Impunes Desapariciones, Torturas y Ejecuciones: Rosario Ibarra y AI
* Evitaremos que Haya Aquí una Ley de "Punto Final"
* El Paso a la Democracia Obliga a Buscar Responsables
FERNANDO GUTIERREZ PEREZ/- I -
Ciudad Juárez, 1996.- Olga Alicia Carrillo Pérez no volvió a casa después de cumplir su habitual jornada de trabajo en una maquiladora en las afueras de la ciudad. Su madre acudió a la jefatura de policía, donde se burlaron de ella: "No se alarme, seguro se fue con el novio y pronto regresará. Es más, cuando vuelva, nos la presenta". La señora se quedó desconsolada junto al teléfono, en espera de noticias sobre su hija. Tiempo después los agentes le entregaban los restos de la joven en una bolsa de plástico. Vaciaron el contenido de un cuerpo descuartizado. La mamá, a punto de desvanecerse, decidió irse. La policía le reclamó no llevarse el macabro paquete. Nunca se aclaró lo ocurrido...
Distrito Federal, 1994.- Félix Armando Fernández Estrada (38 años) fue detenido cuando llevaba a su sobrino a la guardería. El fue metido a golpes en un vehículo sin placas y el pequeño se quedó abandonado en plena calle.
Demetrio Ernesto Hernández (34) fue arrestado el mismo 20 de octubre, cuando salía de la UAM donde era empleado. Los dos fueron torturados brutalmente por la Policía Judicial, acusados de colocar una bomba en el centro capitalino, el 8 de enero de ese año. Recibieron descargas eléctricas en todo el cuerpo, semiasfixia con bolsas de plástico en la cabeza, "tehuacanazos" en la nariz, colgados de los pulgares, arrastrados de los testículos y amenazas con hacerlos desaparecer o matarlos a elllos o a sus familiares. Fueron encarcelados en el Reclusorio Norte. Salieron libres, sin cargos, a principios de 1995...
Guerrero, 1997:
José Pacheco, maestro bilingüe rinde su testimonio: "Empezaron a tratar de asfixiarme con una bolsa de nylon en la cabeza, que me cerraban en el cuello. Me mojaban y me pegaban las puntas de los cables eléctricos en los pies, tobillos, cabeza, brazos... Insistían en que confesara dónde estaba la casa de seguridad y dónde guardaba las armas... El domingo continuaron golpeándome, dándome toques eléctricos, patadas en todo el cuerpo, cachetadas en los oídos. Me hacían beber tehuacanes con limón y de inmediato me golpeaban el estómago".
Los casos se cuentan en cadena durante los últimos 40 años: desaparecidos, torturados y ejecutados marcan la constante violación a los derechos humanos en México. El pasado debe revisarse porque la democracia es reabrir expedientes, exigen Rosario Ibarra y Amnistía Internacional.
Persiste la impunidad y deben esclarecerse los casos Colosio, Polo Uscanga y del general Francisco Gallardo (preso) y del teniente Miguel Orlando Muñoz (desaparecido) por citar sólo unos cuantos.
En el gobierno de Carlos Salinas de Gortari fueron asesinados 600 perredistas, mientras que con Ernesto Zedillo se incrementó la presencia militar en Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
Ello incrementó la prostitución, el alcoholismo y la huida de más de 16 mil indígenas tan sólo en tierras chiapanecas. "La CNDH es una alcahueta del gobierno", coinciden ONG.
"Actualmente tiene un menor costo matar que desaparecer", advirtió la incansable luchadora social Rosario Ibarra de Piedra. "El panorama de los derechos humanos en nuestro país es muy triste, doloroso".
Nos recibe en su pequeño, pero muy confortable, departamento de los añejos condominios Mazatlán, famosos en la colonia Condesa. Se respira tranquilidad. Múltiples fotografías familiares enmarcadas en diversos tamaños adornan muebles y paredes. Destacan dos en las que Rosario y el subcomandante Marcos se abrazan solidariamente.
500 DESAPARECIDOS DESDE DIAZ ORDAZ
Doña Rosario, meticulosa, de excelente memoria, amable en su trato, es la de mayor autoridad moral para hablar sobre los desaparecidos en nuestro país, desde que, el 18 de abril de 1975, a su hijo Jesús se lo llevaron violentamente en una calle de Monterrey, NL, donde fue torturado y luego trasladado al DF, sin que se sepa su paradero.
"Han pasado ya 25 años de lucha y seguiré en lo mismo hasta el final. Los casos envejecen, pero no por nuestra culpa. Ellos laten en nuestro corazón, los tenemos frescos en la mente. Son las autoridades las que han querido ignorarlos porque ya pasó mucho tiempo. Se quieren preocupar sólo de los casos nuevos. Qué poca vergüenza. Eso es ultrajante, una ofensa, un insulto para los familiares que se duelen igual al año, a los dos, a los cinco, o a los 26, como los que tiene la compañera Celia -quien le abrió la puerta, le dice al reportero-, y cuyo esposo fue desaparecido en 1974.
