AVANCES CON LOS BULBOS.
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Historia de la Radioafición en México.
 

A principios de este siglo, al conocerse en México las noticias relativas a la radiotelegrafía desarrollada por Marconi al lograr establecer la comunicación inalámbrica entre Inglaterra y Terranova, diversos investigadores mexicanos recibieron un aliciente para intentar repetir las experiencias logradas en Europa.
Las primeras instalaciones radioeléctricas del país fueron hechas por la Dirección General de Telégrafos empleando transmisores de chispa amortiguada del tipo "Slaby - Arco" y con cohesores de limadura de fierro del tipo Branly; habiéndose efectuado estas instalaciones en el año de 1903 en Cabo Haro, Son. y en Sta. Rosalía, B.C.N. con el fin de comunicar estos dos lugares que no tenían enlace entre sí. Los transmisores tenían una potencia de 1 ½ kW en el primario del transformador que alimentaba al arco de transmisión.

Estas dos estaciones operaron en plan experimental hasta el año de 1905 en que se les hicieron diversas modificaciones como fue el detector electrolítico y circuitos entonados de inductancia variable y acoplamiento variable por medio de variómetro; entrando en operación regular de correspondencia al público.

En el año de 1908 se instalaron en Cerritos, Sin. y San José del Cabo, B.C.N. estaciones radiotelegráficas Telefunken de arco, siguiendo en el año de 1909 las estaciones de Payo Obispo y Xcalac en Q. Roo.

Estas cuatro estaciones tenían una potencia primaria de 1.5 kW.

En el año de 1911 se instalan las estaciones radiotelegráficas de Veracruz, Ver., Campeche, Camp. y en la Isla María Madre, empleando nuevamente equipos Telefunken de 1.5 kW. de potencia, habiéndose substituido los detectores electrolíticos por detectores de galena y de carburo de Silicio (carborundun).

Algunas de las personas que participaron en las instalación de estas estaciones de la Dirección General de Telégrafos fueron: José Ballesteros, Lázaro Barajas, Ignacio Galindo, Luis Sánchez, Raymundo Sardaneta y Manuel Tayabás. Estas estaciones y las noticias referentes a ellas que aparecían en los diferentes periódicos de la república, alentaron a diversas personas a construir sus propios equipos o bien obtenerlos de alguna compañía que los fabricara comercialmente, con el fin de efectuar pruebas y experimentos.

De las primeras personas que se dedicaron a explorar este nuevo campo de la ciencia nos encontramos al Sr. Manuel Medina, Profesor de Física en el Instituto de Ciencias de Zacatecas, y a su hijo, Manuel Medina Peralta quienes, en 1906, construyeron un transmisor de chispa empleando un carrete de Rumkorff y para el receptor emplearon como detector, galena de plomo y cerusita obtenidos localmente.

Estos experimentos los efectuaron en el Laboratorio de Física del Instituto de Ciencias de Zacatecas, mejorando continuamente sus equipos hasta que lograron cubrir una distancia aproximada de 200 metros, habiendo efectuado pruebas desde la Alameda de Zacatecas al Instituto de Ciencias.

En la ciudad de Mérida, Yucatán, en el mes de septiembre de 1913, el Pbro. Santiago Saldaña, profesor de física del Colegio de Sn. Ildefonso, ayudado por los alumnos Pedro Solís Arjona, Manuel Arias Luján y Eduardo Martínez Cantón, instalan dos estaciones radiotelegráficas, una de ellas en el Colegio y otra en la casa # 509 de la calle # 62 que distaba 500 metros de la anterior; logrando la primera comunicación el día 15 de septiembre de 1913. Unos días después se instaló una tercera estación en la casa # 409 de la calle # 59 donde tenía su domicilio el Sr. Manuel Arias Luján.

Unos días más tarde se instaló otra estación radiotelegráfica en el # 500 de la calle 25 de Itzamná, domicilio del Sr. Eduardo Martínez Cantón, lográndose cubrir una distancia de 4 km que era la que separaba al Colegio de Sn, Ildefonso de la casa del Sr. Eduardo Martínez.

Los transmisores empleados eran de chispa amortiguada con carrete de Rumkorff, los receptores eran de bobina con contacto deslizante y detector de cristal montado sobre amalgama de plata.

Los trabajos que estaban desarrollando estas personas fueron interrumpidos en febrero de 1915 cuando el Gobierno de la Península, encabezado por el Coronel Abel Ortíz Argumedo, ordenó la confiscación de todos los equipos de radiotelegrafía existentes en la zona; perdiéndose también el equipo que había adquirido el Sr. Juan Cano Leal y que todavía no había sido instalado. Estos equipos fueron aprovechados por el coronel para dotar de comunicaciones a las tropas bajo su mando.

En el año de 1917 el Gobernador del Estado, General Salvador Alvarado, manda instalar la primera estación radiotelegráfica oficial de la península, operando con el distintivo de llamada XAM.

Hacia fines del año de 1917 el Gobierno Federal decidió clausurar y confiscar todos los equipos de radiotelegrafía en manos de particulares, ya que se había demostrado la utilidad práctica y estratégica de la radiotelegrafía, por el uso que les dio la división del Norte comandada por el General Francisco Villa; de cuyos operadores surgen las figuras de Don Julio Prieto, quien posteriormente fuera el primer presidente de la Liga Mexicana de Radioexperimentadores; y el Capitán Irineo López Ruvalcava.

Durante estos años el Gobierno Constitucionalista, encabezado por Don Venustiano Carranza, adquiere en Europa equipos de radiotelegrafía con el fin de mejorar las comunicaciones militares y de cuyos operadores surgen como experimentadores el General Fernando J. Ramírez, General Guillermo Garza Ramos, Coronel Alejandro Lecón L., Coronel Fernando Proal Pardo, Coronel Juan C. Buchanan, Capitán Manuel Doblado y otros oficiales de la fuerza aérea y de la marina.

