Una derrota moral para el imperio
Cuba continuará
hoy la batalla por todos los pueblos del Tercer Mundo, en la Comisión de Derechos Humanos
en Ginebra
Arsenio Rodríguez
Con la misma decisión que hace 42 años, cuando el pueblo cubano, en vísperas de la agresión mercenaria apoyó el socialismo como proyecto político, la delegación cubana en la Comisión de Derechos Humanos dio una muestra de la ética, el apego a los principios y el respeto por la comunidad internacional de Cuba al desenmascarar y poner en ridículo la burda maniobra que en su contra intentó realizar Costa Rica, por instrucciones de Washington.
Al presentarse en la mañana del miércoles, hora de Ginebra, el proyecto de resolución anticubano patrocinado por Perú, Uruguay y Costa Rica, orientado por Estados Unidos, se provocó el debate más dinámico que se ha producido en lo que va de la LIX Sesión de la CDH.
Abelardo Moreno y Mercedes de Armas, viceministro y subdirectora del Ministerio de Relaciones Exteriores, respectivamente, describieron el debate de la sesión matutina y el verdadero relajo que tuvo lugar en el recinto de las Naciones Unidas, durante el día de ayer y los antecedentes del engendro anticubano que tratan de imponer a la fuerza, lo que fue sintetizado por Moreno con cinco palabras que tipifican lo acontecido: "caos, desconcierto, confusión, ridículo y desprestigio".
El representante de Costa Rica, en un lenguaje engañoso, de loas al pueblo cubano y los esfuerzos que realiza, pero sin mencionar nada sobre el criminal bloqueo de Estados Unidos por más de 40 años, retiró el copatrocinio de su país al proyecto de resolución, para proponer una enmienda, luego de que el embajador estadounidense en Ginebra, Kevin Moley, lanzara nuevos improperios y mentiras sobre Cuba.
La enmienda, escrita en inglés y leída en ese idioma, pues al parecer sus verdaderos autores no tuvieron tiempo de traducirla, trata de añadir como nuevo ingrediente la condena a nuestro país por haber detenido, juzgado y sancionado a los elementos mercenarios al servicio del imperio, así como la aplicación de la pena de muerte a los delincuentes que secuestraron una embarcación con grave riesgo para la vida de numerosos viajeros.
Acto seguido, los países de la Unión Europea se sumaron al coro de condena, repitiendo casi lo mismo, mientras que anunciaban que varios de sus miembros, España, Holanda, Suecia, Finlandia, Bélgica, Alemania, Dinamarca e Italia, se unían a copatrocinar la susodicha enmienda.
Es entonces cuando con valentía y dignidad nuestros representantes presentan dos enmiendas al proyecto de resolución. Una primera donde se propone exigir el cese inmediato del bloqueo unilateral e ilegal contra Cuba impuesto por Estados Unidos, lo que constituye una flagrante violación de los derechos humanos de nuestro pueblo, en particular en el derecho a la salud y a la alimentación.
La segunda propone pedir al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos realizar una investigación sobre los actos terroristas contra Cuba realizados desde territorio estadounidense, así como su incidencia en el pleno disfrute de los derechos humanos del pueblo.
"Basta ya de hipocresía. Este baile de farsa ha finalizado. Quítense las máscaras y desnuden su vergüenza ante el mundo apoyando estas enmiendas", reclamó nuestro embajador Iván Mora Godoy, en medio de una inusitada ovación en la repleta sala, y que todos los que vieron la Mesa Redonda Informativa anoche pudieron disfrutar desde sus hogares.
Comienza entonces un verdadero relajo, donde la risa y la burla lograron enfurecer a los representantes estadounidenses, quienes se adhieren a la enmienda costarricense, cuestionados por una moción de orden del representante de Cuba, Juan Antonio Fernández, quien llamó al raciocinio al recordar que no se puede coauspiciar una resolución y al mismo tiempo copatrocinar una enmienda que la modifique.
La reunión se volvió casi ingobernable, fueron muchas las mociones de orden, hasta que se hizo una calma en medio de la tempestad, y se recordó que de acuerdo con el artículo 54 del Reglamento, un documento de fondo presentado debe esperar no menos de 24 horas para poder someterse a una decisión. Se explicó en la Mesa que es la primera vez que Cuba utiliza este procedimiento.
