un éxito imparable, y sus
hits alcanzaron a marcar a toda una generación, hasta convertirlas, como
acaba de mostrar el director Alberto Lecchi en su película Nueces para el
amor, en la banda de sonido de la época
» UNA
FORMULA PERFECTA
El fenómeno Sui Géneris se basó en las
imborrables melodía cantadas por Nito y las letras que hablaban de amor,
rebeldía, frustraciones y esperanza, en forma directa . Identificación
inmediata para los adolescentes.
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