| Previsiones Inútiles (8ABX08) |
| Guión: Chris Carter y Frank Spotnitz |
| Director: Kim Manners |
| Datos interesantes: |
| > En este episodio aparece por primera vez Adam Baldwin en el papel de Knowle Rohrer, el misterioso informante de Doggett que cobraría importancia en la mitología después del regreso de Mulder. |
| Imágenes del episodio: |
 |
 |
 |
|
|
| Un hombre que asegura que su esposa, una abducida múltiple con un historial muy parecido al de Scully, fue asesinada después de dar a luz un bebé extraterrestre, lleva a la agente a investigar una conspiración que podría estar detrás de su embarazo - y a rememorar sus intentos por quedar embarazada. |
|
La embarazada Kath McCready está por dar a luz. Transpira en la sala de partos mientras Duffy Haskell le repite ejercicios de respiración. "Ahora estás en buenas manos," le dice. Los latidos del corazón del bebé parecen ir demasiado rápido, y el doctor ordena una cesárea de emergencia. Cuando Haskell sale para ponerse la ropa adecuada para la cirugía, una enfermera traba la puerta de acceso a la sala de parto. Debido al efecto de los narcóticos, McCready apenas puede ver al bebé que le están sacando del estómago. Es un extraterrestre.
En su departamento, Scully revisa su propio ultrasonido y toca con cariño su panza, que de a poco va creciendo. Más tarde, se dirige a la oficina y encuentra a Doggett hablando con Duffy Haskell. El hombre se había puesto en contacto con Mulder ocho años antes para contarle sobre su esposa, quien acaba de fallecer. "La mataron," les cuenta a los agentes. Cuenta que Kath era una abducida múltiple, y que los extraterrestres le habían hecho experimentos que la llevaron a padecer cáncer. Aunque luego la curaron, quedó estéril. Más adelante le implantaron un embrión y dio a luz un extraterrestre. Todos los doctores involucrados en el procedimiento asesinaron a Kath y le robaron su bebé alienígena porque era evidencia. Aunque la historia le resulta familiar, Scully descarta el caso de Haskell. Doggett le dice que la historia se parece mucho a su caso, "excepto por el embarazo." Mientras se va retirando de la oficina, la agente se muestra muy enojada con Doggett y le dice que no toque sus archivos personales. La cabeza de Scully da vuelta de miedo y confusión cuando sube al ascensor. Recuerda una conversación previa con Mulder donde le contó que no estaba preparada para aceptar que nunca iba a tener hijos. "Hay algo que no te conté," confiesa Mulder. Le cuenta que encontró sus óvulos en un laboratorio (Ver Reminiscencia de Muerte), y después de llevarlos a un especialista se enteró que no eran viables. Todavía en el ascensor, Scully despierta de sus recuerdos y lo ve a Doggett mirándola. Le dice que no van a investigar el caso de Haskell.
Scully recorre el interior inmaculadamente blanco de Zeus Genetics, en Germantown, MD en busca de alguien que la asista. De repente, escucha gritos provenientes de una sala de examen. Es una mujer que está rogando por otra opinión. Scully se mete en una habitación para que no la encuentren espiando, y se encuentra en una sala repleta de tarros de vidrio. Cada uno de ellos contiene fetos deformados. El Dr. Lev la sorprende, y ella le dice que está preocupada por su amiga. "¿Vino con la Sra. Hendershot?" le pregunta, antes de sacarla de la oficina. Scully regresa apurada a su departamento para llamar a su genetista personal, el Dr. Parenti. Le pide que compare su ultrasonido con el que le dejó Duffy Haskell. Parenti le asegura que todo va a salir bien y corta, pero el médico se encuentra en la sala llena de fetos de Zeus Genetics. Destapa el cadáver de un aliencito en una camilla de autopsias. Es el bebé que Kath McCready dio a luz.
Flashback del año anterior: En la sala de espera, el Dr. Parenti le comunica a Scully que sus óvulos se pueden usar con éxito para inseminarla. Le pregunta si tiene a alguien en mente como donante, y Scully asiente pensativa, y le dice que tiene que descifrar cómo pedírselo. Scully se sienta en la sala de espera, en el presente. Después de revisar las imágenes, el Dr. Parenti le asegura que los resultados tanto de su ultrasonido como del de Haskell son normales. Sin embargo, le aconseja que dé a conocer su condición al FBI. Cuando Scully regresa a la oficina, Doggett le dice que llamaron de la oficina de Parenti sobre un ultrasonido que dejó allí, y como Parenti era el médico con el que consultó Duffy Haskell, Doggett no entiende por qué Scully está investigando el caso de Haskell cuando le pidió específicamente a él que no lo hiciera. Más tarde, Skinner y Doggett interrogan a Haskell sobre unas cartas amenazadoras que les mandó a los médicos. El hombre les dice que el Dr. Lev fue el que robó el bebé de Kath. Los agentes le advierten que pare con las amenazas, y Haskell dice "hay más mujeres por ahí, iguales a Kath." Haskell se va y llama al Dr. Lev a Zeus Genetics, con lo que queda revelado que él también forma parte de la conspiración. Con respecto a la Sra. Hendershot, el médico le dice a Haskell que "es hora de dejarla ir."