En el año de 1918 en la Escuela Nacional Preparatoria de México, D. F., se forma un grupo de Radioexperimentadores que comienzan a construir sus equipos de radio. Este grupo estaba integrado por Enrique Vaca, Manuel Doblado, Manuel Perusquía, Ramiro Robles y unos 10 alumnos más de este centro de enseñanza.

Los equipos los tenían instalados en sus casas logrando cubrir distancias de 15 a 20 km. o sea de Tacuba a Coyoacán y Tacubaya, Balbuena, etc.

Los transmisores eran de chispa rotativa construidos con ruedas dentadas de bicicletas y bobinas de alto voltaje de automóviles Ford modelo T, excepto dos o tres que empleaban bulbos. Los receptores empleados eran de inductancia variable con un detector electrolítico o de cristal de galena o de carborundum.

En el año de 1918 se instalan en la estación de Chapultepec, cuyo distintivo de llamada era XDA, tres transmisores de chispas amortiguadas, uno de 10 kW, otro de 20 kW y el tercero de 200 kW de potencia. Estos equipos eran de marca Telefunken.

Con esta estación se establecieron los enlaces radiotelegráficos entre México, D. F. y Europa, América del Sur y Japón.

El ruido que producía el alternador Alexanderson al operar la estación con el transmisor de 200 kW podía ser escuchado en la colonia Roma donde tenía su casa el Ing. Francisco Castro Herrera. El ruido de los transmisores impedía cualquier recepción en Chapultepec y fue necesario instalar una estación central receptora en las afueras del entonces pueblo de Ixtapalapa, enlazada telefónicamente con Chapultepec.

En el año de 1920 se instalan en la estación dos transmisores de onda continua, uno de 200 y otro de 500 Watts en substitución de los de chispa de 10 y 20 kW.

Hacia el año de 1919 comienzan a aparecer en México los primeros transistores de bulbos que comenzaron a substituir a los transmisores de chispa, siendo la mayoría de estos equipos de origen europeo, y en algunos casos construidos por los experimentadores.

Así mismo se comenzaron a emplear receptores de bulbos, ya fueran del tipo de R. F. sintonizada o regenerativos.

En el año de 1920 en el Colegio Francés de México un grupo de alumnos, entre los que se encontraban Francisco Castro Herrera, Carlos González, Carlos Palomino, Ramiro Robles y Jorge Peredo comienzan a hacer pruebas de transmisión y recepción con unos equipos que se habían recibido en el Colegio para el laboratorio de Física.

El día 1o. de septiembre de 1921 la Dirección General de Telégrafos concede permiso a los Sres. Francisco Castro, Carlos González y Carlos Palomino para que instalen y operen tres estaciones radiotelegráficas cuya potencia debía de ser menor de 250 Watts en el primario, para el caso del transmisor de chispa o bien, no mayor de 20 Watts de entrada en el caso de ser transmisor de válvula al vacío, capaz de operar en clave Morse.

La longitud de onda que podían emplear debería ser menor a 250 mts., y no se debería causar ninguna interferencia a la estación oficial instalada en Chapultepec. El permiso estaba extendido a título precario y podía ser cancelado en el momento que lo determinara la Dirección General de Telégrafos.

De las tres personas a las que se les otorgó este permiso la única que montó y operó una estación fue el Ing. Francisco Castro quien construyó su primer transmisor de chispa y receptor de galena; construyendo poco después un transmisor de bulbos.

Carlos Palomino instaló en su casa una antena tipo Marconi y pidió sus equipos a la Cía. William B. Duck Co. de los Estados Unidos, misma que quebró antes de enviar los equipos solicitados y pagados, devolviéndosele a Carlos Palomino la cantidad de 5.00 U.S. Dlls. únicamente. Después de esta experiencia, Carlos Palomino no volvió a interesarse en la radioexperimentación.

Carlos González no montó estación ni operó hasta mediados de los años 50 en que ingresó, en Poza Rica, a las filas de la radioafición.

En ese mismo año de 1921 comienzan a expedirse los permisos para las estaciones de divulgación, que posteriormente se convirtieron en las estaciones radiodifusoras comerciales; comenzando el auge de las estaciones radiotelefónicas.

La primera transmisión radiotelefónica se efectúo el día 27 de septiembre de 1921 al inaugurarse la Exposición Comercial Internacional en lo que iba a ser la sede del palacio legislativo, hoy monumento a la revolución; habiéndose instalado una estación en la Exposición y otra en el Castillo de Chapultepec, sede del Presidente de la República.

Estas estaciones fueron inauguradas por el General Alvaro Obregón al comunicarse con los promotores de la exposición.

Ese mismo día 27 de septiembre de 1921 los Dres. Adolfo Enrique y Pedro Gómez Fernández comenzaron a transmitir conciertos desde los bajos del teatro Ideal empleando un transmisor de 20 Watts que había sido adquirido por el Sr. Francisco Barra Villela; habiendo instalado los receptores en el teatro Nacional, hoy teatro de las Bellas Artes.

Al día siguiente, o sea el 28 de septiembre, el General Alvaro Obregón inaugura las instalaciones radiotelefónicas de la fuerza aérea mexicana que estaban en Balbuena, Pachuca, Puebla y las instalaciones a bordo de los aviones "Farman" de la aviación militar. Las demostraciones del equipo de comunicaciones estuvieron a cargo del General Fernando Proal, habiéndose transmitido la canción "La Adelita" desde Pachuca, Hgo., siendo escuchada perfectamente la transmisión tanto en Balbuena como a bordo de los aviones. Mientras sucedía ésto en la capital de la República, en diversas ciudades del país se continuaban los trabajos como fue en Monterrey donde el Sr. Roberto Reyes, en el año de 1919, había instalado y operado una estación radioeléctrica; y el Ing. Constantino de Táraba Jr. que comenzó a transmitir conciertos y conferencias el día 9 de Octubre de 1921.

El día 21 de Octubre de 1921 se inaugura la estación radiotelefónica del Gobierno del Estado de Chihuahua, estableciéndose comunicación con una estación similar instalada en Cd. Juárez, habiéndose escuchado estaciones de los Estados Unidos.

