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Malevo
en las bravas Luego de su buena actuación ante Quilmes, Osmar
Ferreyra será titular contra Arsenal. "Trataré de jugar bien abierto por
izquierda, como lo hago siempre", dice. Osmar Ferreyra entró en un momento caliente. River
perdía 0-2 ante Quilmes, el Monumental era un hervidero, pero el pibe se la
bancó, pidió la pelota, intentó siempre, quiso asociarse con sus compañeros,
y lo más claro fue que entendió el juego, aunque él no quiera tirarse flores.
(Pagina Oficial del CARP)
- Contra Arsenal será un partido parecido al de Quilmes, y dio la
sensación que fuiste el único que entendió cómo romper por afuera...
- Capté las indicaciones que me dio el ttécnico e hice lo que siempre hago, que
es jugar por ahí, por afuera. Trataré de hacer lo mismo que contra Quilmes.
Su zurda filosa y punzante hizo estragos en una defensa bien plantada como la
Cervecera. Metió un par de centros o pases- gol que no terminaron en la red
porque sus compñaeros no estaban iluminados como él. Sólo el Chori Domínguez
lo entendió y clavó el empate final. Es más, hasta el propio Malevo se perdió
un gol luego de rematar con la de palo por encima del travesaño. Ahora, le
llega el momento de debutar como titular. Será volante por izquierda y no
lateral por ese sector, lugar en el que Pellegrini le tiene una fe ciega. Alguna
vez, el entrenador confesó que "el Malevo será un gran lateral". Y
hasta tenía pensando ponerlo en esa posición que alguna vez supieron brillar
hombres de la talla de Juan Pablo Sorin y Diego Placente, por Kilian Virviescas
antes de enfrentar a Independiente por la Copa Nissan Sudamericana. Pero al
Malevo le surgieron algunos problemas personales y no pudo estar en el ensayo
formal de fútbol anterior a la goleada contra los de Ruggeri. Después, el
colombiano la rompió en el 4-1. "Lo vengo trabajando desde hace tiempo a
ese puesto. Me ayudaron mucho las indicaciones del técnico. Me siento cómodo
porque también lo hice en la Selección", comenta el hombre de
Basavilbaso, provincia de Buenos Aires.
- ¿En qué momento te agarra esta chance de jugar?
- El momento del equipo no es muy bueno.. Quizás es mejor entrar en otro
momento, cuando el equipo ande bien o esté mejor posicionado. Pero estoy
tranquilo, tratando de hacer lo mejor posible.
- ¿Te presiona entrar en este difícil momento?
- Seguramente siempre tenés que tener unn buen nivel acá. No sé si me voy a
sentir presionado, pero es diferente porque voy a entrar desde el comienzo.
- ¿Cómo ves al grupo?
- No estamos bien del todo. No tuvimos uun buen comienzo en el campeonato, pero
creo que con esfuerzo y unidos esta se va a sacar adelante.
- ¿Estás ansioso?
- Sí. Uno siempre quiere jugar y trabajaar en la semana para esto. Pero todo a
su tiempo y con tranquilidad.
El Malevo quiere ser bravo en la cancha.
Al Malevo le cortaron el Festejo
(Diario Olé)
"Es el
partido de mi vida". Horas antes de visitar a Arsenal, Osmar Ferreyra
mostraba sus ganas y ansiedad en la previa a su primer partido como titular.
"Estoy conforme con el rendimiento del equipo". Minutos después del
3-0 a Olimpo, el mismo zurdito de 20 años prefería hablar de lo colectivo y no
de su primer gol en River.
Un gol que no sólo fue especial por ser el de su estreno. Un gol que le dejó
una marca importante que comienza en el pecho y termina en la panza. El Malevo
picó al vacío por el medio del área, recibió el pase justo de Mascherano, la
paró de pecho y tocó de zurda. Justo ahí, Vivaldo salió con todo y le metió
un planchazo (como mínimo debió ser amonestado). La pelota se metió en el
arco mansamente, pero Ferreyra no pudo festejarlo como hubiese querido: quedó
tirado en el piso, con evidentes muestras de dolor.
Con las lesiones de Lucho González y Ludueña, el Malevo tuvo su chance y la
aprovechó. No brilló (como ninguno de sus compañeros) en la derrota ante
Arsenal y ayer asistió a Cavenaghi para el 2-0, puso el 3-0 y mostró
inteligencia para ir por la izquierda. Como tarea para el hogar, debe mejorar
cuando retrocede con su marca.
