El   mundo   complejo   donde   nos  desenvolvemos  esta  cambiando  rápidamente y esta caracterizado por la globalización de la  economía,  la innovación   de   las   tecnologías,   las   comunicaciones,  el  aumento  de   las posibilidades   de  acceso  a la información y al conocimiento, la modificación de las competencias adquiridas, los nuevos sistemas de trabajo, el  incremento de la incertidumbre y la competitividad, entre otras, Los cuales son solo algunos aspectos que están incidiendo en la dinámica social y laboral.

   Esta dinámica, a su vez, esta ejerciendo gran presión en las universidades para revisar y actualizar sus perfiles de egreso que deberían estar acordes con lo que esta compleja realidad exige.

     Ante esta situación surgen dos interrogantes: ¿Cómo la universidad esta formando al profesional? y ¿Cuáles son las formas de conocimientos que la sociedad pretende que la educación superior promueva?

     Generalmente la universidad forma profesionales con competencias netamente académicas, pero cuando estos se van a enfrentar a los requerimientos del campo  laboral,  este  le  exige competencias globales en el proceso de comprensión e intervención de la realidad.

     La   sociedad  ya  ha  redimensionado  su  concepto meramente utilitario de un conglomerado de personas que interactúan   para   pasar  a  ser  una  organización  de  saberes,  los  cuales  deben  equilibrarse desde un enfoque sistémico en el accionar de sus interrogantes. Para ello se esta tomando conciencia de la necesidad  de inculcar el civismo, la capacidad de sinergia y la promoción de los valores éticos. El desarrollo de estos factores es lo que va a elevar  el   capital   social   compuesto   por   los   integrantes  de  la  sociedad  para encarar el reto de la dinámica cambiante del mundo actual.

     Las   habilidades   que   el   mercado  laboral  demanda en la actualidad se centran en habilidades tales como: capacidad por solucionar problemas,  tomar  decisiones  de  una  manera  efectiva  y eficaz; tener un pensamiento critico; actuar éticamente, ser creativos, innovadores, tener habilidades en las relaciones interpersonales, comunicarse por diferentes medios, ser preactivos, estratégicos.

    Desafortunadamente la educación superior  no ha sido capaz de desarrollar en los estudiantes de pregrado estas capacidades  indispensables  en  la  vida  laboral.   En  el  sistema  educativo  dedicamos  demasiado tiempo a las discusiones teóricas superficialmente, cuando lo que la empresa necesita son personas que decidan,  actúen  sobre la base del conocimiento y encuentren soluciones creativas. Las empresas dedican cada año millones de bolívares en capacitar a los profesionales porque carecen de las habilidades que debieron  haber  sido  desarrolladas  en las universidades.

     Ya   desde 1988 Keams comentaba que las empresas pagan por la habilidad de pensar, de resolver problemas, de hacer juicios fundamentados, de distinguir lo efectivo y lo eficaz, de discernir los cursos  de  acción   apropiados en situaciones y circunstancias necesariamente ambiguas.

      Por otro lado, los graves problemas  sociales  que  nos  aquejan,  la  inseguridad,  el   crimen,   las   drogas,   la desintegración familiar, la cooperación,  la  desigualdad,  la  intolerancia,  el  deterioro  del   medio  ambiente,  la indiferencia, la falta de solidaridad y corresponsabilidad, aunada a  la  problemática   individual   de   la  falta   de valores que sustenten la vida, la desmotivación, la perdida de la paz y de  la felicidad nos lleva a la conclusión de que el producto del sistema educativo carece de los elementos esenciales para salir adelante  en  la vida  y  en  el trabajo.

  En cuanto a las habilidades del pensamiento de los estudiantes universitarios crece el numero de investigaciones que muestran que los   estudiantes  utilizan cada vez menos, altos niveles de razonamiento, los profesores reportan que  los alumnos  al leer,  no  son  capaces   de  hacer  inferencias,  análisis,  generalizaciones,  aplicaciones,   las discusiones en clases no son profundas en su contenido, carecen de niveles altos de   razonamiento,   los   trabajos escritos son posiblemente con mas información, pero poco relevantes,   con   poco  análisis, criticas superficiales, ni propuestas lógicas, mucho menos creativas.
                                                                                                      




                                                                                                        
sigue parte 2

El Profesional y el Postgrado
frente a la Sociedad del Siglo XXI

Dr. Jesús Leal

jesusleal1@cantv.net
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