Durante estos años iniciales y hasta 1924 los operadores identificaban sus transmisiones por medio de letras que escogían a su arbitrio, por ejemplo el Ing. de Tárnava identificaba sus transmisiones con TND, que significaban Tárnava Notre Dame en honor a la universidad en la que estudió en Estados Unidos; el General Fernando J. Ramírez identificaba a su estación con JH, como homenaje al constructor de la estación que era el Ing. José de la Herrán Pau quien, sin haber sido radioaficionado, guió, formó y enseñó a muchos de ellos como fueron Juan y Walter C. Buchanan, Fernando Proal, y otros.

Al Ing. de la Herrán se le considera como el pionero de las radiocomunicaciones comerciales de México, ya que diseñó y construyó los primeros equipos fabricados en México.

En Guanajuato el Sr. Harold T. Mapes empleó las siglas 6XXX y posteriormente BX para identificarse, el Ing. Castro Herrera empleó inicialmente AA y a partir de 1924 le fue asignada 1AX; la agrupación de aficionados telegrafistas de Yucatán empleó las siglas XM88; Roberto Reyes de Monterrey, empleó RR como identificación; Enrique Vaca se identificaba con X-2; Jorge Peredo usaba X-1 y Ramiro Robles utilizaba X-3 como identificación de sus transmisiones.

Durante los años de 1921 a 1925 se llevaron a cabo diversas pruebas de radiocomunicación por parte de los aficionados al comenzar a explorar e investigar las longitudes de onda menores a los 150 mts. siendo las más importantes las pruebas transatlánticas que culminaron, en 1923, con la comunicación bilateral entre Francia y Estados Unidos, y en 1924 con la comunicación bilateral entre Argentina y Estados Unidos.

En marzo de 1924 el Ing. Manuel Perusquía, m-1B, recibe una tarjeta de la estación g2SH de Londres donde le reportan que su señal fue escuchada fuerte y clara en la banda de 90 mts.

Con ésto se dio aliciente a los aficionados mexicanos a mejorar sus equipos logrando aumentar las distancias cubiertas lográndose los primeros comunicados con Centroamérica, Canadá y Colombia en 1924.

Para el año de 1926 los experimentadores mexicanos habían logrado diversas comunicaciones bilaterales con Europa, Centro y Sudamérica, Africa y Oceanía en las bandas de 80 y 40 mts.

Al comenzar el éxodo de los aficionados hacia las ondas cortas y lograrse con mayor frecuencia comunicaciones internacionales comenzaron a surgir las confusiones ya que todas las estaciones de aficionados usaban número y de una a tres letras para identificarse; es decir si se escuchaba una estación con el distintivo 1AA no se sabía si era Canadiense, Norteamericana, Mexicana o de algún país europeo.

Para remediar esta situación la American Radio Relay League (ARRL) de los Estados Unidos, propuso, en diciembre de 1923, el uso de letras intermedias para identificar la nacionalidad de las estaciones correspondiendo la "a" a Australia, la "c" a Canadá, "f" a Francia, "g" a Gran Bretaña, "i" a Italia, "m" a México, "u" a Estados Unidos y así sucesivamente.

La idea propuesta era la siguiente; si una estación mexicana y una canadiense estaban en comunicación deberían identificarse de la siguiente manera: 9AW 9AW cm 1AX 1AX KN, significaba que la estación canadiense 9AW le cedía la palabra a la estación mexicana 1AX. Este sistema fue modificado casi de inmediato por todos los radioaficionados quienes antepusieron la letra que indicaba la nacionalidad al distintivo de llamada de la estación con lo que se evitaban confusiones o errores.

Así las estaciones mexicanas se identificaban con m1A, m1AB, m9A; las canadienses con c1AW, c9XA y así cada uno de los diferentes países.

Este sistema estuvo en uso hasta julio de 1928 en que empezaron a emplearse prefijos de nacionalidad atribuidos por la Convención de Telegrafía de Washington celebrada en 1927; que tomó como modelo para las reglas de formación de distintivos de llamada el sistema desarrollado por los aficionados.

Un operador que se distinguió a nivel mundial durante estos años fué el Ing. Carlos González de Cosío, X9A, de Querétaro, quien había comunicado en 1930 con 44 países y 5 continentes, siendo además uno de los pocos mexicanos que comunicaron con la expedición Mac Millan al Artico, y la del Almirante Byrd al Antártico en 1923.

El Ing. González de Cosío fue el único radioaficionado mexicano que recibió el diploma "Perfect CW First" debido a la exactitud de su letra en telegrafía y el primer mexicano que fue electo al "A-1 Operators Club" de la ARRL por su perfecta técnica de operación tanto en CW como en telefonía.

En el año de 1924, al estallar la revolución de la huertista, el Comandante de plaza y Jefe de las operaciones militares en la CD. de México, General Arnulfo R. Gómez, ordenó la clausura de todas las estaciones transmisoras y receptoras existentes en el D. F., salvo las de divulgación que mostraran, a satisfacción de la Comandancia, su lealtad al Gobierno Constitucional.

De un total de 45 estaciones que había en el Distrito Federal, se clausuraron 35 estaciones confiscándose algunas de ellas por no tener sus permisos en orden como fue el caso de Juan C. Buchanan y Manuel Doblado. Así mismo se confiscaron muchos aparatos receptores que no tenían el permiso exigido por la Dirección General de Telégrafos. La mayoría de estos receptores habían sido construidos por sus propietarios, quienes, en la mayoría de los casos, no veían la razón de pagar un impuesto de 5.00 pesos al año para poderse dedicar a escuchar las transmisiones de las estaciones de divulgación y de los experimentadores.

Debido al auge que tomó la radiotelefonía, el periódico "El Mundo", dirigido por Martín Luis Guzmán, comenzó a publicar en 1921, una sección semanal dedicada al radio en la que se daban noticias especializadas sobre el tema, se publicaban programas, etc.

