Intervención de Vaquero del Pozo, diputado de Izquierda Unida, en el Parlamento ante la propuesta de reforma de las ETTs por parte del PSOE y el PP.
«Sin duda alguna, el rechazo social de las empresas de trabajo temporal fuerza el que haya hoy en esta Cámara dos iniciativas, una del Grupo Parlamentario Socialista y otra del Grupo Parlamentario Popular. He de decir muy sucintamente respecto a la proposición de ley dl Grupo Parlamentario Socialista que estamos de acuerdo en valorar negativamente la marcha de las empresas de trabajo temporal. Sin embargo, no estamos de acuerdo con el tono justificativo que emplea para plantear que son los empresarios los que han abusado de ellas. A nosotros nos gusta el tono más autocrítico que emplea el señor Borrell cuando en la prensa dice que las empresas de trabajo temporal se concibieron en su momento como un mecanismo para acabar con el pero a costa de unas pobres condiciones laborales. En eso sí estamos de acuerdo. El Gobierno socialista en ese momento, en el año 1994, eligió precisamente el modelo más lesivo para las condiciones de los trabajadores, el más desregulador, lo cual se omite en la exposición de motivos de la proposición de ley, y sin embargo se dice que los empresarios han abusado de ello. Los empresarios han hecho justamente lo que tenían que hacer: lucrarse de lo que les permite la ley, sin más, hacer su negocio. El negocio era precisamente el tráfico de trabajadores, y eso es lo que han hecho, ni más ni menos. Algunos, sin duda alguna, han transgredido incluso esa ley que les permitía hacerlo.
Por otro lado, estamos menos de acuerdo, por supuesto, con la exposición de motivos de la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular, que valora positivamente la marcha de las empresas de trabajo temporal. No estamos de acuerdo porque no es cierto que esas empresas hayan servido para crear empleo, no han promovido la contratación indefinida, todo lo más han encauzado hacia la gestión privada la intermediación de cada vez más contratos temporales, claro está, no indefinidos, funcionan en un régimen de casi oligopolio, realizan actividades fraudulentas, denunciadas por los sindicatos, que no voy a enumerar porque no tengo tiempo, y además se han quedado hasta la fecha con una buena parte de los salarios de los trabajadores porque el modelo de empresa de trabajo temporal elegido en esos momentos por el consenso parlamentario en esta Cámara así lo permitía, y no por otra razón.
Por tanto, no estamos en condiciones de creer realmente que el espíritu autocrítico de las dos proposiciones vaya a cambiar el sentido de las cosas en el futuro, y por eso vamos a aceptar la proposición de ley del Grupo Parlamentario Socialista, sobre todo porque nos va a dar la ocasión de enmendarla en el sentido que nosotros entendemos que es lo que debe hacerse con las empresas de trabajo temporal: eliminarlas; eliminarlas y potenciar un servicio público de empleo. Ese es el único remedio para acabar con la lacra social de las empresas de trabajo temporal. Por eso vamos a aceptar su proposición no de ley, precisamente para enmendarla absoluta y totalmente. No estamos en condiciones, sin embargo, de dar un cheque en blanco al Gobierno ni a nadie que pretenda transaccionar cuestione de empresas de trabajo» temporal.
Por eso, la proposición no de ley del Grupo Parlamentario Popular no nos da ni frío ni calor; nos vamos a abstener.
