Sin embargo, en este mundo complejo de la ciencia, siempre han surgido hombres y mujeres que han trabajado y están trabajando por el reencuentro entre el humanismo y la ciencia, dando lugar al pensamiento de que lo científico no está reñido con la subjetividad humana, ni con sus sentimientos, ni con sus significados. Entonces emerge el interrogante, ¿qué es lo científico? Edwin Schrödinger (1967), premio Nóbel de física, por descubrir la ecuación fundamental de la mecánica cuántica, al darse cuenta que la realidad está formada de tangibles e intangibles, que los paradigmas de la física clásica no pueden ser aplicados a la nueva física en relación al estudio de los átomos y subátomos cuyo comportamiento plantean una nueva realidad, donde está presente la no linealidad, donde las causas y los efectos presentan relaciones complicadas, expresó: “La ciencia actual nos ha conducido por un callejón sin salida, la actitud científica ha de ser reconstruida. La ciencia ha de rehacerse de nuevo”. (p. 42) Para hacer ciencia se han planteado diferentes formas de abordar la realidad de estudio: el abordaje empírico-analítico, el fenomenológico-hermenéutico, el crítico-dialéctico y el complejo-dialógico. Todo ello depende de las características del fenómeno de estudio y del estilo de pensamiento del sujeto investigador. El estilo de pensamiento equivale a la forma cómo el individuo concibe la realidad, lo cual determina en cierta manera, la forma de abordarla. Si concibe la realidad de forma tangible, aprehensible, su proceder es concreto, secuencial y sensorial; si la concibe de forma representacional, su proceder es deductivo-abstracto, explicativo; si la concibe subjetiva, su proceder es introspectivo-vivencial; y si la concibe compleja e indeterminada, su proceder es dialógico, reconociendo lo inacabado e incompleto del proceso productivo del conocimiento. Feyerabend (1993) reafirma esta postura y promulga la autonomía del sujeto investigador cuando expresa: Si esto es así, ¿por qué obligar al investigador a hacer ciencia de una forma u otra? ¿Acaso no es atentar contra la capacidad intelectual y creativa del individuo? ¿Será necesario darle autonomía al sujeto investigador para que oriente la búsqueda del conocimiento según su estilo de pensamiento u otro al cual él decida acogerse? ¿Qué beneficios traería esta actitud en la producción legítima del conocimiento y por ende en el desarrollo de los departamentos de investigación de las universidades? ¿Cómo influye esta modalidad en el desarrollo de un científico creativo? |
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| Reflexiones sobre Cómo Hacer Ciencia parte 2 de 3 Dr. Jesús Leal www.jleal.tk |
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| “No hay una “racionalidad científica” que pueda considerarse como guía para cada investigación; pero hay normas obtenidas de experiencias anteriores, sugerencias heurísticas, concepciones del mundo, disparates metafísicos, restos y fragmentos de teorías abandonadas, y de todos ellos hará uso el científico en su investigación.” (p. 50) |