Al continuar el auge de la radiodifusión, el periódico "Excélsior" comenzó a publicar una sección especializada que estaba a cargo del Ing. Enrique Vaca, publicando, además de las noticias especializadas, diagramas de receptores de galena y de bulbos, datos técnicos sobre antenas, reparación de receptores, etc.

En el año de 1923, "El Universal" comenzó a publicar una sección especializada que estaba a cargo de los Sres. Manuel Doblado y Manuel Perusquía, teniendo la misma tónica que los anteriores. En estas secciones llegaron a publicarse fotografías de estaciones experimentales y a hacerse reseñas sobre comunicados efectuados por los Radioexperimentadores; aunque la tónica estaba orientada hacia los radiófilos, como se les llamaba a los radioescuchas, y al público en general.

El radioaficionado que deseaba profundizar en los temas de radio comunicación debía consultar revistas como el "QST" publicado por la ARRL, "Wireless Age"; "Radio News", "Popular Radio", y otras procedentes de los Estados Unidos de N. A., o de Inglaterra. Estas revistas contenían artículos técnicos acerca del radio, construcción de transmisores y receptores, instrumentos de medición, técnicas de reparación de equipos y notas acerca de investigaciones y avances de las radiocomunicaciones.

En el año de 1922 la ARRL publica la primera edición de "Radio Amateurs Handbook" que rápidamente se convierte en el libro de consulta y texto indispensable tanto para los aficionados como para los profesionistas de la materia.

La primera revista especializada publicada en México, de la que tenemos noticia, es la que editó la "Agrupación de Aficionados Radiotelegrafistas de Yucatán" en mayo de 1923, cuyo director era el Sr. Juan Montalvo y el administrador era el Sr. Julio Mendicuti C., en cuyos talleres se imprimió la revista, cuyo titulo era "Radio". Desgraciadamente la vida de esta revista fue efímera ya que desapareció en 1924 al declararse en receso la "Agrupación".

La "Liga Central Mexicana de Radio" también publicó una revista especializada denominada "Radio" que también tuvo una existencia muy corta.

En el año de 1926 la editorial norteamericana Experimenter Publishing Co. Inc., de Nueva York, comienza a publicar en español, bajo la dirección de Hugo Gernsback, la revista "Radio Internacional" cuyo contenido estaba dirigido a los radioexperimentadores y contenía artículos acerca de la construcción de equipos, forma de hacer instalaciones, reportes técnicos acerca de nuevos aparatos, etc.

Durante los primeros años los experimentadores debían hacer todo: bobinas, transformadores, rectificadores electrolíticos, interruptores y todo lo necesario para armar un transmisor o receptor.

A partir de 1914 comienzan a surgir fábricas que producían componentes y válvulas electrónicas así como aparatos completos a precios accesibles a los experimentadores y aficionados. Esta incipiente industria recibió un gran impulso debido a las necesidades militares de los países contendientes en la primera Guerra Mundial y que, al terminar, obligó a los fabricantes a vender sus productos entre la población civil.

En México comenzaron a surgir, por los años de 1919 a 1921, las primeras casas comerciales, dedicadas a la importación y venta de componentes, materiales y equipos.

Entre estas firmas estaban: La casa del Radio del Sr. Raúl Azcárraga, que instaló en 1924, la estación de divulgación CYL; la Cía. General Electric, distribuidora de los bulbos Radiotrón de la RCA, que instaló la estación CYJ; W. Oldenburger - Electrical Research Laboratories, hoy "Casa Erla"; "El Ideal" de Ricardo J. Jiménez; Ing. R. T. de Ovando; Casa Margules, hoy "Radio Surtidora, S.A.", J.F. Bracho y Compañía; Casa Robinson; Houbard y Bourlon; Harry S. Mazal y Cía. S.A., y muchas más que sería demasiado largo enumerar.

Durante todos estos años, la evolución técnica avanzaba a pasos agigantados y cada día se presentaban nuevos circuitos, componentes mejoradas o totalmente nuevas y se desarrollaban y probaban diversas teorías para explicar los fenómenos que se iban descubriendo al explorar terrenos desconocidos.

Así tenemos que a principios de siglo se operaba con carretes de Rumkorff y cohesores de Branly, para 1906 ya se empleaban transistores de chispa amortiguada o alternadores de alta frecuencia desarrollados por E.W. Alexanderson y detectores electrolíticos o de carborundum con circuito de doble o triple sintonía.

Con los descubrimientos del diodo por parte de Fleming y el triodo por parte de Lee de Forest, la radiocomunicación recibió un impulso fundamental y decisivo ya que fue posible diseñar y construir circuitos amplificadores y osciladores de menor longitud de onda descongestionando la pequeña parte del espectro que se venía utilizando con los transmisores de chispa.

Así mismo al producirse oscilaciones continuas en una frecuencia dada se reducía el ancho de banda de la señal pudiendo operar más estaciones en un segmento de banda dado.

Los primeros circuitos de osciladores de altas frecuencias fueron el Armstrong, Meissner, Colpitts y Hartley y los llamados TP - TG, de sus siglas en ingles "Tuned Plate - Tuned Grid" y el TNT de "Tuned Not Tuned". Estos circuitos gozaron de mucha popularidad entre los aficionados por su sencillez de construcción y facilidad para operarlos empleando como alimentación la corriente alterna suministrada por un transformador. A estos equipos alimentados por C.A. se les conoció popularmente como "ranitas" debido a la nota tan áspera que producían en los receptores.

A partir de 1917 ó 1918 se comenzó a emplear corriente directa para alimentar a los transmisores con el fin de mejorar su estabilidad y reducir el ancho de banda de la transmisión. Los receptores eran de tres o cuatro bulbos con un detector regenerativo y dos o tres pasos de amplificación de las señales detectadas. Los receptores con detector regenerativo producen oscilaciones de alta frecuencia que interfieren a otros receptores cercanos, ya que cada receptor se comporta como un pequeño transmisor.

Al irse incrementando el número de receptores regenerativos se fue incrementando el problema de las interferencias mutuas de los receptores hasta el punto que era casi imposible escuchar las transmisiones de las estaciones de divulgación o experimentales.

