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Pulseada Nacional e Internacional por el control de un mineral
estratégico.
La Argentina
volverá a producir uranio tras diez años sin actividad.
Se extraerá a
partir de este mes de una mina descubierta en Salta. Es para reemplazar
parte del que se importa a un costo de 36 millones de dólares por año
para las centrales nucleares de Atucha I y Embalse.
Daniel Santoro

La Argentina
reiniciará en Salta la extracción de uranio, un mineral estratégico
tanto para la centrales nucleoeléctricas como para la producción de
bombas atómicas, luego de casi 10 años de paralización por una decisión
del gobierno menemista.
La producción de
uranio nacional se reactivará en una nueva mina ubicada en el cerro "Don
Otto” en Salta en el marco de un proyecto que incluye la activación de
nuevas minas y la reapertura de otras, revelaron a Clarín en exclusiva
fuentes oficiales.
La búsqueda de
nuevos yacimientos de uranio se da en
el marco de una
creciente presión de multinacionales para obtener permisos de cateo. El
precio del kilo de uranio pasó de 25 dólares a 312 dólares en los
últimos años por la crisis del petróleo.
La
activación formal de la mina del cerro "Don Otto" se realizará a
principios de este mes cuando el ministro de Planificación, Julio De
Vido, el gobernador de Salta, Juan Carlos Romero, y el presidente de la
Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), José Abriata, firmen en
Buenos Aires un acuerdo de cooperación. "Don Otto" producirá 30
toneladas de uranio por año.
El plan de la CNEA
incluye el cateo de uranio en la zona de "laguna Sirven" en el norte de
Santa Cruz y Mina Franca en Catamarca, entre otras provincias.
El objetivo del plan
es lograr un nivel de producción nacional que permita dejar de importar
uranio de la ex república soviética de Kazastán, entre otros
proveedores. Hoy en día se importan por año 120 toneladas de uranio para
las centrales nucleoeléctricas de Atucha I y Embalse a un costo de más
de 36 millones de dólares. Fuentes de la CNEA estiman que producir el
uranio aquí "costará menos de la mitad y dará trabajo a cientos de
personas".
El uranio es el
mineral que se usa para colocar dentro de las barras de elementos
combustibles que se ponen en los reactores de las centrales
nucleoeléctricas. Este se convierte en dióxido de uranio en la planta de
Dioxitek que la CNEA tiene en Córdoba. El titular de Dioxitek, Santiago
Morazzo, anunció que se estudia construir una nueva planta que duplicará su producción a 300
toneladas por año y se ubicará fuera del área urbana de Córdoba.

Fuentes de la CNEA
estiman que Atucha I, Embalse y Atucha II -que se espera terminar en el
2011- necesitan 7.500 toneladas de uranio para su vida útil (ver
infografía), sin contar consumos como reactores de investigación.
Atucha I
y Embalse están por cumplir 30 años de producción de energía eléctrica
por lo que la CNEA está proyectando reciclar sus reactores para que
funcionen 30 años más. "Es como hacerle una rectificación al motor de un
auto", graficó una fuente.
Además, el viernes
el Gobierno firmó un proyecto con Canadá para iniciar los estudios para
el diseño de una cuarta central nucleoeléctrica con la llamada
tecnología CANDU que tiene la central de Embalse, Córdoba.
Todo este
reflorecimiento de la minería de uranio está en el marco de la
reactivación del plan nuclear que el presidente Néstor Kirchner había
anunciado el año pasado con una inversión total -prometida- de 8.500
millones de dólares en ocho años.
Pese a esta
necesidad de uranio, siguen empantanadas las negociaciones entre la
CNEA y el gobierno de Mendoza para permitir la reapertura del
complejo minero-industrial de Sierra Pintada, que el menemismo paralizó
en 1998 por un problema de costos y ahora sectores
ecologistas se
oponen a su reapertura. Sierra Pintada reduciría rápidamente el costo
del uranio al 50 por ciento.
Una de las reservas
más grande del país, la que está ubicada en el Cerro Solo , Chubut, es
propiedad de la
CNEA pero está sin explotar. Mientras tanto, los países
desarrollados y las multinacionales se lanzaron a una carrera por
explotar y explotar minas de uranio en todo el mundo.
Interés de las multinacionales
La Asociación de
Profesionales de la
CNEA y varios diputados vienen advirtiendo que las reservas
argentinas de uranio se agotarán en 17 años a menos que se busquen
nuevos yacimientos y que, por lo tanto, no se debe permitir que empresas
multinacionales exporten ese mineral en el futuro, tal como lo autoriza
del Código Minero reformado por el menemismo que le quitó a este mineral
su carácter de estratégico.
El
secretario de Minería, Jorge Mayoral, se opone a esa prohibición y dice
que "hay reservas suficientes para cubrir por completo la demanda de
uranio para el normal funcionamiento de las centrales de Atucha I y
Embalse durante la vida útil de ambas, e incluso abastecer a Atucha II".
La cifra
312 es el costo de
un kilo de uranio importado. En 1998, cuando suspendió la producción,
costaba unos 25 dólares. Y un kilo de uranio equivale energéticamente a
100 barriles de petróleo.
Queja en Mendoza
Doce empresas
mineras y los profesionales de la CNEA reclamaron a la
Justicia que se
declare inconstitucional la ley de Mendoza 7772 que prohíbe el uso de
prácticamente todas las sustancias químicas utilizadas en la minería.
Fuente:
Diario
Clarín. Daniel Santero.
Fecha:
Miércoles 1 de Agosto de 2007. |