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Calderón se lleva la mejor parte

jueves, 19 de octubre de 2000


Por María Judith Luciano
El Nuevo Día

EN EL primer encuentro de los candidatos a la gobernación, los votantes escucharon más de lo mismo sobre las propuestas de los candidatos. No hubo sorpresas, y tampoco ninguno de los contendedores ganó el premio a la mejor oratoria combinada con el humor.

Contrario a lo que se hubiera esperado, Rubén Berríos, candidato del Partido Independentista Puertorriqueño, no sobresalió en el debate como en sus mejores tiempos. Rubén perdió profundidad, superioridad y proyección.

Carlos Ignacio Pesquera, candidato del Partido Nuevo Progresista, desaprovechó las mejores oportunidades entre los temas por enfocarse en una ofensiva contra la candidata del Partido Popular Democrático. Esta estrategia le restó profundidad a sus contestaciones.

Sila María Calderón, candidata del PPD, contrario a lo que algunos analistas esperaban, no sólo aprovechó el tiempo para defenderse de los ataques personales a su esposo y a sus finanzas que le propinó Pesquera, sino que supo acomodar la mayoría de sus contestaciones superior a la estrategia del candidato PNP.

El tema de la corrupción que en los últimos cinco años ha cobrado una importancia sin precedente en la opinión pública por la magnitud de los casos que se han ventilado en los foros judiciales y de opinión pública, fue dominado por Calderón quien logró colocar a la defensiva al candidato Pesquera. La candidata del PPD, al mencionar los casos más sonados, los manejó hábilmente intentando transmitirle al pueblo que cada uno de ellos ha tenido un costo directo al contribuyente como el del Centro de Recaudaciones de Ingresos Municipales, el del Sida y el del fraude con fondos destinados a la vivienda pública.

Mientras que Pesquera trató de desvincularse de los asuntos al señalar que actuó firmemente en el caso de la Autoridad de Puertos, por ejemplo, y se desvió para atacar al esposo de Calderón implicando que aumentaría su caudal de sobre $12 millones para enriquecerse desde La Fortaleza. Un error político dado que el tema de la corrupción lo ha tocado de cerca por ser un miembro importante del gabinete de esta administración con responsabilidad directa, aunque no por ello culpable, de los casos.

LA RESPUESTA de Berríos sobre el tema fue floja puesto que al no reconocer la jurisdicción federal para denunciar actos de corrupción, expresando su preferencia por un Secretario de Justicia íntegro para no tener que acudir al foro federal, ignoró que fue David Noriega, miembro importante del PIP, el que llevó a las autoridades federales el caso del Sida.

La exposición sobre el desarrollo social fue tan amplia que ninguno de los candidatos logró calar en los votantes sus propuestas específicas para esta área más allá de abogar esquemáticamente por mejores condiciones para los niños, mujeres, envejecientes y de hacer las promesas de rigor para vivienda, salud, turismo y agua para todos.

Una de las mejores líneas de la candidata del PPD, fue cuando en ese turno de refutación, aludió al lema "ser de pueblo" utilizado por Pesquera, hilvanándolo con el cierre de los centros de diagnóstico y tratamiento provocado por la reforma de salud, para el uso de fondos para la seguridad del Secretario de Educación y para mantener a muchas comunidades sin el servicio de agua.

Pesquera, tomó la ofensiva en el tema de la criminalidad, el que más preocupa a los puertorriqueños, según los sondeos de opinión pública. Catalogó de "trucos publicitarios" el Código de Orden Público y la creación del zar de las drogas propuesto por Calderón. Dijo que crear el Zar cuando existe el Comisionado de Seguridad Pública tener "un monstruo de dos cabezas". Pero Pesquera perdió la oportunidad de abundar con profundidad en torno a la guerra inteligente contra el crimen que propone.

TAL Y como se anticipaba el asunto de Vieques fue dominado por Berríos el cual usó para reafirmar que como tercera alternativa de fuerza, el PIP está en mejor posición de reclamarle a los Estados Unidos la salida de la Marina. Mientras Pesquera sostuvo su respaldo a la orden presidencial, Calderón subrayó que la combatiría.

Al final del encuentro, todos apelaron al voto indeciso de una u otra forma e hicieron todo tipo de expresión para afincar a los electores que ya tienen comprometidos sus votos.

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