Para poder operar un receptor regenerativo de manera correcta era necesario tener práctica y conocimientos sobre su funcionamiento.

Así mismo comenzaron a desarrollarse los receptores de R.F. sintonizada con dos o tres pasos de amplificación de R.F. con detector de reja o de placa y uno o dos pasos de amplificación de audio con el fin de evitar los problemas que presentaban los receptores regenerativos que se interferían mutuamente.

A este respecto varios de los pioneros comentaban que hacían comunicados con otros aficionados llaveando la derivación central del filamento o la rejilla del detector regenerativo con lo que interrumpían las oscilaciones del detector logrando así transmitir sus mensajes a distancias considerables.

Entre los fabricantes de receptores estaban las siguientes compañías: de Forest Radio Co. de Jersey City, N. J., que además fabricaba bulbos para recepción y transmisión; la C.D. Tuska Co. de Hartford, Conn.; The Colin B. Kennedy Co. de Saint Louis, Miss.; The Crosley Radio Corp. de Cincinnati, Ohio; A.H. Grebe and Co. de Richmond Hill, N.Y.; Amsco Products, Inc. de Nueva York, N.Y.; y otras compañías.

Entre los fabricantes de bulbos se encontraban: E.J. Cunningham Inc. de San Francisco, Ca.; la Radio Corporation of America de Nueva York, N.Y.; Telefunken, de Berlín, Alemania; Amrad, y otra serie de compañías americanas y europeas cuyos bulbos eran distribuidos por las casas mencionadas anteriormente.

Hasta los años 20ís los bulbos se conocían como audiones de dos o tres elementos, o bien se les designaba con letras o números sin seguir una nomenclatura sistemática hasta que las necesidades generadas por la guerra 1914 - 1918 llevaron a las fábricas a establecer sistemas de nomenclatura uniforme y a publicar tablas de equivalencias entre los bulbos de los diferentes fabricantes.

Los primeros bulbos no tenían bases, sino que las conexiones a los elementos se hacía a través de conexiones de cables flexibles; en algunos casos la conexión al filamento era por medio de una base roscada similar a una lampara incandescente, comenzando a aparecer las bases de los bulbos en los fabricados por la Western Electric.

Algunos de los bulbos más populares en la década de los años 20ís eran los siguientes: UV201, UV199, UX112, UX120, UX171, UX210, UX222 producidos por la Radio Corporation of America; los CX330, CX331 y CX332 producidos por la Cunningham, siendo todos estos bulbos para recepción, lo cual no era impedimento para que los aficionados los emplearan en transmisores de 5 y 10 Watts de potencia de entrada del paso final.

Para los transmisores de mayor potencia se empleaban los bulbos fabricados por la Western Electric, cuyas designaciones eran numéricas, siendo los más populares el 211A que permitía una potencia de entrada del orden de 50 a 55 Watts, el 211D que remplazó al 211A, el 212A que permitía 100 - 120 Watts, y algunos otros tipos, como el RK - 20 que gozó de gran popularidadd entre los aficionados ya que su precio era accesible. Todos estos bulbos eran triodos con filamento de Tungsteno.

Durante estos años se comenzó a generalizar el empleo de receptores super heterodinos, cuyo principio de operación había sido desarrollado por E.H. Armstrong a finales de la primera Guerra Mundial; ya que era posible obtener una mejor selectividad y estabilidad que con los receptores de R.F. sintonizada o los regenerativos.

En el año de 1922 Amrad comenzó a fabricar el primer rectificador gaseoso con vapor de mercurio lo cual vino a eliminar los rectificadores electrolíticos con todos sus problemas y dificultades, permitiendo la construcción de fuentes de poder de alto voltaje compactas y con capacidad hasta de 1 Ampere de corriente.

A mediados de la década de los 20ís comenzaron a aparecer los bulbos con designación numérica como el 45, 47, 80, 83, 10, etc., que pronto adquirieron popularidad entre los aficionados ya que no eran tan delicados como sus antecesores y soportaban razonablemente bien los abusos a que eran sometidos por los aficionados al emplearlos en los transmisores de CW y telefonía. Para los transmisores de telefonía los métodos más populares para modular el paso final eran la modulación por cátodo y por reja de control; la modulación en placa usando el sistema Heising era poco empleada debido al costo del reactor (choke) de modulación necesario.

Las antenas más comunes eran la Marconi con contrapeso, la Zeppelin y la Windom que son antenas asimétricas y el dipolo con alimentación de alambre dúplex telefónico.

En todos estos años ningún aficionado se preocupaba por la supresión de armónicas de su transmisor ya que las bandas más comunes eran las de 80 y 40 mts. y las bandas de 20 y 10 mts. casi no eran utilizadas siendo consideradas de utilidad limitada.

En el año de 1933 los aficionados mexicanos comienzan a hacer pruebas en la banda de 28 a 30 Mhz habiéndose hecho una serie de pruebas de comunicaciones con Alemania durante 1934 a 1937 logrando algunos comunicados bilaterales.

Así mismo, un grupo de aficionados, entre los que se encontraban el Ing. Mario Arauz, X1BR; Carlos Retelsdorf, X1CZ; Don Julio Prieto, X1AA; Jeff Lord, X1BG y el Dr. James B. Hard, X1GE; comenzaron a experimentar en la banda de 5 mts. (56 a 60 Mhz) logrando establecer comunicación entre diversas ciudades de la república.

En los años finales de la década de los 20ís y principios de los 30ís surge la primera gran controversia acerca del uso de CW contra telefonía; sobre todo en la banda de los 7 Mhz, que era la banda para el DX, como lo demuestra el hecho que los primeros WAC mexicanos y extranjeros fueron otorgados en base a comunicados hechos en la banda de 40 mts.; llegando a proponerse horarios de transmisión definidos para las estaciones de telefonía.

Este problema se generó por el ancho de banda que emplean las estaciones telefónicas que era del orden de 10 a 15 kHz, además de su inestabilidad de frecuencia, ya que la mayoría eran transmisores con tubo oscilador y un amplificador de R.F., existiendo en la república únicamente 45 estaciones controladas a cristal, de un total de 180 que existían.

