El verso con métrica y rima

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  JOSÉ LUIS BLÁZQUEZ  

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 comentarios a su obra

DIRECTORIO DE ESTE AUTOR

su obra 1

su obra 2

        SU OBRA 1  

En esta página encontrarás las siguientes poesías:

 

TE SEGUIRÉ QUERIENDO

Aunque las olas resonando estallen
con estrépito horrendo
y venga el exterminio a nuestra vista
dando pavor el verlo,
aunque en pedazos vea deshacerse
el universo entero,
aunque tales desdichas acontezcan,
te seguiré queriendo;
aunque se apague el sol, y en la penumbra
retumbe y se hunda el cielo,
aunque no quede de la raza humana
ni miserables huesos,
aunque todo se vuelva polvo, nada,
y estrellas y luceros
nos dejen de alumbrar con sus fulgores,
te seguiré queriendo;
aunque nada ya exista, todo muera
y en una fosa estemos,
y en tan triste morada todos juntos
nuestras culpas purguemos,
aunque la destrucción nunca se acabe
y de desdichas lleno
esté todo mortal que el mundo habite,
te seguiré queriendo;
aunque ya de mi amor ni tan siquiera
quede un triste lamento
y tú no te hayas dado nunca cuenta
de que es verdadero,
aunque en la tumba reposando exhale
mi gemido postrero,
aunque tú me desdeñes y maldigas,
te seguiré queriendo.

Enero 1962




     SIEMPRE RECORDARÉ

Fue una vaga ilusión: yo me creía
que ya tu corazón había cambiado
y que iba a darme siempre enamorado
consuelo eterno a la desdicha mía;

será porque mi alma desvaría
que pude esto pensar, ¡desventurado!
si nunca fui en amor afortunado
vano será mi esfuerzo y mi porfía.

Diré por siempre adiós a tu hermosura,
no volveré a creer en tu dulzura
por dar un fin a tan amarga historia,

mas del inmenso amor que yo he sentido
por ti sin ser jamás correspondido,
siempre tendré un recuerdo en mi memoria.

Febrero 1962




     TODO ERA UN SUEÑO...

Ayer cuando a la luz vaga y brillante
de la serena luna que caía
te pregunté, ¿me quieres, vida mía?
y tu alma suspiró, ¡qué bello instante!

Pensaba ya con ser tu eterno amante:
a mi mirar el tuyo respondía,
y ya pensé feliz que nos unía
eterno y noble amor, puro y constante;

cerca de ti pensé sellar tu boca
y en eternal abrazo con delirio
nuestras almas fundir, ¡oh vano empeño!

Iba a besarte ya con ansia loca
cuando la realidad en cruel martirio
infiel me despertó: ¡todo era un sueño!

Marzo 1962




     ¡YO CUIDARÉ DE TI!...

¿Tienes miedo, mi bien, de que se queme
tu delicada piel expuesta al sol?
La sombra de mi cuerpo sobre el tuyo
te quitará el calor.
¿Temes acaso cuando el crudo invierno
de nieve cubra tus divinos pies?
Mis manos y mis brazos amorosos
tu alivio van a ser.
Cuando vagos fantasmas incorpóreos
en las noches muy negras veas pasar,
iré junto a tu lecho y prestamente
los espectros se irán;
y si el hado mutable e inconstante
quiere que me separe yo de ti,
ante la misma cara del destino
yo me pondré a reír.
Duerme, Romy del alma, y nada temas:
tu sueño día tras día velaré
y al despertar, verás con qué dulzura
mirándote estaré.
¡Qué felices seremos en el día
que unamos nuestras vidas, y el amor
nos funda en una sola nuestras almas
y nunca más sean dos!

Diciembre 1964




UN SUEÑO

Por las cimas traspuso sus rayos postreros
el dorado y querido fantástico sol,
el paisaje sembró de matices señeros
y las nubes en pos de diversos senderos
se cubrieron de un fino color arrebol.

