En Latinoamérica es de suma importancia establecer un programa eficaz de sustitución de cultivos de coca.  Para lograr erradicar la producción, el campesino  necesita tener un incentivo económico.  Los gobiernos de estos países son los llamados a garantizarle a estos productores una sustitución de cultivo que le ofrezca ganancias similares o mejores a las de la venta de coca.  Esto se puede lograr mediante un programa de incentivo dirigido tanto a los productores como a los consumidores, ya que el éxito de este cambio de rubro dependerá de la colocación eficiente del nuevo producto en el mercado nacional (e internacional).  
En cuanto al Plan Colombia, es muy difícil que se logre un avance en cuanto a reducción de producción y tráfico de drogas.  Debe darse mas autonomía a las Fuerzas Armadas colombianas en esta lucha sin comprometer las Fuerzas Armadas Estadounidenses.  El fortalecimiento de la institución militar Colombiana es un proceso a largo plazo que no ofrecerá resultados tangentes en los próximos años.  

   
III. ESCENARIOS POSIBLES

      · ESCENARIO PROBABLE
       Estados Unidos podría manejar las relaciones Interamericanas de una manera ¨ liberal ¨ por así llamarlo, tomando en cuenta que vivimos en un mundo globalizado, y en un sistema internacional ¨ multipolar, ¨ donde todos los países tienen el derecho de mantener sus propias posturas ante una situación determinada, sin temer a represalias.  En este contexto, y obedeciendo a las reacciones de los países del hemisferio con respecto a la guerra con Irak, es posible que simplemente no ocurra nada.  Es posible que Estados Unidos respete ¨ por completo ¨ la posición de estos gobiernos, y entienda las presiones internas que los llevaron a tomar una posición de rechazo frente a la guerra.  En este escenario la ayuda económica a los países productores de drogas seguiría igual, de hecho lo mas probable es que haya un incremento significativo en estos paquetes para los próximos años.
     También es probable que el gobierno Estadounidense le de más importancia a las relaciones comerciales con la región, no quiera obstaculizar la materialización de un ALCA para el 2005, y continúe abonando el terreno en Latinoamérica para obtener la tan necesitada unanimidad para la creación de este gran esquema de integración económica que persigue Estados Unidos.  En este sentido, debemos entender que la prioridad en la política exterior Norteamericana es perseguir sus propios intereses.  Y en una coyuntura como la actual, de depresión económica causada por los efectos que produce una guerra en el mundo, el gobierno Norteamericano no debe seguir arriesgando posibilidades de crecimiento económico y buenas oportunidades de inversión para sus firmas privadas.  Por esto es probable que Estados Unidos pase por encima de los ¨ resentimientos, ¨ para proteger sus intereses económicos en la región.

