La entrada triunfal de Jesús a nuestras vidas
La entrada triunfal de Jesús a nuestras vidas
Tipo de mensaje: Devocional

Propósito específico: Exhortar a la congregación a rendirse a Cristo con convicción todos los días de su vida.

Texto: San Mateo 21:1-11

Contexto: Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.

Proposición: Debemos permitir que Cristo entre en nuestras vidas y nos cautive definitivamente.
Introducción

La entrada triunfal de Jesús a Jerusalén es uno de los momentos más importantes en la vida de nuestro Señor; es un suceso de tal trascendencia que se encuentra registrado en los cuatro evangélios y aunque en esta ocasión nos referiremos principalmente al texto de Mateo, citaremos constantemente los otros tres libros.

Desde el momento de su nacimiento, la vida de Jesús trajo consigo la realización de una larga, larga lista de cumplimientos proféticos, la mayoría de los cuales tuvieron lugar durante la última semana de su vida; esta última semana que los Cristianos recordamos año con año como la "Semana Santa".

Desarrollo

1.- Cuando llegó a Jerusalén, Jesús sabía perfectamente que venía a esta ciudad a cumplir con aquello que sobre él estaba profetizado; él mismo lo había mencionado anteriormente:
Tomando Jesús a los doce les dijo: "He aquí subimos a Jerusalén y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre. Pues será entregado a los gentiles, y afrentado y escupido. Y después que le hayan azotado, le matarán; mas al tercer día, resucitará". Lc 18:31-33

"He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles; y le escarnecerán, le azotarán y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará".   Mr 10:33-34

Jesús sabía lo que le esperaba en Jerusalén. Sabía que sería maltratado, humillado, escarnecido y sin embargo no dudaba ni por un momento; por el contrario, mostraba una gran integridad y autoridad: "Id, desatad, traed, decid" 
Mt 21:2-3

Algo que pocas veces había hecho: se llama a sí mismo "Señor".
Mt 21:3

¿Cómo se le recibió a su entrada en Jerusalén?

La multitud, el pueblo lo recibió efusivamente.  Le llamaron Rey.

"¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo y gloria en las alturas!" Lc 19:38

"¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel!"  Jn 12:13

¿Por qué lo llamaban Rey?


2.- Recordemos que en tiempo de Jesús, el pueblo judío se encontraba sometido por el imperio Romano.
Los romanos eran un pueblo conquistador y en ese momento el pueblo más poderoso sobre la tierra.  El más célebre de los líderes romanos, Julio César, había vivido su más gloriosa época apenas unas décadas atrás.
   Julio César, un hombre que había logrado consolidar el dominio de Roma sobre todo lo que hoy forman Francia, Bélgica, Gran Bretaña y parte de Holanda, así como territorios en Asia menor, Egipto, el norte de África y España, sin duda había hecho entradas triunfales en muchas ciudades y yo quisiera aprovechar este hecho para hacer una comparación entre aquello que los romanos consideraban la entrada triunfal de un Rey en una ciudad y la singular entrada que estaba haciendo Jesús en este momento en Jerusalén.

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