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Con
la mira en el superclásico
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Con la frescura que muestra en la cancha, Osmar Ferreyra mira con fe el futuro de River; a los 20 años, va ganando su lugar en el equipo La transición desde Basavilbaso, su pago entrerriano, y el departamento en Belgrano que habita con su hermano mayor, Leonel, no operó ningún cambio en su forma de ser. De Malevo, el intimidante apodo que un día le colgó un compañero en la pensión de River -épocas de la oscura celebridad de aquel comisario tucumano-, no tiene nada Osmar Ferreyra: es tan dócil de carácter como la pelota en su pie izquierdo. Pero el mote ya se impone, incluso en su pueblo, donde se lo conocía con otro: Comitas. De pibe, Osmar lucía el cabello largo como aquel wing de Boca y jugaba en su posición. Hoy, este chico de 20 años empieza a garabatear con buen trazo su propia historia. El destino le regaló un bautismo en familia : Paraná, la capital de su provincia, lo vio vestir por primera vez la banda roja. Fue en aquel partido ante Unión -el 11 de mayo último- que se jugó en la cancha de Patronato, durante la inundación que asoló a Santa Fe. Con el triunfo de anteanoche frente a Libertad, por la Copa Sudamericana, su incipiente foja ya acumula una decena de salidas a la cancha. "En realidad, si bien de chico iba a jugar torneos con mis amigos, no era fanático del fútbol. Empecé muy chiquito en mi pueblo, en un club de la liga local, Ramsar Juniors, en el que también jugaron mi viejo, Alfredo, y mi hermano mayor. Teníamos un equipazo y ganábamos siempre", cuenta. Ese fue el eslabón inicial de un periplo futbolístico en el que, un día, apareció River. "Jugando para Gimnasia, de Concepción del Uruguay, cuando tenía 11 años, se hizo un torneo y allí me vieron. El que lo hizo fue Eduardo Abrahamian, que era el técnico de las infantiles." -¿Qué sentiste cuando te dijeron que te querían llevar? -Lo tomé tranquilo. Salí del vestuario y mi tía Cristina, hincha fanática de River, me dijo: ¿Te gustaría ir a jugar a River? Yo no le hice caso. Y después se dio... Se abría el tiempo de amasar esperanzas en las pensiones del club; en una de ellas compartió cuarto con Fernando Cavenaghi. "¿Cuándo noté que estaba para jugar en priemera? No sé si uno se da cuenta o no. Uno tiene que estar preparado para el momento que le toque. Y cuando llega la oportunidad hay que aprovecharla al máximo", explica Ferreyra, que integró el seleccionado que ganó la medalla dorada en los Panamericanos de Santo Domingo. La diferencia entre la primera y los pasos previos lo dejó marcado. "El ritmo es impresionante. Acá, en el Monumental, casi me muero cuando jugué casi todo un segundo tiempo. Mi segundo partido fue contra Banfield y deseaba que terminara... No daba más", se ríe. Como si la vida quisiera templar su ánimo, le toca florecer como jugador en un momento traumático del equipo. " Tal vez estábamos un poco mal y el técnico buscó variantes y decidió darme una oportunidad. Quizás es mejor entrar cuando todo está bien, pero uno no elige el momento para jugar. Eso lo decide el técnico. Así seas chico, tenés que asumir las mismas responsabilidades del resto", confiesa. La victoria ante los paraguayos hizo reaparecer las sonrisas. "Jugamos con más actitud en el segundo tiempo y creamos varias jugadas de gol. Sirve para ir con más tranquilidad al desquite". -¿Alcanza con el 2 a 0? -Pudimos haber hecho un par de goles más, pero ir con dos goles de ventaja es importante. -¿Sentís que ya pasó la tormenta? -Creo que partido a partido estamos saliendo. -¿Cómo imaginás el fin de año? -Ojalá, campeones de la Copa. Creo que River está preparado para eso. |
Fecha de Publicación: 10/10/2003 23:14
Aún en un contexto que dista bastante de ser el ideal, Osmar Ferreyra supo posicionarse y cosechar en apenas un par de partidos en condición de titular, el elogio de la prensa y de sus propios compañeros. Osmar Ferreyra.Además, el "Malevo" le ayudó a resolver a Manuel Pellegrini un problema en un sector del campo de juego que lo tenía a mal traer. Consciente de estar ante una chance que definitivamente lo puede instalar en el plantel superior, el joven nacido en Basavilbaso, provincia de Entre Ríos, se muestra dispuesto a seguir sacrificándose.