     · ESCENARIO MAS PROBABLE
     El secretario de Estado Norteamericano Colin Powell dijo en su discurso del Consejo de Las Américas que ¨ no habrá venganza contra los países que votaron en contra de Estados Unidos en el marco de la ONU ¨ (Associated Press, 28 de Abril del 2003).   Ya esta declaración, aunada a una ¨ nueva indiferencia ¨  hacia México, marca el inicio de una renovada política de Estados Unidos hacia la región.  Siendo Chile, México, y Brasil sus socios mas importantes en la región, es muy probable que el gobierno Norteamericano haga todo lo posible para mantener estos mercados, y no corra el riesgo de enturbiar el ambiente pre-ALCA.  Siendo estos países los que tienen mas liderazgo en la región, también Estados Unidos cuenta con la influencia que estos puedan ejercer sobre los otros países para la aprobación unánime del ALCA. 
     Lo que si puede ocurrir es que Estados Unidos enfríe las relaciones por un corto período, mientras se recupera de la guerra, y planea una nueva estrategia para la región, como de hecho ha estado ocurriendo con México.  Las prioridades en la política exterior de Estados Unidos han cambiado, y aunque México seguirá siendo supremamente importante para este país, ya no es la relación ¨ mas importante ¨.  El acuerdo migratorio quizás se dará, pero a muy largo plazo, como dije antes, ya no es una prioridad. 
      El TLC con Chile, después de un buen lobby en el congreso, es muy probable que se apruebe, pues representa muchas oportunidades para los empresarios Estadounidenses.    La prioridad de Estados Unidos es ahora las alianzas comerciales para una recuperación rápida de la economía Estadounidense en la post-guerra con Irak, después claro esta, de la lucha contra el terrorismo.  En este sentido, es posible que Estados Unidos busque un acuerdo con sus aliados de la guerra, España e Inglaterra, como propone Andrés Oppenheimer (Oppenheimer, 20 de Marzo del 2003), pero esto no significaría un paso atrás en las relaciones con América Latina y un retraso del ALCA, recordemos que es precisamente Estados Unidos el mas interesado en concretar un ALCA (aparte de los países Centroamericanos, y Chile).  De hecho ya el presidente Bush ha reiterado su compromiso con el Acuerdo de Libre Comercio Centroamericano, CAFTA. 
      El 14 de Abril de este año, un reporte de la Casa Blanca notificó que ¨ la meta de EE.UU. es culminar las negociaciones de este acuerdo en el 2003 ¨ (USAID, 14 Abril, 2002), a pesar de estar comprometido con la guerra en Irak. De modo que o hay razones para pensar que la venganza de Estados Unidos comprometerá sus propios intereses económicos en la región.  Por el contrario, la venganza de Estados Unidos se perfila mas a una política de seguridad mas intensa, un reforzamiento de la vigilancia en sus fronteras, puertos y aeropuertos, lo cual perjudicará mas a los Latinos que viajan constantemente a Estados Unidos buscando nuevas oportunidades.    La nuevas y estrictas leyes de inmigración ya de por si constituyen un castigo a los Latinoamericanos, que son la mayoría mas grande en Norteamérica.
      Es muy probable también que el gobierno Estadounidense presione a los países de la región para someter posibles grupos terroristas en Latinoamérica.  Ya la administración Bus ha expresado su preocupación por la ¨ supuesta proliferación de grupos terroristas islámicos como el Hamas Hezbollah en los llamados espacios ingobernados, como la triple frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil ¨ (Oppenheimer, 9 de Marzo 2003).  Según oficiales Estadounidenses los espacios sin ley de Ecuador, Brasil, Colombia, y Surinam son propensos a convertirse en una amenaza a la seguridad hemisférica, por albergar organizaciones criminales de todo tipo (Oppenheimer, Marzo 2003).  Esta sería la retaliación de Estados Unidos, poner la mirada acusadora en las debilidades de los gobiernos Latinoamericanos para llegar hasta el último rincón de sus territorios, facilitando así la acción de grupos
criminales dentro de sus fronteras.  La política de seguridad será, junto a las comerciales, la prioridad en las relaciones interamericanas en los próximos años.  
     La lucha antidrogas en este escenario, tenderá a mantenerse, o mas bien reforzarse.  Al exigir Estados Unidos mejorar la seguridad en Latinoamérica, lo mas probable es que aumente su ayuda a estos países, y se enfoque mas en la lucha contra la producción y tráfico de drogas, que en el masivo consumo dentro de su país, como ha sucedido hasta ahora.  A los ojos de Estados Unidos, no hay motivos para cambiar la estrategia en esta lucha, pués el delito esta engendrado en América Latina.

      · ESCENARIO MENOS PROBABLE
      El escenario menos probable es el que comprende una retaliación abierta de Estados Unidos hacia América Latina por no apoyar a este país en la guerra contra Irak.  En u mundo globalizado, interdependiente, y de libre comercio es muy difícil que una retaliación, una venganza de manera abierta ocurra.  Ahora, y por la razones que ya explique antes, las prioridades de los países están en el progreso económico, y este a su vez esta íntimamente relacionado con el libre tránsito de bienes, servicios y personas.  Estados Unidos todavía tiene mucho que ganar de Latinoamérica, y es dudoso que las grandes oportunidades que ofrece un Ärea de Libre Comercio a nivel hemisférico se vean opacadas por resentimientos políticos.

     
CONCLUSIONES
     En el ejercicio de analizar el estado actual de los países de América Latina frente a Estados Unidos en el contexto de una guerra contra Irak, encontramos muchos aspectos importantes.   Principalmente tres aspectos conforman en general la situación en América Latina: 1) un profundo rechazo a la acción unilateral de Estados Unidos de atacar a Irak sin el apoyo de las Naciones Unidas. 2) la decisión de los gobiernos de la región incentivada mas por presiones domésticas, que por una decisión pensada y razonada en términos de derechos humanos y derecho internacional.  3) la existencia de un sentimiento anti-americano profundo y generalizado a lo largo de la región, con la única excepción de Colombia. 
      Para los Latinoamericanos, los ataques de Estados Unidos contra Irak no son mas que una muestra mas de su imperialismo y supremacía en el mundo.  En países como Argentina, Venezuela, y México, las reacciones fueron mas fuertes.  En Argentina, por sufrir las consecuencias de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, en Venezuela, por tener un gobierno de izquierda con un porcentaje de seguidores todavía importante, y en México por estar tan cerca de Estados Unidos.  En Brasil el rechazo se basó en las consecuencias económicas que una guerra traería para la región.  Pero en suma, la imagen de Estados Unidos en América Latina esta en deterioro, por lo que un relanzamiento de la política Norteamericana hacia la región es imperante.
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