Otro problema serio era la estación XDA de Chapultepec que frecuentemente empleaba su transmisor de chispa amortiguada con potencia de 200 kW, barriendo las bandas de 160, 80, 40 y 20 mts. Este transmisor estuvo en operación hasta 1935 ó 1936.

En octubre de 1932 la Liga Mexicana de Radioexperimentadores comenzó a publicar la revista "Onda Corta" que rápidamente se convirtió en la lectura obligada de todos los radioaficionados mexicanos ya que en sus páginas se presentaban artículos técnicos de alto nivel, construcción de transmisores, receptores y antenas, información acerca de DX, noticias de los radioclubes, anécdotas y sucedidos chuscos, cursos sobre teoría y práctica de las radiocomunicaciones, cursos para el aprendizaje de telegrafía y temas de interés general.

Entre 1930 y 1941 se desarrollaron técnicas para la supresión de armónicas de los transmisores, se comenzó a utilizar la modulación en placa por medio de transformador de modulación, empleando moduladores simétricos en clase B; se comenzó a extender el uso de antenas direccionales, y se comenzaron a usar las bandas de 10 y 20 mts. para efectuar comunicados a distancia.

Durante estos años se desarrollaron diversos circuitos de osciladores de frecuencia variable, popularmente llamados "patines", para el control de frecuencia de los transmisores, siendo los circuitos más comunes el Hartley y Colpitts de alta capacitancia, el oscilador de acoplamiento electrónico y el circuito "Vackar".

Los transmisores eran del tipo oscilador maestro - amplificador de potencia, y para cambiar de bandas era necesario cambiar todas las bobinas; el oscilador de frecuencia variable casi siempre operaba de 3.5 a 4.0 Mhz, teniédose etapas dobladoras de frecuencia para poder operar en las bandas de 7, 14 y 28 Mhz.

Una antena que gozó de gran popularidad es la llamada Windom que es una antena monofilar alimentada fuera de centro con un solo conductor, y que es resonante a armónicas pares de la frecuencia de diseño.

A partir de 1933 comienzan a aparecer una serie de bulbos de cátodo de calentamiento indirecto como son el 6N7, 6A7, 6F6, 6AG7, 6V6, 807 y algunos otros que permitieron alimentar los filamentos de los bulbos con C.A. eliminando así la necesidad de los acumuladores o baterías de C.C. Los bulbos que adquirieron mayor popularidad fueron el 6L6 y el 807 ya que fueron la base de gran cantidad de diseños de transmisores cuya potencia estaba entre los 25 y 150 Watts. Una combinación común era un 807 como paso final de RF modulado por un Push - Pull de 6L6, o bien un Push - Pull de 807ís modulado por otro Push - Pull de 807ís.

Para transmisores de unos 250 Watts se empleaba como etapa final un tetrodo 813 modulado por dos 807 en clase B ó dos 811.

Debido al mayor número de aficionados, tanto en México como en el mundo, se fueron desarrollando mejores receptores, cada vez más estables y selectivos y comienzan a surgir las fabricas que producen receptores de comunicaciones con selectividad variable, detectores de barrido para recepción de CW, etc. Entre las diferentes fábricas estaban la Collins Radio Co., National Radio, Hallicrafters, y Hammarlund, como las más conocidas y populares.

Tanto la Collins como la Hammarlund fabricaron receptores especiales para el Dr. Hard, siendo estos receptores prototipos de los modelos que posteriormente saldrían al mercado.

En 1933 se comienza a publicar en Estados Unidos la revista "Short Wave Radio" dedicada a presentar artículos especializados acerca de las comunicaciones en bandas inferiores a los 200 mts., y contenía artículos sobre construcción de receptores de diversos tipos, datos sobre estaciones de radiodifusión en onda corta, discusiones y reseñas de nuevos equipos, notas bibliográficas, etc.; adquiriendo rápidamente gran popularidad entre los aficionados mexicanos.

A mediados de la década comienza la labor literaria y editorial de John F. Rider quien escribe libros sobre diversos temas relacionados con la radiocomunicación, dándole un enfoque práctico y accesible para el común de los aficionados, lográndose así gran popularidad.

Para el año de 1933 los radioaficionados mexicanos habían establecido comunicaciones bilaterales en CW con los seis continentes definidos por la IARU, tres años más tarde, o sea en 1936, se había logrado la comunicación bilateral con los seis continentes usando la telefonía.

Antonio Cruz Uribe, XE1BT; logró el primer comunicado en fonía con la India y Juan Lobo y Lobo, XE2N, hizo el primer comunicado en telefonía con Japón, siendo hechos estos comunicados en 1936.

El período de 1935 a 1940 vio bastantes mejoras técnicas en los transmisores y receptores así como en los materiales y componentes lo que permitió a los aficionados tener mejores estaciones despertando en ellos la inquietud del DX, establecer nuevos records y participar de manera notable en diversos concursos internacionales.

Este desarrollo se vio frenado con el inicio de la 2a. Guerra Mundial que dificultó la obtención de materiales y componentes, lo que originó la restricción de actividades de los radioaficionados.

En junio de 1940 el oficial de la Secretaria de Comunicaciones y Obras Públicas, Sr. Salvador R. Carrasco, envía a todos los radioaficionados del país una circular en que se les prohibe la comunicación con estaciones de aficionados beligerantes en Europa.

En el mes de diciembre de 1941 el Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Gral. Maximino Avila Camacho, acuerda prohibir las comunicaciones de aficionados mexicanos con radioaficionados extranjeros.

En enero de 1942 los aficionados reciben la comunicación del acuerdo en el que se revocan temporalmente los permisos debiendo suspender la operación y funcionamiento de las estaciones de aficionado. Esta revocación de permisos de suspensión de la operación duró hasta el mes de octubre de 1945.

Durante la suspensión de comunicaciones el Ing. Carlos González de Cosío, XE1AM, se puso a operar su estación empleando como distintivo de llamada el de una estación de Puerto Rico que operaba en el sistema de comunicaciones del ejército de los Estados Unidos de N.A.

