la verde vaguedad de sus ojos…
/ Gonzalo Hernández (Montevideo, Uruguay)
La verde vaguedad de sus ojos,
que no conducía a nada,
contabilizaba la lentitud de las golondrinas
después de haber pasado media vida con nostalgia del mar.
Fue en una tibia tarde de junio,
cuando descubrió su mesurada condición,
que despertó gritando
Un oscuro hombre que la miraba desde el suelo
hizo algún comentario para tratar de consolarla
o para matar el tiempo.
Después se amaron en silencio
hasta el amanecer,
y así hasta el infinito.