HELLKNIGHT

-CAPÍTULO 2-

 

Recuerdo mis dias en Demon Sea como algo vacío. No pasé allí mas de cinco años despues de salir del caldo de cultivo, y no me dejaron una huella visible en mi alma. Simplemente aprendí algo de magia, pero nunca fui demasiado bueno en ese campo, excepto cuando invocaba la magia elemental del fuego. Parecía que esa iba a ser mi especialidad.

Recuerdo mi primera y única salida al mundo exterior en todo el tiempo que estuve en Demon Sea. Dolphin me llevó a una ciudad, para que conociese la sociedad humana, y desde ese momento me fascinó. Sentí pasión por sus vidas, las que juzgaba mucho más interesantes que la mía propia. Tenían libertad, libertad para hacer lo que quisieran. Eran libres, no como yo. Los envidié, y algo se encendió dentro de mí, un fuego abrasador que pugnaba contra mi sentido común para salir, una ira carmesí que no podía contener dentro por más tiempo. Y surgió de mí. Una barrera de fuego circular me rodeó, y permaneció estática. Todo el mundo comenzó a correr lejos de mí,y Deep Sea Dolphin me miraba, extrañada.

-Apártate!-grité a Kai Ou. Ella se elevó a gran velocidad mientras la barrera de fuego se extendía, reduciendo todo en dos kilometros a la redonda en cenizas, y eliminando todo rastro de vida. Las grasientas cenizas producto de la combustión de la carne humana se pegaban a mi piel, mientras yo caía de rodillas, tapándome la cara con las manos, horrorizado por lo sucedido.

Al cabo de un rato noté la mano de Dolphin en mi espalda.

-Levántate. Volvamos a casa.

-NO! Rugí de furia contra el mundo, me incorporé y eché a correr, sin rumbo ni destino. Simplemente deseaba huir de allí, odiaba el olor de la carne quemada, el humo maloliente que se elevaba hacia el cielo. Y creía que había decepcionado a Dolphin, mi tutora.

Cuando dejé de correr, la noche había caído sobre mí, y las estrellas refulgían en el firmamento. Pensé en que eran las almas de aquellos a los que había matado, que me señalaban acusadoramente. Podía oir sus voces con toda claridad

"Tu nos has matado"

"Monstruo!"

"Sufrirás cien veces el dolor causado"

"MONSTRUO!!!!"

Esa palabra retumbó en mis oidos durante largo rato. "Monstruo"

Creí oir la voz de Dolphin

 "Me has fallado.  Fuimos allí a conocer, no a destruir. Has fracasado. Monstruo"

Monstruo. Eso es lo que era? Un monstruo?

Pasé allí tres noches seguidas, inmóvil completamente, observando las estrellas. Sentía miedo. Estaba aterrado. Pensé en acabar con todo, en destruirme a mí  mismo  con la barrera de fuego. En sufrir en mí mismo el dolor que había causado.

Hasta que, la tercera noche, Kai Ou llegó.

-Es hora de volver a casa, Ihsan.

 

-CAPÍTULO 3-

-CAPÍTULO 1-