Sumiregusa

Letra: Roma Ryan

Música: Enya

Idioma: Japonés

 

 

Mono no aware
Murasaki iro no hana
To fuyu no koyuki
Hara hara

Shizen no bi kana
Ah! Midori no ha to
Aki no iro

Kaze no koe
Tori no saezuri
Kanashii umi
Yorokobino umi
Yama
Koishi
Ayamegusa

 

La ascerbidad de las cosas
Una flor púrpura
El florecer de la primavera
y la ligera nieve de invierno
Cayendo, cayendo

La belleza de la naturaleza
¡Ah! Una hoja verde y
los colores del Otoño

La voz del viento
La canción de las aves
Un mar de tristeza
Un mar de alegría
Montañas
Guijarros
Un iris violeta

   
   
 

Notas de Roma Ryan a la canción:


La letra de Sumiregusa fue inspirada por un Hokku, o Haiku, escrito por el poeta Japonés, Basho, mientras se encontraba viajando hacia Otsu. El decía que en su viaje a través del camino en las montañas, la visión de una violeta silvestre tocó su corazón. A todos nos mueve la belleza de la naturaleza, así que estoy segura que todos podemos encontrar empatía en esas diez y siete sílabas que Basho escribió.

Todos tenemos momentos que jalan las cuerdas de nuestro corazón. Uno de esos momentos para mi fue cuando caminaba en el bosque y me encontré con un viejo, roto y agonizante cardo. Fue una visión tan triste. Había una pequeña historia en él que pronto se perdería. Y sin embargo, resistía. Le llamé Don Quijote. Fui cada día a verlo hasta que ya no estaba más. Sin embargo, aunque en el siguiente año sus "hijos" brotaron, el no regresó. Aún ahora, aunque ese lugar ha sido tomado por la siempre vigoroza zarza, y no hay señales de ningún cardo, siempre que paso por ahí lo recuerdo.

Talvez esos momentos son una epefanía. Talvez es nuestra propia aceptación del mundo tal cual es.Tal vez es la Celebración de la vida, o solo un momento que es sólo nuestro. En Sumiregusa toda la naturaleza tiene igual poder de inspiracion, para movernos, para tocarnos - desde un pequeño guijarro, hasta una gran montaña, desde una hoaj verde hasta los diversos colores de el otoño, desde el canto de las aves, hasta una flor púrpura.