Todo en sombras quedóse; tan sólo se vía
de la luna el fulgor que rielaba en el mar,
y al rumor de las olas de espuma bravía
en la arena tendido sin más compañía
del cansancio abatido me puse a soñar.

Y soñé que era un día florido y hermoso
de feliz primavera que ufana llegó,
donde el sol extendía su cerco grandioso
y a su paso mostraba su pétalo airoso
la feliz florecilla que acaso nació.

Y de modo distinto la esfera se hallaba:
presagiando la dicha divina y sin fin
armoniosos gorjeos el pájaro daba
y la esfera celeste más pura brillaba
irradiando fulgor por el ancho confín.

Cuando más destellaban del rey en su altura
los enérgicos rayos de luz y calor,
cual del cielo bajada la esbelta figura
de mi amada surgió, con tan viva blancura
que cegado quedé del vivaz resplandor.

Prestamente a su lado me puse y entramos
en un templo existente al azar por allí,
y ante el ara divino los dos nos postramos,
y de hinojos hincados a Dios le juramos
un amor sempiterno y nos dimos el “sí”.

Febrero 1967




A UN AMOR PERDIDO

1


Si tanto como te quise,
con tan acendrado amor,
¿por qué el destino inconstante
de mi lado te alejó?
Aún recuerdo aquella tarde
cuando al trasponerse el sol
de tu célica mirada
vi el rutilante fulgor;
cuando oí la melodía,
el susurro arrullador
que hizo el eco en mis oídos
de tu dulcísima voz.
De primavera la tarde
surcó raudo el cielo el sol
y las tenues nubecillas
del astro fueron en pos;
y cuando Febo la línea
del horizonte besó,
de los cúmulos la albura
tornóse en fino arrebol;
los pajarillos sus trinos
en acompasado son
lanzaban desde las ramas
de algún almendro ya en flor,
y más allá, solitario
y entonando su canción
hacía feliz su nido
gorjeando un ruiseñor;
todo el campo era una alfombra
de incomparable verdor,
teñido a veces del rojo
de la amapola el color.


2


En aquel celeste sitio
nos conocimos tú y yo:
¡éramos como dos niños
inocentes del amor!
Allí me miré en tus ojos,
allí sentí que tu voz
con su acento indefinible
me turbaba el corazón;
tornáronse tus mejillas
del color del arrebol
cuando aquella misma tarde
me diste el primer adiós.
¡Qué gozo tan sacrosanto
mi corazón invadió
al ver en la lejanía
ir tu virginal candor!
Y en aquel celeste sitio
por primera vez tú y yo
sentimos la viva llama
de un inextinguible amor.
¿Te acuerdas de aquel sendero
que tantas veces los dos
medimos con nuestros pasos
al ponerse adusto el sol?
¿Te acuerdas de aquella iglesia
donde promesas de amor
eterno hicimos un día
arrodillados los dos?
Yo soñaba con el día
en que lleno de ilusión
ante el mismo altar te viera
vestida de níveo albor...
y ya ves: fue en este sitio
donde el cruel destino atroz
quiso a un amor como el nuestro
dar fatal separación.


3


Mas no porque el hado infame
se opusiera a nuestro amor,
no porque la infiel fortuna
nos separase a los dos,
no porque el fatal destino
nos transiera de dolor,
no mi bien, por estas cosas
dejara de amarte yo;
que a pesar del mucho tiempo
-cinco o seis años ya son-
crece mi amor día a día
y aumenta en mí la ilusión,
y reflejan mis pupilas
de las tuyas el fulgor,
y en mis oídos resuenan
ecos de tu dulce voz,
y en los efluvios del aura
-sutilísimos que son-
de tu perfumado aliento
aspiro aromas de flor,
y frases de amor te digo
que me dicta el corazón
y a tus mejillas afluye
un delicioso rubor...