-¿Las cosas comienzan a encarrilarse?
-Hemos mejorado mucho en el nivel del juego y en la actitud. Tanto el domingo pasado como frente a Independiente, quedó demostrado cuanto sirvió todo lo que hablamos la semana anterior.
-Luego de la derrota con Arsenal, para ustedes todo se modificó sustancialmente
-Nosotros mismos no le encontrábamos explicación al momento que estábamos pasando. Se había jugado muy bien frente a Independiente en Avellaneda, y sin embargo eso no se pudo sostener con Quilmes y Arsenal.
-¿Resultó complicado ganarte un lugar en un momento tan complicado?
-Uno no elige los momentos en los que tiene que jugar. Eso es una decisión del técnico y se debe estar preparado para este tipo de circunstancias. A pesar de no tener mucha experiencia, intenté acomodarme al momento. Se que esto, en el futuro me va a servir.
-Ser un jugador surgido de las inferiores de River, ¿Te sirvió para enfrentar mejor esta situación?
-No se si me otorga algún tipo de ventaja ante cosas como estas, pero yo trabajé mucho esperando una oportunidad. Con ganas y un gran sacrificio aguardé esta chance, aunque tal vez no pensando que llegaría en un momento como este. Por suerte, todo se está dando bien.
-Uno observa que te sentís más cómodo en la posición de mediocampista que en la de lateral.
-Mi posición natural es la de volante por izquierda. Siempre jugué ahí y me siento bien buscando por afuera. De todos modos, hace mucho tiempo que estoy trabajando de mitad de cancha hacia atrás a pedido de Manuel.
-¿Demoró en llegar la chance de estar en primera?
-En River hay una gran cantidad de jugadores y uno tiene que aprender a esperar su ocasión. Lo importante es que en el momento que me llegó, me fue bien. Igualmente no puedo quedarme tranquilo por un par de partido. Esto recién empieza.
-¿Ahora toda apunta a la Copa Sudamericana o queda alguna ficha para
el torneo local?-Como se dice siempre, la esperanza es lo último que se pierde.
Trataremos de llegar lo más arriba posible en el campeonato a pesar de que estamos lejos de la punta, y obviamente que la Copa Sudamericana se ha convertido en el gran objetivo.
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Chicos express Afuera del Apertura,
Pellegrini aprovecha la rotación y ante Gimnasia pondrá a siete pibes de
las Inferiores entre los 11. |
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Juveniles <---> LA RIVERCION
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Juan Pablo Carrizo |
Javier Mascherano |
Jesus Mendez |
Osmar Ferreyra |
Federico Almerares |
Gaston Fernandez |
Tocalli eligió a seis jugadores del club para el sub 21 de Toulon.
Hugo Tocalli ya comprobó en el sudamericano sub 20 de uruguay que los chicos de river son sinonimo de buenos rendimientos y resultados. Sobra el ejemplo de fernando cavenaghi, el héroe del equipo de que se consagró en el centenario ante colombia. por eso, no es casualidad, para viajar al torneo de Ezperanzas de Toulon eligió a seis jugadores del club: Juan Pablo Carrizo, Javier Mascherano, Jesús Méndez, Osmar Ferreyra, Gastón Fernández y Federico Almerares.
Salvo el volante central o enganche jesus mendez, los demás ya tienen una larga experiencia en la seleccion.Algunos de sparring, como el malevo ferreyra y la gata fernandez, otros en los sudamericanos como javier mascherano.Es entonces una buena posibilidad de seguir sumando talento de river a los seleccionados.Una sana costumbre que se llama Riverción.
Tipeado By: *«M€®©€»*
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La
vitroleta provee.. y el ingeniero utiliza. Con el debut oficial de Osmar
Ferreyra en Paraná, son 3 pibes de las inferiores que se ponen la camiseta de
la primera en la etapa de Pellegrini. El pibe ingresó para jugar los últimos
15 minutos del partido ante unión y dejó una buena imagen.Hasta se animó 2
veces a buscar el medio del arco desde media distancia.