A los pocos días el Ing. González Cosío recibe una carta de la FCC de los Estados Unidos suplicándole que cese de operar, indicándole que lo habían identificado por la perfección de su letra en telegrafía, misma que era inconfundible; quedando así avalado el diploma de "Perfect CW First" que le había sido otorgado con anterioridad.

El oficio de reanudación de actividades fue firmado por el Gral. de Brig. Fernando Ramírez, XE1JH, Director General de Telecomunicaciones. El texto del oficio autoriza el uso provisional de las bandas siguientes: 1715 a 2000; 3500 a 4000; 7000 a 7300; 14000 a 14400; 28000 a 29700; 50000 a 54000 kHz y 144 a 140; 220 a 225; 420 a 450; 1145 a 1245; 2300 a 2450; 5250 a 5650 y de 10000 Mhz en adelante. La autorización para operar en dichas bandas estaba condicionada a las modificaciones que se acordaran en la próxima Conferencia Mundial de Telecomunicaciones en Atlantic City, 1947.

Al reanudarse las actividades de los radioaficionados se inició una etapa de construcción, modificación y reparación de equipos en base a transmisores y receptores de desecho de guerra puestos a la venta por el gobierno de los Estados Unidos de N.A.

Entre los equipos más buscados por los aficionados estaban los transmisores para bombarderos, designados como AN/RT13 que contenían un bulbo 813 en el paso final, los receptores del tipo SX-28 de la Hallicrafters, los receptores de la serie BC-245 que se empleaban como frecuencias intermedias sintonizables, los transmisores para tanque tipo Mark II y Mark IV, receptores Collins y Hammarlund, etc.

Todos los equipos mencionados y muchos otros, que se emplean como suministro de partes, dieron gran auge al diseño y construcción de equipos hechos en casa ya que con poco dinero se podía adquirir material de excelente calidad.

En estos años inmediatos al fin de la guerra, las grandes compañías de equipo de telecomunicaciones comenzaron a fabricar equipo diseñado para las necesidades y requisitos de los aficionados.

El 31 de agosto de 1946 el Ing. Guillermo González Camarena, XE1GC, hace la primera transmisión a distancia de señales de TV desde sus laboratorios instalados en las calles de El Havre e Insurgentes al local de la LMRE que se encontraban en la calle de Lucerna # 1 esquina con Bucareli.

La señal de video se transmitió en 115 Mhz y la señal de audio en la banda de 40 mts.

Esta primera transmisión fue iniciada por el Gral. Fernando Ramírez, XE1JH, Director General de Telecomunicaciones; quien dirigió unas breves palabras a los aficionados congregados en el local de la LMRE.

Es interesante hacer notar que el distintivo de llamada del canal 5 de TV en la Ciudad de México es XHGC, que corresponde al distintivo de llamada como aficionado, XE1GC, que tenía el Ing. González Camarena, fundador de dicha estación que fue la primera estación comercial de TV.

En Octubre de 1946, Alfonso Velasco, XE1AC, publica en "Onda Corta" la descripción del transmisor "Radiococo 807", que es un transmisor de aproximadamente 40 Watts de salida empleando un 6F6 como oscilador y un 807 como etapa de salida, modulado en placa por otro 807.

Este transmisor rápidamente se convirtió en el favorito de la mayoría de los aficionados mexicanos, sobre todo al escuchar los comunicados de DX que hacia XE1AC en las diferentes bandas.

El día 20 de enero de 1947 el Ing. Eleazar Díaz Gutiérrez, XE1CQ y Alfonso Velasco, XE1AC; de México, D.F.; Miguel Jury, XE2HY; de Aguascalientes y Elías Beas, XE1CX; de Guadalajara hacen un comunicado entre ellos dándole la vuelta al mundo con sus señales; o sea por vía larga, en la banda de 20 mts. Las antenas direccionales empleadas tenían 3 elementos y los transmisores tenían de 500 a 600 Watts de entrada a la placa del paso final. El comunicado se inició a las 0:05 horas y terminó a las 02:10 horas.

Durante estos años inmediatos a la guerra, un grupo de aficionados mexicanos se dedican a explorar la banda de 50 a 54 Mhz con el fin de obtener datos acerca de su comportamiento.

El día 27 de Agosto de 1947 el Ing. Kroger, XE1KE; logra un comunicado bilateral en telefonía, en la banda de 6 metros, con la estación LU6DU de Argentina estableciendo un record mundial que no fue mejorado sino hasta muchos años después.

Durante este comunicado XE1KE tardó más de 30 minutos en convencer a su corresponsal argentino que efectivamente era una estación mexicana y no una estación sudamericana.

A principios de 1948 los colegas que estaban operando en la banda de 6 metros comienzan a construir equipos para la banda de 144 a 148 Mhz (2 mts), para estar listos para cuando entrara en vigor el reglamento de radiocomunicaciones acordado en Atlantic City; efectuando los primeros comunicados en esta banda a mediados de 1949; empleando como modos de emisión AM y CW.

Durante los años de 1950 a 1955 se hicieron pruebas de comunicación entre México, Puebla, Cuernavaca y Toluca en esta banda lográndose establecer comunicados bilaterales.

Así mismo se hicieron pruebas desde Paso de Cortés y el Nevado de Toluca, empleando transmisores de 2 Watts de potencia de salida.

Durante la XXII Convención de la LMRE celebrada en Acapulco, se hicieron pruebas en la banda de 144 a 148 Mhz, empleando para ello equipos de marca Gonset modelo Communicator II, habiéndose establecido comunicados entre la fragata "Río Papaloapan", una estación portátil instalada en el Hotel Papagayo y una estación móvil terrestre.

Unos días después de la convención se instaló un equipo de 144 - 148 Mhz en la Liga y se hicieron pruebas diversas en el Valle de México para determinar alcances y coberturas.