4


No sé si habrás olvidado
nuestro indefinible amor,
no sé si también suspiras
recordando con pasión
aquellas felices horas
que el hado fatal truncó,
no sé si quizás de otro
seas sin saberlo yo
y con amorosas frases
haga brotar tu ilusión,
que mi corazón ya muerto
en vida para el amor,
sólo piensa en el camino
que nos encuentre a los dos.
Mas si acaso eternamente
el destino separó
nuestras vidas para siempre
con implacable furor,
quiero que sepas que nunca,
aun turbada la razón,
hundido y maltrecho el cuerpo,
roto el alma de dolor,
aun después de que la muerte
encomiende mi alma a Dios
y mi cuerpo en una huesa
sepulten sin compasión,
aun después de mi existencia
irá creciendo mi amor
con el mismo sentimiento,
con idéntica ilusión
que aquel día que nos vimos
por primera vez tú y yo.

Abril 1967


 


    UN AMOR PARA SIEMPRE

Yo te quiero, mi bien, tan ciegamente,
tan grande es el amor con que me guío
que aunque mi rostro luzca indiferente
no encontrarás jamás entre la gente
un amor como el mío.
Por las noches te sueño; por el día
mi pensamiento quiere a ti volar,
¡cuántas frases de amor yo te diría
si junto al pie de la floresta umbría
pudiésemos estar!
¿Y cómo definir todo el encanto
-tan lleno de ilusión y de embeleso-
en que con un amor tan sacrosanto
en tu boca, feliz de amarte tanto
pusiera un dulce beso?
Condéname si quieres a no verte;
ignora que te quiero y te bendigo,
mas no pidas que deje de quererte,
porque mi amor sin fin, hasta la muerte
yo llevaré conmigo.

Mayo 1969

 



DESOLACIÓN


Cuando vayas radiante de alegría
camino de la iglesia y del altar,
y ya de la ilusión y el alborozo
no sepas qué pensar;
cuando aquellas personas que tú quieres
te den enhorabuenas al llegar,
mira para un rincón, y allí alejado
tú me verás llorar;
cuando ya en el altar arrodillada,
con ilusión esperes dar el “sí”,
y en tan bellos momentos no te acuerdes
ni siquiera de mí;
cuando el anillo pongan en tu dedo
piensa un momento en que también allí
estaré en un rincón, y allí alejado
yo lloraré por ti;
cuando del templo salgas ya del brazo
del hombre que logró ganar tu amor
y te encuentres con gente que os abraza
y os besa con calor;
cuando de la ilusión y el alborozo
broten en ti dos lágrimas de amor,
mira hacia atrás, y allí desconsolado
lloraré de dolor;
y cuando ya te alejes con tu esposo
mirándote de nuevo yo estaré,
y al perderse tu imagen a lo lejos
otra vez lloraré,
y al no poder vivir con el recuerdo
del imposible amor que yo soñé,
me postraré de hinojos, y del cielo
la muerte imploraré.
Y si acaso algún día paseando
tú vas un cementerio a visitar
y andando, Romy, entre cipreses tristes
vas con mi tumba a dar,
acuérdate de quien te quiso tanto
que la muerte pidió para olvidar,
y llora cuando leas sobre mi lápida:
“No te dejo de amar”.

Mayo 1969

 



     LA VIDA CAMBIA...

Tú fuiste la ilusión y la esperanza
de mi alegre vivir,
y cuando ya de mi pasión la llama
quiso acercarse a ti,
muy cruel y sin piedad, cobardemente
te burlaste de mí.
Hoy ya todo pasó; todo es distinto;
ya ves: yo soy feliz
y en cambio tú maldices tu destino
y lloras tu sufrir.
Por eso, cuando pasas a mi lado
pienso al mirarte así:
Mientras yo antes lloraba, tú reías:
¡ahora me toca a mí!

Diciembre 1970

 

 

 

 


AUTÉNTICA POESÍA - Herrera/Muñoz - 2001

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