Tipeado By: *«M€®©€»*
Este pibe juega mejor que el Bati (al pool)
Osmar Ferreyra, enganche de
la Sexta, le gano un partido de pool a Gabriel Batistuta cuando hizo de sparring
de la Selección mayor antes del encuentro frete a Chile. “no es tan bueno
como en el área”, cuenta.
En
su afán por sumar puntos y experiencia en su carrera futbolística, Osmar
Ferreyra tiene un logro que le da prestigio: “Hace poco jugué al pool contra
el Bati. Y le gané.” El enganche de la Sexta no delira al contar su última
hazaña. Con el taco bien afilado, derroto al mismísimo Gabriel Batistuta.
Osmar
fue convocado para ser de sparring de la Selección mayor antes del partido
contra Chile por las eliminatorias. Ahí se cruzo con sus ídolos, con los tipos
que mira y admira a través de la televisión. Y un dia se animó a desafiar al
goleador de la Fiorentina. “nos quedábamos a dormir en el predio de Ezeiza y
teníamos la posibilidad de compartir la sala de juegos con los profesionales.
Así pude enfrentarme con él”. Claro, tiene un motivo que explica su feliz
victoria. “En el pool no es tan bueno como en el área”. Luego de dejarlo
afuera, se acerco Roberto Ayala a la mesa, pero esta vez el pibe de River no
pudo continuar la racha ganadora.
Mas
allá de sus anécdotas en el paño verde, Ferreyra sacó otras conclusiones de
su experiencia en la Selección. “Fue muy importante la convivencia. Tuve la
posibilidad de charlar con los grandes. Por ejemplo, con Chamot, porque tiene
familiares cerca de casa. Además todos nos alentaban en los entrenamientos y
nos saludaban cuando nos veían. Y en lo futbolístico aprendí mucho.
Imaginate, me marcaron el Cholo Simeone y Sensini. Hicimos muchos trabajos tácticos
y de presión, que me sirvieron porque hoy para ser un jugador completo en mi
puesto, además de crear, debo marcar”.
Nacido
en el pueblo entrerriano de Basavilbaso, Ferreyra llegó al club en el 94.
viajaba los fines de semana hasta Núñez y luego se volvía. “Era delantero
–recuerda-. Es que River me eligió como goleador, cuando estaba en Gimnasia
de Concepción del Uruguay”.
Este
año fue completo para Osmar. Comenzó con un viaje a Chile, donde participó de
un campeonato organizado por la Universidad Católica. Siguió con la
convocatoria a la Selección y su buen momento en River. Y la ultima novedad fue
la invitación que recibió junto a su categoría para jugar el xv Torneo
Internazionale Citta di Gradisca, Trofeo Nereo Rocco, que comienza esta semana
en Italia.
Martes 21 de
mayo de 2002
Y
cada día, te quiero más...
Osmar
Ferreyra, uno de los sparrings, no puede creer que esté tan cerca de Caniggia,
su ídolo.
N
ARAHA (ENVIADO ESPECIAL). En Argentina anda dando vueltas por la televisión un
comercial en el que un chico se ufana de haber llorado con el gol de Caniggia a
Brasil en el Mundial 90 (lo que no reconoce, claro, es que en ese momento tenía
la mamadera en la boca). En Japón hay varios pibes que después de haber
festejado ese gol histórico del Pájaro en la escuela primaria se encuentran
mano a mano con él y todavía no lo pueden creer. Se trata del grupo de
juveniles que hace las veces de sparring de la Selección. Pero hay uno que vive
sus encuentros con el delantero de manera muy especial: Osmar Ferreyra.
"Cuando lo conocí fue un momento increíble. La verdad que de esto no me
animé a decirle nada, pero después le pedí sacarme una foto con él",
agrega entusiasmado el volante de River, el Malevo como lo llaman todos.
Ferreyra fue uno de los que participó de los ejercicios puntuales que Marcelo
Bielsa le dedicó a Caniggia en Gales antes de que se lesionara. "Lo vi
bien. Está rápido y muy enchufado", cuenta. En su relato nunca podrá
disimular que habla de su ídolo.
Los chicos cobran un viático de 25 dólares por día y son multifuncionales. En
lo específico, Claudio Vivas —el principal ayudante de Bielsa— prepara con
ellos los ejercicios que van a realizar con los grandes. Pero también, a la
hora de dar una mano con los videos, también están ellos. "A veces, por
ejemplo, tenemos que marcar en un video los momentos de una jugada de
Ayala", explica este pibe de 19 años (9/1/83) que ya pasó por grandes
emociones: en diciembre del 2001 estuvo en el banco de la Selección en su
amistoso contra México, en Los Angeles, y también se sentó cerquita de Bielsa
cuando el equipo argentino participó del homenaje a Maradona en la Bombonera.