A principios de los 50ís comienza una nueva controversia en las bandas, similar a la de los 30ís siendo en este caso AM contra SSB y sobre todo contra las colegas del vecino país del norte que comenzaron a emplear cada vez más este modo de emisión.

La grave dificultad que se presentaba para la adopción de la banda lateral única por parte de los aficionados era la problemática de obtener los componentes y materiales, y por otro la complejidad de los circuitos de los transmisores y las modificaciones que había que hacerle a los receptores más populares para poder demodular las señales de SSB.

Otro problema grave que comenzó a surgir en estos años fue la interferencia a la televisión que obligó a los aficionados a cambiar sus prácticas de diseño y construcción de los transmisores con el fin de reducir al mínimo posible las radiaciones armónicas y espurias de los transmisores; adoptándose el circuito de acoplamiento y la línea de transmisión coaxial.

Esta situación llegó a complicarse todavía más al autorizar la Dirección General de Telecomunicaciones el uso de la banda de 21000 a 21450 kHz a los aficionados, a partir de Junio de 1952; debido a que los primeros televisores tenían como frecuencia intermedia 21000 kHz, lo que tenía por resultado que cuando un aficionado usaba la banda de 15 mts. bloqueaba totalmente la frecuencia de la televisión. Este problema fue resuelto, en parte, modificando el valor de la FI de los receptores de televisión.

En 1952 Central Electronics ofrece a los radioaficionados el primer transmisor de SSB de baja potencia (excitador) designado como 10A que fue adquiriendo popularidad rápidamente por su facilidad de operación.

A finales de 1953 Central Electronics presenta los modelos 10B y 20A de excitadores para SSB.

En 1955 Collins presenta su transmisor 32W-1 y el transceptor KWS-1 para operación en SSB, dándole un impulso definitivo a este modo de emisión. Mientras tanto, los fabricantes de equipos para aficionados comenzaron a ofrecer receptores y transmisores para SSB, eliminándose rápidamente la controversia entre el uso de AM contra SSB.

En estos años aparecieron los juegos para armar (kits) como fueron el Viking II, Ranger y Adventurer de la E.F. Johnson, y el AT-1 y el DX-100 de la Heath Company.

A medida que la banda lateral única ganaba más adeptos y popularidad para los comunicados de DX, las estaciones de AM se congregaban cada vez más en la banda de 40 mts. donde se formaban grandes ruedas de adictos a la "Antigua Modulación".

Estos años de transición, que terminaron en la primera mitad de los 60ís, vieron surgir a nuevos radioaficionados y radioclubes que desarrollaron nuevas facetas de la radioafición como es el radioteletipo y la operación en bandas superiores a los 50 Mhz; propiciado por la aparición en el mercado de equipos a un precio accesible a los radioaficionados.

En 1957 la URSS lanza al espacio el primer satélite artificial de la tierra, el Sputnik I, que tendría una profunda influencia en la exploración del espacio y en las radiocomunicaciones.

Cuatro años mas tarde, el 12 de diciembre de 1961, es puesto en órbita terrestre el primer satélite artificial construido por radioaficionados recibiendo el nombre de OSCAR-1 (Orbital Satellite Carrying Amateur Radio), el que estuvo transmitiendo datos de telemetría durante 18 días.

En marzo de 1965 es puesto en órbita el primer satélite de comunicaciones diseñado y construido por aficionados, OSCAR-3, que permitió comunicados bilaterales vía satélite entre 98 estaciones de aficionados antes de que fallaran sus sistemas.

El siguiente satélite fué el OSCAR-4 que no entro en órbita.

En octubre de 1972 es lanzado al espacio el OSCAR 6 que se convirtió en el primer satélite de aficionados que permitió las comunicaciones espaciales de una manera regular a todos los radioaficionados del mundo. Mientras ésto sucedía se estaban desarrollando trabajos para efectuar comunicados a gran distancia en las bandas de 144 - 148 y 430 - 440 Mhz usando técnicas de disppersión meteórica y de rebote sobre la superficie lunar.

En el año de 1973, el día 10 de agosto, un grupo de aficionados encabezados por Roberto Green, XE1WS, y Eduardo Allier, XE1JB, ponen en funcionamiento la primera estación repetidora del servicio de aficionados en la banda de 144 - 148 Mhz. Esta repetidora se instaló en el domicilio de XE1WS en las Lomas de Chapultepec, México, D.F.

El uso de las repetidoras le dio gran auge a las comunicaciones a corta distancia y a la instalación de estaciones móviles para operar en la banda de 144 - 148 Mhz, lo cual ha contribuido a su popularidad para comunicaciones locales en detrimento de la operación en otras bandas como son las de alta frecuencia.

A mediados de los 70ís varios aficionados mexicanos comienzan a efectuar comunicados en televisión de barrido lento, SSTV, modo de emisión que no ha logrado popularizarse.

En febrero de 1975 se reciben, por primera vez en México, señales de rebote lunar de las transmisiones de la estación W6LET del Stanford Research Institute, abriendo un nuevo campo de trabajo a los aficionados mexicanos.

El 18 de febrero de 1978, Miguel Escoda, XE1RY, logra el primer comunicado bilateral por rebote lunar con la estación K2UYH. Este comunicado se efectúo en la banda de 70 cm. (432 Mhz).
 

DESARROLLOS METODOLÓGICOS EN LAS NEUROCIENCIAS
La invención del tubo de rayos catódicos y de los diodos y triodos, hizo posible la construcción de amplificadores de voltaje y de corriente, superando así las limitaciones impuestas por el galvanómetro de cuerda, el cual, por ser un instrumento electromecánico, no podía seguir con absoluta fidelidad los cambios de potencial producidos en el músculo y en el nervio. El tubo de rayos catódicos y los amplificadores de bulbos permitieron en 1922 a Erlanger Y Gasser, registrar el potencial de acción en las fibras que conducían más rápido que otras, y que ello estaba relacionado con su diámetro.

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http://wyndury.radionet.udg.mx/wyndury/xe1gzu/1-3.html
http://www.hemerodigital.unam.mx/ANUIES/ipn/academia/12/sec_4.htm
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