La representación de nuestro país ha planteado en más de una ocasión que esta Comisión se caracteriza por la doble moral y los dobles raseros. Y con la votación de estas dos enmiendas, los que se empeñan en votar contra la Isla cada año deberán demostrar que no existen doble moral y doble rasero.
Realmente lo que presentó la delegación cubana fue una bomba. Este es el escenario de ayer en la mañana. O como destacara un despacho de prensa, aquello fue un verdadero teatro del absurdo.
CÓMO SE PLANIFICA UNA CONJURA
Los precedentes de la resolución anticubana se iniciaron el 16 de enero del 2003, cuando Cuba conoció el inicio de las presiones sobre Uruguay. Un día después se repetían con Perú, Costa Rica y otros países. Ya en febrero se conocen las gestiones en Washington, destacándose Perú como corifeo del imperio, quedando claro el papel activo de esta nación en la maniobra anticubana.
Las autoridades peruanas, sin embargo, insistieron hasta el último momento que su posición no era de condena. Se dan otras maniobras, como que fuera el Grupo de Río quien presentara el engendro.
Por otra parte, otras cancillerías reciben fuertes presiones para sumarse hasta que finalmente Uruguay y Perú presentan la primera versión del proyecto anticubano, el 21 de marzo, durante la primera semana de los trabajos de la Comisión. Esto nunca había sucedido en la primera semana en años anteriores.
¿Por qué la premura? Como explicó Mercedes de Armas, es que se quiere presentar el hecho consumado a parlamentos y otras instancias, para que estos no puedan gestionar ante sus gobiernos posiciones más dignas.
Siempre insistieron en que no iban a aceptar enmiendas, ya que según ellos era un texto inocuo, inofensivo, y así tener mayores posibilidades porque al parecer no es una condena, aunque para los fines de la propaganda estadounidense cumplía ese objetivo y servía de pretexto para mantener su política de agresiones y de bloqueo contra Cuba.
En medio de todo este relajo, los funcionarios norteamericanos seguían sus contactos urgentes en los pasillos, y donde fuera posible, para captar nuevos votos.
El valor de la verdad quedó demostrado a pesar de la mentira y la infamia levantadas durante años en esa Comisión. La posición lacayuna de Costa Rica se reiteró por su propio Canciller, quien se apoya nada menos que en el Gobierno de Nicaragua. En el caso de México se trata de la crónica de un voto anunciado, como señalara recientemente nuestro Canciller en conferencia de prensa, a pesar de que la Cámara en pleno y un amplio espectro de partidos y organizaciones aztecas le han exigido al Gobierno que no diera su voto contra Cuba.
Con ironía se comentó que resulta penoso que España y Gran Bretaña sean sargentos políticos de Estados Unidos, y vergonzoso cuando el presidente Aznar aún no ha dado explicaciones de por qué apoyó la despiadada guerra contra el pueblo de Iraq, cuando más del 90% de los españoles estaban en contra.
Frente a esto, hay muchas personas y muchos gobiernos dignos en el planeta, y lo demostraron con el apoyo de sus representantes a nuestra delegación en Ginebra, deseándole éxitos en su batalla contra la mentira y la hipocresía.
En conferencia de prensa, el jefe de la representación cubana, Juan Antonio Fernández, demostró cómo la Comisión se utiliza para condenar y criticar a los países más pobres, destacando la falta de credibilidad y prestigio de esta instancia de las Naciones Unidas.
Fustigó el completo descrédito de la delegación estadounidense, que vota solo en defensa de su aliado incondicional, Israel, y señaló que lo que han hecho aquí es más de lo mismo, precisando a estos tres países como lacayos del imperialismo, Uruguay, Perú y Costa Rica.
Terminó el representante cubano afirmando que estamos tranquilos, tenemos todo el tiempo del mundo para seguir en esta batalla, que continuará hoy jueves.
Nuestra verdad la plantearemos alto y claro, no buscamos la confrontación, y no aceptaremos ni una coma de esa resolución, no permitiremos nunca la visita de un inspector a nuestro país, y menos cuando se hace de la forma en que se hace, añadió.
ENTRE LA MAFIA ANTICUBANA Y EL APOYO DE LOS PUEBLOS
La mafia está en el epicentro de todo lo que acontece en Ginebra. Ellos mismos reconocen que promueven una deleznable campaña contra nuestro país, y que hacen lobby para ganar adeptos en Miami y en Ginebra. Y reciben dinero que sale del mismo lugar con el que se pagaba a los mercenarios que recién fueron juzgados y condenados.