Cumpliendo un sueño fantástico jugando el Mundial desde un lugar diferente.
Acordándose de los afectos que quedaron en Basavilvaso, su pueblo entrerriano.
Desde sus padres Alfredo y Lucrecia, sus hermanos Leonel, Belén, Ezequiel y María
Concepción hasta la abuela Catalina y la novia Noelia. El Malevo espera por ver
más del Cani. Esta vez, en vivo y en directo.(www.elmalevoferreyra.tk)
MUNDIAL
COREA - JAPON 2002: SON
14 PIBES QUE COMPARTEN
LA CONCENTRACION DE LA SELECCION
ARGENTINA
Los
Sub 20 que dan una mano y viven un sueño
La
nueva Riverción
Nuevo
ciclo del Sub 20 y la misma historia: son protagonistas los pibes nacidos en
River. Ferreyra, Cavenaghi, Gastón Fernández y Maxi López sueñan con el
Mundial.
Calidad
garantizada de fábrica. Puede parecer el spot de una publicidad de productos
dietéticos presentados por Eric Estrada (el legendario Poncharelo de Chip''s) o
el slogan de una afeitadora que también corta el pasto y depila a las abuelas.
Pero en esto no hay nada de verso. La garantía de buen juego que le dan los
jugadores de River a la Selección es un sello que lleva décadas de pruebas. Y
que promete seguir. Ahora, desde los pies de Fernando Cavenaghi, Maximiliano López,
Gastón Fernández y Osmar Ferreyra, cuatro pibes nacidos en el club, que
arrancan este nuevo ciclo del Sub 20 con chapa suficiente como para dejar sus
apellidos grabados en la gloria.
"La Selección es la Riverción", había comentado en 1996 Maradona,
molesto, en los tiempos de Passarella. En este equipo que está formando Hugo
Tocalli, y que esta noche enfrenta a Chile en Mendoza, la Riverción hace sus
aportes del medio para arriba: Cavenaghi, goleador de raza; López, hombre de área;
Fernández, delantero de talento puro; y Ferreyra, un volante de ida y vuelta
por izquierda.
"Me parece que representar al país es un lujo que se pueden dar pocos. Ya
me tocó disfrutar esto en el Sub 17 y estar hoy en el Sub 20 me llena de
orgullo otra vez", asegura Maxi López, quien ya tiene en su currículum de
Selección el título que ganó en el Sudamericano de Arequipa, Perú.
"Aunque parezca una frase hecha, integrar la celeste y blanca es la
satisfacción más profunda que puede sentir un jugador. Creo que estar en este
equipo es lo máximo", comenta el Torito Cavenaghi, tan motivado como
cuando se pone la Banda. Motivado también porque a su lado tiene a dos de sus
amigos de la categoría 83 (la Gata Fernández y el Malevo Ferreyra), con los
que creció desde la Novena hasta la Sexta. Fernando les pide en broma a los dos
que dejen sus sentimientos en el grabador. "Es la segunda vez que visto
esta camiseta. Ya ser parte del plantel me alcanza, pero no me conformo. Espero
poder jugar y rendir como siempre lo soñé. Por ejemplo, me gustaría jugar con
Fer, que nos conocemos desde los 12 años. Gracias a Dios, la Selección me ha
dado un montón de experiencias en los últimos años", toma la palabra
Fernández, quien durante todo el proceso de Bielsa hizo de sparring y hasta
viajó a Japón para entrenarse con el equipo. A un costado se encuentra
Ferreyra, otro que acompañó a la Mayor y que estuvo en el banco de suplentes
en el amistoso frente a México, jugado en diciembre del 2000 en Los Angeles:
"Esta nueva experiencia la tomamos desde el protagonismo, no la vamos a
vivir de afuera como en nuestra etapa de sparrings —dice—. Por suerte hace
tiempo vengo en la Selección, pero acá habrá que laburar a full y luchar
hasta el comienzo del Sudamericano porque hay unos jugadores increíbles".
Calidad garantizada. La romperán. Seguro. Si no, le devolvemos el
dinero.(www.elmalevoferreyra.tk)