La Villa 7 de Marzo,
de muy buena pesca variada
durante todo el año, se
encuentra ubicada en Punta
Redonda, en la unión del río
Negro y el mar Argentino, a 35 km
al SE de Carmen de Patagones. Es
el lugar donde dio comienzo el
combate del 7 de marzo de 1827
con el Imperio del Brasil.
El
balneario 7 de Marzo, conocido
también como La Baliza -por la
existencia de un balizamiento que
servía de guía a los barcos que
ingresaban al puerto fluvial de
Patagones-, todos saben que
existe, pero nadie se ocupa de
él. La pequeña villa marítima,
donde el sol sale y se pone en el
mar, se encuentra
sumergida en lo más
profundo del océano, por eso la
llamo la Atlántida
del partido de Patagones.
Proyectos,
marchas y contramarchas y su
historia corroboran lo que afirmo.
Nada se concreta, se encuentra
abandonada. En treinta y tres
años de sueños incumplidos
sólo crecieron los médanos y
los juncos marítimos, y hasta el
bravío mar se llevó las
primeras casas de los pescadores
precursores. En fin,
frustraciones tras frustraciones,
producto de los vaivenes de
gestiones políticas de distinto
sello, desde los defactos, hasta
los democráticos.
Del
expediente Nº 4084-5330/73
extraje algunos datos importantes.
El 12 de enero de 1973 se firma
el convenio de donación de
tierras de la villa entre el
dueño del campo, Ramiro García
Prieto, y el intendente Tessari.
En
mayo de 1974 el intendente
Escurra se refería al futuro
Centro Turístico en la zona de
La Baliza. Entre 1976 y l983 no
hay avances. En marzo de 1988,
durante la intendencia de
Arburúa, se amplía la donación
de 40 a 50 has. a través de
Odilio García. En 1992 se
registra el primer pedido de
suministro de energía a ESEBA.
En
marzo de 1993 Eduardo Duhalde,
gobernador de la provincia de
Buenos Aires, recorre la villa,
coloca la piedra fundamental,
entrega las lanchas pesqueras y
créditos; de todo esto no
quedaron vestigios.
Entre
1994/95 el intendente Lebed
realiza el tendido de cable hasta
el balneario y se comienza con la
venta de lotes para que lo
recaudado se destine a la
instalación de la luz, pero la
energía eléctrica nunca llegó,
quedó a mitad de camino.
Se
habló muchas veces de planes de
forestación para la villa, pero
las únicas plantas que crecieron
son las de mi amigo Anacleto
Coria.
El
Municipio maragato además
vendió más de cien terrenos y
nunca los adquirentes pudieron
obtener los títulos de propiedad.
En
diciembre de 1999 el Concejo
Deliberante declara de interés
municipal la construcción de un
muelle de descarga para
embarcaciones de pesca y una
estructura de servicios pesqueros
que realizaría la empresa
capitalina Transblind. El
intendente Ramos hablaba de una
inversión de 7 millones de
dólares; esta obra no se
concretó.
El
transformador de energía donado
por la Municipalidad para dotar
de luz a la villa, se encuentra
en el depósito municipal desde
el año 2002.
Se
faculta por Ordenanza Nº 03-HCD-2005
al Departamento Ejecutivo a
concesionar a título gratuito,
por el término de 10 años, a la
Cooperativa de San Blas el
tendido aéreo de 13,2 KVA,
comprometiéndose la empresa a
suministrar energía eléctrica a
los usuarios de la villa. El
contrato de inicio de las obras
no se firmó hasta la fecha.
Hoy
se habla del acueducto turístico
ganadero y que con el mismo
llegaría el agua potable a la
villa.
El
interrogante es: ¿llegaremos,
ingeniero Curetti, en estos dos
años de gestión a concretar
algunos de nuestros sueños?
Los
funcionarios y concejales llegan
al balneario todos los 28 de
febrero de cada año y esto
ocurre desde 1999, al recordarse
y honrarse a los caídos en ese
lugar en defensa de nuestra
soberanía en 1827. Llegan
vestidos de saco y corbata en los
autos oficiales. Los pocos
parroquianos que se juntan para
la conmemoración escuchan
atentamente los discursos al son
del viento, y se preguntan: ¿cumplirán?
Luego
de una hora de promesas, regresan
a sus oficinas, hasta el año que
viene. Echan mano a los celulares,
ya que pueden hablar desde la
villa, para no perderse detalles
de lo que pasa en la ciudad.
El
peón de la estancia vecina llega
de a caballo, con sombrero y
pañuelo al cuello, fija su
mirada en la bandera argentina
que flamea en el pequeño mástil,
espera que termine el acto y se
marcha.
Los
defensores y amigos de la villa
sienten hoy que son objeto de un
persistente abandono por parte
del Municipio de Patagones, que
niega todo tipo de apoyo tanto en
lo estructural como en lo
turístico.
Lo
único cierto es que todos los
veranos visitan la villa unos 10.000
turistas, entre locales y los de
otros puntos del país. En
nuestros días continúa vigente
la abundante pesca, como una vez
le ocurrió al italiano Rosario
Carmelo Melluso cuando pescó en
1974, con sólo dos tramallos,
mil trescientos kilos de pescado;
o recordar la corvina dorada de
32 kg. lograda por Ricardo
Capetta y Alberto Van de Couter
en el verano de 1972.
La
gran familia de aficionados a
este lugar desea concreciones y
que la villa deje de ser el
eslabón perdido del partido de
Patagones.
El
primero en llegar al balneario
que prenda la luz... El hombre le
preguntó al político:
¿Qué hará ahora?.
El respondió: Comenzaré
mañana por la mañana.
¿Será cierto?
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