Pero además sus representantes viajaron a países de la región, para hacer presiones públicas en contra de Cuba, inclinando la política de Estados Unidos hacia nuestro país por la vía de la confrontación mediante componendas políticas y por encima de los verdaderos sentimientos del pueblo norteamericano, ya que estos personajes mafiosos y de la ultraderecha forman parte del mismo Gobierno.
A pesar de todas estas brutales presiones han existido muchas posiciones honorables en la Comisión, como cuando se vio a representantes de varias naciones negándose a ser parte de esta maniobra anticubana, que puso en ridículo y derrotó las aspiraciones del Gobierno norteamericano.
Nuestro embajador en Buenos Aires, Alejandro González, en declaraciones a la Mesa, reconoció el apoyo del pueblo argentino en estos momentos, y destacó cómo el Gobierno argentino, luego de abstenerse durante años, no se sumó esta vez a la política de agresión contra la Isla, reconociendo que su pueblo está sometido a un cruel bloqueo, para concluir que esta posición hace justicia no solo al pueblo cubano, sino también al argentino, que mayoritariamente siempre ha mostrado su respeto por la Revolución, nuestro Comandante en Jefe y por todos los cubanos.
Justamente fueron criticadas las oportunistas declaraciones del ex presidente Carlos Menem, responsable de las mayores atrocidades a su propio pueblo, en pose ahora de darle lecciones a Cuba.
Se recordó en la Mesa la expresión del sabio Albert Einstein, quien en su momento dijera que "triste época la nuestra, es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio", lo que explica que la "gran prensa" pueda confundir a sus lectores y ahora los delincuentes y mercenarios sean tratados por ellos como disidentes.
Incluso la agresión a Iraq no ha terminado, siguen muriendo civiles, víctimas de una abrumadora agresión norteamericana y británica y sin embargo se sobredimensiona la posición de Cuba de mantener, de forma excepcional, la pena de muerte, en las sanciones previstas en su legislación, y no se critica que dicha condena está vigente en 108 países, y que solo el pasado año 3 248 personas en 68 países fueron condenadas a la pena capital y 1 526 ejecutadas en 31 naciones, de ellos 71 en Estados Unidos.
Como tampoco quisieron discutir ni se compadecieron con los muertos y heridos iraquíes, como el caso del niño Alí, que ha perdido a sus padres y otros familiares cercanos y él mismo se quedó sin brazos por las armas de destrucción masiva descargadas contra la población civil por los agresores de su país.
Como Alí, hay muchos más niños heridos y traumatizados, además de los que ya han muerto.
SEGUROS DE NUESTRAS IDEAS
Juan Antonio Fernández, jefe de la delegación cubana, brindó los últimos detalles de lo que aconteció en Ginebra y en entrevista con el colega Masjuán, precisó que lo de este miércoles fue un día aciago y divertido, donde además se demostró la hipocresía de Estados Unidos y de sus lacayos.
Después de concluida la sesión se formó el "corre-corre", están atrapados en el callejón sin salida de sus mentiras y confrontados con las verdades, y no saben ahora qué van a hacer. Nosotros tranquilos, porque estamos seguros de nuestras ideas y esta es una batalla ganada hace rato, precisó.
En todo caso, esta Comisión pasará a la historia como la Comisión de la Vergüenza. Lo de este miércoles en Ginebra ha sido una derrota moral para el imperio. Hoy jueves se reanudará la discusión a las 9:00 a.m. hora de Cuba de un punto que sigue generando mensajes de apoyo al pueblo cubano.
El Gobierno norteamericano y sus lacayos sufrieron un inédito e inesperado revés. Las enmiendas de Cuba asestaron un duro golpe a Washington. Lo acontecido en Ginebra es una nueva victoria moral, que nos recuerda a los cubanos la gran victoria en Playa Girón, hace ahora 42 años.
Lo ocurrido ayer es ya una vergonzosa derrota para el imperio. Y con la misma decisión que se proclamó al socialismo como proyecto de vida, hoy seguimos combatiendo, esta vez en Ginebra. Para ello, contamos con la moral, con la verdad y con toda la fuerza de nuestro pueblo.
Participaron en la Mesa Redonda Informativa, conducida por Randy Alonso, los periodistas Arleen Rodríguez, Reinaldo Taladrid, Lázaro Barredo, Rogelio Polanco y Aixa Hevia.