A
millones de personas les afecta el exceso en la bebida de alguna persona
allegada. Las preguntas siguientes tienen como fin a ayudarle a usted
a decidir si necesita o no de Al-Anon:
1.-
¿Se preocupa de cuánto bebe una persona?
2.- ¿Tiene problemas económicos a causa del beber de
otra persona?
3.- ¿Miente para encubrir que otra persona bebe?
4.- ¿Cree que si el bebedor le amara, dejaría de beber
para complacerle?
5.- ¿Cree que el comportamiento del bebedor lo causan sus compañeros?
6.- ¿Se alteran con frecuencia sus planes o se aplazan las
horas de las comidas a causa del bebedor?
7.- ¿Hace amenazas tales como, “Si no dejas de beber,
te abandonaré”?
8.- ¿Trata discretamente de oler el aliento del bebedor?
9.- ¿Teme disgustar a alguien por miedo a incitarle a que se
emborrache?
10.- ¿Se ha sentido ofendido o avergonzado por el comportamiento
de un bebedor?
11.- ¿Le parece que todas las fiestas se estropean a causa
del exceso de bebida?
12.- ¿Ha pensado en llamar a la policía para pedir ayuda
por miedo al maltrato?
13.- ¿Busca el licor escondido?
14.- ¿Viaja a menudo en automóvil con un conductor que
ha estado bebiendo?
15.- ¿Ha rechazado invitaciones sociales por temor o ansiedad?
16.- ¿Se siente a veces fracasado cuando piensa en todo lo
que ha hecho por controlar al bebedor?
17.- ¿Cree que si el bebedor dejara de beber, los problemas
se resolverían?
18.- ¿Amenaza alguna vez con herirse para asustar al bebedor?
19.- ¿Se siente enojado, confuso y deprimido la mayor parte
del tiempo?
20.- ¿Cree que no hay nadie que comprenda sus problemas?
Si
ha contestado sí a tres o más preguntas, Al-Anon quizá
puede ayudarle.