HELLKNIGHT

-CAPÍTULO 1-

 

Nací, o mejor dicho, fui creado en Demon Sea, hace mucho tiempo, como un experimento. Mei Ou Sama pidió a Dolphin una quimera, una amalgama de otras criaturas, para que le sirviese. La "ciencia" no estaba lo suficientemente avanzada en aquel tiempo como para permitir a Kai Ou mi creación, pero la señora de los océanos tuvo una ayuda inesperada.

Fibrizzo quería una quimera de él mismo y de Dynast. Quería ver la contraposición de fuego y hielo. Siempre pensé que era un visionario, y lo sigo creyendo.

Mientras Dolphin peleaba con sus preparados alquímicos y genéticos para crearme, un hombre se presentó en Demon Sea, apareciendo súbitamente y sobresaltando a Kai Ou Sama

-Quién eres y qué haces en mi laboratorio?-espetó Dolphin, ligeramente furiosa-Sal de aquí ahora  mismo o te sacaré yo!

-Mi nombre es Ianwa-dijo con una sonrisa que parecía sincera-He venido a ayudarte a completar tu tarea, a ayudarte en la creación de esa quimera para Fibrizzo

-Cómo sabes que estoy haciendo una quimera para Fibrizzo?

-Nada se me escapa. Y, aunque no lo supiera, ahora ya lo sé-entrecerró los ojos y sonrió de nuevo, al tiempo que se pasaba una mano por el cabello. Era algo hipnótico. Ianwa tenia el pelo de un color rojo tan vivo que parecía fuego.

-De acuerdo-Dolphin sonrió al recién llegado-te permito ayudarme en esto. Pero si fracaso, te mataré.

 

Ambos trabajaron codo con codo durante dos semanas, Todos los resultados eran similares: la creación era demasiado inestable como para sobrevivir. Hasta que, finalmente,  Ianwa añadió parte de su propio material genético al caldo de cultivo. Cuando Dolphin lo analizó quedó sorprendida: nunca habia visto nada igual.

-Que eres, Ianwa?

-Oh, eso es un secreto-el pelirrojo sonrió con malicia-lo importante es que esto le da la estabilidad necesaria como para permitir que viva. Y ha salido bastante bien,no?-señaló el tubo de vidrio cargado de solución salina donde flotaba su creación-Ha heredado una apariencia similar a la de Dynast, y la fuerza  del fuego arde con vigor en sus venas. Oh, y tiene mis ojos.

-Ianwa, me has servido bien.Puedo hacer algo para compensarte?

-Ya has hecho más que suficiente, Dolphin. Me has dado una bonita llave. En sentido figurado, claro.

-Si lo deseas, puedo convertirte en Mazoku, podrias trabajar para mí, ayudarme en el laboratorio.

-No.  No deseo ser un mazoku. Ya soy mucho más que eso-Ianwa sonrió con malignidad, mientras su cuerpo se desvanecía ante la atónita mirada de Dolphin.

-CAPÍTULO 2-

-PRÓLOGO-