La cólera del dios, su
desaparición y sus consecuencias.
El tercio superior de la tablilla, unas 20
líneas, está roto. Probablemente exponía las razones de la ira del dios.
(1) Telepinu [hirvió en cólera y gritó]:
«¡No debe haber inter[ferencia!» En su agitación] trató de poner [su calzado derecho]
en su pie izquierdo y su [calzado] izquierdo [en su pie derecho]....[...].
(5) La niebla se apoderó de las ventanas, el
vapor se adueñó de la casa. En el lar los leños se apagaron, en los altares los dioses
se sofocaron, en el aprisco las ovejas se sofocaron, en el establo el rebaño se sofocó.
Las ovejas descuidaron su corderillo, la vaca descuidó su becerro.
(10) Telepinu se fue y tomó grano, (fértil)
brisa, ..., ... y saciedad del país, el prado, las estepas. Telepinu se fue y se perdió
en la estepa: la fatiga le abrumó. Así el grano (y) la espelta ya no prosperan. Así el
ganado, las ovejas y el hombre ya no (15) procrean. Y aun los que tienen hijos no los
sacan adelante.
La vegetación se agostó; los árboles se
secaron y no dieron pimpollos. Los pastos se secaron. Los manantiales se secaron. En la
tierra surgió la carestía para que el hombre y los dioses perecieran de hambre. El gran
dios Sol dispuso un festín e invitó a los mil dioses. Comieron (20), pero no saciaron su
hambre; bebieron, pero no aplacaron su sed.
La búsqueda del dios desaparecido.
El dios de la Tempestad sintió ansiedad por
Telepinu, su hijo: «Telepinu, hijo mío, (dijo) no está aquí. Se airó y se llevó
(consigo) todas las cosas buenas». Los grandes dioses y los dioses menores empezaron a
buscar a Telepinu. El dios Sol despachó la veloz Aguila (diciendo): «¡Vete!: Registra
cada monte (25) altivo».
«¡Registra los valles profundos; registra la
acuosa hondura!» Partió el Aguila, pero no le halló. Al dios Sol llevó su mensaje:
«No encuentro a Telepinu, el dios noble». El dios de la Tempestad dijo a Hannahannas:
«¿Qué haremos? (30) Pereceremos de hambre». Hannahannas dijo al dios de la Tempestad:
«¡Haz algo, oh dios de la Tempestad! ¡Ve; busca tú mismo a Telepinu!»
El dios de la Tempestad comenzó la búsqueda de
Telepinu. [Llamó] a la puerta de su ciudad, pero no está allí y no se abre. Forzó su
cerrojo y su cerradura, [pero] el dios de la Tempestad [no tiene suerte]. Renunció, pues,
y sentóse a descansar. Hannahannas (35) envió [la Abeja]: «¡Ve; busca tú a
Telepinu!»
[El dios de la Tempestad d]ijo [a Hannahannas]:
«Los grandes dioses (y) los dioses menores le han buscado sin [encontrar]le. ¿Saldrá,
pues, esta [Abeja a encontrarle]? Pequeñas son sus alas, ella misma es pequeña.
¿Admitirá que es más grande que ellos?»
Hannahannas dijo al dios de la Tempestad:
«¡Basta; irá a buscarle!» Hannahannas despachó la pequeña Abeja: «¡Ve; busca a
Telepinu! Cuando le halles, ¡pica sus manos (y) sus pies! ¡Que salte! Toma cera y frota
sus ojos y sus pies, purifícale y tráele ante mi».
La Abeja se fue y registró... los ríos
caudalosos y escrutó los rumorosos veneros. La miel de su interior se consumió, [la cera
de su interior] se consumió. Entonces [hallóle] en un prado en el bosque de Lihzina. Le
picó las manos y los pies. Le hizo saltar en pie, tomó cera y frotó sus ojos (y) sus
pies, [le purificó] y [...].