Scully vuelve a su departamento y recuerda otra conversación con Mulder del año anterior. Se la ve bastante nerviosa e incómoda cuando él llega a su puerta con una respuesta a su pedido. "No me gustaría que esto se interpusiera entre nosotros," le dice Mulder, como respuesta a su pedido de que sea su donante de esperma. "Pero la respuesta es sí." Scully llora feliz y emocionada, y lo abraza. La agente vuelve al presente cuando escucha que llaman a la puerta. Es Mary Hendershot, la mujer de la clínica de genética, muy perturbada. "Mi bebé está en peligro," le dice. "Y el suyo también."
Doggett estaciona frente a un bar de Washington, a las 3:33 de la madrugada, donde Skinner y Scully lo están esperando. Scully pidió licencia en el FBI, pero no le quiere explicar bien las razones. Dolido por la falta de respeto, Doggett se pone de pie para retirarse, y comenta al pasar "Si te sobra tiempo, mándame una postal." Mary Hendershot está en el asiento delantero del auto de Scully, pero ni Skinner ni Doggett saben quién es. Las mujeres van al Centro de Investigaciones Walden-Freedman y se encuentran con la Dra. Miryum. Scully le explica que la vida de la Sra. Hendershot podría estar en peligro y que cree que el bebé no es de ella. Las fechas posibles de concepción de la Sra. Hendershot no coinciden y la mujer está segura de que su embarazo es producto de una abducción. La Dra. Miryum le hace un ultrasonido a Scully que prueba que su bebé es normal y sano, pero para estar segura, sugiere una prueba de amniocentesis.
Mientras, Doggett se entera que Duffy Haskell tiene un nombre de pila diferente y fue enterrado en 1970 como un Marine. El agente asume que Haskell en realidad se encuentra trabajando para una conspiración clandestina y va a consultar a un viejo amigo, Knowle Rohrer, sobre la identidad de Haskell. Aunque el trabajo de Rohrer no queda claro, le asegura a Doggett que no existe ninguna conspiración y que va a investigar más sobre los archivos de Haskell.
La Dra. Miryum retira la aguja de la amnio, y le advierte a Scully que se tiene que quedar quieta. Después que la médica se va de la sala, Scully ve que la imagen de su ultrasonido proviene de una videograbadora. Saca el video de la máquina y comprende que había estado viendo el feto de otra persona. Scully va a la sala de partos donde está la Sra. Hendershot, tomándose con la mano la herida en su estómago. "La tengo que sacar de aquí," le dice, poniendo en riesgo al bebé de la mujer y su propia salud.
Esa misma noche, Doggett llega muy apurado al FBI, y le demanda a Skinner que encuentre a Scully. Cree que podría estar en peligro, ya que no se puede confiar en todo lo que dijo Haskell. Scully y la Sra. Hendershot se escapan del centro de investigaciones y se encuentran con Knowle Rohrer, quien asegura que lo envió Doggett. Un equipo de hombres armados, descriptos como médicos de campo experimentados, mete a las mujeres en un camión negro. Cuando varios móviles militares lo interceptan, el vehículo se interna en un bosque. De repente, la Sra. Hendershot está lista para dar a luz, y Scully ordena que detengan el camión para no poner en peligro la vida de la mujer embarazada. Mientras los hombres acuestan a la Sra. Hendershot, Rohrer inyecta a Scully con un tranquilizante y previene que presencie el nacimiento. Narcotizada, la agente escucha el llanto distorsionado de un bebé alienígena.
Scully se despierta al otro día en la habitación de un hospital. Doggett está a su lado, y le asegura que tanto ella como su bebé se encuentran bien. También le dice que Mary Hendershot está bien y tuvo un varoncito normal. Scully afirma que los hombres cambiaron al bebé, pero Doggett piensa que la agente exageró a todo. La cinta que mostraba su ultrasonido fue grabada sobre un cassette viejo, y los hombres de Rohrer dicen que le salvaron la vida. Scully insiste en que, desde el momento en que Duffy Haskell puso pie en su oficina, los usaron para sacarle el bebé a Mary Hendershot y encubrir todo. Doggett le pregunta por qué no le contó que estaba embarazada, y Scully le responde que tenía miedo que el FBI la sacara de los Expedientes X. "Si me sacaran, no podría encontrar a Mulder," le dice. Doggett la consuela, y le promete que la va a ayudar a encontrar a Mulder.
Scully vuelve a recordar el año anterior: encuentra a Mulder en su departamento. Le dice que la inseminación artificial -- su última oportunidad para quedar embarazada -- no prendió. "Nunca descartes un milagro," le dice Mulder, y la besa con dulzura en la frente. |
|
Agente Fox Mulder --- DAVID DUCHOVNY
Agente Dana Scully --- GILLIAN ANDERSON
Agente John Doggett --- ROBERT PATRICK |
|
D.A. Walter Skinner --- MITCH PILEGGI
Knowle Rohrer --- ADAM BALDWIN
Dra. Miryum --- JENNIFER GRIFFIN
Dr. Lev --- DAVID PURDHAM
Duffy Haskell --- JAY ACOVONE
Sra. Hendershot --- SAXON TRAINOR
Dr. Parenti --- STEVEN ANDERSON
Kath McCready --- MEGAN FOLLOWS
Enfermera de Partos --- DIANA CASTLE
Segunda Enfermera --- ELIZABETH CHEAP
Agente Joe Farah --- CHISTOPHER STANLEY
Primer Socio --- KARL T. WRIGHT
Segundo Socio --- ALEXANDRA MARGULIES
Recepcionista --- VICTORIA GALLEGOS |
|
|