El
Otoño

El otoño esta conmigo. como con todos. No pide permiso cuando
llega, ni audiencia antes de hacerlo. Lo que mas lo identifica son esas hojas caídas...o
el amarillo de las que aun quedan sostenidas , como abrochadas por poco tiempo.
Esa estación que de manera innata amaba desde las entrañas y cada vez que
renacía le ponía música a mis letras...que se unían al sentarme a escribir
en un lugar cualquiera.
Y este otoño ya es distinto. El segundo en mi vida.
Mas se parecía al invierno, quizás porque era su fin y con el detalle sublime
de acompañar el ultimo adiós de mi hija.
Mucho sol, humedad en demasía el mar era lo mismo. Sentada en una roca...las
olas me acompañaban y dejaban en su orilla sugerencias de alfonsina, para que
al volver a casa tecleara mi máquina de manera distinta. como que agregaba al
abecedario letras nuevas, como que cada vocablo naciera de nuevo.
Y sigue pasando la vida. en el comienzo de este otoño ya distinto.
Guardo en mi...esa humedad al pisar la arena con mi peso y me sonrío al
recordar que cada pisada era una fotocopia de ellos.
Y lo mas asombroso y bello fue descubrir en este detenimiento que las olas no
mueren nunca. y a pesar, de haber estado tantas veces en playas distintas...jamás
lo había advertido.
Y la gente disfrutaba de la temperatura adecuada y como yo ,los niños jugaban
en la arena.
castillos, montañas...muñecos...baldes, palitas y risas de todos ellos.
Y hubo un tiempo de permitir que el agua inundara mis dedos y cuando las olas se
iban mis manos podían alzar caracoles que luego de enjuagarlos, los depositaba
en mi sombrero. Blancos...marrones...hasta con rayas rosas de muchas gamas y
piedras que parecían talladas por quién sabe qué artista, de esos que saben
hacerlo.
Allí recordaba tantos veranos en mi juventud vividos. Esos que el viejo, mi
padre en la tierra...me regaló con tanto esmero. fue cauteloso hasta en eso.
ahorrar dinero con su esfuerzo para que no sólo jugásemos durante el año...también
en playas de mares de nuestra tierra.
Y se unía el color del mar con el del cielo. Todo unido y es así aunque nos
cueste tanto entenderlo.
Y mis ojos se embriagaron con colores auténticos.
Y la puesta del sol...me entró en el pecho, grabando belleza a mi otoño
amargo, aunque así no lo haya nunca imaginado.
y gente...mucha de ella con sus cañas...esperando. contando con paciencia, sin
duda para hacerlo. y ruido, luz, voces, sombrillas, que mucho de ellas no
comprendo por qué motivo allí se acurrucan como evitando esa energía tan
grande que solo el señor sol sabe darnos, todo de maravilla. el otoño...un
joven que anuncia cambios de lluvia, vientos...y hojas caídas. allí es cuando
los árboles seguramente...tendrán frío al quedarse desnudos, en el momento
preciso.
¿Por qué no ellos..?.si uno siendo humano, se parte, se cae, y hasta tenemos
frío. aunque haya estufa, abrigo y un tazón caliente de café o consomé.
¿por qué no ellos?...si el otoño...a muchos nos deja vacíos.

Nerina Thomas
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