[Telepinu . . . ] declara: «Por mi parte me
enojé [y me fui. ¿Cómo osas] des[pertarme] de mi sueño? ¿Cómo te atreves a forzarme
a hablar en mi ira?» [Más se enfu]reció. [Detuvo] las fuentes murmurantes, desvió los
ríos caudalosos e hizo que se desbordaran sobre sus riberas. [Obstruyó] las hoyas de
arcilla, destrozó [las venta]nas, quebró las casas.
Hizo que los hombres perecieran, hizo que
perecieran los ganados menor y mayor. [Ocur]rió que los dioses [desesperaro]n
(preguntando): «¿Por qu[é Te]lepinu se ha [enfureci]do [tanto]? ¿[Qu]é haremos?
¿[Qué] haremos?»
[El gran dios Sol (?) decl]ara: «¡[Traedme] un
hombre! ¡Que [co]ja el manantial Hattara del monte Ammuna [por...]! ¡Que (el hombre) le
haga mover! ¡Que le haga mover con el ala del águila! ¡Que el hombre le haga mover !
¡Con el ala del águila [el hombre le haga mover]!»
Sigue una laguna en la que Kamrusepas, diosa
de la magia y la curación, recibe el cometido de apaciguar a Telepinu y traerlo de
regreso.
El ritual. Súplica.
(II) «¡Oh Telepinu! [Aquí hay] suave y
calmante [esencia de cedro. Como si...], [aun así hace que] el envarado [recobre la
soltura].
»Aquí [tengo] savia rezumante [con la que te
purificarás]. (10) Que [corrobore] tu corazón y tu alma, ¡oh Telepinu! ¡Hacia el rey
[vuélvete] favorable !
»Aquí hay aechaduras. [¡Que su corazón (y) su
alma] se segreguen [como ellas]! Aquí hay una espiga [de grano]. ¡Atraiga su corazón
[(y) su alma]!
»(15) Aquí hay sésamo. [Que su corazón (y) su
alma] se consuelen con él. Aquí [hay] higos. ¡Así como [los higos] son dulces, así
[el corazón de] Te[lepinu (y) su alma] se endulcen!
»Como la aceituna [contiene] aceite, [como la
uva] (20) contiene vino, ¡ten tú, Telepinu, en (tu) corazón (y en tu) alma buenos
sentimientos [para el rey]!
»Aquí hay ungüento. ¡Unjanse [el corazón (y)
el alma de] Telepi[nu]! ¡Así como la malta (y) los panes de malta están armoniosamente
fundidos, así esté tu alma en armonía con las cosas de la humanidad! ¡[Como la
espelta] (25) está limpia, así se limpie el alma de Telepinu! ¡[Como la] miel es dulce,
como la nata es suave, así se endulce y así se suavice el alma de Telepinu!
»¡Mira, oh Telepinu! He rociado tus caminos con
aceite escogido. ¡Anda tú, Telepinu, por los caminos rociados de aceite escogido! (30)
¡Estén a mano la madera ahi y la madera happuriaa! ¡Que te
veamos justo, oh Telepinu; sea cual fuere el estado de ánimo, equitativo!»
Telepinu llegó enfurecido. El rayo deslumbró,
tronó mientras la tenebrosa tierra era un torbellino. (35) Kamrusepas le vio. El ala del
águila le hizo salir de allí. Le arrebató (III) la cólera, le arrebató la ira, le
arrebató [el enfado], le arrebató la furia.
Ritual de purificación de Kamrusepas.
Kamrusepas dice a los dioses: «¡Venid, oh
dioses! ¡Ved! Hapantallis pastorea las ovejas del dios Sol. (5) ¡Elegid doce carneros!
Quiero determinar largos días para Telepinu. He cogido la muerte, mil ojos. He diseminado
las ovejas selectas de Kamrusepas.
»Por Telepinu las llevé de aquí para allá.
(10) Del cuerpo de Telepinu he quitado el mal, he quitado la malicia. He quitado la rabia,
he quitado la cólera, he quitado la ira, he quitado la furia.
»Cuando Telepinu estaba airado, su corazón (y)
su alma estaban amortiguados (como) tizones. (15) Como cuando ardían aquellas brasas,
¡así la rabia, la cólera, la malicia (y) la furia de Telepinu se consuman! ¡Así como
[la malta] es estéril, (si) la gente no la lleva al campo para usarla como semilla, (si)
el pueblo no la convierte en panes (o si) no la pone en el almacén, así la rabia, [la
cólera], (20) la malicia (y) la furia de Telepinu sean estériles!