"Nosotros teníamos mucha esperanza de un cambio con este gobierno. Lo suponíamos por la alharaca y verborrea foxiana: 15 minutos para arreglar lo de Chiapas ¿y ya cuánto tiempo ha transcurrido?
"Hace poco se le acercó a Fox un `compa' que fue detenido por Acosta Chaparro y estuvo preso en el Campo Militar número uno. Le planteó el problema y el Presidente le dijo: `¡Uy, eso fue hace mucho!' Caray, pero allí están los personajes: Luis Echeverría, Nasar Haro, Quirós Hermosillo, el propio Acosta Chaparro. Están los procuradores que no cumplieron con su deber: Ojeda Paullada, García Ramírez, Morales Lechuga... ya murió Gutiérrez Barrios, quien más sabía de los desaparecidos en este país, pero queda Moya Palencia, quien debería escribir sobre la represión de los 70.
"En fin, se deben abrir los expedientes y pensar que no se puede edificar la democracia mientras haya cárceles clandestinas en el Campo Militar número uno, en la base naval de Icacos, en La Joya, en Torreón, mientras existan centros de tortura del Ejército mexicano".
Bajita de estatura, muy activa, infatigable en sus constantes viajes a Monterrey, donde viven sus otros hijos y nietos, así como a Chiapas, por ser un enlace para la próxima visita del EZLN a la capital, apuntó:
"Ese es el panorama general. Ya solicitamos audiencia con el Presidente Fox y estamos a la espera de ser recibidos. Informaremos que nosotros manejamos una lista de 500 desaparecidos. El primero fue en 1969, en tiempo de Díaz Ordaz. Todos los tengo documentados y estamos a punto de editar un libro con los expedientes.
"Contamos 321 casos en Guerrero, 42 de Sinaloa, 14 de Chihuahua, 7 de Nuevo León, 27 de Jalisco y no he acabado de revisar los del DF, pero son más de 60; uno en SLP, dos en Michoacán, tres en Veracruz, en fin, falta terminar el nuevo censo.
"Nacimos en 1977 como Comité de Familiares de Presos, Perseguidos, Desaparecidos y Exiliados Eureka. Eramos el único receptáculo de esas denuncias y hasta la fecha hemos encontrado 148 desaparecidos: los tenían en cárceles militares y mediante campañas nacionales e internacionales logramos que los soltaran en carreteras, centrales camioneras, en La Marquesa, con los ojos vendados, amenazados de muerte si denunciaban.
"Sólo asesinaron a dos de esos muchachos: Reynaldo Gutiérrez, de Sinaloa, y Domingo Estrada, de Guerrero. Los acribillaron. Los demás nos dieron su testimonio. Por eso no perdemos la esperanza. Vivos se los llevaron, vivos los queremos.
"No nos importa el tiempo que haya pasado. Seguimos exigiendo su presentación con vida. Ahora bien, nosotros no pedíamos el castigo a los responsables, pero a medida que ha pasado el tiempo sentimos que debemos obligarnos y más con un nuevo gobierno.
"Entonces impulsamos una ley contra el desaparecimiento forzado y fue aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados. Quién lo iba a decir, hasta el PRI votó a favor. Caray, lo que es estar en la oposición...
"Imagínese, ahora me siento emocionada. Fue un logro muy grande. Sólo falta que pase por el Senado. Ojalá".
Dos veces diputada (1985 y 1994), vestida con falda gris, suéter guinda y botas, comentó: "Es un hecho histórico. Se trata de una ley que impone castigo de 15 a 40 años. Se tipifosa por vez primera en el mundo el delito de desaparición forzada. Y con ella no nos podrán hacer lo que en Argentina con su leyes de punto final y de obediencia".
Y adelantó: "El Senado la va a tratar en este periodo de sesiones. Vamos a ver qué pasa. No se nos olvide que allí está Bartlett, que también fue secretario de Gobernación".
ECHEVERRIA, COMO PINOCHET
Primera mujer candidata a la Presidencia en México ("sin tener ningún currículum político ni ser egresada de Harvard. Mi presentación era y es ser madre de un desaparecido politico"), precisó: "El sexenio más terrible fue el de Luis Echeverría. Practicó las mismas torturas que Pinochet. Sólo en 1973 ya eran cientos los desaparecidos. Y sumaron cerca de 300 en toda la República.
"Con López Portillo bajó a 100; con Miguel de la Madrid, 57; con Carlos Salinas de Gortari 12 y con Zedillo yo tengo tres, pero hay más.
"Lo que sucede es que proliferaron los grupos sociales. Eso quiere decir dos cosas: hay muchas violaciones a los derechos humanos y la otra que ha sido difícil combatir ese azote.
"En apariencia han ido bajando, pero allí está el saldo. No lo vamos a olvidar. Queremos erradicar la práctica. Que jamás haya un solo desaparecido. Tenemos en la lista a judiciales, a militares, de todo...
