Mi humilde opinión

Yo no creo que los acuarios deban cerrar. Sí creo que deben acabar todas las formas de explotación de los cetáceos, como los espectáculos, los programas de nado con delfines, la experimentación, los shows ambulantes, las petting pools, la delfinoterapia, entre otras. Como vemos, no todas éstas actividades se llevan a cabo en acuarios.
Pienso que los acuarios deberían dejar atrás las retrógradas actividades de mostrar (como fruto de un entrenamiento) cetáceos realizando trucos humanos para un público humano. Es tiempo de que los acuarios reconozcan que el cautiverio de cetáceos es poco ético y no sirve para educar, y así entonces, utilicen sus establecimientos y especialistas para unirse en la carrera por el bienestar de los animales marinos, boicoteada por factores como la contaminación, la pérdida del hábitat, la competición por el alimento, y otras actividades humanas, además de causas naturales como los desastres meteorológicos y los varamientos masivos. Los acuarios podrían contar con una gran capacidad para educar a la audiencia acerca de la importancia de conservar las especies marinas, sin embargo, hasta que no renuncien a la práctica de capturar, confinar, y entrenar cetáceos para entretenimiento, todo discurso, por más bien intencionado que sea, seguirá careciendo de valor. Los acuarios deben predicar con el ejemplo, dedicarse solamente a ayudar (rehabilitar y soltar) a animales que hayan quedado varados, y animales heridos, además de todos los animales que se encuentran cautivos para exhibición y los llamados "nacidos y criados en cautiverio". En adición, es menester que terminen los programas de reproducción y crianza en cautiverio.
Opino que lo que atrae al público son los animales, su esencia; no la rutina de trucos o los fuegos artificiales. El público participa del espectáculo porque es lo que le ofrecen, siendo en muchos establecimientos, casi imposible observar a los animales en su "tiempo de descanso" antes de un nuevo show. Cambiando su actitud, los acuarios podrían sustentarse abriendo sus puertas a un público que pagaría una entrada para ver como se dedican a curar a éstos animales (sumando además las personas que no asisten a estos establecimientos por razones éticas). Se acabaría así toda necesidad de blanquear su imagen, porque la mejor forma de tener una buena imagen es hacer las cosas bien; y se daría paso a un nueva forma de educar; respetando a la naturaleza, no tratando de domesticarla.
Para garantizar que se cumplan todas las condiciones, se podría nombrar un grupo de especialistas del establecimiento, y un grupo de control formado por especialistas independientes. Ambos grupos en conjunto serían los encargados de establecer las normas y tomar las decisiones acerca de la rehabilitación de los animales, como tiempo máximo de rehabilitación, selección de animales aptos para la suelta, condición de los estanques, estudios poblacionales, etc; otorgándole prioridad siempre al bienestar de los ejemplares.

Cabe aclarar que tanto los animales seleccionados para el proceso de rehabilitación, como los no aptos, deberían estar libres de participar en espectáculos. Para los animales que no fueran aptos para la rehabilitación, sería recomendable mejorar lo máximo posible su calidad de vida, construyendo corrales marinos donde puedan experimentar los ritmos naturales del mar como las mareas, las corrientes, además de los cambios de luz y la excitación de capturar peces vivos (O´Barry, 2001).
Estoy totalmente convencido de que el problema del cautiverio de cetáceos es una cuestión social que responde a la creencia de que los animales sólo existen para ser utilizados por los humanos. En el caso de los acuarios, y ubicándose en la misma categoría que los circos,y por debajo aún que los zoológicos, se los utiliza (explota) para entretenimiento. Como dijo Jean Michael Cousteau: "los parques marinos están destinados a desaparecer tan pronto la gente descubra su verdadera naturaleza". Estamos en un período de transición, mientras muchos acuarios han cerrado, y algunos han renunciado al cautiverio de animales, otros se dedican a ampliar sus estructuras y a la vez importar y criar cada vez más animales. Por otro lado, cada vez hay más centros de rehabilitación (algunos trabajan dentro de acuarios) que a la vez que ganan respeto suman voluntarios de todo el mundo. Por último, cada país cuenta con grupos de defensores de los animales que complican cada vez más las capturas de nuevos ejemplares salvajes. Sólo es cuestión de tiempo, mientras tanto, es necesario que cada vez haya mayores vías de acceso a la información sobre el tema del cautiverio, especialmente en español. Ese es fin de ésta página.
En este sitio podrá encontrar información sobre las razones por las que cada vez más personas alrededor del mundo están levantando su voz contra el cautiverio de cetáceos. En este artículo podrá leer algunas de mis razones: artículo
Si como hacía yo al principio, cree que la mejor manera de estar cerca de los cetáceos y a su vez ayudarlos; es ser entrenador, le recomiendo leer este artículo: Entrenadores: amor o algo parecido
Gracias por su visita
Facundo Moyano