»Cuando Telepinu estaba airado, [su corazón (y)
su alma] eran fuego ardiente. ¡Como ese fuego [se apaga], así (su) rabia, cólera (y)
furia [se apaguen]!
»¡Oh Telepinu! ¡Depón tu rabia, [depón] tu
cólera, (25) depón tu furia! ¡Así como (el agua en) una cañería no mana hacia
arriba, así [la rabia, cólera (y)] furia de Telepinu no [vuelvan]!
»Los dioses [estaban reunidos] en asamblea
debajo del árbol hatalkena. Pues el árbol hatalkena he
establecido para largos [años]. (30) Todos los dioses están presentes ahora, (incluso)
los [Is]tustayas, las buenas mujeres (y) las diosas Madre, el dios del Grano,
Miyatanzipas, Telepinu, el dios Patrón, Hapantaliyas (y) el Patrón del campo. Porque a
estos dioses establecí largos años; ¡le he purificado, [oh Telepinu]!
»(35) [...] He quitado el mal [del] cuerpo de
Telepinu, he quitado su [rabia], [he quitado] su có[lera], he quitado su [ira], [he
quitado] su furia, he quitado su malicia, [he quitado su] mal[dad]». (pequeña laguna)
El ritual del hombre.
El principio se ha perdido, pero se habla a
Telepinu
«... (Cuando) tú [partiste] del árbol
hatalkena un día estival, la cosecha se perdió. (Cuando) el buey se fue
[contigo], (IV) tú arruinaste su forma. (Cuando) la oveja se fue contigo, tu arruinaste
su forma. ¡Oh Telepinu! ¡Detén la rabia, la cólera, la malicia (y) la furia!
»(Cuando) el dios de la Tempestad se encoleriza,
el sacerdote del dios de la Tempestad (5) le detiene. (Cuando) una olla de comida rebosa
al hervir, la cuchara (agitándola) la detiene. ¡Así una palabra mía, de un mortal,
detenga la rabia, cólera y furia de Telepinu !
»¡Cesen la rabia, cólera, malicia (y) furia de
Telepinu! ¡Deja que vayan a la casa, deja que al interior... que vayan, (10) deja que a
la ventana vayan ! ¡A la... al patio interior deja que vayan, deja que vayan a la puerta,
deja que vayan a la entrada, deja que vayan al camino del rey! ¡No dejes que vayan al
campo ubérrimo, al jardín (o) al soto! ¡No dejes que vayan por el camino del dios Sol
del mundo inferior!
»El portero ha abierto las siete puertas, ha
corrido los siete cerrojos. (15) Bajo la oscura tierra hay calderos de bronce, cuyas
tapaderas son de metal abaru, sus asas de hierro. El que entra allí no torna a salir;
allí perece. ¡Deja que reciban también la rabia, la cólera, la malicia (y) la furia de
Telepinu! ¡Haz que no vuelvan!»
El regreso del dios.
(20) Telepinu volvió a su casa y cuidó (de
nuevo) de su tierra. Retírese la niebla de las ventanas, retírese el vapor de la casa.
Los altares se erigieron para los dioses, el hogar limpia del leño. Permitió que las
ovejas fueran al aprisco, que el ganado mayor entrara en el establo. La madre atendió a
su hijo, la oveja atendió a su cordero, (25) la vaca atendió a su becerro. Asimismo
Telepinu atendió al rey y a la reina, y les proporcionó vida y vigor prolongados.
Telepinu atendió al rey. Una pértiga se plantó
delante de Telepinu y de esta pértiga un vellón de oveja se suspendió. Significa
grosura de la oveja, significa grano del trigo (y) (30) vino, significa ganado mayor (y)
ganado menor, significa largos años y progenie.
Significa el favorable mensaje del cordero.
Significa... ...Significa brisa fructífera. Significa... saciedad ....
(Perdido el final del texto.)