"Otra cosa: la Comisión Nacional de Derechos Humanos es una alcahueta del gobierno, le cubre la espalda, fue un engendro de Salinas de Gortari para que se firmara el Tratado de Libre Comercio. La creó para darle una blanqueada a la fachada del gobierno hacia el exterior.
"Además, la CNDH ha visitado a gente muy pobre de algunas comunidades del país y les ha ofrecido dinero para que dejen de luchar y dar por cerrados los casos de desaparecidos. Afortunadamente, nadie lo ha aceptado.
"Y nosotros decimos: nuestros hijos no se venden, no aceptamos indemnización, ni con todo el oro del mundo nos pagan la vida de un familiar desaparecido. Tampoco pedimos cadáveres. Si ellos los mataron, ellos lo tienen que decir, no nosotros. Esa es nuestra vida, nuestra lucha".
Con firmeza declaro: "Aún espero encontrar a mi hijo".
Originaria de Saltillo, concluyó: "Hay quien piensa que si con Zedillo sólo hubo tres desaparecidos las cosas están cambiado, y se equivocan. La táctica ahora es otra: en lugar de desaparecidos hay muertos. Con Salinas, más de 600 perredistas asesinados. Y con Zedillo allí están Acteal, Aguas Blancas, El Charco, El Bosque... Para ellos tuvo un menor costo político la muerte que la desaparición. Cuéntele, son un montonal de muertos. Así se fueron, mate y mate.
"Ahora con Fox, estamos a la espera. Es un hombre que tiene muchas palabras y poco oído. Habla mucho. Yo, hasta que vea hechos. Si él hace algo honrará a su gobierno. Voy a esperar. Si enmienda los problemas pediré disculpas en pleno Zócalo".
DESAPARECIDOS, AGUJERO NEGRO
Por su parte, en entrevista por separado, Rocío Culebro, representante de Amnistía Internacional (México), ubicada en la colonia Del Valle, indicó: "Nosotros no manejamos estadísticas de desaparecidos en el país, pero sí estamos en condiciones de aseverar que persiste el problema de la impunidad. Sabemos que hay 500 casos, pero así fuera uno solo la gravedad es la misma en tanto no hayan sido resueltos. El tema es un agujero negro en los derechos humanos.
"¿Quiénes son los responsables? ¿Dónde están? No tenemos esos datos. Hay una irresponsabilidad por parte de las autoridades. No se ha investigado. Proliferan los desaparecidos en Oaxaca y Guerrero, sobre todo en las décadas de los 80 y 90, pero aquí se empieza a mezclar con otro fenómeno: el narcotráfico.
"También abundan casos en la zona norte: Chihuahua, Sonora, Sinaloa y Baja California, pero las investigaciones han sido nulas. Se culpa al narco y es necesario indagar, sobre todo si están involucrados agentes de la Judicial o militares.
"Un caso importante es el delexeneral Francisco Gallardo, preso desde 1993 por exigir la existencia de un ombudsman militar. Pese a que existe una recomendación de Amnistía Internacional al gobierno mexicano para que sea puesto en libertad, no han hecho caso.
"El gobierno de Salinas fue muy represor. Hubo 600 perredistas asesinados. Están documentados en el partido La mayoría, de Oaxaca y Guerrero. Gente torturada, detenida arbitrariamente".
Rocío Culebro, chaparrita, vestida de mezclilla, muy seria, coincide con Rosario Ibarra: "En Chiapas, hasta donde sabemos, no han habido desapariciones, pero sí ejecuciones. Con Zedillo creció la presencia militar en ese estado y se mezclan los casos con el narcotráfico como pretexto.
"Mientras, la CNDH hace peor su trabajo. Hemos llegado a un punto de la transición democrática a costa de mucho sacrificio: desaparecidos, torturados, y ejecutados por razones políticas. Fue el castigo por diferir. Hoy todo queda en cifras, en números.
"Sin embargo, el paso a la democracia obliga a abrir expedientes, a buscar responsables. No se puede tener el doble discurso: nos alegramos por el caso Cavallo cuando aquí, en casa, tenemos mucho por investigar y aclarar.
"Recordamos, por ejemplo, a José Ramón, un militante del PRD al que desaparecieron en Cuernavaca. Ya han transcurrido 10 años y no hay nada en claro. La historia allí se acabó.
"La CNDH debe revisar sus planteamientos, rendir cuentas con claridad, informar de sus acciones, de las autoridades involucradas. Ese organismo no cumple con su papel. Su función es muy cuestionable. Tiene un problema de origen. No goza de independencia.
"Seguimos viendo declaraciones desafortunadas de sus visitadores como las que se produjeron cuando el Canal 40 emitió imágenes sobre la vida interna en el penal de Almoloya. Se cuestionó más a la emisora que la profundidad: cómo son tratados los presos en este país. Y lo mismo ocurre con las prisiones de Apodaca, Puente Grande o La Mesa. La CNDH tiene mucho presupuesto y debería gastarlo en ir a esas cárceles, pero..."
(Continuará)
Jueves 18 de Enero del 2001, Excelsior